lunes, mayo 04, 2015

Al terminar la tarde

Al terminar la tarde siempre apetece una cervecita. Hoy, además, tiraba un airecito caliente que era una delicia.
Apenas tengo batería en el móvil. Escribo mientras veo 'Vis a vis'. No suelo ver series pero ésta me ha enganchado.

domingo, mayo 03, 2015

El brillo de las luciérnagas

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Tenía muchas ganas de leer esta novela, pero me he llevado una decepción. No es lo que esperaba y es lo que ocurre cuando adoptamos ideas preconcebidas sobre algo: que no siempre resultan como pensábamos.
En realidad, es un libro extraño, como extraño es la trama, incluyendo personajes sin nombre, siendo que cada uno de estos personajes aparece como padre, madre, abuelo, abuela, hermana, etc. Aparte hay un guiño claro al Mito de la Caverna, de Platón, con la diferencia de que la familia que se encuentra en el sótano tiene la llave para poder salir y se encuentran allí porque un día desearon desaparecer para el resto del mundo.

El protagonista de la novela tiene diez años y siempre ha vivido en un sótano con su familia (padres, hermanos y abuela), por lo que la vida allí le parece normal. A veces ve por una rendija la luz que proviene desde el exterior y se imagina cómo sería la vida fuera del sótano, aunque no se la imagina separado de su familia. El niño busca la luz y comienza a meter en un tarro de cristal las luciérnagas que encuentra en la oscuridad. Pero ocurren cosas raras, por ejemplo, las apariciones del hombre grillo que viene a buscarle o el parto de su hermana, teniendo en cuenta que si los hombres varones son familia el bebé es fruto de una aberración.
La hermana comienza a contarle cosas sobre la maldad de los padres y la abuela, que todos tienen la cara quemada por un fuego de hace años. Ella es obligada a llevar una máscara blanca, pero cuando el niño se atreve a mirarla por primera vez descubre que no tiene una sola quemadura. Ella le cuenta cosas y le abre los ojos, explicándole que hay una segunda puerta para poder salir del sótano, así que planean todo para aprovechar cuando venga el hombre grillo y salir por el pasadizo secreto. Pero antes de que llegue al final del túnel toda la familia le encuentra y le explican que siempre han querido que el niño desee salir de allí para que sustituya a la persona que les trae las provisiones, que se encuentra enfermo. Pues el hombre grillo no es otro que el abuelo.
El motivo por el que se esconden en el sótano... no es tan importante, desde mi punto de vista, como el hecho de permanecer durante tantos años en el sótano. Es obvio que se esconden y que el hermano deficiente tiene mucho que ver.

EL AUTOR:
Paul Pen (Madrid, 1979) es escritor, periodista y guionista. Escribe ficción desde que leyó Las Brujas de Roald Dahl, el autor que más le ha marcado junto con Stephen King. Su primera novela, El aviso, le valió el título de Nuevo Talento Fnac en 2011, se tradujo a varios idiomas y actualmente se encuentra en proceso de adaptación al cine de la mano de Morena Films. A sus relatos premiados, 'Una escena matrimonial del todo insólita' y 'Kokomo', se unen ahora 'Otel' y 'La sangre del muerto', publicados recientemente en Flash. El brillo de las luciérnagas es su escalofriante segunda novela, de la cual se prepara ya una versión cinematográfica, y que confirma a Paul Pen como el autor de thriller psicológico más prometedor del panorama español.

EL LIBRO:

Título: El brillo de las luciérnagas
Autor: Paul Pen
Editorial: De Bolsillo (2ª edición, octubre de 2014)
Número de páginas: 364
ISBN: 978-84-9032-822-4

Valoración: 7/10

RETOS:

sábado, mayo 02, 2015

Gente fiestera

La gente esperaba a que empezara el bingo. Se ha llenado la plaza. Da gusto estar de fiesta...

El comienzo de mayo

El mes de las flores comienza con una gran procesión y vermout largo. Se come tarde y es día de cordero asado. Hay verbena y yo también debería estar ahora de fiesta.
Pero mañana tengo una reunión, y luego podré reanudar la fiesta.
Lo peor del día es que un amigo se ha caído y se lo ha llevado la ambulancia. Ha debido quedarse inconsciente un rato y ahora le hacen pruebas. El domingo es su cumpleaños.

viernes, mayo 01, 2015

1º de Mayo

Un año más traemos a la Virgen desde la ermita para que pase todo el verano en el pueblo. Hoy he ido y he venido en coche.

jueves, abril 30, 2015

Termina abril

Abril ha sido muy ajetreado, laboralmente hablando, tanto que mi cumpleaños fue hace dos semanas y parece que hubiera sido hace dos meses.
Esta tarde he hecho una pequeña locura, pero estoy encantada. Como el cumpleaños de mi hermano es a finales de mayo y las fiestas dentro de once días, he encargado 300 pañuelos de fiestas que pagaré de mi bolsillo. Tendré que darle, por tanto, el regalo por adelantado, ya que el domingo 10 comienzan las fiestas y hay que empezar a repartirlos. El lunes los tendré y se los daré. Creo que le va a encantar. Con el logo, claro.
El otro regalo es la colección completa de Astérix, yo creo que la desea desde hace tiempo.
Al menos sé que el mes de mayo será más tranquilo, ya que las fiestas paralizan un poco todo.
Ahora que empieza a hacer mejor temperatura adoro ir con mi libro a la ermita y leer un rato mientras tomo una cerveza.

miércoles, abril 29, 2015

Antes de marchar

Mi hermano dice que estoy malacostumbrando a mis sobrinas y quizás tenga razón -supongo que es el rol de los tíos-, pero mañana vienen y sólo se me ha ocurrido ir a comprarles unos libros. Pero no sólo a ellas, sino que además, cuando estaba en la librería, le he comprado a mi madre un libro y una agenda por el Día de la Madre, que es el próximo domingo.
Hoy se me ha pasado el día que ni me he enterado. 
A la mayor le he comprado Pinocho, claro que es un libro para niños que tienen un par de años más. Aunque me ponga con ella a leérselo, no creo que entienda el significado de mentir y de que a Pinocho le crezca la nariz por decir mentiras. Es un libro precioso.

martes, abril 28, 2015

Tres meses

Hoy ha sido un día duro. Se cumplen tres meses desde que falleciera mi tío, y no me di cuenta hasta anoche, cuando escribí la entrada de ayer. Hay días que pienso en él y me parece increíble. Hoy he tenido ráfagas de recuerdos, incluso me he acordado del olor a desinfectante de la habitación de hospital donde le vi la última vez, el bolso que llevaba y el abrigo que se impregnó durante unas horas de ese olor de hospital.
Lo peor ha llegado a eso de las nueve de la noche, cuando he llegado a casa. Mi madre hablaba por teléfono y animaba a mi tía que, desconsolada, se encontraba al otro lado con la moral por los suelos. Le he pedido que me pasara el teléfono y le he preguntado si me iba a ayudar a elegir los muebles de mi piso y si repetiríamos más veces la salida del sábado por la tarde. Dentro de mí, sentía que se me encogía el corazón y me sentía acongojada, pero con ganas de decirle palabras agradables para escucharla sonreír al otro lado. 
Le he contado que el teléfono me ha despertado a las seis de la mañana, pero hasta unas horas después no he visto que había sido mi primo que, a siete horas menos, me escribía desde México -donde está por asuntos laborales-, contestando a la gran parrafada donde yo anoche le envié fotos y le contaba el paseo del sábado por la tarde.
A las seis y media estaba desvelada y me he puesto a leer, hasta que me ha entrado el sueño de nuevo, pero ya no he dormido bien.

Luego he conocido a una chica que sabía mi nombre. La historia es que en verano yo llevaba a su padre en coche todas las tardes cuando le veía esperando el autobús, y ella sí sabía mi nombre, pero yo no el suyo, aunque sí sabía quién era. Nos hemos puesto a charlar junto a una cerveza y me han dado las nueve.

Pienso que hay días que ocurren cosas diferentes sólo para que tengamos en cuenta que hay algo de especial en esos días. Hoy era uno de esos días especiales, supongo que cada 28 de cada mes. Una vez leí que necesitábamos un año y un día para empezar a asimilar la pérdida de una persona, porque en ese año había que revivir todos los momentos especiales (cumpleaños, festividades, etc.) aprendiendo a aceptar que esa persona ya no está.

Un día raro

Hoy me he despertado a las seis de la mañana. Me he quedado completamente desvelada y me he puesto a leer.
A la hora de comer me he encontrado a una pareja de Vitoria, vecinos míos de fin de semana, que me ha desubicado. Es San Prudencio y tienen fiesta.
Ahora, con el sol, me apetece marchar a la ermita y leer entre los árboles. Es posible que hoy salga antes de la oficina.

lunes, abril 27, 2015

Un paseo del sábado

El sábado pasé una tarde de esas en que la compañía es para disfrutar. Todo fue idea de mi tía y mi madre. Mi tía, que hasta enero iba a todos los sitios con mi tío, convenció a mi madre para ir a dar un paseo y me llevaron a mí de taxista. Aunque tenía pinta de tormenta fue una de esas tardes de chicas en las que entramos incluso en la catedral. Pensábamos que había comuniones, pero en realidad venía el Sr. Rouco Varela y un coro del Vaticano. Nos escabullimos antes de que comenzara.
Fue genial estar con mi madre y mi tía. Y es que mi tía necesita salir, hacer cosas diferentes y evadirse un poco.
De algún modo, mi tío, esté donde esté, seguro que está contento. Miro a las estrellas y me acuerdo de él.
Va a hacer tres meses que se marchó y a veces sigue doliendo.

domingo, abril 26, 2015

A la sombra del árbol kauri

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Sigo pensando que esta trilogía sobre Nueva Zelanda está mucho mejor escrita que la que dio la fama a la autora. La prosa está más elaborada, crea situaciones expectantes e incluso el lector puede 'perderse' entre tanto parentesco. Lo cierto es que vuelvo a salir encantada y eso que aún me falta el tercer libro. También he encontrado enternecedor que se nos hagan guiños a los personajes de la Trilogía de la Nube Blanca, que aparecen, de vez en cuando, nombrados en este libro.

[Atención: Podría haber 'spoilers' del primer libro de la saga, Hacia los mares de la libertad.]

La novela comienza y termina con una situación similar: los padres que quieren inscribir a su hija en la Otago Girls' School de Dunedin, unos padres que no parecen los progenitores de la muchacha que aparece con ellos ante la directora. En el primer capítulo son Michael y Lizzy Drury los que inscriben a su hija Matariki en la escuela, si bien la joven tiene rasgos maoríes ya que el jefe tribal Kahu Heke dejó encinta a Lizzy. Al final, la propia Matariki con su marido Kupe, un guerrero maorí, aparecerá con su hija Atamarie, que es rubia y de piel clara.
Matariki estudia en la selecta escuela para señoritas de Dunedin, de donde suele partir con su perro Dingo y su caballo, para que los animales corran libres por la playa. Una tarde, es raptada por dos grandes maoríes que la llevarán por mar hasta la Isla Norte, donde conocerá a su padre.
Por otro lado, los Burton se encuentran en Londres, donde se reencontrarán con un apuesto y educado Colin Coltrane, que le expone a su madre su deseo de regresar a Nueva Zelanda como armed constable (los soldados que luchaban contra los maoríes haciendo cumplir las leyes dictadas por el Gobierno inglés). Después del reencuentro con Colin, los Burton se dirigen a una propiedad que el reverendo ha heredado en la campiña inglesa, con intenciones de venderla. Pero lo que iba a llevarles unos pocos días se convierte en meses, sobre todo cuando entran en contacto con los Paisley, una familia de mineros donde la paga del padre y del hermano se destina a la bebida. La señora Paisley fallece en un derrumbamiento y la hija Violet convence a su padre para ir a buscar oro a Nueva Zelanda, por lo que compartirán el mismo barco que los Burton. Jim Paisley se lleva a sus hijos Fred, Violet y Rosemary, pero también a un amigo de su hijo, Eric Fence.
Cuando llegan a Dunedin, las mujeres Paisley son alojadas en la casa de los Burton, mientras los hombres se gastan el dinero en alcohol, pero cuando Jim Paisley se acuerda de su hija va a buscarla, ya que tienen intención de ir a buscar oro y necesitan una mujer en casa. De allí se trasladarán a Greymouth, donde entrarán a trabajar en la mina Biller y nada de dinero se destinará a la joven Violet, que se buscará el trabajo de niñera para Caleb Biller, un niño de siete años precoz que la enseñará a leer.
Un día, Violet es forzada por Eric Fence con el beneplácito de su hermano Fred, por lo que la dejará embarazada y, cuando su padre se entere, obligará a Eric a casarse con su hija. Violet se trasladará con Eric a su cabaña, con la condición de llevarse a Rosie con ella. Eric no la pega, pero apenas le da dinero, por lo que Violet le pregunta y termina enterándose de que su marido gasta el dinero en las apuestas, hasta que un golpe de suerte les trae un dinero que les ayuda a trasladarse hacia las llanuras, donde Eric quiere criar caballos.
Matariki se encuentra en la tribu de su padre, pero se da cuenta de que es un farsante que mezcla las tradiciones maoríes con la religión católica, así que un día decide escaparse con la ayuda de Kupe. Llega a Hamilton, donde unos tenderos la mantendrán de sirvienta en su casa, y encerrada hasta que la encuentre Kupe.
Parihaka antiguamente, hoy convertido en un lugar de culto

Aunque los Drury vienen a por su hija, ella y Kupe han decidido ir a Parihaka, una ciudad completamente maorí, donde se ensalza la paz. Cualquier maorí es bienvenido y puede quedarse, y los blancos pueden visitarla, pero no quedarse allí. Es la ciudad ideal, a semejanza de los colonos blancos, y autosuficiente. Pero esta ciudad se convertirá en un incordio cuando los maoríes sean conscientes de que el Gobierno está vendiendo la que consideran su tierra y ocupan cada parcela, por lo que comenzará una lucha, que terminará con la desaparición de Parihaka y los encarcelamientos de los principales líderes. El sargento Colin Coltrane conoce a Matariki y envía a prisión a Kupe, porque se ha dado cuenta de que el maorí está enamorado de la chica aunque ella no sienta lo mismo, y necesita tener la vía libre para conquistarla. Finalmente, la convence para huir a la Isla Sur.
En la Isla Sur él intenta casarse cuanto antes con Matariki, pero los padres de ambos jóvenes se oponen al considerarlos demasiado jóvenes. Lizzy asesinó a su padre y no se fía de él, sobre todo cuando Colin comienza a 'comerse con los ojos' a Chloé Dunloe. Kathleen no cree que su hijo haya cambiado y su regreso le lleva a discusiones constantes con él. Cuando Matariki se entera de que su prometido tontea con Chloé decide regresar a la Isla Norte, donde ha encontrado un trabajo para una oficina que trabaja para el sufragio femenino.
Por su parte, Colin Coltrane se casa con Chloé, que no sólo es hija de un banquero próspero, sino que no hacía mucho había enviudado de un hombre que le había dejado todas sus posesiones y dinero. Por tanto, esa pequeña fortuna se destinará a comprar una casa y un criadero de caballos y para construir un hipódromo en Invercargill. En una de las carreras, Colin conoce a Eric Fence y le convierte en su caballerizo, aunque Fence no tiene ni idea de cómo tratar a un caballo. Así que los Fence se trasladan a la finca de los Coltrane, donde Chloé destina a Violet, a su hermana y a los dos pequeños, Joe y Roberta, a un ala de la casa, mientras Eric dormirá en las caballerizas.

Desde el principio de la novela, es previsible el encuentro entre Matariki y Violet, que juntas lucharán más tarde en Wellington a favor del sufragio femenino y de los derechos de los maoríes. Además Matariki se reencontrará con Kupe, que no le dirige la palabra, aunque sigue enamorado de ella.

Uno de los temas más interesantes de la novela es la lucha por el sufragio femenino, por la emancipación de las mujeres, por los derechos de los maoríes y por la proclamación de la Ley Seca. De hecho, Nueva Zelanda fue uno de los primeros países donde las mujeres pudieron ejercer el voto y elegir a sus representantes, e incluso ellas mismas tenían acceso a ser representantes si eran elegidas.
Otra de las novedades es la homosexualidad entre mujeres, que si en los círculos del arte europeos era algo normal, en Nueva Zelanda podía considerarse tabú, pero Heather tiene la suerte de visitar Europa y aprender a ser una buena amante, para regresar en busca de la mujer a la que quiere.

Es una novela que toca temas polémicos, pero que encandilan al lector. No voy a ponerme inmediatamente con la tercera parte, pero prometo leerla dentro de no mucho tiempo, sólo que tengo otras lecturas pendientes ahora.

LA AUTORA:


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Sarah Lark, exitosa escritora alemana radicada en España, trabajó durante muchos años como guía turística. Con la Trilogía de la Nube Blanca (En el País de la Nube Blanca, La canción de los maoríes y El grito de la tierra) se encumbró a la categoría de best-seller internacional con una espectacular acogida por parte de millones de lectores en un fenómeno de boca a boca sin precedentes. Sus posteriores novelas, La isla de las mil fuentes y Las olas del destino, ambientadas en Jamaica, conforman la llamada Saga del Caribe.
Con Hacia los mares de la libertad inauguró su siguiente trilogía neozelandesa, la Trilogía del Kauri, de la que éste es el segundo volumen, y terminará con Las lágrimas de la diosa maorí.

EL LIBRO:

Título original: Im Schatten des Kauribaums
Autora: Sarah Lark
Traductora: Susana Andrés
Editorial: B (1ª edición, noviembre de 2014)
Número de páginas: 806
ISBN: 978-84-666-5493-7

Valoración: 9/10

RETOS:


Finalmente, lo incluyo en Abril: Mes temático de la novela 'landscape' y exótica.

Zapatito, zapatito

Han venido mis sobrinas, como se han subido a la cama se han quitado los zapatos. Los he puesto en fila junto a unas de mis sandalias. Me encanta la foto.

sábado, abril 25, 2015

25 de Abril, sale la gaita y el tamboril

El 25 de abril es el preludio de las fiestas del Santo. Es un día en que empieza a oler a fiesta. Básicamente, junto a la comitiva que va tocando la gaita y el tamboril, se marca a las jóvenes que saldrán en la procesión de las doncellas de color azul. Se hace con una marca blanca de ave y el azul designa a las doncellas.
Esto se ha generalizado y los varones pintan de azul a las mujeres.
Cuando éramos pequeños, este día a las chicas nos dejaban salir cinco minutos antes de clase. Pero al final todas terminábamos con la cara pintada de azul.
Pues eso toca. Estamos en la antesala de las fiestas. Y hay ganas, claro. Las fiestas del Santo son geniales.

viernes, abril 24, 2015

Cenizas al viento

Hace una semana a esta hora estábamos quemando la falla dedicada a los administradores de fincas. Básicamente era un edificio, parodia de una comunidad de propietarios, donde incluso se había parado el ascensor.
Hoy, cuando pasaba por la plaza del ayuntamiento, y he visto el vacío he sentido una especie de nostalgia.
Al final, lo que nos queda es el recuerdo. Fue tan espectacular que aún se me pone la piel de gallina. 
Lo mejor de todo es que he hecho algunos amigos en Valencia que son encantadores. Y quizás no hablemos a lo largo de un año entero, pero el año que viene volverán a estar aquí y nos podremos tomar unos vinos, quizás al sol de las gaitas.
Es que el año que viene la fiesta la organizará el Colegio de Galicia.

jueves, abril 23, 2015

Un regalo muy goloso

Hoy me han hecho un regalo muy goloso. Aún no lo he probado, pero tiene muy buena pinta. Además no es comprado ni de pastelería; lo ha hecho un profesor de la Escuela de Hosteleria, y me lo ha regalado su hijo, que mañana cumple ocho años. Estoy encantada.

Día del Libro

En La Rioja, en vez de flores, dan botellitas de vino tinto por cada libro que regalas. La muestro, pero hoy las botellas son de regalo, así que no hay ninguna para mí, sino para las personas a quienes he decidido regalarles un libro por ser el Día del Libro.

Feliz Sant Jordi

Aquí en La Rioja no se dan flores con los libros. Supongo que el gremio de libreros de aquí habrá vuelto a repartir botellitas de tinto. Lo sabré luego, cuando vaya a por los libros que regalaré el Día del Libro. 
Hoy es fiesta en muchos sitios: Cataluña, Castilla y León... En Salamanca volverán a poner los puestos de libros. Cuando estaba allí me gustaba especialmente este día, y al ser festivo (Día de Castilla y León), la Plaza Mayor estaba siempre llena.
A veces echo de menos esos momentos. Siento nostalgia.

miércoles, abril 22, 2015

Novela negra

Por fin me han llegado los libros que pedí hace dos semanas a la Casa del Libro. Parece ser que tenían algún problema informático con las tarjetas, de ahí la demora.
Casi todo es novela negra, claro. Algunos de ellos los tengo ganas de verdad.

martes, abril 21, 2015

Mirando estanterías

Me gusta lo que echan en la televisión esta noche, pero no tengo ganas de ver la tele. Nunca tengo ganas de ver la tele. Es un aparato que en mi casa podría no existir y no lo echaría de menos. Soy feliz con libros y un ordenador.
Soy una persona que no necesita mucho para ser feliz. Llevo unos días estrujándome la cabeza para ver cómo meto en mi piso los libros que tengo, que están entre los 3000 y los 4000. Sólo veo páginas de estanterías y ya he encontrado una solución intermedia. Pues tenía intención de colocar una estantería de pared completa para una de las habitaciones que habilitaré de despacho, sala de lectura y relax, que terminará siendo una sala de lectura con todas las letras. Esa estantería además tendría baldas correderas, por lo que los libros se distribuirían por doble partida, en una estantería fija en la pared y otra dividida en varios tramos, que serían correderas. Pero no me caben todos los libros ahí. Aun sin tener la estantería física, sé que no hay espacio suficiente, aunque espacio hay en el piso. Así que llegó la última idea, cuando vi la estantería de la imagen. Con tramos desiguales y de diferentes medidas podría llenar un lateral del pasillo, desde el suelo hasta el techo. Así que le diré a mi amigo carpintero que me diseñe una estantería así para el pasillo, justo en el tramo donde no hay puertas en el medio.

Cuando decía que necesito poco para ser feliz es totalmente cierto. A las nueve he visto a un ángel y he estado sonriendo durante todo el día. Hay personas capaces de sonsacarnos una sonrisa incluso en los días más negros.

lunes, abril 20, 2015

Verde, que te quiero verde

Esta tarde he ido a la ermita. Con el sol que hacía apetecía una cerveza. Está todo precioso. Me encanta la primavera...