martes, diciembre 11, 2012

Visita a Bodegas Muga

Entrada a Bodegas Muga, Haro (La Rioja)


He visitado varias bodegas en La Rioja. Recuerdo la de Darien o Dinastía Vivanco, entre otras. Son bodegas que se disfrutan, pero bien una por su modernismo o la otra por convertirse en un lugar tan comercial, carecen de algo que sí tenía Muga, quizás esa parte de historia o de tradición que se percibe en las piedras y vigas que llevan sustentando las instalaciones desde 1938.


Bodegas Muga se encuentra en Haro, en la zona de bodegas que se concentran en el Barrio de la Estación (justamente porque al lado se encuentra la estación de tren de Haro). La bodega se encuentra sobre un edificio que combina a la perfección la piedra y el roble, tanto en el exterior como en el interior.
Ya no era sólo el ambiente de la bodega, sino que la guía que nos explicó no se extendió con tecnicismos incomprensibles, e intentó que captáramos el proceso de elaboración del vino. Yo lo he escuchado muchas veces, pero siempre hay partes que no recuerdo (como la clarificación).


Antiguas añadas de vino Muga

Para mí, el proceso de elaboración del vino es todo un arte que resumo a continuación. ¡Qué podría decir yo como riojana de pura cepa!

Cuando la uva llega a la bodega, se analiza con el fin de conocer características importantes, como el grado, la acidez, el color y el estado fitosanitario. En función de este análisis, la uva se clasifica por calidades, rechazando aquella que no alcance el nivel requerido. Los racimos empleados para la elaboración de los vinos Aro, Torre Muga y Prado Enea se vendimian en cajas de 20 kilos de capacidad, para que lleguen a la bodega en perfecto estado. En la bodega, estos racimos pasan por la mesa de selección, donde se eliminan aquellos que presenten irregularidades y defectos. Más tarde, los racimos pasan a las despalilladoras, máquinas que separan el raspón del racimo, y se introducen las uvas a los tinos de fermentación.



Tinas donde se realizan la primera fermentación y la maceración

La fermentación alcohólica es un proceso natural, en el cual el azúcar que contiene la uva se va transformando lentamente en alcohol. Además, el contacto del mosto con el hollejo permitirá que el mosto tome las sustancias que proporcionan el color y el aroma. En estas salas se produce la primera fermentación que en su origen se hacía en los calaos, donde la uva desprendía CO2, de ahí que fuera tóxico entrar en las cuevas cuando la uva estaba realizando el proceso de fermentación. En la actualidad, con los medios tecnológicos modernos, las bodegas están preparadas con extractores de CO2, que permiten hacer visitas a la misma en esta primera fase de vinificación.

Tras la primera fermentación, en estas tinas también se realiza la maceración, mediante la cual, los hollejos que quedan en el fondo de las mismas, se recogen a través de los grifos inferiores, y se vuelven a echar a la tina por la parte superior (con este proceso el vino empieza a adquirir su color). Bodegas Muga dispone de cuatro salas de fermentación con 90 tinas de madera cuyas capacidades varían desde los 3.000 hasta los 15.000 kilos.

Tonelería

Bodegas Muga cuenta con una tonelería. De hecho, es una de las pocas bodegas españolas que tiene tres toneleros y un cubero, encargados de trabajar la madera de roble. Los toneles y barricas se hacen con madera de roble traída de América y de Francia, aunque también utilizan en menor medida roble español. La bodega siempre utiliza roble en todo el proceso de elaboración del vino (fermentación, crianza y almacenaje). Los toneles y barricas se elaboran en varios procesos (secado y humedad), hasta darles su forma definitiva.


Tostados para el interior de los toneles y barricas

Una de las curiosidades de la tonelería es el abanico de tostados que van en el interior de los toneles: si el vino es tinto se utilizará una madera más tostada y si es claro la madera estará menos tostada. Una vez realizada la fermentación alcohólica, el vino llevará a cabo, también de forma natural, la segunda fermentación (o fermentación maloláctica).


Crianza en barrica

Después los vinos comienzan la crianza en barrica, donde se mantienen en períodos que duran entre los 24 y 36 meses según la categoría del vino.


Proceso de trasiega 

Cada cuatro meses de permanencia en barricas, se produce la trasiega por gravedad, que consiste en pasar el vino de las barricas que ha ocupado hasta el momento a otras barricas vacías. En este proceso se terminan de eliminar las impurezas que hayan quedado en el vino, pero es una tarea de enorme paciencia al tener que estar pendiente de que no caigan las impurezas en la barrica que se está llenando.

Una vez criado el vino tinto, antes de su embotellado, en la bodega se procede al clarificado por el método tradicional de la clara de huevo fresco. En este proceso se añaden dos o tres claras de huevo fresco por hectolitro de vino, con el fin de que las claras arrastren consigo las impurezas que aún tuviera el vino, para así suavizar los taninos del mismo antes de ser embotellado. La clarificación se realiza en depósitos de roble de 17.500 litros de capacidad. Cuando ha finalizado este proceso, se extrae el vino del depósito para su inmediato embotellado, quedando las claras y las impurezas en el interior del depósito. Éstas se mezclarán con estiércol para producir un compuesto de calidad, con el que se abonarán los viñedos siguiendo el proceso biológico natural.


Proceso de embotellado (siempre en posición horizontal)

Una vez embotellado el vino, éste permanecerá en la bodega por un período que oscila desde los nueve meses para el Crianza hasta los 36 que permanecerá el Prado Enea Gran Reserva. Durante este tiempo, el vino se afina en botella, para su disfrute desde el mismo momento en que se ponga a disposición del consumidor.


Casona original, desde la que comenzó a elaborarse el vino Muga


Vinos que se elaboran en Bodegas Muga

lunes, diciembre 10, 2012

Las Ferias de la Concepción


De tapeo; el de la derecha es el típico cojonudo

No vivía tan intensamente las Ferias hasta este último año, en el que he recibido la visita de unos amigos de Girona, y me he encontrado dándolo todo. Ahora soy una pequeña sherpa oriental (aunque sin portar maletas ajenas). Y es que me llamaban "sherpa", aunque no estábamos en el Tíbet, sino en Santo Domingo de la Calzada.
Antes de entrar en mi fin de semana, puente, casi semana entera de vacaciones, adelantaré lo que ocurre en Santo Domingo en estas fechas.

Plaza del Santo

El día 6 de Diciembre, aniversario de la Constitución Española, se inaugura el Mercado del Camino. Santo Domingo de la Calzada, que hasta en su nombre tiene el nombre de una vía, fue una especie de ingeniero de caminos, así que no es casual que el Mercado lleve esa denominación. Aunque también son las Ferias de la Concepción, ya que también se incluye otro día festivo, que es el día de la Inmaculada Concepción, 8 de Diciembre. 

Torre exenta y catedral de Santo Domingo de la Calzada

A mí se me da bastante bien la historia y las curiosidades de otros siglos, así que por cada sitio que íbamos, yo iba explicando por qué se encuentran separadas la torre exenta de la catedral (nada menos que por una calle), por qué se dice "Santo Domingo de la Calzada... donde cantó la gallina después de asada", y por qué tiene tanta fama San Millán de la Cogolla.
Santo Domingo celebra su habitual Mercado del Camino en conmemoración de aquellos mercados medievales donde venían a venderse a las capitales de comarca los vellones, el ganado y cuantas cosas fuera menester, lo que producía un enorme trasiego de gentes que se movían con sus productos de un lado a otro. Los tiempos han cambiado mucho, pero Santo Domingo conserva parte de aquellos días mercantiles, con un fin más turístico (sin duda alguna, porque para aparcar era grave este fin de semana). La gente se mueve desde sitios remotos para visitar el mercado.

Calles engalanadas antes de las Ferias

Este mercado está subdividido en varias partes: hay un mercado medieval que recorre las calles del casco histórico, lo que hace varios siglos se encontraba en el interior de las murallas; se coloca una carpa con productos artesanos típicos de La Rioja y otras regiones; y se habilita otra feria de productos ecológicos.
El mercado medieval lleva una preparación exhaustiva durante los días previos a las Ferias. Durante estos días, se realizan ciertos actos recreando ciertos momentos y situaciones de la Edad Media: boda medieval, espectáculo de brujas, arqueros, saltimbanquis... y toda una parafernalia de gentes diversas que, en medio de todas las cantinas medievales y puestos de recuerdos (en muchos de los cuales se ve cómo se moldea el cuero, la madera o el cristal a la antigua usanza), hacen de la feria una fiesta constante.

Danza vertical en la torre de la catedral

Allí vi por primera vez (sí, no siempre acudo a los espectáculos), la danza vertical en la torre de la catedral. Fue una delicia para los sentidos, para mí increíble, pues tengo vértigo y verlos bailando allá arriba me puso la piel de gallina.
La Feria Enológica se instala en el Polideportivo de Margubete. Lo cierto es que nunca he ido, así que no puedo hablar mucho de ella, pero sí de la carpa de productos artesanos.

Puesto de productos artesanos


Puesto de jamón de Guijuelo

Allí nos dirigimos los de Girona y yo tras haber venido de San Millán, con el fin de merendar. Yo no apostaba mucho por la carpa, puesto que es un lugar muy comercial. Picando jamón, postres, turrón, anchoas... salimos que apenas teníamos ganas de cenar.

Santo Domingo, Ezcaray, Haro, San Millán, Logroño... Son muchos sitios para ver. En otro momento seguiré hablando más de este fin de semana, que ha sido muy intenso. 

domingo, diciembre 09, 2012

OFF

He estado fuera de órbita durante varios días, y eso que me cuesta mucho no decir nada, así que es posible que esta noche resuma mi fin de semana. Siempre que quede cuerpo, porque en realidad no estoy más que para meterme a la cama. 
Lo mejor del fin de semana ha sido la terminación del sábado. Cuando menos te lo esperas aparece él y el mundo se para. Ya no existe nadie ni nada más. Sólo él. Podría describir todas las sensaciones de anoche y no tendría suficientes horas. Hoy estoy físicamente aquí, pero mi mente aún sigue en la última noche.

A veces me pregunto qué me está pasando. A veces me cuesta definir si he soñado algo o únicamente son imaginaciones mías. Anoche... Ufff, anoche...

Creo que ya no volveré a estar tantos días OFF como este puente de Diciembre, aunque nunca se sabe qué nos depara el mañana.

jueves, diciembre 06, 2012

Él y su honestidad

Hoy he recordado todo lo que adoro de él. Media hora de trabajo juntos y solos ha sido genial. Pero mejor ha sido la hora y media de después. Pensaba que me diría que no cuando le he comentado que podíamos ir a tomar un café al Club de Golf. 
¿Qué ocurre cuando estás a gusto con una persona? Lo que ocurre es que el tiempo se para y, sin embargo, pasa muy rápido. Me recuerdo junto a él, en una cafetería apenas vacía, mirándole a los ojos, me preguntaba sobre mí, hablando de todo... y me recuerdo en ese momento muy a gusto. Aún después hemos salido y hemos seguido hablando junto a los coches.
Hoy he recordado todo lo que me atrae de él. Cuando le miraba, cuando compartía con él fotos, cuando le escuchaba hablándome... 
Es ciertamente curioso, porque él también estaba a gusto, también he visto yo su receptividad esta mañana. Había hoy algo en él que en los últimos meses no existía. Y creo que es algo positivo.

Son esos momentos que nunca quieres que acaben. Son esos momentos dulces, que te tocan el alma. Hoy he estado con un ángel que ha hecho que el día fuera perfecto. Sí, claro que le quiero. Le sigo queriendo tanto que me tengo que morder la lengua.

miércoles, diciembre 05, 2012

Vacaciones

A veces ocurren cosas inesperadas en vacaciones, tanto como que un día de vacaciones puede depararte trabajo aun siendo fiesta. Mañana trabajaré. Pues menos mal que no he ido a ningún sitio a descansar...
Lo cierto es que no me importa, porque cuando me han llamado de la oficina y me han explicado el panorama, me he tenido que poner en contacto con mi amor. Yo creo que si no fuera él no me hubieran llamado, pero al ser él... ¿quién mejor que yo para pedirle algo? Y hemos estado hablando un rato.
Él ni siquiera sabía que yo estaba de vacaciones. Y mañana hemos quedado, ¡qué remedio!
Es día de fiesta y aunque sea por cuestión de trabajo, no es tan arduo al disfrutar de su compañía y su sabiduría.
Él siempre hace que todo sea más ligero.

Luego hemos estado hablando, porque le he explicado cómo es esta semana para mí, que no recordaba que tuviera aquí dos días de vacaciones y que, sin duda alguna, los cogí así con el fin de irme a algún sitio. Él ya me conoce bien como para saber que es raro que no haya viajado a ningún sitio. Finalmente le he explicado la visita que tengo este puente.

¿Por qué siempre hace que todo sea más fácil...? Si no fuera así, sería sencillo olvidarme de él. Pero obviamente no puedo. 

lunes, diciembre 03, 2012

Instantes propicios

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Ahora es, sin duda alguna, un instante propicio para proponerse cosas, sobre todo con todos los días festivos que tengo por delante. 
Hace tan sólo diez días que comprobé que en diciembre tenía dos días de vacaciones que había unido al puente de la Constitución. Así que tengo casi una semana de vacaciones. Supongo que lo hice en función de irme a algún sitio, pero se me han adelantado y vienen a verme este puente. 
Hoy he reservado visita para las bodegas Muga de Haro para el viernes. Es una bodega muy antigua que no he tenido ocasión de visitar nunca. En principio, había pensado en Dinastía Vivanco de Briones, pero ya la conozco. Como iremos de tapeo por La Herradura de Haro, me decanté por una de las bodegas más antiguas de Haro, cuyo vino es asimismo uno de los más célebres.

Y bien, empieza una semana de descanso total. 

domingo, diciembre 02, 2012

Al parque

Me agrada ver como se pone de contento el perro ante la perspectiva de la calle.

sábado, diciembre 01, 2012

Diciembre


Me gusta el mes de diciembre, y no precisamente por las festividades que conlleva, pero en relación con el mes de noviembre, que no me gusta nada, sí.

Ha empezado diciembre y, con él, el minutero se acerca al final de año. Es el mes en que recapitulamos sobre los últimos meses, sobre los acontecimientos ocurridos en 2012. Para mí hay varios momentos que recordar, unos muy felices y uno muy triste.
Con el mes de enero llegó la partida de mi tío Pepe, el 24 de enero de nos fue. Sus cenizas reposan en algún lugar del bosque y siempre que voy allí de paseo me acuerdo de él... Allí donde tanto paseaba él... Parece mentira que haya pasado casi un año ya desde su partida.
El mes de mayo tampoco fue un buen mes, entre otras cosas estuve unos días indocumentada porque me robaron la cartera en fiestas del Santo. Y bien es cierto que es una época donde sufrí mucho, se abrió una herida terrible en el corazón. Supongo que era el principio del fin, aunque no sé si ha llegado ese fin. Aún no lo sé. Porque la perspectiva de otra Nochevieja como la última a un paso... me hace estremecer.
Julio es un mes que llegó cargado de cosas buenas. Pasé una semana en Burgos que fue magnífica. El 25 de julio nació mi sobrina Paula. Y creo que ese es uno de los mejores momentos de este año. 
Después... no sé, se me ha pasado el tiempo muy rápido. Respecto al amor, me encuentro algo distante, pero en una nube, sin duda alguna. 
Esta mañana he tomado café con un amigo suyo y me ha contado anécdotas de cuando eran jóvenes, cosas que yo desconocía. Sólo he recordado que queda un mes para Nochevieja.

Ya hemos dado con el año...

viernes, noviembre 30, 2012

Diez minutos

Me quedan diez minutos para marchar a casa. Habitualmente suelo quedarme algo más, pero hoy sólo tenía ganas de que terminara la semana, pues ha sido una semana criminal, en el sentido de que ha habido muchísimo trabajo. Ese trabajo también ha ido saliendo, pues no se puede estancar, y aun así hoy me encuentro infinitamente cansada.
Algo positivo es que la próxima semana sólo trabajo el lunes, ya que el martes y el miércoles tengo dos días de vacaciones y luego es puente, ya que el viernes no trabajamos por las Ferias de la Concepción. El jueves viene un amigo mío desde Gerona con algunas personas más, por lo que será extraño vivir La Rioja como cicerone. Acabo de hacer una reserva para visitar las bodegas Paternina en Haro. También visitaremos San Millán de la Cogolla, Ezcaray y Logroño.

Y bien, queda un minuto para las siete. Es hora de cerrar.

Y ahora... relax.

Los Monasterios de San Millán de la Cogolla


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Vista de los dos monasterios de San Millán de la Cogolla

Apenas suelo hablar de mi tierra, porque como para mí es lo conocido, me da la sensación de que todo el mundo sabe. La Rioja es una tierra rica en historia, rica en colores, rica en paisajes variados y, por supuesto, rica en vinos. No en vano, los colores de la bandera simbolizan el vino, la nieve, los bosques y el sol (quizás el amarillo fuera de los cereales, pero hace tanto tiempo que lo estudié que no lo recuerdo bien).
Con motivo de la visita de unos amigos catalanes la próxima semana, haré de cicerone, por lo que pondré algunas interesantes fotos de mi tierra por aquí. Aunque hoy voy a hacer un adelanto: San Millán de la Cogolla. Es curioso, porque ellos son catalanes y además independentistas. Y si por algo es importante en la historia este pequeño pueblo riojano es justamente por el castellano.
San Millán se encuentra en un paraje verde y rodeado de montañas. Se encuentra emplazado en medio de la que aquí se conoce como ‘Ruta de los Monasterios’ y es que justamente en esa ruta hay más monasterios por kilómetro cuadrado de los que podamos imaginar: el Monasterio de Valvanera (que alberga la imagen de la Virgen de Valvanera, patrona de los riojanos), los Monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla, la Abadía Cisterciense de Cañas (impresionante edificio de los primeros años del gótico, con vidrieras de color blanco, lo que la convierte en un templo increíblemente luminoso) y Santa María La Real de Nájera.
San Millán de la Cogolla es un pueblo que no contará con más de 500 habitantes, pero que recibe numerosas visitas al año. Y es que cualquier turista que pase por aquí, seguramente se dejará atrapar por las historias de estos monasterios.
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Monasterio de Suso

El Monasterio de Suso (‘suso’ significa ‘arriba’ en castellano antiguo, aunque es una palabra que se encuentra en desuso) ha sido abierto al público hace algunos meses. En los últimos años ha sido restaurado y creo que tendré que visitarlo, porque años ha que no he podido verlo, debido a lo extensa que ha sido esa restauración. Es un monasterio muy pequeño, del siglo VI, y en su origen fue un cenobio visigodo que se construyó junto al sepulcro del eremita Millán. Este edificio fue ampliándose con el paso de los siglos, y hoy en día se pueden distinguir con facilidad las remodelaciones (estilos mozárabe y románico).
Su importancia es más lingüística que artística, pues aquí se gestaron los primeros escritos en castellano. Aquí habitó un monje de un pueblo cercano (Berceo), Gonzalo de Berceo, considerado el primer poeta en castellano. Bien es sabido por todos que los monasterios en la Edad Media utilizaban el latín, considerada la lengua culta. Mientras, el castellano era la lengua usada por el pueblo llano, considerada la lengua coloquial. Gonzalo de Berceo tuvo la genial idea de transcribir la lengua del pueblo en lo que se conoce como las Glosas Emilianenses. Están escritas, en realidad, en lengua romance, que es un castellano aún poco evolucionado y desarrollado.
En el Monasterio de Suso también aparecieron por vez primera las primeras anotaciones escritas en vasco, por lo que San Millán no sólo se considera la cuna del castellano sino también del euskera.
En nuestros días, el Monasterio de Suso se abre para el turismo pero no vive ya ninguna congregación en él. No ocurre lo mismo con el Monasterio de Yuso, donde sí que hay una comunidad de frailes agustinos recoletos.
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Monasterio de Yuso

El Monasterio de Yuso (‘yuso’ significa ‘abajo’ en castellano antiguo) se ubica en el corazón del valle de San Millán, junto al pueblo de San Millán de la Cogolla.
Cuenta la leyenda que el Rey Don García de Nájera ordenó el traslado de los restos del santo (San Millán) de Suso al monasterio de Santa María la Real de Nájera y quienes portaban la arqueta con los restos, al llegar al valle de San Millán, quedaron como clavados en el suelo. Esto se interpretó como la voluntad del santo de no abandonar el valle. El Rey Don García mandó construir en este lugar otro monasterio en el año 1053.
El primer monasterio de Yuso fue de estilo románico, pero fue destruido y reconstruido en estilo herreriano, lo que crea un singular contraste el el paisaje del valle de San Millán.
Hoy en día, los frailes explican cómo el monje medieval tenía que subir pesados libros por una empinada escalera hasta el púlpito, y nos muestra cómo protegían los enormes volúmenes de la humedad. Pero lo más importante es que en el claustro podemos ver facsímiles de los primeros escritos en castellano (los originales no los enseñan), de esas Glosas Emilianenses que escribió Gonzalo de Berceo.

jueves, noviembre 29, 2012

Nieva en Ezcaray

Cuando he salido a la calle, caían pequeños copos de agua nieve y no se veía siquiera la montaña nevada del fondo. No me gusta la nieve. Y hace un frío en Ezcaray...
Luego se me ha olvidado en casa el libro, así que he cogido otro que iba a caer de un momento a otro: el último de Pérez-Reverte. Lo empezaré hoy.

Las primeras nieves

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A medida que subía por la carretera de montaña, la nieve estaba cada vez más cercana. Adoro el paisaje nevado, siempre que me pille lejos. Sé que si hubiera tenido que conducir por nieve no estaría aquí hablando tan feliz sobre ello.
En Valdezcaray han caído las primeras nieves y se ven las montañas nevadas. Pero no ha llegado al pueblo. Y el paisaje es hermoso hoy.

miércoles, noviembre 28, 2012

13.11 horas

A veces una hora es importante por toda la carga de sensaciones que lleva consigo. Si volviera a mirar las horas previas del día que está terminando, mi mente se detiene, sin dudarlo, en las 13.11h. Ese momento tiene que ver con él, aunque es un instante de enorme ausencia, porque él no estaba.
No hacía ni unos minutos que había aparcado, he ido a mi oficina, he trasteado un poco para pasar cierta información a un pen, y de repente me encontraba caminando bajo la lluvia en una única dirección. Ni siquiera se me ha ocurrido pensar en llamarle previamente. No recuerdo el camino, ni la lluvia, ni los colores. Sólo recuerdo mi mente pensando en verle, aunque una vocecita me decía que a esa hora es muy difícil encontrarle en su oficina. Debería haber prestado más atención a esa vocecita interior.
Entonces me he encontrado junto a su mesa vacía y con sus tres compañeros de trabajo sonriéndome. Como podía hablar con uno de ellos, me he quedado allá un rato. 
Sé que nada más que haya regresado a la oficina le habrán dicho que me he pasado por allí. Debería haberle llamado, sí, pero a veces las ausencias son como tienen que ser. Al fin y al cabo, últimamente nos vemos y hablamos mucho. 

De prueba

Como tengo el portátil ocupado, tengo que recurrir al móvil. Espero que llegue. Entonces si tendré todo sincronizado.

martes, noviembre 27, 2012

Cómo una llamada puede cambiarte el día

Lo primero que debería decir es que no tengo palabras. Pero sí las tengo, porque yo siempre tengo palabras para él. 
Cuando por enésima vez el teléfono ha sonado, no esperaba encontrármelo a él al otro lado, aunque mis ojos se han quedado mirando las cifras como si tuvieran que sonarme. Entonces he escuchado su voz.
Y he dejado todo lo que estaba haciendo para irme con él.

Hoy he tenido una hora para observarle. Tiene varios kilos menos, lo que le hace un trasero adorable. El pelo aún no se lo ha cortado, pero el pelo largo siempre le hace más interesante. Ha habido momentos en que nos hemos quedado solos (e incluso a oscuras) que han sido ciertamente íntimos, pero sin silencios extraños. Al final, estábamos trabajando, pero hay tanta confianza con él, que a veces me asombra.

He venido encantada. Le quiero tanto...

lunes, noviembre 26, 2012

Terminando noviembre

Llueve. Aquí está lloviendo y en Valdezcaray está nevando. Esto ya sí que huele a invierno. Casi ha terminado el lunes. Y casi estamos en diciembre. Eso me recuerda a que me voy a presentar a un certamen literario antes de que acabe el año. Eso me recuerda los recuerdos de él, cuando en aquel bar me miró fijamente y me dijo que si ya lo tenía escrito, que me presentara. Siempre me anima a escribir, pese a que a veces el tiempo me falla mucho.
Es curioso. En una semana, tal día como hoy estaré en período previo a vacaciones. ¡Qué me iba a acordar yo de que tenía dos días colgando en diciembre y además junto a un puente festivo!

Termina el lunes. El invierno se acerca. Y él... ¿dónde se encuentra él? Seguro que al marchar, dentro de unas dos o tres horas, veré su coche. Nunca falla. Él siempre está cerca, pero a la vez se encuentra lejos. 

domingo, noviembre 25, 2012

Cuatro meses de Paula

Paula está hecha toda una princesa. Hoy ha cumplido cuatro meses. Y así de risueña está.
La foto es de mitad de esta semana.

Hoy la he tenido en brazos. Está preciosa...

sábado, noviembre 24, 2012

Sabores agridulces

Últimamente, cuando me voy a casa, siempre veo su coche. Está tan cerca y, a la vez, tan lejos...
Y en esos momentos me gustaría ponerme en contacto con él e ir a cualquier sitio, sólo por el placer de estar unos minutos disfrutando de su presencia.

Esta mañana, cuando me marchaba ya a casa, ha pasado y en ese momento he sentido algo especial en mi interior. Podemos pasar tanto tiempo evitándonos, que cuando nos vemos tanto el efecto es de insatisfacción. Siempre quiero más de él, y siempre me sabe a poco. Siempre me queda un sabor agridulce y siento una pequeña grieta dolorosa en el corazón. Pero le quiero tanto...

Hoy me ha alegrado el día.

viernes, noviembre 23, 2012

Flotando en mi nube

Sabía que volvería a pasar, en cuanto he visto su perfil a través del cristal de la oficina, cuando he visto que miraba de reojo sin osar mirar de frente... Sabía que tendría que regresar unos minutos más tarde.
Así que he salido al encuentro pasados unos cinco minutos. Y efectivamente ha venido y ha parado. 
He sentido el aleteo de millones de mariposas en mi estómago, he sentido que una mano invisible me tocaba el alma, me notaba ligera como una pluma... Tal es el efecto que él causa en mí. Esa mirada tan profunda que dice tanto, que contiene en sí misma todas las cosas del mundo. Esa voz tan sensual, tan segura, que amansa mi corazón con sólo escucharla... Tiene aún más hebras de plata, pero sigue estando tan guapo como siempre, sigue tan adorable como siempre. Y yo sigo tan enamorada como siempre. 
Tenía que alejarme un poco y un tiempo de él para comprender que sigo queriéndole como nunca. A partir del momento en que nos hemos despedido, me he encontrado flotando en mi nube.
Ya no había exceso de trabajo, ni sueño acumulado, ni nada. Las siguientes horas se me han pasado sin darme cuenta. Tal es el efecto que él causa en mí...

¡Ay del amor!

jueves, noviembre 22, 2012

Caminando deprisa

La vida, o las necesidades o las obligaciones, nos llevan a caminar deprisa, casi a correr, buscando el final de ese trayecto. Y corremos, corremos, sin darnos cuenta de que podríamos estar perdiéndonos cosas magníficas a lo largo del camino. En ese viaje, lo importante no es llegar al destino, sino disfrutar del camino en sí mismo. Como paralelismo, podría compararse a nuestra vida, donde no esperamos que llegue el final, sino que vamos viviendo cada momento.
Lamentablemente, en estos tiempos modernos, colmados de ruido, velocidad, estrés y ondas invisibles, no nos damos cuenta más que de llegar... a cualquier sitio.

Hace unos años, cuando aún era estudiante de alemán en Salamanca, regresaba al piso de estudiantes una noche templada y llevaba algo en las manos que cayó al suelo. En mis prisas por llegar y a cien metros del portal, me quedé completamente parada. Aún lo recuerdo hoy. Una bocacalle en cuyo nombre no me había fijado, Calle El Cristo, a pesar de que llevaba varios años viviendo allí, el color anaranjado de las farolas que despuntaban destellos dorados en esa piedra tan peculiar de los edificios de aquella ciudad, el reflejo de los adoquines y... el silencio. Esa paz que inundaba todo.
Recuerdo que se me puso la piel de gallina, que me permití unos minutos para reflejar en mis retinas la belleza de aquel momento. Todavía hoy atesoro esos instantes como recuerdos vívidos de algo que vemos pasar sin darnos cuenta.

Varios años después ya no vivo allí y aún recuerdo momentos mágicos. Como ese. Éste que me hizo ser consciente de lo rápido que vamos por la vida. Todavía hoy, cuando me doy cuenta de que quiero llegar a algo, cierro los ojos y rememoro ese instante. Y entonces miro a mi alrededor y hago una radiografía de todo lo que me rodea: los ruidos, los aromas, los silencios, los colores, los cambios...