martes, marzo 27, 2007

Grandes pérdidas

Alguien dijo una vez: "Triste es perder a un padre, pero más triste es perder a un hijo".
Yo no me lo imagino porque nunca he tenido un hijo, pero grande debe ser el nexo de unión entre padre e hijo, y más grande aún entre madre e hijo (por eso de que somos las que los llevamos dentro durante casi un año). Dicen que las madres saben que si un hijo está en peligro o si ha muerto aunque estén a miles de kilómetros de distancia.
Tampoco puedo quejarme de haber tenido grandes pérdidas en mi vida puesto que contaba con 11 años cuando mi abuela paterna se fue para siempre, y ni siquiera tenía capacidad de raciocinio cuando mi abuelo paterno falleció. El resto de gente que se ha ido para siempre son relaciones indirectas, con las que no tengo vínculos de sangre, pero sí, siempre se pierde gente e intentas ponerte si acaso en el lugar de esas personas que han perdido a un ser querido y es casi imposible. No se siente completamente hasta que no se pasa por ello.
Y sigo pensando que perder a un hijo debe ser desgarrador. Tiene que ser como que una parte de tu alma se marcha con él. Debe ser horrible. Y hay gente que pasa por ello, no creo que se recuperen nunca del vacío dejado por el vástago que se fue.

lunes, marzo 26, 2007

Auschwitz

Cuando leo sobre la IIª Guerra Mundial y se hace mención a los campos de concentración siempre me acuerdo de esas verjas, de ese Arbeit macht frei y es como si sus piedras pudieran hablar del horror, como si guardaran demasiados secretos y como si en ellas quedaran trozos del alma de cada persona que sufrió entre aquellas paredes.
Creo que si alguna vez visitara Polonia sería incapaz de visitar ese lugar, donde seguro se mantienen vivas las cenizas de la carne quemada. No podría ver los pabellones donde se exterminaba a tanta gente con gas. No podría imaginarme todo eso.
Es infrahumano. Auschwitz forma parte de las páginas más negras de la historia de la Humanidad. Y todo sigue igual que entonces. ¿Por qué no lo destruyen? Sólo hay que cerrar los ojos para que podamos revivir todo lo que pudo ocurrir allí.

Before...

Imaginar una película romántica que no sea empalagosa me resulta bastante difícil. Aunque sin duda las hay. Hace como un año un amigo me aconsejó "Antes del amanecer" y "Antes del anochecer". No le hice mucho caso pues un año ha tenido que transcurrir para que me decidiera a verlas. Y él me decía que los diálogos de una y otra película eran lo bastante hipnotizantes como para dejarnos llevar. Una es continuación de la otra, con nueve años de diferencia, tanto en los estrenos (1995 y 2004) como en el tiempo transcurrido en la trama, igual es una manera de acercar la realidad a la ficción.
No sé cómo empezar aunque no voy a hablar de lo que cuentan los protagonistas en cada historia, sólo me limitaré a decir que condensan en unas horas las cosas más importantes de su vida: el amor, la salud, la familia, el trabajo o estudios... la felicidad. Y a veces se puede a llegar a comprender una filosofía cotidiana de la vida en la que ni siquiera nos fijamos por lo que tiene de cotidiano, supongo. Se ensalzan los detalles más nimios y quizás eso es lo que maravilla de las dos películas.

"Antes del amanecer" comienza en un tren. Los paisajes que corren a través de las ventanillas recuerdan las casas aisladas con tejado de pizarra casi a ras del suelo que abundan entre el verdor de la Selva Negra. Supongo que también las hay en Austria. Comienza con una discusión en alemán (que entiendo perfectamente). Una joven se cambia de asiento porque no puede seguir escuchando al matrimonio y se sienta cerca de un joven. Los dos se funden de nuevo en sus lecturas, no sin antes haber reparado en el otro. Aquí empieza el juego de miradas, algo presente en casi toda esta primera parte. Un "¿hablas mi idioma?" y unas palabras tímidas son suficientes para empezar una conversación en un tren, en principio bastante trivial.
Jesse es americano y está haciendo el Interraíl, al día siguiente tiene que coger un avión desde Viena que le llevará a su casa. Celine vive en París y estudia en La Sorbona, viene de visitar a su abuela que vive en Budapest. Esa primera conexión es suficiente para prepararnos a lo que puede ocurrir después. Y una conversación en un tren puede acabar en el momento en que uno de los pasajeros tiene que bajarse, pero ¿si cambias lo que tenías previsto?
Cuando llegan a Viena, Jesse le dije a Celine que pase el día con él, que se baje del tren en ese momento y ella acepta. Y pasan todo un día en la capital austríaca, paseando por las Academias de las Letras y de las Ciencias, una iglesia cualquiera, el Danubio, un pequeño café, un pub cualquiera, la noria, un poeta vagabundo, una adivina de mirada penetrante... No importa la gente ni el lugar, sino que lo que importa en esos momentos sólo son ellos. Es un momento mágico, algo que no estaba previsto y disfrutan de cada momento como si fuera el último y es que, supuestamente, es su primer día juntos, pero también es el último. No se prometen nada, no se intercambian teléfonos, solamente aprovechan esas horas perfectas en sus vidas.
Pero la despedida es peor de lo que pensaban. Se prometen una cita seis meses después en el andén número nueve...
La ciudad queda vacía en aquellos rincones visitados por la pareja, y a la vez queda un aire de melancolía incierto, sin saber si volverán a encontrarse...

Ensueño o engaño,
pestaña de limusina...
Pequeña, con tu cara bonita
vierte una lágrima en mi copa.
Veo en tus ojos
lo que significa para mí.
Dulces tartas y batidos.
Soy ángel de ilusión,
desfile de fantasía...
Quiero que sepas lo que pienso,
que no tengas que adivinarlo.
No tienes ni idea de dónde vengo,
no tenemos ni idea de adónde vamos
lanzados a la vida
como ramas en un río
fluyendo río abajo
presos de la corriente.
Yo te llevo a ti,
tú me llevas a mí,
así es como podría ser.
¿No me conoces?
Aún no sabes quién soy.

"Antes del atardecer" transcurre en París. Jesse Wallace está promocionando su libro, éxito de ventas en Estados Unidos, en una de las librerías más famosas de París: Shakespeare & Company. El argumento de su historia no es otro que lo que ocurrió nueve años atrás, cuando viajaba en tren, cuando conoció a una joven francesa y pasó los momentos más felices de su vida con ella en Viena.
Al mirar hacia el fondo de la librería, como si se tratara de una aparición fantasmagórica, allí está ella, Celine. Esa tarde Jesse tiene que coger un avión para Estados Unidos, pero primero tiene que recuperar el tiempo perdido.
El reencuentro no es lo esperado, no hay muestras efusivas de afecto ni un cariño desenfrenado. Ya no son aquellos jóvenes románticos e ingenuos. Él ya no es un inseguro joven huyendo de la realidad sino que es padre de un niño, tiene éxito y, aunque no lo quiera reconocer, un matrimonio fracasado. Ella teme el amor, piensa que entregó todo el romanticismo que había en ella una noche en Viena y que ya no puede dar más amor, ni a su actual pareja, un reportero gráfico que pasa más tiempo entre guerras que junto a ella, por eso sigue con él, porque no se siente agobiada por grandes muestras de cariño, aunque a veces le eche de menos. Y a los dos les falta algo en su vida. Es como si hace nueve años le hubieran entregado su alma al otro, y hoy... están dispuestos a recuperarla. Y Celine, atinadamente, dice en cierto momento:
"Lo que acaba, acaba. No se puede reemplazar a nadie porque todos estamos hechos de pequeños y preciosos detalles".
Qué razón más grande.
El avión de Jesse está pronto a salir, pero ¿es preferible perder un avión o perder la oportunidad de haberse reencontrado de nuevo con el gran amor de su vida?
También aquí los detalles son importantes. No se ve mucho de la ciudad del amor (muy apropiada para la película), sino rincones casi desconocidos, que pasan desapercibidos para casi todo el mundo. Pero esta vez al final esos lugares no aparecen como símbolos de vacío.

Dejo, para terminar, una frase de Einstein que se dice en la segunda parte:

"Si has perdido la fe en la magia o en el misterio es como si estuvieses muerto".

domingo, marzo 25, 2007

"El Lobo"

Hace unas semanas me terminé el libro del infiltrado en ETA entre 1973 y 1975, el Lobo que consiguió desmantelar la infraestructura de la banda terrorista, llevando a la cárcel a su máximo dirigente, Nelson.
La película no difiere mucho del libro, aunque cambia los nombres de las personas que participaron entonces en la detención de los principales etarras. Pero el libro va más allá, puesto que nos cuenta cómo vive Mikel en los siguientes años tras la infiltración, siempre trabajando para el SECED (más tarde CESID). La película se limita a los años en que el topo se infiltró en ETA.

Aquí Mikel Lejarza se llama Txema (Eduardo Noriega) y no es decorador sino constructor, dos trabajos con los que sería fácil proveer a ETA de pisos francos en Madrid y Barcelona. De todas formas la película es bastante fiel, recuerdo aquella frase de "fueron otros los que se colgaron las medallas" y así es también en la película, al infiltrado le pagaron bien y le mandaron lejos, a México, para que desapareciera de la escena política española en un período inestable, pues un cambio, como era la transición, siempre da cierta inestabilidad política.
Ricardo (José Coronado) es el jefe del SECED, los servicios secretos de los años 70, uno de los que se cuelga la medalla, bajo cuyo mando están Lobo y Pancho (Santiago Ramos), un policía que quizás tiene más mérito que el resto, pues es el único que no abandonó al topo a su suerte cuando otros lo hicieron.
Lobo consiguió infiltrarse en la cúpula de ETA, vio la escisión en la VI Asamblea de ETA-militar y ETA-político militar, guiada esta última por los boletines del ideólogo Asier (Jorge Sanz). Y en la película, pese a estar casado con Begoña (Silvia Abascal), se lía con una etarra, Amaia (Mélanie Doutey), que confía en él y jamás hubiera sospechado. Y así el día que se conocen le deja claro el esquema de la banda terrorista: "Asier piensa, Arrieta manda y Nelson ejecuta".
Creo que sobra la imagen de los dos últimos terroristas fusilados por la guardia civil. Tampoco habla de los etarras condenados en el juicio de Burgos, y que finalmente fueron indultados, en gran parte debido al peso internacional en contra del proceso.

"Lock, Stock and Two Smoking Barrels"

Risas aseguradas.

Cuatro amigos son desplumados al póker (y con trampas) por Harry "el Hacha", el dueño de un sex shop que siempre consigue que le paguen sus deudas, o de lo contrario, tiene a varios matones a su servicio.
Harry les da cinco días para pagar la deuda que tienen con él y los amigos se desmoralizan, si no la pagan el padre de Eddie (resulta que es Sting) se queda sin el pub que regenta. Entonces, como un milagro, escuchan la conversación de sus vecinos, unos asociales con los que nunca hablan. Los vecinos iban a robar la hierba y el dinero de unos pijos que estaban montados en el dólar, y que trabajaban para un negro de pelo afro. Así que los cuatro amigos deciden pillar a sus vecinos tras el robo, llevarse su furgoneta y quedarse con la pasta.
Luego está Chris, que siempre va con su hijo, un matón al que Harry contrata para que se encargue de buscar dos fusiles antiguos que "se han extraviado".
Sin quererlo los cuatro jóvenes se ven involucrados en un crimen múltiple donde ellos salen mejor parados que el resto.
Hay muchos más personajes que también están relacionados con todo lo que ocurre, aunque recomiendo verla.

En otros 25 de marzo...

25 de marzo no es una fecha casual en el calendario. Para todos y cada uno de los habitantes de mi pueblo hoy es un día especial porque es el día consagrado a la patrona, la virgen de C. Es un nombre inusual, proveniente del tipo de árboles que rodean la ermita de mi pueblo. Es demasiado extraño para poner el nombre de la patrona al completo. Pero suena bien.
Muchas mujeres en mi pueblo tienen ese nombre. Yo no le pondría a una hija el nombre de la virgen de mi pueblo, y me alegro de que a mí tampoco me lo pusieran.
Este día es especial porque... se ve el fervor y la pasión con que se adora a la virgen. Es curioso, hay muchos otros días, muchas otras fiestas, pero hoy es su día. No habrá mucho pues cae en domingo, ni siquiera habrá una orquesta para amenizar la fiesta (imagino, pues sería un gasto estúpido).
Recuerdo mi infancia, cuando nos íbamos a la ermita. Todo el mundo, incluso los hombres que nunca pisan el suelo sagrado, entraban a escuchar el sermón del sacerdote. Casi todos los 25 de marzo salían lluviosos, aunque no importa eso mucho, pues no hay procesión. Sí que importa si vas caminando hasta la ermita con el traje inmaculado durante algo más de un kilómetro, entonces sí que fastidia si el cielo decide en ese preciso momento descargar.
Recuerdo aquellos años en que un tío mío, mayordomo, me enseñaba aquel himno a la virgen, inmenso, y que ahora no estoy segura de sabérmelo entero.
Es un día de fiesta en mi pueblo, aunque la diferencia esté en que la misa se hará en la ermita y no en el pueblo, y que los bares y el vermout estarán más concurridos que cualquier otro domingo, y quizás en las casas habrá más invitados en la mesa y una comida especial. Seguro que se comerá cordero recién traído del horno de cualquiera de las panaderías, sí, porque no hay mejor cordero que el que se lleva a la panadería. En mi casa hay invitados, yo ya lo sé. No sé si debería haber ido. Igual llueve, como otros años.
En el colegio me acordaba porque era el cumpleaños de una compañera de clase. Entonces empecé a perderme este día tan fervoroso en mi pueblo. A mí no me importaba porque ya empezaba a notarse el bajón de gente.
No sé, supongo que estarán los mismos de siempre, excepto los que han fallecido, y esos, se quiera o no, hacían bulto en un día como hoy. Porque el fervor religioso está más incrustado en los mayores, nuestros mayores.

Somos todos los que estamos, pero no estamos todos los que somos

A propósito de una cena con mis amigos, una de las numerosas y multitudinarias cenas en las que hace tiempo que no participo, a un colega se le ocurrió decir en la entrada esa frase: "Somos todos los que estamos, pero no estamos todos los que somos". Un juego de palabras que en aquel momento hizo gracia, incluso a la camarera que nos llevaba a todos a la inmensa mesa, aunque no entendiera bien el significado de aquella frase. Ella se limitó a reír.
No sé por qué me vienen a la mente estas palabras ahora. Supongo que porque echo de menos a mi gente. Aunque también es cierto que quedan menos de quince días para que vaya a casa. Ganas tengo.
También acabo de recordar que la última cena que compartí con mis amigos fue la Semana Santa pasada, y que a las 00.00h. de la noche me cantaron el cumpleaños feliz.
Y aquella vez también podría decirse aquello de: "Somos todos los que estamos, pero no estamos todos los que somos".

sábado, marzo 24, 2007

Tardes de sábado

Bajo este sol primaveral es difícil no sentirse a gusto en la calle, a pesar de las riadas de gente en todos los lugares por donde pasas.
Si quieres ir a un parque estará invadido por personas con planos mirando las fachadas de los edificios que les rodean. Si pasas por la Plaza Mayor es posible que te encuentres con grupos de turistas japoneses haciéndose fotos con sus cámaras de última generación. Si pasas junto a la Pontificia que, excepcionalmente en días como hoy tiene su puerta principal abierta, verás apostados en las escaleras jóvenes que miran la Casa de las Conchas mientras algún profesor (seguramente de Arte o Historia) les describe lo que ven.
Y caminas entre los japoneses, las excursiones de adolescentes, grupos del Inserso, familias que han venido a pasar el fin de semana... Pero lo que más se ve son parejas... de todas las edades. Casi todas caminan a un ritmo distinto, no les importan tanto los monumentos sino estar a gusto con la persona con la que van. Es fácil encontrárselas en la Rúa Mayor, en dirección al romántico Huerto de Calisto y Melibea. Y es que el tiempo acompaña.

Ensayo sobre la lucidez

Realmente parecía que la mayor parte de los habitantes de la ciudad estaban decididos a cambiar de vida, de gustos y de estilo. Su gran equivocación fue haber votado en blanco. Puesto que habían querido limpieza, iban a tenerla.

La primera vez que entré en contacto con José Saramago fue hace cuatro años. Le había visto muchas veces en programas y me caía bien, quizás porque su Nobel no se le había subido a la cabeza, quizás porque le veía como alguien con experiencia... No sé por qué... Entonces cayó en mis manos Ensayo sobre la ceguera. Acostumbrarse a su forma de escribir es relativamente fácil, sobre todo si se tiene en cuenta que los diálogos forman parte de los párrafos y la ausencia casi total de puntos aparte. Pero es una obra maestra, un libro que te hace reflexionar. Entonces se trataba de una epidemia de luz blanca, donde todos y cada uno de los habitantes de una ciudad se ven aquejados por una ceguera incierta durante varias semanas. Sólo una mujer conserva la vista y es como una luz.

Cuatro años han pasado también desde aquella pesadilla donde todos se habían quedado ciegos y donde el pánico dio lugar a un caos inmisericorde, cuatro años han pasado desde la acción de entonces a los acontecimientos de ahora. En Ensayo sobre la lucidez vuelve aquella mujer a ser protagonista y termina convertida en heroína. ¿Qué convierte a una persona en héroe? ¿Quizás una muerte injusta?

El derecho al voto es un derecho de todos los ciudadanos en un país democrático, pero ¿qué puede ocurrir cuando la inmensa mayoría de los votantes llega a las urnas con su voto en blanco? Esta es otra epidemia, la epidemia de los votos en blanco, y tiene en común con el otro libro el color blanco. Se tacha al 80% de los ciudadanos de la capital sin nombre de "blanquistas" en un tono despectivo.
¿Es fruto de la casualidad que casi todos echen su papeleta en blanco? A pesar de que fuera resultado del azar, el gobierno no lo cree así y tiene que buscar culpables. Buscan todo tipo de tretas y tácticas para ver dónde está la "cabeza de la tenia", sin resultados objetivos. Es como si esa masa de ciudadanos pensaran lo mismo, como si formaran parte del mismo ente pensante que les hace actuar del mismo modo, pero cada uno es diferente del vecino, entonces ¿cómo es esto posible?
La solución última que pone el gobierno es abandonar la ciudad, estando seguro que se sumergirán en una especie de anarquía donde acontecerá un caos inaudito, pero la lógica del gobierno no es compartida, pues los ciudadanos siguen el curso de su vida normal, sin policía, sin gobernantes... Así que los ministros hacen lo posible por enfrentar a los ciudadanos, bien poniendo bombas, bien cercando la ciudad... Pero la gente no se inmuta, sin gobernantes son más felices y más tolerantes con sus iguales.
Poco a poco empiezan a dimitir de sus cargos, a pesar de que se les llame traidores, varias personas que comparten el alma de la ciudad: alcalde, ministro de cultura, ministro de justicia.
Entonces el gobierno recibe una carta donde se informa de que cuatro años atrás una mujer fue la única persona que no se había quedado ciega. Y deciden enviar a tres policías a la ciudad, a investigar a esa mujer y a las personas que guió en aquel tiempo, seguros de que ella es la culpable de lo que está ocurriendo. Pero el comisario, tras hablar con ella, se da cuenta de que es un ser inocente, y decide ayudarla.
Si no hay culpables los inventamos, dice el ministro del interior.
La mujer y el comisario se convierten en héroes al final. Él por arriesgar la vida para que no se cometa una injusticia, ella por ser la única que en la pesadilla de la ceguera conservó la vista... y eso la convierte en culpable y en chivo expiatorio.
También hay que tener en cuenta el poder que se le da aquí a la información, sobre todo a los medios de comunicación, muchos bajo censura (puesto que la ciudad se encuentra en estado de sitio), y que por mucho que intenten convencer, la gente, como si fuera parte del mismo ser pensante, no se deja engañar tan fácilmente. Qué importante el poder de la palabra, que utilizamos por y para todo sin darnos cuenta muchas veces de su eficacia.

Saramago es un maestro.

"La fe, bendita sea para siempre jamás, además de apartar las montañas del camino de quienes se benefician de su poder, es capaz de atreverse con las aguas más torrenciales y de ellas salir oreada".

"El universo tiene sus leyes, todas ellas extrañas a los contradictorios sueños y deseos de la humanidad, y en cuya formulación no tenemos más arte ni parte que las palabras con que burdamente las nombramos, y que las aplica en función de objetivos que trascienden y siempre trascenderán nuestra capacidad de entendimiento".

"La censura bien entendida es como el sol, que cuando nace, nace para todos".

"Es regla invariable del poder que resulta mejor cortar las cabezas antes de que comiencen a pensar, ya que después puede ser demasiado tarde".

"El desconcierto moral es el primer paso en el camino que conduce a la inquietud, de ahí en adelante, todo puede suceder".

"El saber, por sí mismo, no siempre es suficiente, mientras que con suerte y tiempo se alcanza casi todo".

"Nacemos, y en ese momento es como si hubiéramos firmado un pacto para toda la vida, pero puede llegar el día en que nos preguntemos: Quién ha firmado esto por mí".

viernes, marzo 23, 2007

"Infiltrados"

Me ha gustado aunque quizás se hace un poco larga. Eso sí, mantiene el alma en vilo a ver quién descubre a quién. Scorsese tiene mejores películas, de todas formas. La trama argumental es interesante.

La policía de Massachussets quiere detener a la banda más importante de la ciudad, al mando del escurridizo Frank Costello (Jack Nicholson) y mete en su seno a un novato al que han echado de la escuela de cadetes, Billy Costigan (Leonardo DiCaprio). Mientras tanto, un joven policía va ascendiendo puestos hasta llegar al grupo especial que está encargado de detener al mafioso. Se trata de Colin Sullivan (Matt Damon), con un expediente impecable, pero que trabaja para Costello.
Cuando los dos grupos se dan cuenta de que tienen un topo intentan descubrirlo a toda costa, y sobre todo los infiltrados, pues su vida está en juego.

No es tan fácil

Las cosas no son tan fáciles cuando te empiezas a concienciar de los límites. De repente despiertas del sueño y sientes miedo, pero miedo ¿por qué?
Nadie sabe a ciencia cierta lo que bulle en mi interior, ni siquiera yo misma, aunque intento comprenderlo en cierto modo, pues es parte de mí.
Nadie entendería nunca que tengo unas esposas que no me dejan moverme, que estoy encadenada por un pasado terrorífico y por un futuro incierto, que estoy en una prisión sin barrotes. Pero esa prisión me da seguridad.
Y temo salir de ella, caminar por suelo desconocido. Es así de sencillo.

Arriesgué mucho tiempo atrás. Ahora no deseo tentar a la suerte.

jueves, marzo 22, 2007

Y cuando cierro los ojos

Siempre estás aquí, me sumerjo en un abrazo eterno contigo, mientras me susurras palabras ininteligibles al oído.
Y cuando cierro los ojos siento tus besos, tus caricias y tus latidos.

Sé que soñar es gratis, pero adoro soñar contigo.

Here where the storm clouds are gathering
I see the trees turning their fragile branches in way to touch the sky.

The wind moves silently driven by a strange desire.

... The spirits are calling us.

miércoles, marzo 21, 2007

Lina

Lina tiene 50 años aproximadamente aunque seguro que ella dice que tiene diez menos. Es profesora de literatura medieval en la Facultad de Filología. El portal de su casa está cerca del mío. La he visto muchas veces entrar o salir, a veces sola, otras acompañada de hombres de una edad aproximada a la suya. Me consta que no tiene hijos y es seguro que no está casada, aunque le pega estar divorciada. Viste con ropa juvenil pero las arrugas que surcan su rostro son incompatibles con su atuendo.

Bianca es una de las mejores amigas que he tenido en Salamanca. Aunque parezca lo contrario por su nombre, ella era del más puro castizo español y estudiaba Hispánicas. Estaba colada por un joven de su clase, por el que babeaba y se desvivía. El muchacho era de Burgos, había acabado Psicología y tenía 25 años. Trabajaba de pinchadiscos en un bar y se llamaba Ramón. Su apariencia física era bastante llamativa para las compañeras de clase de Bianca, quizás por su madurez, quizás por su manera de hablar, quizás por esa voz sensual, quizás porque aprendías con sólo escucharle. Coincidí con él unas cuantas veces que acompañé a Bianca, aunque apenas hablé con él. No tenía mucho que decirle, y me dio la impresión de que intentaba hacerse el interesante.
Lo curioso es que un día Bianca me convenció para que entrara con ella a clase de Medieval. La profesora se llamaba Lina. Me quedé anonadada de hasta dónde puede llegar el descaro de una profesora para con un alumno, pues ella le echaba los tejos a Ramón públicamente, se le caía la baba cuando él decía algo en clase y durante aquella hora parecía que sólo hubiera un alumno en aquella aula.
Bianca tenía celos de aquella profesora y, cuando la hora llegó a su fin, mientras que Ramón iba a consultar aparte a la profesora, mi amiga se dedicaba a criticarlos entre dientes.
Fue una situación grotesca.

Si Bianca supiera que Lina, aquella profesora, vive cerca de mí, sería capaz de prenderle fuego a la casa.

Inmunes al dolor

Todo el mundo hace daño. Todos. Incluso aunque se intente evitar a veces inconscientemente lo hacemos. Y quizás ese daño es más doloroso.
Hace unos días me di cuenta del dolor que yo misma había infligido, sin darme cuenta hasta después, sin quererlo ni desearlo.
Supongo que nadie hace daño queriendo, sino entonces me tengo que preguntar qué tipo de persona es aquella que hace daño de un modo deliberado.

Nadie es inmune a ese dolor. Pero el dolor, como todo, pasa.

Segunda temporada

Algo vi en la tele, pero hoy he empezado a verla seriamente. Los hombres más buscados de América se escapan de las manos de la policía y la inesperada muerte de Verónica sorprende bastante.

"Noche en el Museo"

Quería una película de risas y relajante y tenía a mano esta. Lo peor de todo es que es en español sudamericano.

No tiene mucho para contar:

Larry (Ben Stiller) no ha permanecido estable en ninguno de los trabajos que ha tenido en su vida. Separado de su mujer, teme decepcionar a Nicky, su hijo, una vez más. Entonces consigue un trabajo especial, el de guarda nocturno en el Museo de Historia Natural.
Lo que no sabe es que en ese museo todo cobra vida por la noche.

martes, marzo 20, 2007

Este tiempo está loco

Hace un rato que he hablado con mi casa. Me han dicho que está todo blanco, que nieva mucho. Un tiempo que contrasta perfectamente con el paisaje primaveral de Salamanca. Y no es para menos. Lo que ayer por la tarde parecía que terminaría en una tormenta se ha convertido hoy en un día totalmente perfecto, un día en el que apetecía estar en la calle.
Vamos, que mañana empieza la primavera y aquí el clima acompaña, aunque a 300 km. haya un panorama completamente invernal.

Y como lo prometido es deuda, en conmemoración a esa estación tan floreada, cuelgo mis anteriores zapatillas de estar por casa. Me dio pena deshacerme de ellas :(
Sí, ya sé que son totalmente primaverales.

El librero de Kabul

Afganistán, primavera de 2002. La periodista noruega, autora del libro, pasa unos meses en Kabul, en lo que podría considerarse un período de paz tras la caída del régimen talibán y la puesta en el poder de un dirigente moderado, Hamid Karzai.
Åsne Seierstad entra en la librería de Sultan Khan, un hombre culto con el que inmediatamente traba una pequeña amistad. Después de volver varios días a la librería con paredes bombardeadas, decide escribir la historia de la familia Khan, y así se va a vivir con ellos unos meses.

Sultan Khan, el patriarca, da comida y alojamiento a una extensa familia. Pertenece a lo que en Kabul podría considerarse una familia de clase media, que no les falta de nada y que han prosperado con la venta de libros. El propio Sultan ha estado varias veces en la cárcel y ha visto quemar libros de su librería, hechos cenizas por culpa del fanatismo religioso de los talibanes. Pero en 2002 la libertad que se perfila en el horizonte le da también más posibilidades.
Lo más inquietante es el trato que reciben las mujeres, que vienen a ser relegadas a un segundo plano y, pese a que esté mal decirlo, son más o menos como animales de compañía donde su opinión no se tiene en cuenta porque no pueden siquiera plantearla, donde trabajan como criadas y son maltratadas hasta por los varones más jóvenes.
Es un relato "costumbrista" de una familia afgana, donde se describen no sólo los sentimientos y pensamientos, y sobre todo de los tabúes, de todos y cada uno de los miembros cercanos a Sultan Khan sino también cómo es la sociedad afgana, cómo sobreviven después de una guerra civil, sus recuerdos del régimen talibán y, cómo, a pesar de todo, siempre vuelven a su tierra. Se habla de lo destrozados que están los edificios, con agujeros de balas y techos hundidos, el hedor de las calles, los campos de minas cerca de las montañas con tanques abandonados aquí y allá, los resquicios que quedan de cuando los soviéticos mandaban en el país...
En definitiva es una postal de un país sometido constantemente a cambios, un país que sigue en guerra a pesar de todo, un país no seguro, un país con un alto nivel de analfabetos, un país donde muchos guerrilleros ni siquiera han visto un teléfono móvil. Pero sobreviven con lo que les ha tocado en suerte.
Santuario Budista de Bamiyan en la actualidad.

Los Budas gigantes de Bamiyan antes de que en 2001 el gobierno talibán los hiciera desaparecer.

Tardes ocres y doradas

El tiempo está cambiable. Si bien el sol era azul, se perfilaban unos nubarrones de tormenta. Las paredes doradas de la piedra de Salamanca eran más doradas que nunca.
La tarde era rara. Sólo si elevabas la mirada al cielo sentías algo inusual, como el ambiente cargado pero sofocado a la vez por la luminosidad del cielo.
Los edificios brillaban como si tuvieran vida propia.
Asemejaba un mar en calma en busca de la tempestad. Es curioso, por una vez el tiempo me lleva la contraria. Estas imágenes bien podría haberlas puesto el domingo por la tarde, pero ¿hoy? Está todo en calma.Me apetece un chocolate caliente.

lunes, marzo 19, 2007

Las 16 reglas para entrar en el Cielo

En estos momentos me leo un libro sobre el mundo afgano. Hablaré de él cuando lo acabe.
Sólo que me parece interesante lo que impusieron los talibanes en 1996 al tomar el poder en Kabul. Me parece interesante porque me pongo en el lugar de las mujeres afganas, porque no comparto unas ideas tan retrógradas, machistas y obsoletas, porque parecen dictadas por mentes limitadas, porque quitan la libertad y la libertad es, ante todo, un derecho fundamental.

Había leído alguna vez un resumen de todo lo que no se podía hacer en Afganistán durante el régimen talibán, pero nunca había llegado a algo tan exacto como los 16 decretos que se difundieron entre la población, forzando irremediablemente al país a caminar como los cangrejos.

1. Prohibición del impudor femenino.
Queda prohibido que los conductores transporten a mujeres que no lleven
burka. En caso de quebrantar esta ley, serán encarcelados. Si tales mujeres son vistas en la calle, los funcionarios irán a sus casas y castigarán a sus maridos. En caso de que una mujer vista con un atuendo provocativo o atractivo sin estar acompañada por un pariente masculino cercano, ningún conductor la puede transportar.

2. Prohibida la música.
Las casetes y la emisión de música quedan prohibidos en las tiendas, los hoteles, los vehículos y los
rickshaws. En caso de ser hallada una casete en una tienda, el propietario será encarcelado y el comercio cerrado. Si se encuentra una casete en un vehículo, éste quedará confiscado y su propietario será encarcelado.

3. Prohibida la rasura.
Todo hombre que lleve la barba afeitada o cortada será encarcelado hasta que le crezca la barba con la longitud de un puño.


4. Obligación a la plegaria.

La oración es obligatoria para todos los hombres y se hace a horarios fijos. El horario exacto de los rezos será anunciado por el Ministerio de Promoción de la Virtud y de Prevención del Vicio. Todo transporte cesa obligatoriamente quince minutos antes de la hora de la oración. Es obligatorio asistir a la mezquita durante la oración. En caso de ser vistos hombres jóvenes en las tiendas, serán encarcelados de inmediato.

5. Prohibición de la posesión de palomas y de las riñas de pájaros.
Este pasatiempo tiene que cesar. Las palomas y los pájaros usados en juegos y riñas deben ser matados.


6. Eliminación de la droga y de su consumidor.

Los drogadictos serán encarcelados y se llevarán a cabo investigaciones a fin de dar con el traficante y su tienda. La tienda será cerrada y ambos criminales -traficante y adicto- serán encarcelados y castigados.


7. Prohibido el juego de la cometa.
Este juego tiene consecuencias sociales nocivas, como, por ejemplo, las apuestas, la mortalidad infantil y el ausentismo escolar. Los comercios que vendan cometas serán cerrados.


8. Prohibida la idolatría.

Las imágenes y los retratos deben ser eliminados de los vehículos, las tiendas, las casas, los hoteles y otros lugares. Los propietarios deben destruir las imágenes existentes en todos los sitios mencionados. Los vehículos donde se encuentren imágenes de seres vivos serán detenidos.


9. Prohibidos los juegos de azar.
Los centros donde se practiquen juegos de azar deben ser denunciados, y los jugadores, encarcelados durante un mes.

10. Prohibidos los peinados británicos o norteamericanos.
Los hombres con el pelo largo serán detenidos y llevados al Ministerio de Promoción de la Virtud y de Prevención del Vicio, donde se les cortará el pelo convenientemente. El coste de la peluquería corre a cargo del infractor.


11. Prohibido el cobro de intereses por préstamos, de comisiones de cambio y de impuestos de las transacciones.

El Islam prohíbe estos tres tipos de transacción monetaria. En caso de ser quebrantada esta normativa, el criminal será condenado a una pena prolongada de cárcel.

12. Prohibido lavar la ropa en las orillas de los ríos que atraviesan ciudades.
Las mujeres que quebranten esta ley serán detenidas de forma islámica y respetuosa y acompañadas a sus casas, donde sus maridos serán severamente castigados.


13. Prohibición de música y baile en las bodas.

En caso de quebrantarse esta ley, el cabeza de familia será detenido y castigado.

14. Prohibido tocar el tambor.
En caso de que alguien toque el tambor, el consejo religioso de ancianos decidirá la pena adecuada.

15. Queda prohibido que los sastres confeccionen ropa femenina y tomen medidas a las mujeres.
En caso de ser encontradas revistas de moda en la tienda, el sastre será encarcelado.


16. Prohibida la brujería.

Todos los libros sobre el tema serán quemados, y el brujo será encarcelado hasta que dé muestras de arrepentimiento.


Además de estos decretos, una instancia especial fue dirigida a todas las mujeres de Kabul:

Mujeres, no debéis salir de vuestras casas. Si lo hacéis, no debéis ser como las mujeres que antes de la llegada del Islam al país solían salir con ropa a la moda y abundantemente maquilladas para exponerse a la vista de cualquier hombre.
El Islam es la religión salvadora que ha establecido la dignidad específica de la mujer: las mujeres no deben permitirse atraer la atención de hombres inicuos que les dirijan miradas depravadas. Las mujeres son las responsables de educar y unir a su familia, y son también las responsables de las comidas y de cuidar la ropa del hogar. Cuando las mujeres tienen que salir de sus casas, deben ponerse el velo según establece la
sharia. Si las mujeres salen vestidas con ropa moderna, adornada, ajustada o indulgente para exponerse a la vista de todos, serán condenadas por la sharia islámica y nunca podrán ir al cielo. Serán amenazadas, investigadas y severamente castigadas por la policía religiosa, al igual que los hombres de su familia. La policía religiosa está obligada a luchar contra estos problemas sociales y continuará sus esfuerzos hasta acabar con el mal.

"Alá es grande".


Manda huevos lo que hay que leer. No me extraña que millones de afganos terminaran huyendo hacia la frontera de Pakistán, aunque allí no eran bien recibidos.

Estos son los primeros decretos, que irían ampliándose hasta prohibir cualquier objeto y/o actividad de corte occidental: prohibido internet y cerrados los cybercafés, prohibida la venta de cualquier libro que no proclamara las enseñanzas del Profeta (se podían vender libros exclusivamente religiosos), los libros con imágenes y con otras ideologías eran quemados, se destruyeron obras de arte de miles de años de Antigüedad, las mujeres no podían ir a la escuela y mucho menos trabajar...

Al leer cosas así me alegro de haber nacido en un país occidental, pero no puedo dejar de sentir cierta pena por las mujeres musulmanas.