jueves, septiembre 21, 2006

Más fantasmas

Ya hace unos meses que hablé de fantasmas: De misterios y fantasmas...
Lo retomo hoy porque he encontrado más fotos de fantasmas que, en épocas pasadas quizás me hubieran puesto los pelos de punta. Ahora no, no sé, supongo que no me dan miedo y que incluso me da la risa porque quizás es que no creo en lo que se ve en esas fotos. Y sabiendo además lo que se puede manipular una foto... La verdad es que prefiero pecar de incrédula.


La Mujer y el Bosque.
Es una fotografía tomada en Europa en los años 90 y, según testigos, en el momento de realizarse la toma no había nadie en el lugar.
Para algunos expertos podría tratarse de un espíritu de la naturaleza.






Esta imagen muestra la figura de un hombre que habría habitado la casa en los años 40.
Aunque no se ha encontrado fraude, la fotografía ha creado polémica.


Hacía poco tiempo que un feliz matrimonio había tenido un niño. Ese momento de nuestras vidas requiere que se hagan múltiples fotografías.
Aquí aparece la madre junto a su hijo. Detrás de la mesa del comedor aparece una niña mirando la escena.
La pareja no tiene una hija.
Son muy comunes las fotografías de espíritus allí donde hay personas en movimiento.


Esta foto es rarísima.
Se ve a una persona parada detrás de la mujer que está en el coche, pero esa persona extraña no tiene cabeza.





Se trata de un espectro que aparece en casas llenas de cosas. Así lo han definido los parapsicólogos que estudian casos como éste.


La imagen espectral que aparece al lado de la niña fue analizada en varios laboratorios sin llegar a encontrar ningún fraude.












La fotografía fue tomada por el esposo de la señora que aparece en primer plano en París en el año 1991.
Ellos alegan que la figura que aparece detrás no estaba en el momento de hacer la foto.




En la fotografía original aparecen un grupo de personas sentadas fuera de una casa en una reunión. Esto es una parte de dicha foto ampliada donde se ve la figura de un hombre detrás de la mujer que parece que está saludando a la cámara.
No era nadie conocido y no estaba en el momento en que se hizo la foto.
La imagen se realizó en 1972 en USA.



Esta fotografía fue realizada en Estados Unidos en los años 50, en una iglesia.
Según se dice en el lugar eran comunes los ruidos y las apariciones.








"White Noise"


Te levantas un día de la cama y no te imaginas que ese puede ser el último día que veas a tu esposa. Justo antes de marchar tu esposa te dice que está embarazada, lo que sirve para alegrarte el día.
John Rivers vuelve a su casa después del trabajo con un inmenso ramo de flores, pero su esposa no llega. A las 2,30 de la madrugada se ha parado el reloj. Es una hora clave en la película. Poco tiempo después encuentran el cuerpo de la joven escritora. John entra en una depresión, por la injusticia de la vida.
Un día se da cuenta de que alguien le persigue y cuando le pregunta por qué, Raymond le dice que su esposa ha intentado ponerse en contacto con él. John no le cree hasta que lo descubra por sí mismo.
Varios meses después, su móvil empieza a sonar y la que llama no es otra que Anna, que también intenta ponerse en contacto con él. Empieza a escuchar sonidos y entonces decide ir a visitar a Raymond. Este hombre perdió a su hijo de 12 años, que se comunicó con él desde el más allá para decirle que era feliz donde estaba. Desde entonces se especializó en las psicofonías, grabando voces e incluso imágenes. Según Raymond estamos rodeados de espíritus que nos observan y unos cuantos intentan ponerse en contacto con los vivos, pero todos esos espíritus no son buenos, como el caso de Anna.
Un día Raymond muere y John decide dedicarse también a escuchar las voces de los muertos, así que instala en su casa todos los aparatos necesarios para contactar con los que vienen del más allá. Después de muchos días sin resultado evidente empiezan a perfilarse imágenes que le piden ayuda. Y así es como empieza a dar una dosis de felicidad a muchas familias que se han quedado sin un ser querido. Anna también se le aparece y le dice dónde debe ir. Así es como consigue salvar a varias personas. Incluso salvará a la última desaparecida.

Me encantó la película :D

Las psicofonías
Los fenómenos denominados parafónicos se consideran sonidos procedentes del más allá, pero ¿lo son realmente?
La historia de la captación y grabación de las voces de entidades energéticas empezó en América en el siglo XIX, cuando Thomas Alva Edison (1847-1931) intentaba registrar las vibraciones energéticas residuales de sonido emitidos tiempo atrás. Acabó registrando fonías humanas del presente, producto de vibraciones energéticas y descubriendo cómo grabar la voces de seres vivos.
Durante el verano de 1959 el cineasta ruso-sueco Friedrich Jürgenson estaba en un parque grabando el sonido de los pájaros para la banda sonora de uno de los documentales naturalistas. Al reproducir la grabación escuchó una voz humana que en noruego decía: "los cantos de estas avecillas". Repitió la experiencia en varias ocasiones más y con el tiempo llegó a efectuar tantas grabaciones de misteriosas voces, que expuso sus resultados al análisis de la ciencia.
En 1964, las parafonías fueron examinadas por ingenieros y físicos en el Instituto Germano de Física de Campo de Northeim, patrocinado por el instituto de Parapsicología de Friburgo, dependiente de la universidad y dirigido por el Dr. Han Bender. No encontraron explicaciones físicas normales al fenómeno psicofónico.
En 1960, el Dr. Constantin Raudive introdujo la experimentación sistemática de grabación de voces inaudibles, formulando preguntas que eran contestadas de forma comprensible por voces fónicas inteligentes a las que llamaron psicofonías. Estuvo investigando hasta su muerte en 1974. Durante esos catorce años efectuó y estudió unas 90.000 grabaciones paranormales, desarrolló el fenómeno utilizando equipos especiales de registro áudico, como el goniómetro y cámaras anecoicas. Este hombre dio a conocer mundialmente el fenómeno parafónico en la modalidad de psicofonías.

miércoles, septiembre 20, 2006

Para hacer la matrícula


5 de octubre a las 10,30 de la mañana. El año pasado hice la matrícula por la tarde. Menos mal que mi facultad me pilla a 5 minutos. Porque llevar los dos tochos de libros bajo el brazo hace que éste se resienta un poco.
Coge la guía académica, la de las asignaturas de libre elección, la agenda que nunca uso, el sobre de matrícula, las fichas del profesor y el periódico universitario... y necesito una carretilla para llevar todo.

Atrás quedan los calurosos días de verano...


Me preparo para ir a mi facultad a pedir cita para hacer la matrícula. Ahora es cuando me doy cuenta de lo rápidos que pasan esos calurosos días de finales de julio, ahora cuando ya no alborea a las 6 sino a las 8, o cuando los atardeceres se tiñen antes de rojo.
En general puedo calificar este último verano de amargo, aunque también ha habido otras cosas. He conocido a bastante gente que merece especial atención. Incluso he descubierto que aquellos que estaban ahí de repente desaparecen, que aquel con quien me tomaba cervezas en las cálidas noches estivales tras la hora de cenar no está ahí. Me pregunto si volverá o igual es que yo no quiero que vuelva. Recuerdo aquel calor bochornoso en el foro romano; era inaguantable, pero volvería a él con los ojos cerrados, aunque despojándome de todos los pensamientos que tenía en esos momentos. Y los momentos que compartí con mi hermano el declinar de agosto. Al final me quedo con la gente que me dio algo de sí, con esa gente que consiguió hacerme sonreír a pesar de las penas...
De nuevo hay que volver a las andadas. Lo que más me fastidia del final del verano es cambiar el ropero, que se me quite el moreno y sobre todo tener que dormir con pijama. Y cuesta despedirse del verano, a mí me cuesta porque es mi estación preferida, porque odio el frío...
Son las 9. He de irme a Conserjería.

Dentro de hora y media entraré en el infierno. Y varias horas después, cuando se me quite la anestesia, estaré inaguantable. Porque estoy segura de que no podré comer nada y también de que los dolores se eternizarán.

Al final "construí" mi estantería. Desde luego, lo mío no son los destornilladores ni los martillos. En estos momentos estoy con una mesa puzzle cuyas piezas no encajan y yo las pongo bien, pero... algo falla.

Ayer me enfadé con alguien. Me puso a prueba para ver si confiaba en él. También se enfadó conmigo. Espero que no vuelva a pasar. Y reitero lo que le dije anoche, lo que necesito gritar ahora a los cuatro vientos: "Cuesta años construir una confianza, y segundos en destruirla".

martes, septiembre 19, 2006

Algo ha cambiado

De repente, un día pasas por los mismos sitios de siempre pero no están igual que siempre, miras para arriba porque algo llama tu atención, y... voilà!

Sí, una concha dorada donde antes no estaba. No lleva mucho tiempo. De hecho, paso muchos días por ahí y no estaba este verano.
Una concha que brilla más que el resto. Me viene a la mente que las personas somos parecidas a las famosas conchas de Salamanca. Hay personas que brillan también más que el resto, personas por las que inevitablemente nos sentimos atraídas. Sí, y esas personas debemos de cuidarlas siempre, que nunca pierdan su brillo.

Roci, te lo dedico, nunca pierdas tu brillo. No sabes lo que me has hecho reír hoy.

"O Brother!"

Años 20 en Mississippi. Tres presos se escapan de "La Granja" en busca de un tesoro imaginario. Desde entonces son perseguidos por todo el mundo, pero también conocen a mucha gente. Un día aparecen en una productora de discos y se inventan un nombre, "Traseros Mojados", y una canción. Así es como, sin darse cuenta, sus voces van sonando por todas las radios y son los más buscados, pero no sólo por la policía.
Everett (George Clooney) llega a la ciudad donde están su esposa e hijas e intenta recuperar a su familia. Sólo cuando suben al escenario y cantan I Am A Man Of Constant Sorrow la gente descubre quiénes son los "Traseros Mojados".

Me pareció un poco aburrida :S

Manitas

Lo mío no es el bricolage. Llevo casi un día para montar una estantería. En la mano derecha tengo una ampolla del destornillador. A veces creo que no tengo nada de fuerza, deber ser... La cuestión es que me queda la mitad de la estantería y ya estoy viendo las estrellas.
También debe ser mala suerte, ya que las baldas no tienen agujeros. Sino ya estaría montada, supongo.
Escucho el último disco de Maná mientras. Está bastante bien.
Seguiré con la estantería a ver si consigo izarla hoy.

lunes, septiembre 18, 2006

Al borde del precipicio


A veces me tiraría al abismo sin pensarlo dos veces, a pesar de que sería un acto cobarde. Pero me invade esa sensación de querer escapar de todo como si de alguna manera se hubiera apropiado de mí.
No me tiraría, claro que no, sobre todo, teniendo en cuenta que ni siquiera me acercaría al borde del precipio ni miraría hacia abajo. Pero en estos momentos tengo esa sensación. Necesito huir de todo y de todos.

Linkin Park: Numb

domingo, septiembre 17, 2006

Caprichos inevitables

Uno de mis platos preferidos es el cocido. Apenas lo como porque me gusta el que se hace en mi casa. Eso sí, hay que pasar mucho tiempo delante del puchero para que las alubias, el chorizo, la morcilla, el tocino y todo lo que se quiera echar esté blandito.
Hace mucho tiempo que no como alubias con chorizo. Y ayer compré morcilla, que por lo general suele quedarse todo el invierno sin abrir en el frigorífico.
Las alubias son un manjar que sólo tengo oportunidad de comer cuando voy a mi casa. Pero esta mañana estaba caprichosa así que he sacrificado varias horas para ablandar las alubias que estaban duras como piedras.

A cada poco me levantaba y miraba. Poco a poco el chorizo y la morcilla se iban cociendo y tomando la apariencia de blanduzcos. Pero la salsa tenía una consistencia acuosa. Y necesitaba que fuera algo más pastosa.
Después de echar agua a cada pocos minutos me he armado de paciencia. Si en mi casa se ponía espeso tenía que salirme igual. Y sí, ahora parece haber cogido la consistencia necesaria. Supongo que es porque las alubias se han ablandado también.
Y además me he llevado un buen susto pensando en cierto momento que se me quemaban. Pero no, ahí siguen poniéndose al mínimo, y creo que están ya casi casi.
Creo que mi primer experimento de más de una hora en la cocina ha salido bien. Espero además que me salgan picantes, para lo que me he encargado de echar dos guindillas que le den ese saborcillo.
A veces está bien tener este tipo de caprichos, más que nada porque hoy comeré bien.

"Sex-Trouble: Caprichos del destino"


Un joven aparece malherido en un hospital y nada más despertar empieza a ser interrogado por la policía. Alegando una ligera amnesia, David empieza a contar que su novia está secuestrada por su amigo Alan, y que él ha conseguido escapar de él.
Después de contarles cómo conoció a Jenny, cómo fueron amigos y él intentó algo más porque se enamoró perdidamente de ella, termina narrándoles cómo aparece en escena su amigo de la infancia, Alan, que al ver que Jenny no tiene novio la tira los tejos y termina enamorándose también de ella. Jenny, a pesar de las advertencias de David, también cae rendida ante el seductor Alan.
Es curioso cómo quien creemos que es el bueno no termina siendo tan bueno, sino que sólo mueve las piezas para conseguir lo que más desea. Y el resultado es evidente.

Crees que conoces a una persona
y en tu interior realmente crees que la entiendes,
crees que sabes y entiendes
lo que guarda esa persona en su corazón.
Pero la verdad es que no la conoces en absoluto.

Luego nos quejamos nosotros


A lo largo de mi vida he conocido a mucha gente y descubrí algo: todo el mundo, incluso la persona más perfecta, tiene algún defecto o alguna tara. Puede ser algo oculto a simple vista o simplemente algo que se nota al charlar, o simplemente puede ser algo que veamos nada más acercarnos.
¿Nunca te ha pasado que ves de lejos a una persona admirable, ya sea por su planta, su perfil, su manera de vestir, etc. y a medida que te acercas a esa persona ves que no era tanto el embrujo?
Cada uno tiene su caparazón pero no siempre podemos descubrir la perla que hay dentro. Puede ser una perla brillante y nacarada o simplemente estar podrida.
Decía un profesor mío que a la hora de hacer diversas cosas en la vida hay que utilizar la metáfora del caramelo. Siempre nos atraerá aquel caramelo que tenga un envoltorio de vistosos y brillantes colores, mientras que el caramelo que tenga un envoltorio que no llame la atención, aunque el caramelo sepa mejor, lo desecharemos.
La apariencia física, aunque queramos creer lo contrario y queramos creer la falacia esa de que el interior es lo que verdaderamente importa, juega mucho a favor o en contra de esa persona. Claro que después es importante el interior y la manera de ser de un individuo. Y las cualidades se forjan poco a poco.
Siempre lo he tenido claro también con respecto a los tíos. Que me toque un novio con el que pueda hablar y me haga reír, aunque sea normalito y del montón... a un florero con el que presumir por la calle y que a la larga me termine aburriendo.
Y en mi vida han pasado guapos, feos, simpáticos, graciosos, serios... Y lo tengo claro, los guapos vienen envueltos en un molde casi perfecto, pero es sólo tapadera, el molde no ha terminado de forjar lo de dentro, dejándolo hueco. La parte interna ha ido en detrimento a medida que el interés por hacer un buen molde externo estaba volcado en su labor.
Se me acaba de ir la pinza. Yo iba a hablar de otra cosa. Pero cuando te pones a escribir no sabes por qué caminos te puede llevar el pensamiento.
Odio a los creídos, que por lo general tienen más defectos que el resto de la gente. Y me encanta vacilarles. No hay nada como llamar "feo" a un creído.

La fiesta de la vendimia


En estos momentos debería estar en otra ciudad y en otras circunstancias.
Sólo me perdí una vez las fiestas de San Mateo y tenía una excusa perfecta: el comienzo de una relación. Este año iré, pero será entre semana. No puedo alcoholizarme como otros años y en parte me da algo de rabia. El caso es que echaré de menos muchas cosas: ese sentimiento de familiaridad con desconocidos en medio de la calle, los escaparates llenos de racimos de uvas expuestos a diestro y siniestro por toda la capital riojana, los champiñones y vinos en la Laurel, el cruce de la Mayor llenísimo de gente que camina en todas las direcciones, la complicidad de mis amigos acurrucados en el mismo piso... Incluso echaré de menos las noticias de las fiestas mateas, los especiales en la tele, las fotos del periódico...
Al menos espero aparecer unos días esta próxima semana.

Muerto el perro se acabó la rabia...


No imaginaría que ese San Bernardo tan precioso a primera vista, de nombre "Cujo", se terminaría convirtiendo en un asesino en serie.
Reconozco que la película me ha dado un poco de miedo, en el sentido de que no me imagino la situación de pasar casi tres días metida en un coche y amenazada por un perro rabioso y asesino que sólo quiere clavarme el diente.
Ya se sabe que al final el instinto de supervivencia, y aquí también el instinto maternal, se imponen por encima de cualquier cosa. Ante la perspectiva de la muerte sacamos fuera todo el animal que llevamos dentro. La diferencia es que nosotros tenemos capacidad de raciocinio, por eso era bastante previsible que Donna salvara a su hijo.
Ha habido un rato donde me he puesto a saltar del nerviosismo, porque aparte de que me daba para atrás mirar la imagen del perro mugriento y cubierto de sangre, pensaba que la madre podía morir. Entonces el niño solo es posible que no tuviera escapatoria.
En fin, igual me tengo que agenciar el libro. Aunque no sé porque no me llama Stephen King como escritor y por lo tanto nunca me he leído nada de él.

sábado, septiembre 16, 2006

¿Y si no nos volvemos a ver?


A mi "hermana".

Hoy las preguntas flotan en mi cerebro como si fueran fruto de una ilusión. No me hago a la idea de que te vayas tan lejos durante un año. Estoy segura de que hagas lo que hagas, lo harás bien. Pero ¿y esa idea tan repentina? Creo que una de vosotras se ha convertido en alguien que os ha comido el tarro de tal forma que no habéis sabido mirar los pros y los contras. De todas formas, Patri, te echaré de menos. Se me ponen los pelos de punta sólo de saber qué haréis por allá. Yo no me iría, pero porque aparte de que no lo conozco, no intercambiaría Murcia por Salamanca para estar opositando.
Espero que vuelvas en un año y que des noticias tuyas asiduamente. Sabes bien que las otras dos personas que van contigo no me interesan un ápice más de lo que me interesaron nunca.
Deseo de todo corazón que lo hayas pensado bien. Hay que tener muy claro lo que se quiere hacer. Ahora entiendo cuando hace unos días decías que estabas tomando decisiones respecto a tu vida, que deseabas que hubieran pasado dos meses.
Sea lo que sea, espero que sea para bien. Mi opinión al respecto es que habéis tomado una decisión muy a la ligera movidas por las ideas de una de vosotras. No voy a entrar en detalles, pero yo no me dejaría llevar de ese modo. Respeto tu decisión, y espero que no sea la equivocada.

Que tengas mucha suerte, Patri.

Llamadas inesperadas


Cuando esta mañana franqueaba las puertas del Carrefour me sonaba el móvil. El detalle que ha tenido Marta para invitarme a su casa en San Mateo y decirme que vaya me ha llegado al alma. Ayer me escribió un email que tenía intención de responder, pero como siempre pasa... lo vas dejando y dejando y terminas olvidándote. Marta me invita a su casa aun sabiendo que tengo el piso de mis hermanos. Por eso me ha gustado ese detalle. Así que he llamado a mi hermano para que la colme a besos este fin de semana.
Hace un rato que he recibido la llamada de otra persona. Era la primera vez que hablaba con él. Me ha sacado del más puro sopor onírico. Mientras que esta tarde veía "Cujo" me he quedado dormida. Y vaya, tendré que terminar de ver la película. Me gusta el perrito, está claro que todavía no se ha convertido en lo que quiera que se convierta. No soy de leer Stephen King, así que no sé si el bicho es peligroso. No creo que después de la película odie a los perros de por vida. Además, mi más anhelado deseo es tener uno.

Ya no más


Me da la sensación de haber cambiado algo en mi vida. Ha sido hoy y casi sin querer. He hecho algo de lo que no me arrepiento, pero me ha servido para comprobar algo que ya temía. Aunque puedo estar equivocada, claro.
Me acuerdo de ciertas cosas que llegan ahora a mi mente como si fueran aves de paso. Hoy me resulta algo increíble que tú no seas consecuente con tus dichos. Al menos yo lo seré con mis actos. Y como no podía ser de otra manera, y aunque me pese, debo poner un punto final. Lo predije hace un tiempo: un día no tendríamos nada más que decirnos. Yo hace tiempo que no tengo nada que decirte. Dudo si sigues entrando y leyendo en este blog. Ojalá que no. Me dolería saber que mis palabras pudieran herirte, a pesar de todo. Si por mí fuera habría evitado que leyeras, no sería la primera vez. Pero ahora hay mucha gente que visita esto, aunque sólo sea un poco.
Es curioso. Recuerdo el día que lo creé, porque mi intención era decirte a ti lo que no podía decirte si no estabas. Pasó el tiempo y quise dejarlo, pero me animaste a seguir. Con los altibajos de humor e intentando buscar una línea no-triste ("No escribas cosas tristes entonces") seguí porque sabía que lo seguías. Podría decir que ya no escribo para ti, salvo pequeñas excepciones como esta. Y que ahora sigo escribiendo para mí y para más gente que entra de vez en cuando. Es posible que por esa gente no te haya vedado el ver todo lo que cuento.
Quiero que me cuentes... los cambios de tu vida. Sé que son muchos y variados. Mi etapa de cambio comienza ahora. Pero de momento no diré nada. Ya no tengo más que decirte.

"James y el melocotón gigante"


No creo que vuelva a ver una película infantil hasta dentro de mucho. Me habían hablado bien de esta película pero o no estoy con buena predisposición para ver películas de esta índole o es que no me queda mucho de la niña que llevo dentro.
Me quedo con eso de que James tenía un sueño: ir a Nueva York. Y lo consigue. No importa el medio de transporte (un melocotón) ni los compañeros de viaje (insectos gigantes) sino que lo importante es llegar al destino.
Como otra historia para niños tenía que tener una moraleja. De cada uno depende cumplir nuestros sueños.

Tentaciones


La tentación nos llega a todos. El que sucumbamos a ella o no depende de nuestra capacidad para reconocer su disfraz.
A veces nos llega con la forma de una vieja llama que vuelve a renacer, o un nuevo amigo que puede acabar siendo mucho más, o un niño que despierta sentimientos que no sabíamos que teníamos.
Y así cedemos a la tentación sabiendo siempre que por la mañana tendremos que sufrir las consecuencias.

(Fragmento sacado de "Mujeres Desesperadas").

Hoy te recuerdo como parte de mis sueños


Has venido a mí de nuevo. Si por mí fuera no te dejaría volver porque ya sólo formas parte de mis sueños, y quizás ya sólo formes parte de ellos.
Si por mí fuera dejaría todo lo que concierte a ti en el camino, me vaciaría de todas tus cosas y empezaría una hoja en blanco. Pero no puedo.
Intento no acordarme de ti. Y ya ves, han pasado dos meses ya y sigo acordándome de ti.

Regresas en forma de nostalgia, es un recuerdo agrio y a veces no quiero abrir los ojos para que perdure por siempre ese pensamiento. Ya sólo quedan migajas de ti. Me da miedo saber cómo estás porque quizás no deseo saberlo. Ya no pienso en qué estarás haciendo porque has dejado de ser el centro. Estás ahí pero los recuerdos de ti son cada vez más difusos.

viernes, septiembre 15, 2006

"Jin Roh"


Tras la Gran Guerra, Japón está inmerso en manifestaciones y disturbios diarios porque la tensión social es inmensa. El país se está recuperando y recriminan al Gobierno todos sus problemas actuales. Los sectores antigubernamentales se alían en un grupúsculo llamado Secto para combatir a pie de calle, llegándose a convertir en verdaderos terroristas. Para controlarlos se crea la División Tokkitai, una sección especial de la policía adiestrados para sobrevivir en situaciones límite, quizás por instinto, asemejándose en cierto modo a los lobos.
Kazuki es un Tokkitai que un día se topa en las alcantarillas con una "Caperucita Roja" que prefiere la muerte antes que entregarse. Las "Caperucitas Rojas" eran aquellas mujeres y niños pertenecientes a Secto que llevaban las bombas y armas de un lugar a otro. La joven muere pero el Tokkitai no tiene siquiera un rasguño. A partir de aquí Kazuki se replantea su vida. Es relevado de su puesto y enviado de nuevo a la academia de aprendizaje por dudar a la hora de disparar a la joven terrorista. Allí es vigilado muy de cerca.
Así conocerá a la "hermana" de la joven, a la que empieza a ver a menudo, mientras intenta encontrar una respuesta a sus dudas y preguntas existencialistas.
Aquí aparece el instinto animal, que pesa más que el instinto humano. Es curiosa la versión de Caperucita Roja que se hace en la película.

Me ha encantado. Hacía mucho tiempo que no veía un anime. Y este es magistral. Te da una profusión de datos inmensa al principio e intentas exprimir todo al 100% y es que la película lo vale. Además hace pensar.