Tenía esta novela en la estantería desde que la compré. No quería cogerla porque había leído críticas de todo tipo, pero sobre todo negativas. También positivas. Así que supongo que depende del lector: o te gusta mucho o no te gusta nada.
Por cierto, un inciso sobre el autor: se parece muchísimo a Jack Nicholson.
En cuanto a la novela, me parece que está magistralmente escrita, con ese ritmo que nos atrapa, con los ritmos y los espacios que nos permiten saborear el contenido. Y nunca mejor dicho, que la novela está llena de recetas, pero sin que nos lleguen a avasallar.
[AVISO: En esta reseña hay 'spoilers'.]
La novela habla de la vida de una mujer que ha vivido en el siglo XX, que aborrece lo que la Historia puede hacer en el hombre, que rechaza ese siglo en que le tocó vivir por tantas matanzas de seres humanos. A sus ciento cinco años revive su vida y la escribe, con un sabor agridulce, y tiene muy claro que la venganza siempre se sirve en un plato bien frío. Ella es Rouzane/Rose.

Paisaje de Armenia
Corre el año 1915 en Armenia, una pequeña provincia del Imperio Turco, donde se rumorea que estuvo el Paraíso que se cita en la Biblia. La mayor parte de la población se dedica al pastoreo y la agricultura y practican el cristianismo. Un edicto del sultán proclama acabar con toda la población armenia, así que cuando los soldados turcos entran en la casa de la familia de Rouzane, la niña es la única que consigue escapar por un ventanuco. Desde lejos ve que separan a su madre y hermanos de su padre. Decide seguir a los soldados que han hecho prisioneros a los hombres, y así descubre, horrorizada, que los soldados disparan contra los prisioneros armenios y los dejan tirados en la cuneta. Ante el dolor, Rouzane observa que el jefe es manco.

Trebisonda, Turquía
Durante varios días deambula por los campos y encuentra una salamandra a la que llama Teo, que la acompañará toda su vida. Un soldado la encuentra y la lleva a Trebisonda, donde será esclava de Salim Bey. Como es una niña aún, la llevan al harén, pero Salim Bey se encariña con ella, incluso le habla de literatura. Ella consigue el nombre del manco que mató a su padre: Ali Recep Ankrun.
Un tiempo después, Salim Bey la regala a un comerciante turco, Nazim Ember, que la lleva a su barco, El Otomano, por el Mediterráneo. El comerciante la desvirga y ella consigue que deje de encerrarla bajo llave haciéndole carantoñas como si en verdad le amara. Consigue caminar libremente por la nave y cuando llegan a Marsella, se tira al agua, donde descubrirá el precio de la libertad.

Puerto de Marsella, Francia
Rouzane se enamora de Marsella en cuanto lo pisa, pero pasará unos días mendigando, hasta que la encuentre Chapacán I, el príncipe de los mendigos, que le enseña a encontrar cosas en la basura y le da un carrito de bebé. Chapacán I también es quien le dice que tiene que cambiar de nombre: a partir de ahora se llamará Rose. Es cuando los hosteleros de un restaurante la llaman para que trabaje para ellos, y ella aprende a cocinar y descubre su verdadera vocación. No desea que Chapacán I la encuentre, pero cuando aparece en el restaurante, Rose decide escapar de Marsella.

Sainte-Tulle, Francia
Camina sucia y con hambre por un sendero polvoriento cuando un anciano la pregunta si quiere subir al carro. Ella al principio le ignora, pero cuando mira la bondad en sus ojos, decide ir con él hasta Sainte-Tulle. Los Lempereur adoptan a Rose y la tratan como una hija. Emma Lempereur es una acérrima feminista que le presta sus novelas. En la Provenza, Rose pasará los años más felices de su vida.
Los Lempereur han perdido a todos sus hijos en la guerra, y cuando ellos fallecen, un matrimonio viene a hacerse cargo de la granja y de la muchacha, porque aún es menor de edad. En cuanto llegan, la tratan como una criada y la despojan de todo. Rose aguanta y es entonces cuando conoce a Gabriel, el castrador de corderos, y comprende que es el hombre de su vida.

Barrio de Montmartre, París, Francia
Gabriel y ella deciden huir y llegan a París a casa de un tío del joven. Saben que los parientes de los Lempereur han puesto un aviso en los periódicos en los que se les busca: a ella porque "no está bien de la cabeza", a él porque la ha raptado. El tío Alfred hace apología del nazismo que ha empezado a resurgir en Alemania, y ellos se convierten en sus ayudantes, escribiendo todo lo que él les pide. Rose cocina muy bien, el tío Alfred tiene mucho dinero, y los dos jóvenes aprovechan cualquier momento para yacer juntos. Así llegará su primer hijo, Édouard.
Ha llegado el momento en que Rose decide cometer su primer acto de venganza. Regresa a Sainte-Tulle y envenena a sus parientes. El jefe de la policía Claude Mespolet tiene una entrevista con ella, pero ella niega haberles hecho nada. Unos días después, un notario de la Provenza la llama para decirle que es la única heredera de la granja. Con el dinero de la venta, comprará un apartamento en París y un local que convertirá en el restaurante La Petite Provence. Allí afinará sus recetas y se llenará de gente del mundo de la política, las letras, las artes, y allí conocerá a un hombre que la seducirá...
Cuando su marido se entere, se divorciará de ella llevándose a sus hijos. Ella no le volverá a ser infiel, y perderá su dignidad cientos de veces pidiéndole perdón y que vuelva con ella.
Entonces llegan los nazis a París, y su marido e hijos son deportados. Ella no puede soportar no saber dónde se encuentran, si están vivos o no... Su marido ha sido acusado por un periodista por sus orígenes judíos, pese a que Gabriel no es consciente de ser judío.
Casa de Heinrich Himmler en Berlín, Alemania
En esa época llega el Reichsführer-SS Himmler a su restaurante y él se queda prendado de Rose, de su cocina y de sus recetas medicinales. Ella le pedirá ayuda con respecto a su familia, y finalmente él conseguirá que vaya a Berlín mientras busca a Gabriel y a sus hijos. Rose se convertirá en la cocinera oficial de la casa de Himmler. También regresará a Turquía para vengarse del hombre que mató a su padre.

Berchtesgaden, Alemania
Rose cree que Himmler está dispuesto a tomarse su tiempo seduciéndola, y sólo intercambiarán varios besos. Él siempre dice que nunca tiene noticias de su familia. Es la forma de retenerla en Berlín.
Himmler invita a Rose a ir con él a la residencia del Führer en las montañas, a Berchtesgaden, un paisaje idílico. Cocinará para los jerarcas nazis e incluso Hitler querrá entrevistarse con Rose. Entre Hitler y Goebbels le hacen beber más de la cuenta y cuando sale un soldado nazi la intercepta por los pasillos y la viola.
Himmler y Rose se separan en Baviera. Ella llega a Múnich, donde tiene que hacer de nutricionista, y allí se encuentra con el fisioterapeuta de Himmler, que le confiesa que su marido y sus hijos han muerto en Dachau, a las órdenes de Himmler.
Rose vuelve destrozada a Berlín, descubre que se ha quedado embarazada y hace todo lo posible por deshacerse del feto, sin éxito. También soltará a su salamandra. Le confiesa a Himmler que fue violada por un soldado y se quedó embarazada, que quiere abortar, pero el jerarca protege el embarazo y el nacimiento de ese bebé de "raza aria". Desaparece de la vida de Rose y unos días después de dar a luz la llevan a un avión que la trasladará a París.
En su ausencia su casa y el restaurante han sido cuidados por el chef homosexual, que descubre en Rose un trauma muy profundo. Rose sabe que tiene que vengarse del periodista, pero comete un error, por el que venderá el restaurante al chef que tanto lo ha cuidado y marchará a Estados Unidos.

Chicago, USA
Después de pasar una temporada en Nueva York, conocerá a Frankie, un obeso norteamericano que le ofrecerá abrir en Chicago un restaurante, y que también se convertirá en su marido. Allí reforzará su amistad con Sartres y Simone de Beauvoir, que la invitan a viajar con ellos a China cuando Frankie fallece de un ataque al corazón.

Pekín, China
Rose no lo duda y llega a Pekin. Durante varias semanas visitarán el país de punta a punta y descubrirán el gobierno comunista de Mao, aunque no lograrán entrevistarse con él. Unos días antes de marchar, Rose conoce a Liu, un agente comunista, del que se enamora perdidamente y por el que se quedará en Pekín. El que será su tercer marido le conseguirá un trabajo de cocinera en la embajada de Albania. Rose será feliz en China, pese a la escasez de comida. Pero Mao y Deng Xiaoping están enfrentados y Mao se está deshaciendo de los agentes que apoyan a Xiaoping, entre ellos Liu.
El embajador informa a Rose que se ha quedado viuda y deciden salir del país. Ella volverá a Marsella y abrirá un nuevo restaurante al que llamará La Petite Provence. Craso error, porque el prefecto de la policía la reconocerá, que no es otro que Mespolet. También Rose tendrá que aplicar una nueva venganza, porque la presencia del prefecto en Marsella no la deja dormir tranquila.
Con ciento cinco años, Rose tiene un arma y no se deja amedrentar. Después de tantos hombres, adoptó a una mujer de Mali, con la que tuvo relaciones. Pero el cáncer se la llevó, no sin antes haberle dejado a su hijo, Mamadou. Se ha rodeado de gente que la quiere, y en los últimos días de su vida ha recibido una carta firmada por Renate Fröll, pero en su interior se encuentra la esquela de la misma persona que la firma. Es el momento de que el joven Samir el Ratón la ayude a descubrir quién es ella. Y el avispado Samir descubrirá que Rose tiene un nieto... Pero quizás sea demasiado tarde.
Al final del libro nos han puesto algunas recetas de las que habla Rose al contar su vida. También nos regala unas frases de vida que merecería una segunda lectura. Es un libro magnífico. Para disfrutar.
Hay que reconocer que lo que verdaderamente nos atrapa del libro es la personalidad de la anciana. Una anciana que descubre que un chico la quiere atracar y lo que hace es atracarle ella a él. Una mujer fuerte, que supo superarse, que supo hacer frente a las adversidades de la vida, que siguió viviendo pese a perder a sus seres queridos... Nos deja con la boca abierta, la verdad.
"La vida es como un libro que se aprecia, un relato, una novela, un ensayo histórico. Nos encariñamos con los personajes y nos dejamos llevar por los acontecimientos. Al final, ya lo estemos escribiendo o leyendo, no queremos terminarlo. Ése es mi caso. Tanto más teniendo en cuenta que me quedan muchas cosas por hacer y decir".
EL AUTOR:

Franz-Olivier Giesbert nació en Wilmington, Delaware (Estados Unidos) en 1949. Su familia paterna, de origen escocés, alemán y judío, emigró a la Costa Este estadounidense durante la Primera Guerra Mundial. A los tres años, Giesbert se instaló junto a sus padres en Normandía.
Periodista, biógrafo, novelista y presentador de televisión, es una de las grandes figuras del actual panorama cultural francés.
Con tan sólo dieciocho años publicó su primer artículo con el periódico normando Liberté-Dimanche. Fue corresponsal de L'Express en Estados Unidos y trabajó en Le Nouvel Observateur y Le Figaro. Actualmente dirige el prestigioso semanario Le Point.
Ha escrito numerosas novelas entre las que destacan L'Affreux (Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, 1992), La Souille (Premio Interallié, 1995), L'Immortel (2007, adaptada al cine por Richard Berry) y Un très grand amour (Premio Duménil, 2010). La cocinera de Himmler, su última novela, ha tenido un resonante éxito de ventas y de crítica en Francia, y los derechos de traducción se han vendido a las principales editoriales europeas. Además de su faceta como novelista, destaca como autor de diferentes ensayos políticos sobre Jacques Chirac, François Mitterrand o Nicolas Sarkozy.
EL LIBRO:
Título original: La Cuisinière d'Himmler
Autor: Franz-Olivier Giesbert
Traductor: Juan Carlos Durán Romero
Editorial: Alfaguara (1ª edición, 2014)
Número de páginas: 335
ISBN: 9788420415901
Valoración: 9/10
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