La primera vez que oí hablar del escritor leonés Julio Llamazares fue a propósito del libro La lluvia amarilla. Yo estudiaba en Salamanca y una compañera de Bembibre que estudiaba Hispánicas me lo dio a conocer. No me gustó ese libro en concreto. El sábado firmaba la novela El viaje de Don Quijote.
domingo, junio 05, 2016
La Feria del Libro
Es la segunda vez que visito la Feria del Libro de Madrid. El año pasado también tenía previsto ir, pero como ingresaron a mi madre cambié Madrid por el hospital.
Este año lo he disfrutado mucho. Los puestos donde hay autores firmando están llenos de gente, aunque en general había mucha gente y el tiempo acompañaba.
Este año lo he disfrutado mucho. Los puestos donde hay autores firmando están llenos de gente, aunque en general había mucha gente y el tiempo acompañaba.
Atocha
Hacía mucho tiempo que no visitaba la zona de Atocha ni el Paseo del Prado. Madrid siempre viene bien, al menos a mí me da una energía nueva. Hasta la siguiente vez.
Resultado final
El resultado de la Feria del Libro es enriquecedor. Para mí y para mis sobrinas.
No soy de esperar filas para que me firmen, pero lo hice durante cinco minutos en la de Alberto Vázquez Figueroa, al sol. Finalmente me marché y al regresar, más tarde de las dos, se había ido. Pero, por contrapartida, compré una novela histórica, el autor me lo dedicó y nos hicimos una foto. Un gran señor. Si sus libros tienen parte de su personalidad serán geniales. José Javier Esparza. Un gran señor.
El año que viene, más.
No soy de esperar filas para que me firmen, pero lo hice durante cinco minutos en la de Alberto Vázquez Figueroa, al sol. Finalmente me marché y al regresar, más tarde de las dos, se había ido. Pero, por contrapartida, compré una novela histórica, el autor me lo dedicó y nos hicimos una foto. Un gran señor. Si sus libros tienen parte de su personalidad serán geniales. José Javier Esparza. Un gran señor.
El año que viene, más.
El Reina Sofía
Podría decir que he visitado infinidad de veces el Reina Sofía. La primera vez intenté verlo entero, pero no me gusta el arte moderno. Me quedo con Picasso y Dalí. Y puedo decir que aunque haya estado tantas veces, la mayoría de ellas sólo he cogido el ascensor a la segunda planta con la única intención de ver el Guernica.
Que es lo que he hecho hoy también.
Un lienzo que me produce sensaciones dispares y verlo es como si fuera la primera vez.
Una vez fui con mi hermano y me quedé mirándole a él, porque sorprende mucho para los que no lo hayan visto antes. Hoy me ha llamado justo cuando el cuadro ha aparecido ante mis ojos.
Que es lo que he hecho hoy también.
Un lienzo que me produce sensaciones dispares y verlo es como si fuera la primera vez.
Una vez fui con mi hermano y me quedé mirándole a él, porque sorprende mucho para los que no lo hayan visto antes. Hoy me ha llamado justo cuando el cuadro ha aparecido ante mis ojos.
Yo me bajo en Atocha...
Yo me bajo en Atocha, yo me bajo en Madrid. Así parafraseaba esta mañana al gran Joaquín Sabina cuando me he apeado del metro en Atocha.
Hacía años que no visitaba esta zona de Madrid.
Hacía años que no visitaba esta zona de Madrid.
El rastro de Madrid
Reconozco que nunca antes había ido al rastro de Madrid porque no me gustan los mercadillos. Y es que la idea del rastrillo (intercambio de objetos usados) ha desvariado mucho. Pero hoy he pensado que era buen momento para conocerlo. Desde la Latina hasta Embajadores cruzando Lavapiés hoy he recorrido el rastro. Como hacía buen día no cabía un alfiler.
Ya puedo decir que conozco algo más del Madrid castizo.
Ya puedo decir que conozco algo más del Madrid castizo.
Montera
En otra época la calle Montera tenía muy mala fama. En mis primeras visitas a Madrid recuerdo que había un sinfín de mujeres haciendo la calle. Hoy de eso no queda mucho, se ha convertido en una calle similar a Preciados, llena de tiendas y turistas. En medio de la calle hay una enorme comisaría y he llegado a contar dos sex-shops.
sábado, junio 04, 2016
Sol
Hacía una tarde magnífica y las calles céntricas de Madrid estaban llenísimas de gente. Muchísima gente. Se me ha hecho de noche en Sol escuchando a un loco lamentarse sobre lo pecadores que somos a voz en grito y Biblia en mano.
El metro
Se me da bien pasearme por el metro. No sólo en Madrid sino en cualquier ciudad que se tercie.
Me resulta una manera cómoda de moverse, mucho más que el autobús urbano.
Hoy me he dado cuenta de lo mucho que he echado de menos el trasiego del metro.
Me resulta una manera cómoda de moverse, mucho más que el autobús urbano.
Hoy me he dado cuenta de lo mucho que he echado de menos el trasiego del metro.
La Feria del Libro de Madrid
Como siempre, la feria del libro de Madrid está a rebosar de gente. Lo cierto es que no se puede pasar por los puestos donde hay un autor firmando, pero a la vez se agradece que no sólo sean un nombre, que puedas tocarlos y hablar con ello, en definitiva, que sean de carne y hueso.
Parque del Retiro
Posiblemente hace dos años puse una foto desde el monumento. Hoy he entrado al Retiro por otro lado.
Madrid nunca me cansa.
Si no me surge algo imprevisto, mañana iré a ver el "Guernica" por enésima vez.
Madrid nunca me cansa.
Si no me surge algo imprevisto, mañana iré a ver el "Guernica" por enésima vez.
La puerta de Alcalá
Creo que cualquiera que piense en la puerta de Alcalá se acuerda de la canción. Irremediablemente nos acordamos.
A mí me da media vida visitar Madrid de vez en cuando. Hubiera venido el próximo fin de semana, pero el Día de La Rioja cae en jueves y el viernes no podía venir. Así que adelanté el fin sin semana.
Hace calor en Madrid.
A mí me da media vida visitar Madrid de vez en cuando. Hubiera venido el próximo fin de semana, pero el Día de La Rioja cae en jueves y el viernes no podía venir. Así que adelanté el fin sin semana.
Hace calor en Madrid.
viernes, junio 03, 2016
De Madrid al cielo
Ya estoy instalada en Madrid. Hace mucho calor aquí. Espero que me sirva este fin de semana para desconectar...
Novelas del pasado: Corazones caídos

Corazones caídos es la tercera parte de la saga Casteel, de Virginia C. Andrews, que comenzó con Los sueños de Heaven Leigh y continuó con Ángel negro.
Tras las terribles peripecias vividas por Heaven Leigh en las anteriores novelas de esta sobrecogedora saga, en Corazones caídos encuentra por fin un remanso de paz y se dispone a vivir intensamente el amor que ha anhelado durante tanto tiempo. Sin embargo, los fantasmas del pasado amenazarán la frágil felicidad de Heaven con su novio Logan y arrastrarán a la pareja a un torbellino de escándalos, celos, pasiones inconfesables y sueños irrealizables...
El anterior libro, Ángel negro, tuvo un final desgarrador. Heaven decidió llevar a cabo su particular vendetta contra su padre pero cuando llegó el momento de hacerlo se echó atrás, por desgracia no pudo evitar que éste la viera y que aquel encuentro acabara con fatales consecuencias. Consecuencias que harán que Heaven se sienta más sola que nunca.
En esta tercera parte, Heaven parece haber encontrado algo de felicidad. Se ha prometido con Logan y ha alcanzado su sueño de ser maestra en Winerrow. A pesar de todo el dinero que posee, de sus estudios, de su lujoso coche y de su renovada cabaña, las gentes del pueblo la siguen tratando como a una montañesa y se incomodan al verla ocupar el lugar de los habitantes del valle. Será el matrimonio con Logan y la futura construcción de una fábrica de juguetes en Winerrow lo que le aportará a Heaven un lugar allí, aunque eso sea algo que ella en el fondo no desea. Su principal objetivo será que desaparezca el clasismo entre las gentes de las montañas y del valle.
En esta tercera parte, Heaven parece haber encontrado algo de felicidad. Se ha prometido con Logan y ha alcanzado su sueño de ser maestra en Winerrow. A pesar de todo el dinero que posee, de sus estudios, de su lujoso coche y de su renovada cabaña, las gentes del pueblo la siguen tratando como a una montañesa y se incomodan al verla ocupar el lugar de los habitantes del valle. Será el matrimonio con Logan y la futura construcción de una fábrica de juguetes en Winerrow lo que le aportará a Heaven un lugar allí, aunque eso sea algo que ella en el fondo no desea. Su principal objetivo será que desaparezca el clasismo entre las gentes de las montañas y del valle.
Aunque su felicidad no durará mucho. Su hermana Fanny, que es un auténtico incordio, no parará hasta herirla, y finalmente lo consigue. Tendrá serios problemas con Tony Tatterton, que la harán abandonar Farthy. Y las pérdidas para ella continúan cuando un desafortunado accidente acabará con la vida de Luke Casteel y su esposa, antes de que ella consiga poder arreglar las cosas con él, dejando a su pequeño hijo a cargo de Heaven.
jueves, junio 02, 2016
Cosas poco habituales
En el último mes he hecho cosas que habitualmente no suelo hacer, también me he desentendido un poco de esto, e incluso apenas he comprado libros. De hecho, creo recordar que sólo he comprado un libro en todo el mes.
La cuestión es que ando con mucho jaleo. Cuando hoy he dado el alta de internet en mi casa sé que no tardaré mucho en mudarme. De paso, por la tarde he comprado el menaje. Ya se entiende: cubertería, vasos, productos de higiene y limpieza. Estoy que casi no me lo creo.
La situación es que ayer, cuando salí de la oficina, fui a mi piso y entonces lo sentí mío. Sentí que necesitaba estar allí. Me faltan muchas cosas, pero tengo lo necesario para vivir. Es posible que la próxima semana ya comience a quedarme allí alguna noche.
En otro orden de cosas, mañana voy a Madrid, que necesito cambiar de aires y, de paso, visito la Feria del Libro.
Novelas del pasado: Ángel negro
Ángel negro es la segunda entrega de la saga de los Casteel, que comenzó con Los sueños de Heaven Leigh, escrita por Virginia C. Andrews.
Ángel negro narra la inquietante experiencia de la protagonista, Heaven Leigh,en la espléndida mansión de su abuela, en Boston. En ese mundo de riqueza y fasto existen extraños presagios, secretos celosamente guardados. Cuando la joven Heaven se dispone a abrazar el amor, poco a poco, se verá envuelta en una siniestra telaraña de decepciones y turbias pasiones...
V.C. Andrews tenía una forma tu tétrica de plasmar sus historias, las cuales están siempre vinculadas a la pobreza y se desarrollan en lugares lúgubres.
El el primer libro, Los sueños de Heaven Leigh, dejamos a la protagonista volando hacia su nueva vida en busca de sus parientes maternos, en Boston.
Heaven sólo desea una cosa: ser amada, pero por más que busca ese amor no lo encuentra. En Boston la situación amorosa no varía mucho. Sus abuela la trata como una invitada y el marido de ésta le impone ciertas reglas para poder permanecer allí. Poco a poco se va haciendo a la idea de que no conseguirá amor por parte de sus familiares así que se empieza a centrar en la venganza.
El el primer libro, Los sueños de Heaven Leigh, dejamos a la protagonista volando hacia su nueva vida en busca de sus parientes maternos, en Boston.
Heaven sólo desea una cosa: ser amada, pero por más que busca ese amor no lo encuentra. En Boston la situación amorosa no varía mucho. Sus abuela la trata como una invitada y el marido de ésta le impone ciertas reglas para poder permanecer allí. Poco a poco se va haciendo a la idea de que no conseguirá amor por parte de sus familiares así que se empieza a centrar en la venganza.
Se quiere vengar de su padre, Luke Casteel, por su frialdad y su desprecio; de los habitantes de Winerrow, a quienes quiere demostrar que los Casteel no son basura; de Logan, que la despreció y no fue capaz de entenderla. Pero toda esa venganza y todo ese odio que tiene en su interior está marcando su destino y le hará perder a alguien muy importante para ella.
El final es desgarrador.
La narración es fluida y está llena de diálogos. Está escrito en primera persona desde la perspectiva de Heaven.
El final es desgarrador.
La narración es fluida y está llena de diálogos. Está escrito en primera persona desde la perspectiva de Heaven.
miércoles, junio 01, 2016
Novelas del pasado: Los sueños de Heaven Leigh
Con Los sueños de Heaven Leigh comienza una nueva saga escrita por Virginia C. Andrews. La saga se llama Casteel y está formada por las siguientes novelas: Los sueños de Heaven Leigh, Ángel Negro, Corazones caídos, Las puertas del paraíso y Telaraña de sueños. Y, de hecho, de todas las sagas que he leído de la autora ésta es, con diferencia, la que más me gustó y, por tanto, con la que más disfruté.
Los Casteel eran la escoria de todos los que vivían en las chozas de los montes, de aquella remota región de Virginia. Pero Heaven Leigh Casteel era, a pesar de ello, la niña más bonita e inteligente de aquel lejano paraje, aun con su ropa harapienta. Su padre era un ser ruin y su exigente madrastra la hacía trabajar inhumanamente. Sin embargo, Heaven Leigh mantenía su orgullo y sus esperanzas. Algún día ella y sus pequeños hermanos se marcharían de allí y mostrarían al mundo que eran honrados y poseían talento... que eran merecedores de amor y respeto.
La historia transcurre en un pequeño pueblo del oeste de Virginia, donde parte de su población vive en la más absoluta de las miserias. Esas familias, sin apenas recursos, tienen sus destartaladas cabañas en la ladera de las montañas, en los Willies. Allí vive nuestra protagonista, Heaven Leigh Casteel, con sus hermanos, sus padres y sus abuelos.
La novela comienza cuando la abuela de Heaven la levanta una noche para hablarle de sus orígenes y revelarle algunos secretos de su vida. Su madre no era su madre y sus hermanos sólo lo eran a medias. Le entrega las pertenencias de su verdadera madre, entre ellas había una muñeca-retrato vestida de novia que estaba hecha a semejanza de su madre, y por lo tanto de ella, y le habla de su madre, de lo hermosa y joven que era, y de lo enamorado que estaba su padre de su Ángel, como el la llamaba.
Heaven Leigh es el prototipo de protagonista que tienen todos los libros de V. C. Andrews, una chica pobre, muy hermosa y con un gran talento, en este caso, dotada de una gran inteligencia, que vive sin saber verdaderamente quién es hasta que se hace la luz y descubre que su verdadera familia es rica. Es muy fácil empatizar con esta protagonista, y nos hace sufrir con sus calamidades.
La relación familiar que se plantea dentro de la novela es algo extraña, no sólo nos encontramos con unos padres negligentes sino que entre Heaven y su hermano Tom hay algo 'raro', hay demasiada afinidad entre ellos.
El estilo narrativo del libro no es muy complicado, ni muy espeso, hay bastantes diálogos y pasan tantísimas cosas que prácticamente se lee solo. Es muy intrigante y consigue que no quieras parar de leer.
Heaven Leigh es el prototipo de protagonista que tienen todos los libros de V. C. Andrews, una chica pobre, muy hermosa y con un gran talento, en este caso, dotada de una gran inteligencia, que vive sin saber verdaderamente quién es hasta que se hace la luz y descubre que su verdadera familia es rica. Es muy fácil empatizar con esta protagonista, y nos hace sufrir con sus calamidades.
La relación familiar que se plantea dentro de la novela es algo extraña, no sólo nos encontramos con unos padres negligentes sino que entre Heaven y su hermano Tom hay algo 'raro', hay demasiada afinidad entre ellos.
El estilo narrativo del libro no es muy complicado, ni muy espeso, hay bastantes diálogos y pasan tantísimas cosas que prácticamente se lee solo. Es muy intrigante y consigue que no quieras parar de leer.
"Siempre que soplan los vientos de verano, oigo murmurar a las flores y cantar las hojas en el bosque; veo volar los pájaros de nuevo y saltar los peces en el río. También recuerdo los inviernos: los torturados sonidos de las ramas desnudas de los árboles al ser azotadas por el viento frío, que las obliga a arañar aquella barraca parecida a un establo y que se aferraba precariamente a la abrupta vertiente de una cadena montañosa, a la cual los nativos del oeste de Virginia llamaban los Willies."
A las puertas del verano
Comienza junio y con este mes llega el verano. Anda que no hay ganas...
Estoy leyendo un libro que me regaló mi hermano pequeño. Me está costando porque me encuentro en un momento delicado, tanto que he decidido desconectar este fin de semana, por lo que marcho a la Feria del Libro de Madrid.
Simplemente necesito cambiar de aires.
Estoy leyendo un libro que me regaló mi hermano pequeño. Me está costando porque me encuentro en un momento delicado, tanto que he decidido desconectar este fin de semana, por lo que marcho a la Feria del Libro de Madrid.
Simplemente necesito cambiar de aires.
martes, mayo 31, 2016
Novelas del pasado: Jardín Sombrío
Jardín sombrío es una precuela de la serie Dollanganger de Virginia C. Andrews, y nos ayuda a entender los motivos de la maldad de los abuelos que viven en Foxworth Hall. Los anteriores libros de la saga son Flores en el ático, Pétalos al viento, Si hubiera espinas y Semillas del ayer. Con la presente novela termina la saga definitivamente.
La disputa sobre el libro es si realmente Virginia C. Andrews escribió esta novela, ya que falleció un año antes de su publicación.
Esta novela está claramente diferenciada en tres partes y es anterior a las cuatro novelas de la saga. Es una precuela que nos habla de los orígenes de la familia.
Parte I
Olivia ha sido rescatada de la soltería por el inteligente y guapo Malcolm Foxworth. Cree que se han encontrado "el uno con el otro" ya que éste es el único hombre que ha mostrado interés por ella. Malcolm, quien se ha encontrado con el magnetismo de la inteligencia de Olivia, le propone matrimonio a los dos días de conocerse. Se casan dos semanas más tarde y Olivia abandona su casa familiar en New London, Connecticut, para mudarse a la mansión de la familia de su marido, Foxworth Hall, en Charlottesville, Virginia, donde Olivia comienza a descubrir los oscuros secretos acerca de Malcolm, que provocarán que su amor por él comience a disminuir..
Olivia descubre que su marido vive atormentado por el abandono de su madre a la edad de cinco años, y él cree que ella se sintió atraída por su dinero, ya que él desconfía de las mujeres hermosas. En una fiesta para celebrar su boda, Malcolm habla y coquetea con otras mujeres, descuidando a Olivia. Su esposa se siente traicionada y humillada, pero sigue siendo optimista pensando que las cosas van a cambiar cuando comiencen su vida en común.
Al explorar la casa, descubre "El cuarto del cisne," una habitación que pertenecía a la madre de Malcolm, Corinne, que se ha mantenido como un santuario. En la habitación hay una cama muy grande, y está adornada con una talla en forma de un cisne. Cuando Malcolm la descubre en la habitación, consuma el matrimonio en un acto violento que tiene de todo menos amor; Malcolm dice el nombre de su madre todo el tiempo. Olivia quiere gritar pero no lo hace, para que los criados no escuchen su humillación.
Nueve meses más tarde, Olivia da a luz a un niño, Malcolm Jr., que se conoce generalmente como "Mal", para que fuera más fácil distinguir entre él y su padre. Malcolm a veces es amable con ella, e incluso le da esperanzas de que las cosas podrían mejorar entre ellos. Pero en la mayor parte del tiempo se siente poco importante e ignorado. Dos años más tarde, da a luz a un segundo hijo, Joel. Malcolm está molesto, porque quería una niña y no un niño. Además, Joel no es saludable, y hay que sumar el hecho que él y Olivia ya no pueden tener más hijos. Malcolm no aprecia completamente a sus hijos, a causa de su decepción por no tener una hija.
Parte II
Poco después del nacimiento de Joel, el padre de Malcolm -Garland- vuelve a Foxworth Hall con su nueva esposa, Alicia. A Olivia le disgusta comprobar que Alicia sólo tiene diecinueve años y es muy hermosa, y Malcolm se enfurece al descubrir que está embarazada, pensando que su hijo (medio hermano suyo) herede parte de la fortuna de Garland. Alicia tiene numerosos gestos amistosos a Olivia, pero Olivia se mantiene alejada de ella. Alicia da a luz un hijo, al que llama Christopher.
Sin embargo, Malcolm se obsesiona con Alicia. En un incidente, Malcolm la sigue hasta el lago e intenta seducirla. Cuando Alicia rechaza sus coqueteos, Malcolm está convencido de que ella lo ha incitado y se compromete a hacerla pagar muy caro. Olivia sabe de la lujuria de Malcolm hacia Alicia y de su humillación y se encuentra dolida, pero culpa a Alicia por ser atractiva para Malcolm.
En la noche del tercer cumpleaños de Christopher, Garland (padre de Malcolm) pilla a Malcolm intentando violar a Alicia, se enfrentan en una violenta discusión y Garland tiene un ataque cardíaco que le lleva a la muerte. Las cosas son muy sombrías en la casa, aunque Malcolm se siente algo culpable y evita a Alicia. Después de algún tiempo, sin embargo, su obsesión con ella vuelve a ser latente. Un mes más tarde, Alicia le confiesa a Olivia que Malcolm la ha estado visitando en su dormitorio, obligándola a tener relaciones, amenazando con echarles a ella y a Christopher a la calle sin un centavo si ella no le permite hacer. También le dice a Olivia que está embarazada de un hijo de Malcolm. Olivia se siente humillada y celosa. Éste es el momento que la endurece como persona y comienza a transformarse poco a poco en la abuela perversa de Flores en el ático.
Olivia decide que lo único que puede hacer es ocultar Alicia lejos de Foxworth Hall, mientras dure el embarazo. Mientras tanto, Olivia fingirá estar embarazada. Una vez que Alicia da a luz al bebé en secreto, Olivia va a hacer pasar al bebé como suyo. Malcolm le dará la herencia de Alicia Garland, y ella y Christopher se irán. Alicia acepta a regañadientes y se despide de Christopher, marchándose a la clandestinidad. Olivia contrata a nuevos empleados, como precaución adicional para proteger su secreto. Olivia teme que el interés de Malcolm por Alicia siga existiendo, por lo que para que disminuya la atracción que Malcolm siente por Alicia, Olivia la obliga a cortarse el pelo largo, dejándolo en el escritorio de Malcolm para demostrarle que es ella quien tiene el control.
Durante los siguientes meses, Olivia comienza a querer a Christopher como si fuera su propio hijo y se le rompe el corazón cuando Alicia, después de dar a luz a una hija, se va repentinamente y en silencio, llevándose consigo a Christopher. Sin embargo, Olivia se enfurece cuando descubre que Malcolm ha llamado a su nueva hija Corinne. Actúa como un único padre para la joven Corinne, a menudo anulando los intentos de Olivia para criar a la niña como una joven apropiada. Olivia todavía hace lo que puede para ser una madre para Corinne y, en su haber, ama a la niña como si fuera propia y lleva la alegría a su relación.
En los años que pasan, Corinne crece como una muchacha joven y feliz, pero en mal estado, y Malcolm se sigue mostrando distante con sus hijos y con su esposa, a menudo los critica y le molestan, en especial Joel, porque muestran poco interés en su negocio, aunque Mal parece estar dispuesto a seguir los pasos de su padre. Malcolm Jr muere en un accidente al caerse él y su caballo por un precipicio cerca de Foxworth Hall. Más tarde, John Amos, el primo de Olivia, es contratado como mayordomo e incorpora la religión en el hogar. Poco después, Joel se va de gira por Europa con una orquesta profesional en contra de los deseos de su padre, apareciendo en varios periódicos europeos. Olivia se enorgullece de Joel, pero Malcolm desestima el camino de Joel como frívolo y como una vergüenza para la familia, aunque por debajo de la crítica se siente preocupado por su hijo y decepcionado en la elección de Joel de abandonar Foxworth Hall.
Parte III
Desafortunadamente, Joel encuentra su final en una avalancha. Sus padres son informados de su muerte en un telegrama que también revela que su cuerpo no se ha recuperado. Devastado por la pérdida de sus hijos (Malcolm Jr y Joel, sus dos únicos legítimos dentro del matrimonio), Olivia y Malcolm recurren a la religión y se reconcilian un poco hasta que Olivia recibe una carta de Alicia, que se está muriendo de cáncer. Alicia se había vuelto a casar poco después de salir de Foxworth Hall, pero su marido murió unos años más tarde, y ella se había quedado en bancarrota durante la Gran Depresión, así que ella y Christopher han estado viviendo en la pobreza. Alicia le pide a Olivia que dé a Christopher un hogar y mandarlo a la escuela de medicina. Olivia se muestra amable con Christopher, mientras que Alicia estaba en el ático; Alicia quiere que Christopher viva en Foxworth Hall. Olivia convence a Malcolm para que dé el visto bueno, y Christopher viene a vivir con ellos.
Cuando se encuentran por primera vez, Corinne y Christopher se enamoran profundamente. Todo el mundo está cegado por el amor, sin embargo, debido a que todos adoran Christopher. Más tarde, John Amos (primo de Olivia) comienza a sospechar de incesto, aunque Olivia hace caso omiso a lo que dice su primo. Ella y Malcolm parecen realmente felices y contentos como familia por primera vez. Aunque ella se expresa sutilmente, Olivia se insinúa a Christopher.
Christopher recibe una carta de aceptación a la Universidad de Harvard. Olivia es la primera que recibe la noticia y se apresura a darle a Christopher la buena nueva, se encuentra con John Amos que le dice que Christopher y Corinne están haciendo el amor en el cuarto del cisne. Olivia no le cree, pero echa un vistazo y descubre a Christopher y Corinne teniendo relaciones sexuales. A Olivia le han roto el corazón y se lo tiene que decir a Malcolm. Christopher y Corinne tratan de explicarse ante Malcolm y Olivia, pero Malcolm los condena. Christopher ve en Olivia la esperanza para que intervenga, y le duele descubrir que Olivia está del lado de Malcolm. Él y Corinne son desterrados y desheredados. Malcolm tiene un ataque al corazón y se ve obligado a utilizar una silla de ruedas. Olivia se dedica a la atención de Malcolm. Olivia también revela la verdad a John Amos que Christopher no era sólo la mitad-el tío de Corinne, sino también su medio hermano. John se alimenta del temor que Olivia sentía por Dios, instándola a que se convierta a la religión junto a Malcolm.
Malcolm ha cambiado tras el descubrimiento del escándalo de Chris y de Corinne. Finalmente, no puede soportarlo y le pide a Olivia que contrate a un detective privado para averiguar lo que le ha pasado a Corinne. El detective regresa e informa a Olivia que viven en Gladstone, Pennsylvania, bajo el nombre de Dollanganger. Christopher abandonó la escuela de medicina y trabaja de relaciones públicas, mientras Corinne es un ama de casa. Tienen cuatro hijos: Chris, Cathy, y los gemelos, Cory y Carrie. Los cuatro niños son sanos, brillantes y hermosos, y se les conoce en el pueblo como "los muñecos de Dresde". Olivia no le confiesa a Malcolm la existencia de los niños porque Olivia cree que va a desear ver a sus nietos y sentirse hechizado por la belleza de los niños, especialmente las niñas.
Años más tarde, Corinne escribe una carta a Olivia, en busca de refugio y contando la muerte de Christopher en un accidente de coche. A Olivia se le rompe el corazón a causa de la muerte de Christopher, pero John Amos le dice que era la obra de Dios. Decide permitir a Corinne y a los niños para venir a Foxworth Hall, siempre que los niños se oculten al mundo para siempre para poner fin a los pecados dentro de Foxworth Hall. Olivia escribe de nuevo a Corinne y le dice que puede venir con los niños. Olivia le explica a Malcolm que Corinne volverá a casa, pero no le dice acerca de los niños. Cuando los ve por primera vez, Olivia se da cuenta de la belleza de los niños y cuánto Chris y Cathy le recuerdan Christopher y Corinne, pero ella se niega a amarlos, ya que son la "semilla del diablo". El libro termina con Olivia en silencio jurando mantener su corazón endurecido en contra de los niños, y para ocultarlos del mundo para siempre, aun sintiéndose igual de encarcelada como ellos.
Este libro, a pesar de una precuela, cambia toda la naturaleza escandalosa de la serie. En lugar de un medio-tío y sobrina, se revela Chris y Corinne son también medio hermano y hermana. El libro también da un aspecto simpático a Olivia, diferente y totalmente opuesta a como se la había conocido en el resto de los libros. Sin embargo, el lado más suave de Olivia estaba implícito en Flores en el ático, cuando Cathy teoriza en un punto, aunque brevemente, donde Olivia estaba tratando de evitar que los niños coman los donuts envenenados por su madre, cuando Olivia está de acuerdo con las demandas de Cathy para que lleven a un hospital a Cory , cuando Olivia les da una planta.
Este libro también aclara el matrimonio sospechoso de Corinne y John Amos (mencionado en Si hubiera espinas), teniendo en cuenta el disgusto evidente de este último con el incesto. Como Corinne no es hija biológica de Olivia, ella y John Amos no están relacionados genéticamente (Incluso si estaban relacionados genéticamente, la relación sería muy distante, es decir, primos cuartos.)
Además, este libro teoriza la traición de Corinne. Se ha señalado en este libro que quería casarse y tener hijos, pero su lado codicioso se muestra en los otros libros. Su traición se debe probablemente al hecho de que ella se echó a perder por su padre y se crió en la riqueza, por lo que una vez que los niños estaban en el ático, prestó mayor atención para la obtención de su herencia. Se demuestra que también conspiró con Olivia para llevar a sus hijos lejos. Corinne declara en Pétalos en el viento que no puso arsénico en los donuts, pero su plan era no para matarlos. Esto parece dudoso, aunque, como Corinne y su esposo Bart se mudaron de Foxworth Hall después de que Cory muriese, no se mostró preocupada por los otros tres y ayudarles a huir de la mansión.
Novelas del pasado: Semillas del ayer
Éste es el desenlace de la saga de los Dollanganger escrita por V.C. Andrews, cuyas novelas previas son: Flores en el ático, Pétalos al viento y Si hubiera espinas.
La historia comienza quince años después de los acontecimientos de Si hubiera espinas.
Cathy y Chris llegan a la casa de su hijo Bart, que es una réplica exacta del Foxworth Hall (la mansión que se quemó en Pétalos al viento) para celebrar el vigésimo quinto cumpleaños de Bart. Han planeado mudarse a Hawai después de la celebración del cumpleaños. Conocen a un hombre llamado Joel, que también es su tío, hermano de Corrine, del que siempre se había pensado que había muerto en una avalancha. Joel explica que le llevaron a un monasterio para recuperarse. Se puso en contacto con Bart después de enterarse de la muerte de Corrine y ahora trabaja como mayordomo jefe, a petición de Bart. Joel malmete a Bart acerca de Dios y el castigo. Bart ve a Joel como una figura paterna; un hecho que preocupa a Cathy en gran medida. Bart sigue siendo amargo hacia su madre y su tío por su relación incestuosa, por lo que su estancia no resulta agradable. Bart se ha convertido en un hombre joven y guapo, pero es extremadamente celoso, hambriento de poder y está lleno de amargura porque Chris es el guardián de su dinero hasta su vigésimo quinto cumpleaños.
El hermano de Bart, Jory, va de visita y finalmente se muda con su esposa. Jory, que tiene casi treinta años, lleva casado con Melodie, su novia de la infancia y compañera de ballet, nueve años. Poco después de su llegada, anuncian que Melodie está embarazada. Bart está celoso de Jory, a quien siempre ha creído que es el hijo favorito de Cathy. Bart también muestra un interés malsano por Melodie. Bart y la hermana de Jory, Cindy, que tiene ahora dieciséis años, llega y se hace evidente que a Bart no le cae bien tampoco. Cathy intenta mejorar la situación, pero toda felicidad termina cuando Jory tiene un accidente, que lo deja paralizado de la cintura para abajo y no puede bailar. Melodie no puede soportar la discapacidad de Jory y lo abandona. Cathy intenta ayudar a Melodie a relacionarse con Jory, pero descubre más tarde que Melodie ha recurrido a Bart para el confort y la pasión: han estado teniendo una aventura. Cathy se enfurece, pero cuando ella se enfrenta a Bart le dice que ama a Melodie, y Cathy no sabe qué hacer. Bart cree que Melodie lo ama demasiado, pero pronto se da cuenta de que es una relación vacía y él es sólo un sustituto de Jory. Jory se entera de la aventura y, aunque herido, intenta reconciliarse con Melodie, pero ella lo rechaza. Melodie se pone de parto el día de Navidad, y da a luz a gemelos, Darren y Deirdre, sobre los que Cathy dice que se parecen a sus hermanos gemelos fallecidos. Melodie no tiene interés en los bebés, y Cathy se preocupa por ellos, con la esperanza de que Melodie esté con depresión posparto y entre en razón. Pero Melodie no quería lidiar con dos hijos y un marido discapacitado, por lo que abandona a Jory y los niños y se traslada a Nueva York.
Cathy intenta consolar a sus dos hijos y mantener una mano firme en el espíritu libre de Cindy. Bart, bajo la influencia de Joel, prohíbe a Cindy tener relaciones sexuales prematrimoniales bajo su techo. De hecho, agrede físicamente a dos muchachos que se encuentran con Cindy. Cindy menciona a su madre que, atemorizada, le dio un rodillazo en la entrepierna a Bart para detenerlo, pero su rabia era tan grande que ni siquiera se inmutó en lo que debería haber sido un dolor paralizante. Cuando se enfrentan sobre su hipocresía varias veces a lo largo de la historia, Bart nunca intenta justificar sus acciones, sino que responde con ira y resentimiento hacia Cathy y Chris, siempre culpándolos de sus problemas. Después de un largo período de tormento de Bart y Joel, Cindy se va para ir a una escuela a Nueva York.
Cathy y Chris contratan a una hermosa enfermera, llamada Antonia Winters (Toni, para abreviar), para ayudar a Jory a recuperarse. Tienen la esperanza de que Toni y Jory terminarán juntos, pero Bart comienza a pasar tiempo con Toni y se convierten en amantes. Bart parece feliz con Toni y le dice a Cathy que Toni le ha confesado que lo ama. Cathy se da cuenta de los cambios en Bart como resultado de esta relación, entre ellos Bart se aleja un poco de Joel y es muy agradable con Cindy cuando ella viene de visita. Finalmente Joel logra influir a Bart de nuevo y se deteriora la relación. Toni ve el lado oscuro de Bart y cuando comienza a criticarla y a ser posesivo con ella, Toni termina con la relación. Poco después, Toni se enamora de Jory y comienzan una relación, lo que ayuda a Jory salir de la depresión que siguió a su divorcio.
Cindy regresa en una nueva visita y le dice a Cathy que se encontró con Melodie en Nueva York. Melodie había vuelto a casarse inmediatamente después de su divorcio de Jory y había reanudado su carrera de baile. Se mostró feliz al escuchar que Jory y Toni estaban juntos. Bart construye una capilla, y obliga a la familia a asistir a los sermones dominicales, presididos por Joel. Cathy y Chris finalmente se angustian por los sermones de "fuego y azufre" y le dicen a Bart que ya no asistirán más. Bart comienza en secreto llevar a los gemelos a la capilla, donde son obligados a orar por el perdón por ser el "tema del diablo". Cathy lo escucha y se enfrenta a Bart; le dice que deje a los gemelos tranquilos, también le dice a Toni que nunca los mantenga fuera de su vista, a menos que ella sepa que están con Jory o ella. Después de atrapar a Bart llevando a los gemelos a la capilla de nuevo, Cathy decide que es hora de irse, después de dos años en la casa de Bart. Chris está de acuerdo en que es hora de salir y llevarse a Jory, Cindy, y los gemelos. Cathy cuenta a Bart sus planes, y que si bien ella lo ama, no concibe a la clase de persona en que se ha convertido. Un Bart furioso le replica que el hecho de que lo abandone de nuevo es una prueba de que nunca lo ha entendido.
Cathy espera que Chris vuelva a casa desde el trabajo para que puedan salir, pero ya no regresará. Chris ha muerto en un accidente de coche, y Cathy se da cuenta de la similitud entre la muerte de Chris y la de su padre. Bart da un elogio conmovedor en el funeral de Chris, está arrepentido y admite que él realmente amaba a Chris y que era un buen padre. Cathy está desconsolada por la pérdida de Chris, se convierte en una persona cerrada. Jory le dice a su madre que Bart le necesita, que tiene que estar allí para él ya que está tratando de hacer las paces y ser un mejor hombre. Cathy vuelve a la vida por el amor de Bart, y madre e hijo se acercan. Bart encuentra su lugar como tele-evangelista y viaja por el mundo difundiendo su ministerio positivo. Bart y Cindy también hacen las paces entre sí y se convierten en el hermano y hermana unidos que Cathy siempre quiso que fueran. Joel ha vuelto al monasterio italiano para vivir sus últimos días. Jory y Toni se casan, y Toni se queda embarazada; Jory le dice a Cathy que si tienen un niño lo llamarán Christopher, y si se trata de una chica la llamarán Catalina. A pesar de todas estas cosas buenas y la familia cada vez más cerca que antes, Cathy sigue deprimida ya que su vida no tiene sentido sin Chris.
Cathy sube al ático y se sienta junto a una de las ventanas y, después de decorar la habitación con flores de papel, muere. Mientras está exhalando su último aliento, recuerda a Chris, a su madre, a su abuela y a sus hermanos, y cómo les robaron su inocencia. Jory y un sirviente encuentran una carta en la mano de Cathy, escrita de su puño y letra, diciendo que nadie la necesita más de lo que la necesita Chris, que nunca será demasiado tarde para Bart darse cuenta de que tenía el padre correcto. Se determina que Cathy murió de causas naturales, pero queda implícito por la autora que había muerto de un infarto.
lunes, mayo 30, 2016
Un año
El uno de junio hará un año que ingresaron a mi madre en el hospital. El seis de abril le dieron el alta. Desde entonces yo no he parado, quitando un fin de semana tras el verano que tuve que cambiar de aires obligatoriamente. Desde ese último fin de semana de agosto no he parado. Me ha cambiado todo, he tenido que hacer todo. Y aunque algunas tardes descanso no logro desconectar completamente. Así que el viernes me dio un bajón como hacía mucho tiempo que no me daba. De hecho no recuerdo haberme desmoronado de esa manera nunca antes. Sentí como que mi paz interior se tambaleaba como un castillo de naipes movido por la brisa. Y finalmente toqué fondo. Comprendí que necesitaba una vía de escape y finalmente este fin de semana iré a la Feria del Libro de Madrid. Es Madrid como podía haber sido cualquier otro sitio.
El viernes veía todo negro. Hoy sigo algo más sensible de lo habitual, pero sigo mirando hacia adelante.
Para mí este último año no ha sido muy agradable, aunque al menos mi madre ya está fuera del hospital. La recuperación es lenta, pero ahí estamos.
domingo, mayo 29, 2016
Novelas del pasado: Si hubiera espinas
Si hubiera espinas es la tercera novela de la saga de los Dollanganger, tras Flores en el ático y Pétalos al viento, de la escritora Virginia C. Andrews.
El libro está narrado por los dos medio hermanos, Jory y Bart Sheffield. Jory es un chico talentoso y guapo, de catorce años de edad, que quiere amular a su madre Cathy en el ballet, mientras que, con nueve años de edad, Bart es menos atractivo y mucho más torpe que su hermano, y se siente eclipsado por él. Mientras tanto, los hermanos Cathy y Christopher viven juntos como marido y mujer. Para ocultar su historia, le dicen a Bart, a Jory y a otras personas que conocen que Christopher era el hermano menor de Paul. Cathy y Christopher tienen una relación apasionada y muy sexual, tal y como describe su hijo Jory que ha sido testigo accidental de varios encuentros entre ellos. Cuanto más se pelean, más se confortan con el afecto.
Cathy es una madre cariñosa con sus hijos, pero muestra cierto favoritismo hacia Jory, debido a que era mucho más cariñoso que Bart, además de ser bailarín. Como no puede tener más hijos, Cathy adopta a Cindy, de dos años de edad, hija de una de sus antiguas estudiantes de baile, que falleció tras un terrible accidente que la dejó paralítica. Cathy anhelaba tener una niña. Aunque al principio Christopher está en en contra de esta adopción, termina aceptándola y queriéndola, al igual que Jory, a diferencia de Bart, que está muy molesto y celoso de Cindy. A partir de ese momento Jory y Cindy están recibiendo mucha atención, Bart se ve atraído por una rica anciana que hace poco se convirtió en su vecina, que lo invita a comer galletas, helado y muchas otras golosinas y lo anima a llamarla su "abuela", y Bart, en busca de afecto y atención cede a su invitación. A Jory le intriga el que Bart haya ido a visitar tantas veces a la anciana, y piensa que ésta es la razón de los cambios de personalidad de Bart, y pasa a la casa de al lado, al tiempo al que la anciana trata de explicarle que en realidad es su abuela. Jory no la cree, y la evita a toda costa. La anciana y Bart, por otro lado, pronto desarrollan una amistad cariñosa, y la mujer hace todo lo posible para dar a Bart lo que quiere, incluyendo un "cachorro-pony" llamado Apple. Bart siempre había querido tener un pony, pero al negárselo la anciana, diciendo que el olor de un pony la delataría cuando él regresase a su casa, le regala un perro San Bernardo, siempre y cuando Bart se comprometa a mantener sus obsequios - y su relación - en secreto de su madre.
Su mayordomo, John Amos, también parece hacerse amigo de Bart, pero pronto comienza a llenar la mente de Bart con historias sobre la naturaleza pecaminosa de la mujer. John Amos le revela que la anciana es en realidad abuela de Bart, y le da su nombre completo: Corrine Foxworth. También da a Bart un diario perteneciente al bisabuelo biológico de Bart, Malcolm Foxworth, alegando que este diario le ayudará a Bart a ser tan poderoso y exitoso como ese hombre. Bart está envuelto por el diario y comienza a fingir que es su bisabuelo, que odiaba a las mujeres y estaba obsesionado con su degradación. Bart se vuelve sumamente violento hacia sus padres, hermanos y Emma, una vieja amiga de Cathy que interpretaba en rol de ama de llaves; patea a Jory en el estómago y le corta el cabello a Cindy, e incluso intenta ahogar a Cindy en su piscina de bebé una vez. La familia de Bart se da cuenta de que el cambio en el niño, pero sólo Jory sospecha que los cambios se deben a la misteriosa mujer de al lado. Al mismo tiempo, Jory comienza a sospechar de la relación de sus padres. Aunque sorprendido por su amor, que él describe como intenso, se da cuenta de que se parecen mucho entre ellos y se pregunta el motivo por el que su madre se casó con Paul, que era mucho mayor, antes que con Christopher.
Después de que Bart se lastimara gravemente una pierna, lo internan en el hospital y casi muere días antes de su cumpleaños, para el cual tenían planeado un viaje a Disneyland que tienen que suspender, dándole a Bart otra razón más para odiar a sus padres. Jory finalmente le confiesa a Chris sus sospechas sobre la señora de al lado. Chris va a la casa de al lado para enfrentarse a ella, descubre que la mujer es su madre, que le ruega amarla y perdonarla por hacer de su niñez y la de Cathy un lugar oscuro. Chris es indiferente a sus súplicas y le ordena que se mantenga alejado de él, Cathy y los niños, en especial Bart. Sin embargo, decide no contarle a Cathy nada de esto para evitar problemas. Al mismo tiempo, Cathy se lesiona en un accidente de ballet y los médicos le dicen que nunca podrá bailar otra vez. Desde su silla, comienza a escribir la historia de su vida. Bart roba páginas manuscritas de su madre y se enfurece al saber la verdad sobre sus padres: Cathy y Christopher son hermano y hermana, y su "abuela" los había encerrado en un ático durante años, alimentándolos de veneno para conseguir una herencia. La noticia hace que Bart se aferre a la única persona que aún no ha mentido: John Amos. Bart llama con orgullo a sus padres, los pecadores y los "engendros del diablo". Jory se entera de la verdad cuando visita a su abuela paterna y se enfrenta Cathy sobre su relación con "su hermano Christopher". Jory se ve sorprendido y disgustado, pero los perdona después de que le confiesen su trágico pasado.
Cathy finalmente descubre a la mujer de al lado cuando Bart explica que esa mujer le da todo lo que quiere, y Cathy pasa a la casa de al lado a enfrentarse con esa mujer. La anciana trata de ocultar su identidad, pero Cathy reconoce su voz y, a continuación, se da cuenta de que el collar de perlas de la mujer es el que su madre siempre usaba. Admite que es la madre de Cathy y expresa remordimiento por sus crímenes contra Cathy, Christopher y los gemelos, y le pide a Cathy perdonar y amar a su vez. Cathy se enfurece y la ataca. John Amos Kathy y Corrine quedan inconscientes. Trabajando a las órdenes de John Amos, Bart, que ahora cree que él es el heredero del espíritu vengativo de su bisabuelo, ayuda a bloquear a Cathy y a su abuela en la bodega, donde John Amos planea matarlas de hambre. En esta situación, Bart comprende lo mucho que ama a su madre y a su abuela, a pesar de sus pecados, y le dice a Christopher dónde están las mujeres. Pero antes de que pueda llegar, la casa de al lado se incendia. Bart entra y abre la puerta de la bodega. Corrine da órdenes a Bart desde el exterior, pero su ropa comienza a arder. Christopher corre hacia ella y ayuda a apagar las llamas, la mujer termina muriendo. John Amos muere en la casa también.
El epílogo, continuando con Cathy como narradora, describe el perdón emocional de Cathy hacia su madre en el funeral. Cathy y Chris, por el bien de sus tres hijos, se dan cuenta que no deben permitir nunca que el secreto de su relación sea revelado. Bart parece haberse recuperado de lo peor de su locura pero aún reside el poder ejercido por su bisabuelo.
sábado, mayo 28, 2016
Novelas del pasado: Pétalos al viento
Pétalos al viento es la segunda parte de la saga de los Dollanganger, escrita por Virginia C. Andrews. Continúa sin interrupción la historia tras el fin de la primera parte, Flores en el ático.
Cathy, Chris y Carrie se han escapado de Foxworth Hall y cogen un autobús hacia Florida. Todavía débiles por los efectos del veneno que mató a su hermano gemelo Cory, Carrie enferma en el autobús y los demás pasajeros se quejan. Una mujer muda afroamericana, Henrietta "Henny" Haya, los ayuda y los lleva a casa de su empleador, el viudo Dr Paul Sheffield, de 40 años. Al principio, los niños se niegan a revelar su verdadera identidad, pero Cathy está convencida de que el Dr Paul realmente está preocupado por ellos y podría ayudarlos, la joven le cuenta su trágica historia: que ella y sus hermanos estuvieron encerrados durante tres años y que fueron envenenados por sus malvadas madre y abuela. El Dr Paul les convence para quedarse bajo su tutela, recibiendo finalmente su custodia.
A pesar de que todos prosperan bajo el cuidado de Paul y Henny, y comienzan a cumplir sus sueños (Chris ha comenzado los estudios previos a la carrera de médico, Cathy ingresa en una escuela de ballet local), Cathy se encuentra amargada y sedienta de venganza contra su madre, ya que la ve como el origen de todos los males de sus vidas, desde la angustia de Carrie por la muerte de Cory y su propio fracaso para crecer adecuadamente y los problemas sociales que esto causa, así como la relación incestuosa de Cathy y Chris. Cathy se encuentra profundamente atraída por Chris, incluso cuando la joven rechaza sus provocaciones e insiste en que sólo le ve como un hermano, le recomienda que encuentre a alguien a quien amar.
A su vez, Cathy reconoce que ella también ha de buscar otro amor. Con el tiempo se enamora de Paul y se convierten en amantes. Planean casarse, para consternación de Chris. El deseo de Cathy para permanecer junto a Paul aumenta cuando él le cuenta la historia de su esposa Julia, que ahogó a su propio hijo Scotty y le confesó que había tenido una aventura con otro hombre. La compañía de ballet de Cathy actuará a Nueva York, y allí la buscará Amanda, la hermana de Paul, que le hace creer a Cathy que Julia está todavía vive. Además Amanda le dice que sabe que abortó un bebé de Paul, ya que durante la primera Navidad con Paul, Cathy comenzó a sangrar profusamente durante una audición de ballet y en el hospital le dijeron que tenía períodos menstruales irregulares. Cathy sospechó siempre que había sido un aborto involuntario de una noche en el ático de Foxworth Hall. Devastada, Cathy se echa a los brazos de un compañero de baile, Julian Marquet, que había estado persiguiéndola desde el día que se conocieron, con el que se compromete a casarse. Cuando regresa a Carolina del Sur, aparece como la señora de Julian Marquet. Paul hablará con ella, diciéndole que efectivamente Julia se encontraba viva cuando los adopotó, pero en un permanente estado vegetativo tras un intento de suicidio; falleció en la época en que Cathy y Paul se habían convertido en amantes. Paul insiste en que Cathy no tuvo un aborto involuntario, pero sin quererlo ha revelado a Paul que ella y su hermano cometieron incesto mientras estuvieron cautivos. Paul le confiesa que la ama y ella le cree, pero también sabe que su lugar se encuentra junto a su marido, Julian Marquet.
Julian es un marido posesivo y celoso, que no soporta la relación de su esposa con Paul y Chris. Abusa de ella, la engaña, le prohíbe ver a Paul o Chris. Cathy se escapará para ver a Chris graduarse en la escuela de medicina. Cuando regresa a casa, Julian y ella discuten y el esposo le rompe los dedos de los pies para que no pueda bailar. Chris acudirá a su rescate para llevársela, pero ella ha descubierto que se encuentra embarazada y que además ama a Julian. Cathy decide continuar con su vida matrimonial y familiar, aunque Paul y Chris insisten en que debe abandonar a su marido por su propia seguridad.
Cathy recibirá una llamada de teléfono en la que le informan que su marido está gravemente herido tras un accidente de coche. Los médicos le explican que está paralizado, al menos temporalmente. Ella le confiesa que le ama y le habla sobre el bebé, pero Julian se suicida en el hospital pensando que nunca más podrá volver a bailar. Aunque se siente culpable y se convertirá en madre soltera, Cathy se siente liberada.
Tras tener a su hijo, Julian Janus "Jory" Marquet, Cathy sigue pensando en destruir la vida de su propia madre. Empaqueta las cosas, coge a Carry y Jory y regresan a Virginia, no lejos de Foxworth Hall. Bajo el pretexto de cobrar el seguro de Julian, contrata a Bartolomew Winslow, el segundo esposo de su madre, como abogado. Su intención es seducirlo y revelar su verdadera identidad como hija de su esposa Corrine.
Mientras, su hermana Carrie conoce a un joven llamado Alex, con el que disfrutará de un dulce noviazgo hasta que él le dice que planea ser ministro. Asustada y recordando a su abuela Olivia, que les decía que eran "la semilla del diablo", compra rosquillas y arsénico en polvo e intenta suicidarse. En el hospital, Cathy le dice a Carrie que Alex no será ministro si le molesta tanto, pero Carrie tiene otro motivo más para intentar suicidarse de nuevo: se encontró con su madre en la calle y corrió hacia ella, pero la madre la rechazó, aumentando aún más su convicción de que era indigna. Tras la muerte de Carrie, Cathy está todavía más convencida de vengarse de su madre y se le ocurre un plan para chantajearla, además de robarle a su marido.
Chris se entera del plan de su hermana Cathy y le da un ultimátum: si ella no renuncia al plan, él renunciará a ella. Cathy se niega a escucharle y sigue con su plan. Pese a que formaba parte de la venganza Cathy y Bart se enamoran. Un día se cuela en Foxworth Hall y encuentra a su abuela, que ha sufrido un derrame cerebral y se encuentra inválida. Cathy se burla de ella y arremete contra su abuela, derramando su ira por Cory y Cathy en particular, pero finalmente se siente culpable y huye de la mansión. En el siguiente encuentro con Bart, él le explica que alguien atacó a su suegra. Cathy se queda embarazada de Bart y sabe que esta noticia será un golpe fatal para su madre. Bart se debate entre su deseo de seguir casado con Corrine y su deseo de ser padre. Conseguirá que Cathy deje de chantajear a Corrine, sin embargo Cathy regresa a Foxwort Hall el día de Nochebuena, con un vestido idéntico que el que Corrine había llevado a la fiesta de Navidad. Visita la sala donde ella y sus hermanos fueron encerrados y comprueba que sigue intacta. Aparece en el salón de baile y expone la verdad a Bart y todos los invitados a la fiesta. En un principio, Bart cree que lo que cuenta Cathy es mentira, pero finalmente se enfrentará a Corrine, que expone su versión de los hechos, alegando ser una víctima. Corrine confiesa que les había suministrando arsénico lentamente para poder ir sacándolos de su encierro uno a uno. Cathy no la cree y exige saber qué ocurrió con el cuerpo de Cory, ya que no hay certificados de defunción. Corrine explica que escondió el cuerpo en un barranco, pero Cathy sospecha que escondió el cuerpo de Cory en una habitación con un extraño olor a humedad. Corrine se queda en estado de "shock" y Chris estalla en la biblioteca; Corrine lo ve como el fantasma de su padre, sufre un colapso mental y prende fuego a Foxworth Hall. Corrine, Chris y Cathy consiguen escapar, pero Bart y Olivia pierden la vida en el incendio. Corrine es encerrada en una institución mental y, en un giro del destino, la herencia a la que Corrine ha tenido que renunciar había vuelto a su madre, cuya voluntad fue que todo lo recibiera su hija.
Chris se lleva a Cathy de Foxworth Hall, porque deben ir a ver a Henny y Paul, ya que la mujer ha sufrido un derrame cerebral y quiere ayudarla, pero entonces Paul sufre un infarto masivo. Cathy vuelve con Paul y se casa con él. Da a luz a su segundo hijo, al que llama Bart por su padre biológico. Paul fallece cuando Bart Jr es aún muy joven. En su lecho de muerte, anima a Cathy a continuar con Chris, al que ha esperado y amado durante todos estos años. Cathy y Chris se mudan a California con los dos niños. Cathy teme en secreto lo que ocurrirá si su secreto ve la luz. Termina el libro afirmando que ha estado teniendo pensamientos extraños sobre el ático de su casa, incluso aclara que ha puesto dos camas individuales en la parte de arriba.
viernes, mayo 27, 2016
Novelas del pasado: Flores en el ático
Leí Flores en el ático cuando tenía dieciséis años. Entonces la editorial Plaza & Janés editaba todas las sagas de Virginia C. Andrews en una edición de bolsillo de color verde botella. Tengo que decir que me impactó mucho esta saga. Eran los primeros libros que leía de la autora y reconozco que era muy adictiva. La familia de la que trata esta saga de cinco novelas se llama Dollanganger y será la que da el nombre a la serie entera, formada por Flores en el ático, Pétalos al viento, Si hubiera espinas, Semillas del ayer y Jardín Sombrío. No empecé a leer los libros hasta que no me informaba sobre las sagas y cuando las tenía al completo era cuando comenzaba a leerlas. De hecho, leí mucho de la autora durante los últimos años de internado y el comienzo de la Universidad. Y me dio mucha pena cuando me enteré que la autora había fallecido y que la familia había contratado a un nuevo autor que diera continuidad a los manuscritos que la autora había dejado.
En 1957, Cathy Dollanganger tiene doce años y es la segunda de cuatro hijos (Chris, el hermano mayor, tiene catorce, y los gemelos, Carry y Cory, que tienen cinco). Viven en Gladstone, Pennsylvania, con sus padres, Christopher y Corrine. Su padre trabaja en una empresa de relaciones públicas, mientras su madre se queda en casa para cuidar de ellos. Su estilo de vida idílica termina con la repentina muerte de su padre en un accidente de coche.
Como Corrine no puede mantener a sus hijos sola, ya que no trabaja, y la muerte de su marido deja muchas deudas pendientes a la familia, decide mudarse a la mansión de sus padres en Charlottesville, Virginia, familia cuya existencia los hijos desconocen. Corrine escribe numerosas cartas a su madre para que les permita vivir con ella. Finalmente, Olivia accede, pero con la condición de que, si los niños se quedan, deben permanecer encerrados para que su abuelo, Malcolm, no se entere de que los niños viven en la casa. Corrine explica a sus hijos que cuando era joven ella hizo algo que sus padres desaprobaron, por lo que se encuentra desheredada. Sin embargo, su padre se está muriendo, y Corrine sabe que si puede recuperar su amor, se convertirá en la heredera de una gran fortuna. También les explica que su apellido de soltera es Foxworth.
Los Dollanganger empaquetan algunas cosas y cogen el tren a Virginia, dejando todo lo demás atrás, incluida su vida anterior. Toman un camino secreto a Foxworth Hall, donde son escoltados por Olivia hasta el cuarto pequeño bajo la buhardilla. Corrine promete visitarlos al día siguiente tras una primera entrevista con su padre, pero cuando regresa, sus hijos descubren que ha sido salvajemente azotada por Olivia. La abuela aclara a los jóvenes que sus padres eran medio tío y sobrina, ya que su padre era medio hermano de Malcolm. Para que Corrine recupere el amor de su padre, los niños han de mantenerse ocultos hasta que Malcolm muera, momento en que Corrine recibirá su herencia y podrá proporcionar esa fortuna a sus hijos.
Al principio, Corrine hace a sus hijos regalos costosos y promesas de un futuro brillante, los visita todos los días y les ayuda a decorar el ático para que los gemelos no tengan miedo, asiste a una escuela de secretariado para aprender las habilidades necesarias para el cuidado de los niños (esto nunca se menciona después de pasado un año). Sin embargo, a medida que va pasando el tiempo, deja de visitar a sus hijos y pierde el interés por ellos, sobre todo en los gemelos, que han dejado de crecer con motivo del encierro. La abuela abusa de los niños, tanto física como emocionalmente, que los llama insistentemente "engendros del diablo" y les amenaza con severos castigos si desobedecen sus reglas. Corrine sigue favoreciendo a Chris y, a pesar de su amor por su hijo favorito, no le motiva lo suficiente para liberarlos. Tras el primer año en esta situación, Corrine deja de visitar a sus hijos, por lo que los dos mayores creen que le ha pasado algo. Cathy sospechará que su madre les ha abandonado.
Al principio, los niños pasan el tiempo leyendo y viendo la televisión, de donde aprenden conceptos básicos para conseguir sus sueños. Cathy practica constantemente ballet y Chris lee innumerables libros para convertirse en médico (profesión que su padre quería que estudiara). El abandono de su madre les obliga a depender unos de otros, afianzando su comodidad y amistad. Esto conlleva una nueva unidad familiar, donde Cathy y Chris asumirán los roles de madre y padre y los gemelos y la resolución de enseñar a sus hermanos en una especie de escuela improvisada en el ático. A los dos años, Cathy y Chris comienzan a entrar en la pubertad. Cathy siente curiosidad por los cambios físicos de su cuerpo. En cierto momento en que ella está admirando su cuerpo desnudo y Chris entra accidentalmente en la habitación son sorprendidos por su abuela, que obliga a Chris a cortar el pelo a Cathy o los cuatro niños pasarán hambre durante semanas. Chris se niega, por lo que Olivia drogará a Cathy, le echará alquitrán en el pelo y Chris se verá obligado a cortárselo. El hambre obliga a los niños a tomar medidas desesperadas: Chris ofrece su sangre para alimentar a los gemelos y las tripas de ratones para que él y Cathy pudieran comer, ya que se encuentran muy débiles. Antes de empezar a comer ratones, su abuela les deja una canasta de alimentos variados.
Un tiempo después, Corrine regresa repentinamente y anuncia a sus hijos, totalmente emocionada, que se ha casado con el abogado de su padre, Bart Winslow, que se había ido de luna de miel. Los hijos mayores se enfadan porque, mientras su madre estaba de vacaciones, ellos estaban casi muertos de hambre. Ella les explica que cualquier movimiento es pensando en ellos. Mientras, la abuela sigue abusando y azotando a Chris y Cathy. Debido a su confinamiento, Cathy y Chris se atraen sexualmente el uno por el otro, mientras comienzan a planear la huida. Un día, distraen a su madre durante una de sus visitas, se llevan las llaves, haciendo impresión de ellas en una barra de jabón, que tallarán después en una barra de madera. Para contar con dinero, en secreto roban joyas y dinero de su madre y su padrastro.
Antes de fugarse, uno de los gemelos enferma gravemente y Cathy convence a su madre para que lo lleve al hospital. Corrine les anunciará después que ha fallecido de neumonía. Desesperado, Chris decide robar todo el dinero que pude encontrar en el dormitorio de su madre, donde descubrirá que Bart y Corrine han abandonado Foxworth Hall para siempre, que su abuelo murió hace nueve meses, su abuela había ido dejando alimentos con arsénico para matar a los ratones en el ático. Cuando comprenden que ellos son los "ratones", Cathy y Chris cogen a su hermana y salen desesperadamente de Foxworth Hall para coger el tren hacia Sarasota, Florida.
En la estación de tren, Chris revela el horror final: su abuelo Malcolm había dicho que su madre sería desheredada si se demostraba que había tenido hijos de su primer matrimonio o tiene cualquier otro en el futuro. Su abuela comenzó a dejarles rosquillas envenenadas nueve meses atrás, cuando su abuelo murió y fue leído el testamento por Corrine, por lo que los dos mayores comprenden que ha sido su madre la que ha tomado la decisión de envenenarles.
Deciden no ir a la policía por miedo a ser separados y colocados en lugares de acogida. Su prioridad es estar ahí para Carrie y sobrevivir por su cuenta. Cathy está enfadada por la traición de su madre y sólo desea vengarse de su madre y de su abuela, y promete que un día se vengará. Cuando se fugan, en noviembre de 1960, Chris tiene casi 18 años, Cathy tiene quince, y Carrie cuenta con ocho años de edad.
El libro está narrado en primera persona por Catherine Dollanganger.
jueves, mayo 26, 2016
Carteles
Esta mañana caminaba por Ezcaray y me he encontrado el cartel. Por primera vez oigo hablar de que quieran hacer un pantano, aunque espero que no salga adelante. Que el valle de Ezcaray es bonito como está.
miércoles, mayo 25, 2016
Desafío Literigatos 2016 (#Literigato 9)
Continúo encontrando gatos en los libros que me voy leyendo y, poco a poco, voy completando el Desafío Literigatos 2016. La novena gata se llama Eartha K. y vive en un apartamento neoyorkino. Sus dueños son una pareja de homosexuales llamados William y Mercer. La he encontrado en la novela Ciudad en llamas, de Garth Risk Hallberg.
"(...) Las dejó en la encimera, pero William se sentó enfurruñado en el futón a comer gominolas de un cuenco con la gata, Eartha K., aposentada con aire petulante sobre su pecho (Página 23)".
martes, mayo 24, 2016
A medias
Ya he empezado a llevar libros a mi casa. Aún no sé cómo los voy a ordenar y cómo haré para que me quepan todos. Aunque los colores han quedado chulos.
De momento las estanterías están a medias.
De momento las estanterías están a medias.
lunes, mayo 23, 2016
Lo que me deparan algunas tardes
Hoy he marchado de la oficina a las cuatro de la tarde y no he llegado a casa hasta las siete y media. Lo cierto es que iba al supermercado, pero en el camino me he encontrado con un señor que es el presidente de una comunidad, que estaba en su balcón y sólo se me ha ocurrido decirle que si estaba haciendo la dirección de obra, porque a su lado varios albañiles se afanaban en la fachada. El resultado ha sido un café de tres horas. Al menos me ha esperado en la calle mientras que salía del Eroski.
No sé lo que me pasa pero hay veces que me encuentro con alguien por la calle y, si la compañía es agradable, se me olvida que tengo otras cosas que hacer. Hacía buena tarde y el café ha sido en una terraza. Eso me recuerda a que estamos en las antepuertas del verano y que ya podemos apartar los abrigos y dejar atrás el crudo invierno.
domingo, mayo 22, 2016
Maestra
Últimamente no tengo mucha suerte con los libros. Tampoco me ha gustado éste. Demasiado explícito, tanto en los instantes de sexo como en la descripción de los crímenes o, por decirlo de otra manera, demasiado ruido y demasiada mezcla de unas cosas y otras, hasta llegar en ciertos momentos a perderme en lo que leía y tener que releer algunos párrafos. Desde mi punto de vista, falta mucho que pulir en esta novela. Quiere ser una novela negra mezclada con una protagonista muy sexy, una amante del sexo, pero el resultado es un verdadero fiasco. Es decir, está claro que la autora lo ha intentado hacer comercial mezclando dos tipos de novela que venden: la novela negra y, lamentablemente tras las Cincuenta sombras de Grey, la novela erótica. Si se hubiera centrado en una o en otra y no hubiera aplicado dosis a partes iguales, es posible que la novela hubiera resultado mejor.
Judith Rashleigh trabaja en una galería de arte de Londres. En realidad y aunque lleva algún tiempo en la galería, sólo es la chica de los recados y se lamenta de haber estudiado tantos años Arte para terminar en ese trabajo. Allí, en el depósito, tiene un gran amigo, Dave, un herido de guerra que además es un entendido de arte. Cuando Judith descubre que su jefe Rupert está intentando vender una falsificación dándola por verdadera, ella y Dave son despedidos.
El trabajo nocturno de Judith es en una casa de señoritas de compañía. Allí se hace llamar Leanne y un buen día, un hombre se encariña con ella. Ella y su amiga se marchan con él a Niza y, para librarse de él, le dan somníferos, sin tener en cuenta que está delicado del corazón y que no volverá a despertar. Judith envía a su amiga a Londres, pero ella se queda en Italia. Consigue descubrir que la falsificación de Rupert está en Italia y llegará a hacer un intercambio con la Camorra italiana, no sin antes cometiendo varios asesinatos que la excitan verdaderamente. También se montará en un yate con un multimillonario que la ayudará a transferir unos fondos para montar una galería de arte. Finalmente y ya en París descubre que un hombre la está siguiendo y se hacen amantes, pero también descubre que este hombre no le ha dicho toda la verdad, por lo que tendrá que acabar con su vida y huir, porque sabe que Renaud le va a traicionar.
Judith Rashleigh trabaja en una galería de arte de Londres. En realidad y aunque lleva algún tiempo en la galería, sólo es la chica de los recados y se lamenta de haber estudiado tantos años Arte para terminar en ese trabajo. Allí, en el depósito, tiene un gran amigo, Dave, un herido de guerra que además es un entendido de arte. Cuando Judith descubre que su jefe Rupert está intentando vender una falsificación dándola por verdadera, ella y Dave son despedidos.
El trabajo nocturno de Judith es en una casa de señoritas de compañía. Allí se hace llamar Leanne y un buen día, un hombre se encariña con ella. Ella y su amiga se marchan con él a Niza y, para librarse de él, le dan somníferos, sin tener en cuenta que está delicado del corazón y que no volverá a despertar. Judith envía a su amiga a Londres, pero ella se queda en Italia. Consigue descubrir que la falsificación de Rupert está en Italia y llegará a hacer un intercambio con la Camorra italiana, no sin antes cometiendo varios asesinatos que la excitan verdaderamente. También se montará en un yate con un multimillonario que la ayudará a transferir unos fondos para montar una galería de arte. Finalmente y ya en París descubre que un hombre la está siguiendo y se hacen amantes, pero también descubre que este hombre no le ha dicho toda la verdad, por lo que tendrá que acabar con su vida y huir, porque sabe que Renaud le va a traicionar.
LA AUTORA:
L.S. Hilton creció en Inglaterra y ha vivido en Key West, Nueva York, París y Milán. Tras licenciarse en Oxford, estudió Historia del Arte en París y Florencia. Ha trabajado como periodista, crítica de arte y locutora, y vive en Londres.
Maestra es el primer título de una aguda y sofisticada trilogía que se ha convertido en todo un fenómeno editorial, publicado en más de treinta países.
Actualmente, L.S. Hilton está colaborando con Erin Cressida Wilson en el guión de la película de Maestra, cuyo estreno mundial será en 2017.
EL LIBRO:
Título original: Maestra
Autora: L.S. Hilton
Traductor: Santiago del Rey
Editorial: Roca (1ª edición, marzo de 2016)
Número de páginas: 347
ISBN: 978-84-16498-01-7
Valoración: 6/10
RETOS:
- Reto de los Soñadores: Libro de un autor novel.
- Reto 100 libros.
Artemisia Gentileschi, Alegoría de la inclinación
sábado, mayo 21, 2016
Mi grito
Me he descargado una aplicación de pintura de relajación ahora que está tan de moda y no es tan relajante porque en el móvil pinto con un click mientras que lo que relaja es pintar en sí mismo.
He tardado unos minutos en pintar mi propia versión del cuadro de Munch.
He tardado unos minutos en pintar mi propia versión del cuadro de Munch.
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