domingo, enero 05, 2014

Viaje rápido a León (28 y 29 de Diciembre de 2013)

Calle Ancha

Hace una semana fui de visita, con cuatro amigas, a León. Era la primera vez que visitaba la ciudad y, como no podía ser de otra manera, no podía marcharme de allí sin entrar, por lo menos, en la magnífica catedral. Además, había oído hablar tanto del Barrio Húmedo, que no veía por ir un rato de tapeo por allí.

El origen de León proviene del antiguo campamento militar romano Legio VI Victrix, que más tarde, durante la Reconquista, tuvo un papel importante como capital del Reino de León.
León es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y uno de los lugares destacados por los que pasa el Camino de Santiago.

A mí León me gustó mucho. Pese a encontrarte en una ciudad señorial, a veces daba la sensación de que te encontrabas en un pueblo, motivado sin duda por esas callejas en 'zigzag' que podían llevarte incluso a perder la orientación (aunque siempre nos quedará el mapa del iPhone). Lo bueno de León es que tan pronto estás en la Catedral, como de repente paseas por el Barrio Romántico, y en cuestión de pocos minutos estás tomando una tapa en el Barrio Húmedo. Y es que está todo tan cerca…
Parador de San Marcos

Cuando llegamos, lo primero que vimos, porque teníamos el alojamiento en una calle cercana, fue el famoso Parador de San Marcos. Fue impresionante descubrir este antiguo hospital de peregrinos, construido en el siglo XII, que gracias a las donaciones económicas de varios nobles leoneses se levantó para que pudieran hospedarse “los pobres de Cristo”. Así se convirtió en un hospital, a la vez que templo, que sirvió de refugio para los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago.
En los siglos XV y XVI su estado de abandono era tal, que los monarcas leoneses decidieron contratar arquitectos renacentistas que lo restauraran, de ahí que su fachada fuera reparada en esa época, convirtiéndose en una de las joyas del plateresco español.
Desde sus orígenes, el edificio ha estado destinado a diferentes usos: desde hospital de peregrinos, a prisión, escuela, convento, campo de concentración de prisioneros republicanos durante la Guerra Civil, Cuartel de Caballería, hasta Diputación, diócesis y Ministerio de Guerra. Su último uso es el de Parador Nacional, con una categoría de cinco estrellas.

Como curiosidad, cabe decir que uno de los residentes más ilustres de este edificio cuando se destinó a prisión fue Francisco de Quevedo, durante cuatro años en el siglo XVII. De su estancia en este lugar escribió los siguientes versos:

“de rigurosísima prisión, enfermo de tres heridas,
que con los fríos y la vecindad de un río
que tengo por cabecera, se me han cancerado,
y por falta de cirujano, no sin piedad,
Me han visto cauterizar con mis manos;
Tan pobre que de limosnas me han abrigado
Y entretenido la vida.
El horror de mis trabajos ha espantado a todos
”.

San Isidoro de León

Otro de los edificios emblemáticos, que vimos nada más estacionar el coche, fue la basílica de San Isidoro, pero sólo la parte exterior, ya que no teníamos tiempo para entrar. La recuerdo bien de cuando estudiaba el románico en Historia del Arte. La torre que se ve de San Isidoro es la que se conoce como “Torre del Gallo” y en sus orígenes su misión era defensiva. En la cúspide tiene una veleta con un gallo, que durante siglos fue símbolo de la ciudad.
Tendré que regresar a León para ver el interior.

Arco de la Cárcel

Otro de los lugares céntricos por los que pasamos en coche fue el Arco de la Cárcel, que en la época de los romanos era una de las puertas de entrada a la ciudad. Se encontraba junto a una fortaleza que desapareció en la Edad Moderna. El arco está presidido por una estatua dedicada a Pelayo. Fue reconstruido en el siglo XVIII y es la única puerta de entrada a la ciudad que se conserva en nuestros días.
Bar La Lola

Antes de llegar al Barrio Romántico y al Barrio Húmedo, antes de llegar a esa confluencia de calles que se juntan en la Calle Ancha, pasamos por uno de los bares célebres de León, La Lola, que es famoso por ser propiedad de los cantantes oriundos de la ciudad, los Café Quijano.
A medida que caminábamos hacia la Calle Ancha, había puestos navideños donde vendían todo tipo de cachivaches, pero mi mirada fue directa a las torrecillas de un edificio que sobresalía sobre nuestras cabezas. Admiradora de Antonio Gaudí, sólo él podía levantar en la ciudad un edificio como la Casa Botines, aunque me consta que aún hay en León otro palacio diseñado por él, pero no lo vimos.
Casa Botines

Todo comenzó a finales del siglo XIX cuando el comerciante catalán Joan Homs i Botinàs se asentó en León para reanudar su negocio de préstamos y crear un almacén de tejidos. Necesitaban acondicionar una nueva casa para el negocio y les recomendaron a Gaudí, que en ese momento se encontraba en Astorga, haciéndose cargo de la obra del Palacio Episcopal.
La deformación del apellido del comerciante dio nombre al inmueble. En 1931, el edificio fue adquirido por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León, que lo restauró, rompiendo el diseño original. El edificio ha sido la sede de Caja León.
El proyecto de Gaudí fue un edificio de estilo neogótico, unificado a su estilo modernista. En las plantas bajas albergó, en su origen, los despachos y almacenes del negocio de tejidos, mientras que las plantas superiores se destinaron a viviendas.
La fachada muestra un reloj y una escultura de San Jorge y el dragón. En 1950, cuando se intentó sustituir la estatua de San Jorge por la de la patrona de León, se encontró tras San Jorge un tubo de plomo que contenía documentos relacionados con la obra: los planos del edificio firmados por Gaudí, el contrato de propiedad del solar, el acta de conclusión de las obras y periódicos locales.
Estatua de Gaudí

Frente a la Casa Botines se puede contemplar la estatua de Antonio Gaudí sentado en un banco.
Palacio de los Guzmanes

Al otro lado de la calle se encuentra el Palacio de los Guzmanes, un palacio del siglo XVI de estilo renacentista que llama la atención en la Calle Ancha. Lo mandó construir Ramiro Núñez de Guzmán, antiguo líder comunero, sobre un solar que ocupaban las casas señoriales de su familia. La familia de los Guzmanes era uno de los linajes leoneses más antiguos, una de las casas nobles más influyentes, ya que ostentaban importantes cargos dentro de los poderes locales. Para demostrar este poder, Ramiro quiso construir un palacio que sobresaliera en el entorno urbano, encargando su trazado a uno de los arquitectos más prestigiosos de la época, Rodrigo Gil de Hontañón, que diseñó un palacio rectangular con patio central, cuya fachada principal había de abrirse a la plaza existente para poder contemplarlo desde ella. Este proyecto tuvo que enfrentarse a las limitaciones existentes: los solares tenían una traza irregular, igual que las calles limítrofes, y el nuevo edificio necesitaba incorporar una zona de la antigua muralla. En el siglo XVI se interrumpieron las obras, por lo que el palacio quedó incompleto, y un siglo después dejó de utilizarse como residencia habitual de la familia, por lo que comenzó su rápido deterioro.
A finales del siglo XIX lo alquiló la Diputación Provincial de León, cuya sede se encuentra allí en la actualidad. La Diputación se encargó de su restauración hasta ver el edificio que hoy se puede contemplar.

Plaza Mayor

La Plaza Mayor, ubicada en el corazón del casco antiguo, junto al Barrio Húmedo, data de finales del siglo XVII, y recuerda mucho a otras plazas mayores españolas, como la de Madrid. La Plaza fue diseñada por Francisco del Piñal, al igual que el edifico del Consistorio que preside la plaza, de estilo barroco.

Nos encontrábamos en pleno Barrio Húmedo, famoso por sus sabrosas tapas. Me recordó mucho a las calles Laurel y San Juan en Logroño, sólo que en León no te cobran las tapas, y en Logroño salen por un ojo de la cara. Probamos un vino afrutado riquísimo (creo recordar que se llamaba “carey” o algo similar), más bien parecía un zumo de frutas que un vino.
Plaza de San Martín

En la Plaza de San Martín, llena de top-mantas cuando llegamos, había varios bares de tapeo que merecían la pena. Esta plaza fue el lugar en torno al cual se concentraban los artesanos, mercaderes y peregrinos de la ciudad, actividades que en la actualidad han sido sustituidas por actividades hoteleras y de esparcimiento.
De tapas por León: cecina, croquetas y patatitas, acompañado por el vino típico afrutado

Recuerdo haber probado unas patatas con picadillo, la morcilla untada, el choricito directamente al fuego, croquetas, patatas con una salsa que ni era rosa ni era ali-oli y cecina. ¡Qué buena estaba la cecina leonesa!


Tapa típica de León

Es probable que el origen del Barrio Húmedo se encuentre en la antigua cannaba romana, lugar donde vivían los civiles que abastecían de productos al campamento.

Terminaré el viaje de León hablando de la célebre catedral. Dedicada a Santa María de Regla, la catedral de León data del siglo XIII y es uno de los ejemplos de templos góticos en nuestro país, junto a la catedral de Burgos y Toledo. Se la conoce como Pulchra leonina y se encuentra en pleno Camino de Santiago.

Mientras el domingo a primera hora dos amigas andaban en busca de una farmacia de guardia y otras dos dormían un rato más, yo decidí entrar a conocer la catedral cuyo estilo y vidrieras había estudiado en Historia del Arte en COU. Yo me había quedado en una confitería desayunando mientras volvían las de la farmacia, y como empezaban a tardar y yo a impacientarme por estar sentada sin hacer nada, busqué en el iPhone el emplazamiento de la catedral (hay que tener en cuenta que era mi primera visita a León y me encontraba algo desubicada). Como descubrí que la catedral se encontraba casi al lado, decidí caminar y entrar a verla.
Catedral de León

La catedral de León es célebre, sobre todo, por llevar al extremo la “desmaterialización” del arte gótico, es decir, reducir los muros a su mínima expresión para sustituirlos por vitrales de colores, lo que crea una de las mayores colecciones de vidrieras del mundo.
Interior de la catedral de León

Originariamente, bajo la actual catedral, los romanos habían construido unas termas que ocupaban un solar mucho mayor al que ocupa la planta de la catedral actual. Se descubrieron restos de las termas romanas en la restauración del templo del siglo XIX.
Durante la Reconquista cristiana, sobre las antiguas termas romanas se levantó un palacio real. Cuando en el siglo X el rey Ordoño II venció a los árabes en la batalla de San Esteban de Gormaz, en señal de agradecimiento, cedió el palacio para construir la primera catedral. El templo fue custodiado por monjes de la Orden de San Benito.
Interior de la catedral

Bajo el reinado de Alfonso X El Sabio, que preconizó el desarrollo cultural en todo el territorio, se construyó la catedral gótica tal y como hoy la conocemos. El arquitecto de esta catedral fue el maestro Enrique, quien es posible que hubiera trabajado con anterioridad en la catedral de Burgos. Es la época de las grandes catedrales góticas: Reims y Chartres en Francia; Colonia en Alemania; Burgos, León y Toledo en España. Al igual que el resto de templos góticos franceses, la de León está construida con un módulo geométrico en el triángulo (ad triangulum), cuyos miembros se relacionan con la raíz cuadrada de 3, al que responden la totalidad de sus partes y del todo.
Interior de la catedral

La catedral de León no estuvo exenta de problemas, sobre todo en la parte que se asienta sobre los restos romanos, que dificultó la buena cimentación de los pilares. La acumulación de humedades y la filtración de aguas ocasionó muchos inconvenientes a los maestros. Además, la mayor parte de los sillares de la catedral son de piedra de mediocre calidad, del tipo calizo, con poca resistencia a los agentes atmosféricos. Por otra parte, los numerosos soportes son muy frágiles y las líneas se reducen a una depuración total, por lo que varios arquitectos de la época pusieron en duda que el proyecto pudiera mantenerse en pie. Esta estructura endeble hizo que a partir del siglo XV sufriera constantes transformaciones, intervenciones y restauraciones.
La extrema fragilidad del edificio empezó a dar problemas, siendo que se contrataron varios arquitectos que intentaron salvar la catedral de la ruina, y finalmente se quedó abierta una de las alas de la nave central, sin conseguir que el edificio se mantuviera en pie. En el siglo XIX llegó Juan de Madrazo, que estudió los fundamentos del arte gótico, y colocó encimbrados de madera en las cubiertas y cúpula de la catedral, que hicieron de contrapeso, con lo que finalmente consiguió que la catedral no se declarara en ruina.
A principios del siglo XX, se abría al público la catedral, que después de varios siglos, por fin había encontrado la estabilidad definitiva.
La Virgen Blanca (original)

En una de las capillas se encuentra la estatua de la Virgen Blanca original, que durante siglos estuvo ocupando el parteluz de una de las puertas del templo. Como se temía que se deteriorara más la estatua, se hizo una copia para el parteluz, mientras la estatua original se muestra en una de las capillas laterales.
Parteluz con la Virgen Blanca (copia)

Cuenta la leyenda que sobre la puerta de San Juan, en la parte interior, cuelga un pellejo, que la tradición leonesa ha identificado como “un topo maligno”. Parece ser que en los primeros años de construcción de la catedral el topo destrozaba por las noches todo lo construido a lo largo del día. Los leoneses se impacientaban porque la obra de la prometida catedral no avanzaba, por lo que decidieron acabar con aquel ser maligno y le esperaron durante una noche, acabando con él a garrotazos. En recuerdo de aquel acontecimiento y en agradecimiento a la Virgen María, la piel del animal fue colgada en el interior de la catedral.

El retablo que se encuentra hoy en día en la catedral no fue el retablo original, ya que el primer retablo era mucho más grande, lo que hacía que se taparan las vidrieras. Finalmente encargaron un retablo de madera en varias piezas, que no oculta los colores vívidos de las vidrieras que se encuentran en la parte posterior al altar.
Claustro de la catedral

Tras escuchar con la audio-guía la tormentosa historia de la catedral de León, me dirigí al claustro que se encontraba al lado. Un claustro gótico muy hermoso que se levantó con posterioridad a la catedral. Este claustro alberga el actual Museo Catedralicio, al que me invitaron entrar, pero ya llevaba mucho tiempo allí y tenía que ir a buscar a mi gente.
Ramo Leonés

Hay algo que me llamó la atención mucho porque nunca lo había visto. Se trata de los ramos leoneses. Allí es típico poner en la época navideña una estructura de madera con símbolos que representan deseos en vistas al año siguiente. En la parte superior se colocan doce velas que representan los doce meses del año y en el resto de la estructura se van colgando objetos para atraer la buena suerte. Por ejemplo, los amigos que allí tenemos tenían un chupete (acababan de ser papás), el pan del Santo y trigo (porque el padre de ella es agricultor), algunos objetos de sus trabajos respectivos (para seguir en ese trabajo), etc. Me pareció algo diferente y muy tradicional.

Fue un viaje rápido pero fructífero. Tan sólo hace una semana estábamos allí y parece que han pasado siglos. Pero lo disfruté mucho y quedaron muchas cosas pendientes de visitar, lo que podría llevar a una nueva visita en el futuro.

sábado, enero 04, 2014

Ya llegan los Reyes

Este fin de semana es largo, y encima viene cargado.
No hace más que una semana qie estábamos en León y parece que han pasado siglos. Ando describiendo mi viaje a León, leyendo de vez en cuando y descansando. Como tira mucho viento, llueve de vez en cuando y hace un frío de mil demonios, apetece más quedarse en casa y taparse hasta la nariz con un buen libro.

viernes, enero 03, 2014

Momentos sagrados

Hoy me ha llegado al correo el boletín de novedades de la Biblioteca Municipal. Es curioso que aún no me he hecho socia, después de unos dos años, pero la archivera del Ayuntamiento me manda cada comienzo de mes el boletín con los últimos libros publicados. Y hoy, tras revisarlo, he notado la ansiedad de recorrer una librería.
Estas fechas no son buenas para recorrer librerías porque están llenas de gente. Al menos me reconforta saber que la gente sigue regalando libros en fechas importantes. 

Adoro pasarme horas eternas entre las estanterías de las librerías, con ese peligro latente que tenemos los amantes de los libros, sabedores de que no podremos salir de allí con las manos vacías. Y he regresado a casa con dos libros nuevos. 
En cierto modo echo de menos pasear por las innumerables y variadas librerías de Salamanca: por la gigantesca librería de Cervantes, donde tendía a perder la noción del tiempo, siempre que entraba por sus grandes portones de cristal; por la variopinta librería de Víctor Jara, con sus dos plantas y con la decoración de infinitos libros ilustrados; por la acogedora librería de Portonaris, en la que siempre me quedaba hablando con aquel hombre que se encontraba tras el mostrador, un hombre muy culto que me recomendaba novelas...

En Salamanca quedó una parte muy importante de mí y a veces añoro todo aquello. 

jueves, enero 02, 2014

Se habla de enero

Creo que aún no ha dado tiempo a saborear el mes de enero, por lo que aún no somos conscientes de la cuesta que llega este mes. Después de tanta fiesta y tanta comilona, el mes de hace larguísimo. 
Para mí, enero es un mes cargadísimo de reuniones, aunque de momento puedo respirar hasta después de Reyes. El 24 de este mes también se cumplirán dos años desde que falleciera mi tío Pepito, que siempre me regalaba libros, que siempre me contaba historias, que me llevaba a Burgos una vez al año sólo para comprarme cosas. Entonces era una niña, me acuerdo de él con mucha añoranza, a veces me da la sensación de que voy a ir a uno de los bares donde solía ir y que le encontraré leyendo el periódico. Pero no... 
Cuesta asimilar la pérdida de las personas que queremos...

Eso me recuerda al libro que cogí sólo porque tenía una dedicatoria firmada por mi tío, porque en ese momento me entró cierta melancolía al recordarle y al leer su letra de nuevo le sentí más cercano.

Hoy me daba la sensación de que era lunes. Tantos días de fiesta desubican y, en cierto modo, tengo ganas de que vuelva la rutina.

miércoles, enero 01, 2014

Doce meses, doce libros (IIª Edición)



Carmina, del blog De tinta en vena, propone un reto para ir quitando de las estanterías esos libros que llevan ahí años, que quizás un día los compramos porque queríamos leerlos y se quedaron ahí, que quizás nos regalaron y nunca encontramos el momento de cogerlos. Eso me recuerda a que tengo Moby Dick y La ciudad de la alegría en la estantería desde hace años y que nunca termino de cogerlos, así que sería una buena idea desempolvarlos para este reto.
Creo que es un reto que se puede conseguir. En definitiva, se trata de leer uno de esos libros al mes.

Las bases se encuentran AQUÍ.

DOCE MESES

1. Enero: Moby Dick, de Herman Melville
2. Febrero: Un mundo feliz, de Aldous Huxley
3. Marzo:
4. Abril:
5. Mayo: En tiempo de prodigios, de Marta Rivera de la Cruz
6. Junio:
7. Julio:
8. Agosto:
9. Septiembre: Mujeres de negro, de Josefina Rodríguez de Aldecoa

Reto 100 libros en 2014


Laky, de Libros que hay que leer, ha organizado un reto literario para leer un mínimo de 100 libros durante el año 2014. No es imposible, y personalmente no creo que llegue, aunque el año que acaba de terminar me aproximé bastante (81 libros), y es uno de los años que más cantidad de novelas he leído, además de que la gran mayoría han sido libros de mucha calidad. Las lecturas han sido enriquecedoras y he disfrutado. Sé que con este reto disfrutaré mucho y, por ello, he decidido apuntarme.
Las bases son sencillas: leer el mínimo de libros indicado y actualizar con las reseñas de las lecturas.

LISTA DE LIBROS LEÍDOS EN 2014:

1.-Ese instante de felicidad, de Federico Moccia
2.-El francotirador paciente, de Arturo Pérez-Reverte
3.-El canto del cuco, de Robert Galbraith
4.-El hombre que perseguía al tiempo, de Diane Setterfield
5.-Treinta doblones de oro, de Jesús Sánchez Adalid
6.-¡Muuu!, de David Safier
7.-Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa
8.-Dos días de mayo, de Jordi Sierra i Fabra
9.-Antes de partir, de Jessica Warman
10.-El guardián del tiempo, de Mitch Albom
11.-Contigo escucho las estrellas, de Linda Gillard
12.-Moby Dick, de Herman Melville
13.-Intemperie, de Jesús Carrasco
14.-Los años de peregrinación del chico sin color, de Haruki Murakami
15.-La restauradora, de Amanda Stevens
16.-Yo fui a EGB, de Javier Ikaz y Jorge Díaz
17.-Si el amor es una isla, de Esther Sanz
18.-Pequeño teatro, de Ana María Matute
19.-La verdad de la señorita Harriet, de Jane Harris
20.-Bajo los tilos, de María José Moreno
21.-El hipnotista, de Lars Kepler
22.-El oro de París, de Antonio Nieto Díaz
23.-Seis días de diciembre, de Jordi Sierra i Fabra
24.-Northumbria, el último reino, de Bernard Cornwell
25.-Más allá del océano, de Beatriz Williams
26.-Bloody Miami, de Tom Wolfe
27.-Tú, simplemente tú, de Federico Moccia
28.-El valle del asombro, de Amy Tan
29.-La vida era eso, de Carmen Amoraga
30.-Besos de arena, de Reyes Monforte
31.-Un mundo feliz, de Aldous Huxley
32.-Quedaos en la trinchera y luego corred, de John Boyne
33.-En tiempo de prodigios, de Marta Rivera de la Cruz
34.-Leonora, de Elena Poniatowska
35.-El Reino, de Amanda Stevens
36.-Pacto de Lealtad, de Gonzalo Giner
37.-Sueño del Fevre, de George R.R. Martin
38.-Tokio Blues (Norwegian Wood), de Haruki Murakami
39.-Sunset Park, de Paul Auster
40.-Palmeras en la nieve, de Luz Gabás
41.-Desconexión, de Neal Shusterman
42.-Reconexión, de Neal Shusterman
43.-Rōnin, de Francisco Narla
44.-El velo del miedo, de Samia Shariff
45.-Medusa, de Alberto Vázquez-Figueroa
46.-El caballero errante, de George R.R. Martin
47.-Memento mori, de César Pérez Gellida
48.-Antología de relatos japoneses, de Ryūnosuke Akutagawa, Osamu Dazai y Kenji Miyazawa
49.-Dies irae, de César Pérez Gellida
50.-Todo esto no tiene nada que ver conmigo, de Monica Sabolo
51.- Consummatum est, de César Pérez Gellida
52.- Zapatos rojos para saltar en los charcos, de Nacho Montes
53.- Juegos de ingenio, de John Katzenbach
54.- Cuando pase tu ira, de Asa Larsson
55.- Mujeres de negro, de Josefina Rodríguez de Aldecoa
56.- El color de la magia, de Terry Pratchett
57.- La luz fantástica, de Terry Pratchett
58.- Muchachas, de Katherine Pancol
59.- Ritos iguales, de Terry Pratchett
60.- Demonios familiares, de Ana María Matute
61.- Mort, de Terry Pratchett
62.- Nueva York. La novela, de Edward Rutherfurd
63.- El umbral de la eternidad, de Ken Follett
64.- Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor, de Ree Drummond
65.- Adulterio, de Paulo Coelho
66.- Isabel, de Javier Olivares
67.- Yo fui a EGB 2, de Javier Ikaz y Jorge Díaz
68.- Rechicero, de Terry Pratchett
69.- La música del silencio, de Patrick Rothfuss
70.- La Hermandad, de Marcos Chicot
71.- Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo
72.- Milena o el fémur más bello del mundo, de Jorge Zepeda Patterson
73.-

La primera página de 2014

Hoy comienza la primera página de 2014. Lo cierto es que, como casi todos los primeros de enero, suelo reaccionar tarde, aunque hoy he despertado cuando aún era de día. Me encontraba desubicada y me preguntaba en qué día estábamos, hasta que he caído en que era el día después de Nochevieja. Siempre he pensado que no vivo mucho el 1 de enero de ningún año, que es un día que pasa sin que apenas me dé cuenta.
Cuando ya he reaccionado y he comido algo, he ido a hacer una visita a mis tíos y he pasado mucho rato en su casa. Estaba a gusto con ellos.
Cuando he llegado al bar y me he acercado a la máquina de tabaco, he visto que me faltaba un euro, así que he pensado que en definitiva igual hoy podía pasarme sin fumar.

Anoche sólo tomé cuatro cervezas y el primer día del año sigue transcurriendo como cuando tomaba cubatas. El uno de enero siempre me hace evocar momentos felices del año pasado, aunque anoche me encontré con ese ángel de mirada perfecta y volví a perderme en sus ojos, en esa mirada que contiene todas las cosas buenas del mundo.

Entonces sea bienvenido el nuevo año. 

martes, diciembre 31, 2013

Buenos propósitos

Cuando termina un año y comienza el siguiente, siempre tengo una maleta llena de buenos propósitos, pero no siempre los cumplo. Siempre me replanteo si dejar de fumar, aunque últimamente, si acaso, hasta se me olvida fumar y he optado por no comprar a última de la tarde si me queda un cigarrito o un par de ellos, por lo que al final, cuando se acaba... se ha acabado. No empezaré 2014 con ese propósito, porque es posible que a eso de las cinco o seis de la madrugada me encuentre rodeada de fumadores dentro de los bares. Creo que es uno de los pocos días que se hace la vista gorda a la prohibición.

Este año, además, he decidido que no saldré de España, o como muy lejos, me marcaré Europa. Pero ya no habrá viajes largos hasta dentro de unos años, con el fin de ahorrar e ir amortizando la hipoteca más rápidamente. No puedo poner los límites en nuestro país que se me queda pequeño, siempre me pica ese gusanillo de viajar al extranjero. Me gusta cómo suenan otros idiomas aunque no entienda ni pío. 

Esta mañana, el presidente de una comunidad, me ha preguntado por un pseudónimo que utilicé en un certamen literario que gané hace unos años. Cuando le he explicado la relación, se me ha sorprendido tanto que le he prometido regalarle la publicación donde me publicaron ese relato ganador. Lo que he sentido cuando hemos hablado y le he explicado cómo fue aquello, he notado un hormigueo en el estómago... igual que el que sentí entonces. Así que me he propuesto escribir más a menudo, aunque yo sé que soy muy inconstante para escribir lo que yo quisiera. Estoy casi convencida que incluso mi ángel me lo preguntará mañana: ¿cuánto has escrito este año? Y me volverá a animar, volverá a hacerme soñar. 

También en 2014 me he apuntado a retos literarios, cosa que nunca había hecho hasta ahora. Es curioso, que hace unos días pensaba en que estaba deseando comenzar el año nuevo para comenzar los retos. Por eso mismo comencé el último de Federico Moccia, porque no podré incluirlo en ninguno de esos retos. Y cuando lo termine, entonces sí, es cuando tengo esperando El francotirador paciente y Treinta doblones de oro, entre otros.

¿Y qué ocurrirá el día 6 de Enero? Quizás mi hermano y mi cuñada cambien de regalo y no me traigan un baúl lleno de libros. Les vi con ganas de no regalar libros. Aunque yo preferiría el baúl. No en vano hace unos días tuve que enviarles un listado de todos los que he comprado y leído en la última mitad de 2013, para que no traigan alguno repetido.

Por supuesto, mi propósito es inaugurar mi piso para 2014, pero no sé si será posible. La obra de reforma va rápida, pero como medito mucho todo y como pido mil presupuestos de cada cosa, amén de todas las páginas de decoración que veo al día... Y todo el mundo me da ideas. Pero le doy muchas vueltas a todo. Y cuando dudo mucho siempre acudo a la persona que me consta que me conoce bien, aunque sólo sea por escuchar esa voz tan sensual. Él me ayuda incondicionalmente. Y me apetece abrazarle cada vez.

Lo dicho, que todos los años comienzo con un saco gigante de buenos propósitos, aunque no siempre los cumplo. Lo que ocurre nada más comenzar el año es que suelo llegar a desayunar el día uno, cuando ya es de día, molida y con un frío terrible en los huesos. Y que luego no recuerdo cómo pasa el primer día del año, pues cuando despierto suele ser media tarde y es de noche.

¡Feliz Año 2014!

lunes, diciembre 30, 2013

Se va 2013

Hoy he estado sola en la oficina, por lo que apenas he tenido tiempo para mucho. Lentamente nos vamos acercando a la Nochevieja y al 2014. Y seguro que todo el mundo va pensando en buenos deseos y siempre que el que empieza sea mejor que el anterior.
Mañana por la mañana trabajaré un rato, aunque será otro día 'light'. Hace una semana saqué villancicos de internet para cantar con mi sobrina. Mañana es posible que me meta en el blog a escribir o que me escape de cortos a media mañana.

domingo, diciembre 29, 2013

Catedral de León

Esta mañana hemos entrado en la catedral. Es tan luminosa que merece mucho la pena visitarla. Me ha impresionado.
Además hacía una mañana radiante, pese al frío de diciembre.
Hemos visitado el claustro aledaño y hemos paseado por la calle Ancha, que tiene numerosas tiendas infantiles. Le he comprado a mi sobrina un iPad de juguete. Se llama Ypad de aprendizaje.
Estamos de vuelta. Comeremos en el camino y para la primera hora de la tarde estaremos en casa.
Me ha gustado mucho este fin de semana con amigas y con León como telón de fondo.

Destino: León

Cuando te vas de viaje no piensas más que en disfrutar del momento en que caminas por unas calles nuevas por descubrir, una gente que conocer, la magia que cada ciudad tiene en sí misma, buscas la huella que esa ciudad plasmará en ti en forma de recuerdos.
León es una ciudad con mucho encanto.

sábado, diciembre 28, 2013

Junto a Burgos

Acabamos de dejar atrás Burgos. ¡Qué buenos recuerdos me trae esta ciudad! Ya estamos en la Autovía del Camino de Santiago. Supongo que pararemos a tomar café en seguida.

Legado en los huesos



“La diferencia entre no tener nada y tenerlo todo reside en un detalle y cuando se coloca esa pieza, el investigador sabe que ya lo tiene, que ha atrapado a un asesino. A veces, esta mágica percepción llega antes que la prueba que lo confirma; a veces, esta prueba no llega nunca”.

He terminado Legado en los huesos, de Dolores Redondo. La segunda parte de la Trilogía del Baztán, que comenzó con El guardián invisible, es excitante, fantástica, llegando incluso a superar a la primera parte, al difuminarse ese halo de lo irreal que aparecía en la primera parte y haciendo más realista esta segunda parte.

Un libro lo hacen los personajes y no hay personaje más misterioso y aterrador que aquél al que creemos cercano y nos acecha entre las sombras. Despierta mi curiosidad Rosario, la madre de la protagonista, esa mujer que profesa un odio exacerbado hacia la menor de sus hijas desde que Amaia Salazar se encontraba en la cuna. Es una mente insana, enferma, que produce verdadero terror. No concibo que una madre pueda odiar tanto a su hija, tanto como para intentar acabar con su vida. ¿Qué le lleva a Rosario a hacer las cosas que hace? He de suponer que obtendremos la respuesta en la tercera entrega de la trilogía. Al fin y al cabo, se trata del principio y la discordancia. Creo que a través de estos dos fundamentos, que en este caso a Amaia le servirán para desenmascarar al psicópata, son las claves para comprender esa relación extraña de Rosario y Amaia.
Choca que Amaia tiemble de miedo cuando se encuentra frente a su madre. Choca porque es una policía célebre, la “poli estrella” –según el psicópata-. Se trata de una niña que se ha convertido en una adulta, pero que aún tiene en la mente esos fantasmas que acechan entre las sombras, un trauma que le hace temblar de miedo ante la figura de su madre, aunque Rosario sea una anciana.
Resultado de imagen de tartalo
Tartalo

La trama nos lleva a una serie de asesinatos, en diferentes espacios de tiempo, que en principio parecen aislados, pero Amaia descubrirá que en realidad estos crímenes tienen mucho en común: un hombre que se suicida en una prisión cualquiera tras haber cometido un crimen de género dejando en la pared de su celda una extraña firma: ‘Tarttalo’. Si se tira un poco del hilo, el policía descubrirá que la víctima femenina del caso tiene sesgado el brazo desde el codo y ese trozo de brazo no se encontraba junto al cadáver. Son casos aislados, ocurridos hace tres años o hace tres meses en diferentes ciudades del país. Sólo una mente audaz como la de Amaia Salazar, al investigar a una de esas víctimas, descubrirá que todos esos casos están conectados y son obra de la misma mente psicópata, sobre todo si se sabe que no es casual que el homicida firme como el ser mitológico vasco antropófago y que a las víctimas les falte una parte del brazo que ha sido cortado minuciosamente “post mortem”.
Lo que más tardará en descubrir Amaia es que, desde el primer momento, todos los suicidas la señalan a ella, primero para que se encargue de cada caso y finalmente por el bebé recién nacido. Y he aquí una de las curiosidades del libro: tras el análisis de los médicos, que le han dicho que va a tener una niña, finalmente resulta ser un varón. En la novela se insiste en el tema fantástico, que durante la gestación ha podido variar de género, porque había de ser así. Yo prefiero pensar en que a veces los médicos no ven bien el sexo del feto.
Respecto de este tema, hay una descripción minuciosa de lo que es un parto, y se me ha puesto la piel de gallina, de lo realista que es.

“Decidida a no dejarse arrastrar hacia las pesadillas que su mente proyectaba, se concentró en desarrollar un perfil, el perfil de un psicópata. Los psicópatas no pueden empatizar, ésa es su tara de fábrica, son incapaces de sentimientos que surjan de la experiencia que supone ponerse en la piel de otro. No pueden sentir piedad o lástima, solidaridad o simpatía hacia otros; pero sí son capaces de sentir emociones, las que producen la música o el arte, la envidia o la codicia, las que producen la ira o la satisfacción. Dioses absolutos de un mundo unipersonal, se mueven en sociedad fingiendo, perfectamente conscientes de que no son como los demás, y sintiéndose elegidos, al mismo tiempo que privados de un honor”.

Tras dar a luz y volver al trabajo, Amaia Salazar se enfrentará a una mente que sólo quiere competir con ella, alguien que está en constante contacto con los homicidas-suicidas, alguien capaz de manipular a una serie de personas hasta llevarlas al suicidio. Éste es en verdad un personaje siniestro. Pero la obra maestra de este personaje se cerrará cuando enfrente a Amaia con su madre, cuando intente que por el odio que Rosario tiene a su hija complete lo que iba a hacer en la cuna de Amaia con el pequeño bebé de ésta.
Sólo el conocimiento de la zona del Baztán de Amaia, su análisis exhaustivo de los hechos, su capacidad para relacionar causas y hechos rápidamente consiguen que ella sepa no sólo quién es el asesino (obviamente alguien del Valle de Baztán) y qué es lo que busca.

Amaia es un personaje completo, que analiza cada situación. Se nos muestra como una mujer inteligente, amante de su trabajo y de su familia, adulta, pero con una sensibilidad y unas emociones que se encuentran a flor de piel, que se muestran en el miedo aterrador a la figura de su madre, en la tentación carnal del juez Markina, en la pelea para arreglar diferencias con Montes. A veces resulta una mujer muy visceral. Y es una mujer que atrapa al lector, pues terminaremos mirando a través de sus ojos.
Resultado de imagen de iglesia de arizkun
Iglesia de Arizkun

Mientras el caso de los brazos amputados comienza a tomar forma, asignan a Amaia un caso paralelo: la iglesia de Arizkun (también en el Baztán) está sufriendo profanaciones. Concretamente el sacerdote y doctor Sarasola solicita que sea ella la que investigue el caso. En principio, no le dan importancia ya que consideran que son simples actos vandálicos llevados a cabo por jóvenes de la localidad, y llegan incluso a investigar a un joven que escribe un blog sobre los agotes (antiguos marginados en las iglesias y en los pueblos en ciertos lugares del País Vasco y Navarra). Cuando los ataques contra la iglesia vienen a incrementarse, Amaia comprende que están buscando su atención con el fin de desviarla del caso principal, ya que todo está relacionado, pero en este caso el psicópata tiene que ‘instruir’ a alguien para que actúe en su nombre, un hombre que se esconderá en el antiguo Hospitalenea e intentará colgarse.

Hospitalenea, Elizondo

Antonio Garrido también ha intentado seguir los pasos de sus predecesores, pero su esposa ha conseguido escapar de él y se ha rebelado. Él sabe que si se acerca a ella, Nuria le matará de un tiro.
Sobre los lugares mencionados en la novela, personalmente conozco varios lugares de Navarra, pero no el Valle de Baztán, al que creo que iré –sobre todo por la proximidad- cuando finalice la trilogía, ya que Redondo ha creado un aura de misticismo en torno a este valle, pero sobre todo por conocer esos lugares reales que aparecen en la novela: la curva que se desborda del río Baztán a su paso por Elizondo, las bordas de pastores, los caseríos, el antiguo Hospitalenea y los palacios señoriales, etc.

Desde mi punto de vista, esta novela merece mucho la pena, me ha hecho disfrutar tanto que espero la siguiente entrega. Si disfruté con El guardián invisible, esta vez he gozado de la lectura mucho más. Es lectura recomendada.
Sé que me dejo algunas cosas sin comentar, pero a rasgos generales he resaltado las cosas que más han llamado mi atención.

DE LA MITOLOGÍA DEL PAÍS VASCO Y NAVARRA (QUE APARECEN EN LA NOVELA):



Representación de Mari

MARI: También conocida como ‘la dama de Anboto’ (Anbotoko Dama), ‘la dama de Aralar’ (Aralarko Dama), ‘la dama de Muru’ (Muruko Damea), ‘la bruja de Aketegi’ (Aketegiko Sorgina), ‘la dama blanca del camino’ (Bideko Emazte Xuria) o ‘la santa de la cueva’ (Arpeko Saindua), entre otros nombres, es el genio más importante de la mitología vasca, ya que se encuentra por encima de los demás personajes mitológicos. Es la personificación femenina de la tierra, la reina de la naturaleza, y entre los antiguos vascones pudo llegar a tener el estatus de una diosa. Cuando Mari se acerca, se anuncia con una tormenta.
Se la representa como una mujer hermosa. Se dice que vive bajo tierra y se asoma a la superficie a través de cuevas y simas.

Lamia

LAMIA: Se trata de un personaje mitológico que es mitad mujer y mitad animal. La parte superior del cuerpo de la lamia es una hermosa mujer, mientras que las extremidades inferiores pueden ser las de una cabra, un pato o una gallina, a veces incluso de un pez o una serpiente. Se dedica a hilar con instrumentos antiguos, como el huso o la rueca; construye puentes, casas y dólmenes; lava la ropa por la noche, pero lo que más le gusta es peinar su largo cabello con un peine de oro, junto a ríos y lagos. Vive en cuevas y manantiales.
Pueden pedir ayuda a los humanos para realizar algunos trabajos, siempre bajo amenaza, y son pocas las veces que ofrecen esta ayuda de forma desinteresada.

TARTALO: También denominado ‘Anxo’ o ‘Torto’, se trata de un cíclope maligno con un único ojo en la frente que se dedica a pastorear por las laderas de los montes vascos. Es un ser antropófago que secuestra a jóvenes de los pueblos por donde pastorea y se los come.
Resultado de imagen de maide
Maide

MAIDE: Se le denomina además ‘Maindi’, ‘Mairu’, ‘Mairi’ e ‘Intxixu’. Es un genio nocturno que se introduce en las casas por las chimeneas mientras los habitantes duermen, para recoger las ofrendas que éstos han dejado para él. Tiene aspecto humano.
En la novela aparece el ‘Mairu-beso’ (brazo de Mairu), formado por huesos de un bebé muerto antes de bautizarse. Este símbolo tiene virtudes misteriosas y se utiliza tanto de antorcha para las noches como para adormecer a los habitantes de una casa.

ITXUSURIA: Significa “la franja del silencio”. En la cultura vasca profunda, hace referencia a una zona, a un espacio sagrado familiar. Es el nombre que se le da a la gotera del tejado, algo así como ‘goteral de las ánimas’, que podría ser la franja de tierra que rodea el caserío, la faja de terreno delimitada por las gotas de lluvia al desprenderse de los aleros de las casas. En ese espacio perteneciente al límite era costumbre enterrar a los niños que fallecían sin haber recibido el bautismo. Viene a tener las tribulaciones de un panteón doméstico.

BELAGILE: Bruja.
Resultado de imagen de inguma
Inguma

INGUMA: Llamado también ‘Maumau’, es un genio maléfico que aparece en las casas por la noche, cuando sus moradores duermen. Tiene la costumbre de apretar la garganta de algunos de ellos, dificultándole la respiración.

Resultado de imagen de gaueko
Gaueko

GAUEKO: Significa ‘de la noche’ y representa no sólo la noche sino también como una presencia invisible como dios de las tinieblas, como un lobo negro que se iza sobre los cuartos traseros, como una vaca, una lechuza, una oveja. Es un ser que cambia habitualmente de apariencia y domina los elementos. Come pastores y ovejas, por lo que se le representa como un ser que inspira miedo en los humanos.


EL LIBRO:

Título original: Legado en los huesos
Autora: Dolores Redondo
Editorial: Destino, 1ª edición (noviembre de 2013)
Páginas: 553
ISBN: 978-84-233-4745-2

Valoración: 9/10

Resultado de imagen de borda de pastores
Borda de pastores

viernes, diciembre 27, 2013

Reto Eternos Pendientes



Me voy a apuntar a otro reto que me ha atraído desde el mismo momento en que lo he visto. ¡A ver quién no tiene eternos pendientes que, por la razón que sea, nunca han caído en nuestras manos! Y, siempre que volvemos a ver a aquel autor en la revista del Círculo o porque acaba de publicar nueva novela, recordamos que está ahí como pendiente. Si me hubiera apuntado a este reto el año pasado, hubiera añadido a la lista al que, durante mucho tiempo, tuve como un eterno pendiente: Paul Auster, pero en 2013 ya he leído algún libro de él, que ha sido todo un descubrimiento, ya que la prosa de Auster tiene una magia que te engancha. Y lo que se me ocurrió pensar tras La trilogía de Nueva York es por qué motivo no había empezado con él antes.
Desde el blog O Meu Cartafol llega este reto para traspasar esa línea y coger, finalmente, aquellos autores que, por la razón que sea, siempre queremos coger y nunca llega ese momento. En mi caso, generalmente es porque me olvido del autor hasta que veo un libro suyo, una reseña o algo, y entonces lo intento recordar… 

Las bases del reto se encuentran AQUÍ.

 Algunos de esos eternos pendientes, que espero que lo dejen de ser en 2014:

-Stefan Zweig
-Nicholas Sparks
-Terry Pratchett

Por fin he roto el hielo con Terry Pratchett y El color de la magia.

jueves, diciembre 26, 2013

Ahora que está terminando 2013...

Ahora que está terminando 2013, puedo decir que ha sido un año cargado de grandes y buenas cosas. En enero, por esa fobia al 13, pensaba que no iba a ser un buen año, pero ha sido todo lo contrario. En realidad, ha sido un buen año, aunque todo se puede mejorar.

Este año que pasa he realizado un viaje que no pude hacer el año pasado, un viaje que espero repetir algún día. Después de haber visitado Nueva York, creo que todo el mundo debería caminar por sus calles al menos una vez en la vida, que debería impregnarse de esa fragancia neoyorkina y vivir la ciudad como tal, porque las alusiones en los medios de comunicación, los fotogramas de las películas, las alturas, los ruidos, la gente, los perritos calientes en las calles... eso sólo se puede describir estando allí. Siendo una ciudad que visitaba la primera vez, no era totalmente desconocida, al ser un lugar del que hemos oído hablar desde que tenemos uso de razón, que hemos visto millones de veces en películas... Un lugar del que mucha gente habla, y que impacta mucho, para bien o para mal. Aunque la verdad es que he oído a muy poca gente hablar mal de Nueva York. Habrá que volver...
Además de NYC, tuve ocasión de visitar Washington D.C., Filadelfia, las cataratas del Niágara y la canadiense Toronto. 
Fue un viaje inolvidable, que mereció mucho la pena y que me trae magníficos recuerdos de mi estancia allí.

Unos meses antes, atraída por las ganas de comida italiana, visité Milán y Turín. Como en la Semana Santa anterior, apetecía salir al extranjero, pero a un lugar no muy lejano. E Italia es un país que me gusta mucho.

Terminaré el año visitando (este fin de semana) la ciudad de León, donde nunca he estado, con motivo de ver al bebé de semanas de una amiga. Y aprovecho esta grata noticia para decir que también recibí, a finales de agosto, la feliz noticia de que volvería a ser tía de nuevo (a finales de febrero); vendrá otra nena y se llamará Andrea.

En 2013 también he comprado una vivienda gigante, que estoy reformando en este preciso instante. Una vivienda que comienza a tomar forma, y en la que me asesora un ángel, alguien a quien sólo se le puede querer. Es curioso lo bien que me conoce para hacerme recomendaciones que sabía que iba a acoger con las manos abiertas.

En cuanto a literatura, he leído, a lo largo de este año 80 libros, y el que me terminaré estos días -pero seguro que antes de fin de año- será el 81º. De todos ellos, algunos me han hecho disfrutar, como El sanador de caballos, La reina descalza, El guardián invisible, 13 días, La verdad sobre el caso Harry Quebert, Una vacante imprevista, Cometas en el cielo, Dispara, yo ya estoy muerto, La sonrisa de las mujeres, El asesinato de Pitágoras, La trilogía de Nueva York y el mismo que estoy leyendo en estos momentos: Legado en los huesos. No quiero enumerar todos, uno a uno, pero los que he hecho destacar en este párrafo han significado algo especial para mí en el instante en que los leí.

De cine no ha habido mucho este año. Sea por lo que sea, lo he dejado un poco de lado, al preferir embarcarme en un libro y no encontrar el tiempo ininterrupido para ponerme a ver una película. Aunque en el avión a USA sí que vi alguna, pero no han sido películas que merezcan mucho la atención.

Y sigo enamorada. Sigo soñando, sigo teniendo ilusiones, sigo sonriendo cada mañana, sigo teniendo esperanzas... Que nunca nos falten los sueños.

miércoles, diciembre 25, 2013

La magia de la Navidad


Tengo un recuerdo muy lejano de un día como hoy, cuando a eso de las diez me desperté y decidí abrir uno de los libros que me habían regalado. Era el primero de una larga colección, Puck. Acostumbrada desde pequeña a dormir con la persiana levantada, la luz del cielo invernal entraba por la ventana mientras yo me senté en la cama a leer. Disfruté del momento, como he disfrutado hoy, cuando me he encontrado en unas circunstancias parecidas, con la luz entrando por la ventana, algo más temprano que aquel recuerdo, y he acomodado un cojín en la cabeza para seguir leyendo la novela que me tiene enganchada desde hace días.
Se trata de momentos en que han desaparecido las responsabilidades, que sabemos que nada ni nadie interrumpirá esa magia. Son instantes que reconfortan y que no queremos que se acaben nunca.

martes, diciembre 24, 2013

En una noche como la de hoy

La tarde invernal de lluvia y viento hace que apetezca más quedarse en casa al calor del fuego.
A mí me gusta, porque así veo cómo, lentamente, se acumulan los regalos alrededor del árbol.
Los míos estaban desde el principio porque no veo el momento por entregarlos a sus destinatarios.
En el arte del regalo hay una interacción entre el dar y el recibir. Hay quienes prefieren recibir y otros que prefieren dar. Yo soy de los que me gusta más entregar los regalos.

FELIZ NAVIDAD

Los regalos, preparados

Ya tengo mis regalos preparados para colocarlos bajo el árbol. Mi hermano pequeño los ha visto y dice que hay dos por cabeza. Le he dicho que sí, aunque alguno tiene más.
Yo creo que en mi casa deberíamos hacer el amigo invisible, que la familia es cada vez más grande, y en febrero habrá una niña más.

La Nochebuena ya está aquí. No veo por que pasen rápidamente las Navidades.

lunes, diciembre 23, 2013

Noche de regalos

Hoy se veía más gente por las calles, más coches, más bolsas de regalos en general.
Se escuchaba el rumor del bullicio que precede a la fiesta.
Hoy he salido mucho antes de la oficina, porque no venían más que a desear felices fiestas. Al menos ha sido una jornada tranquila.

domingo, diciembre 22, 2013

IIº Reto Negro y Criminal


He estado revisando lo que he leído a lo largo del año 2013 y no me esperaba haber leído tanta novela negra. Por eso no me apunté el primer día que vi este Reto, porque necesitaba curiosear en mi blog sobre el tipo de literatura que he consumido este año que está terminando. Un repaso de un año que me ha venido bien por si quisiera apuntarme a otros retos.
Es el segundo año que David Gómez ofrece este reto de novela negra y criminal en su blog Cruce de Caminos. Por lo que he podido comprobar, en el primer año ha tenido un éxito enorme, que le deseo que supere en 2014.
He decidido participar. Se nos reta para que leamos y reseñemos 15 novelas (aunque pueden ser más) relacionadas con el género indicado, pero busca, entre otras cosas, la interactividad entre blogs literarios y el intercambio de información entre novelas y autores dedicados a este género. Me parece fascinante y sé que disfrutaré mucho de este Reto.

Las bases se pueden encontrar AQUÍ.


LISTA DE LECTURAS

1.- El canto del cuco, de Robert Galbraith, Editorial Espasa, 2013 (9/10)
2.- Dos días de mayo, de Jordi Sierra i Fabra, Editorial Plaza y Janés, 2013 (9/10)
3.- Antes de partir, Jessica Warman, Editorial Plaza y Janés, 2013 (8/10).
4.- La verdad de la señorita Harriet, Jane Harris, Editorial Lumen, 2013 (7/10).
5.- El hipnotista, Lars Kepler, Círculo de Lectores, 2010 (9/10).
6.- El oro de París, Antonio Nieto Díaz, Editorial El desván de la memoria, 2013 (8/10).
7.- Seis días de diciembre, de Jordi Sierra i Fabra, Editorial Plaza y Janés, 2014 (8/10).
8.- Memento mori, de César Pérez Gellida, Editorial Suma de Letras, 2014 (10/10).
9.- Dies irae, de César Pérez Gellida, Editorial Suma de Letras, 2014 (9/10).
10.- Consummatum est, de César Pérez Gellida, Editorial Suma de Letras, 2014 (10/10).
11.- Juegos de ingenio, de John Katzenbach, Ediciones B, 2012 (6/10).
12.- Cuando pase tu ira, de Asa Larsson, Editorial Seix Barral, 2012 (8/10).
13.- La Hermandad, de Marcos Chicot, Editorial Duomo, 2014 (10/10).
14.-

100 € al décimo

Habitualmente cada año suelo agotar mi última semana de vacaciones en busca del sol y la playa que ofrecen las islas Canarias. Como este año no podía marcharme, porque otros menesteres requerían mi presencia aquí, y al no poder traer lotería de Canarias y Madrid, compré un número por internet. A mí me gusta el 7, pero pensaba en mi sobrina Paula, en la suerte que nos trae para todo, así que busqué una Administración de Lotería que tuviera el número 25712, fecha de nacimiento de mi sobrina. La más cercana estaba en el Monasterio de Piedra y llamé. Sabía que me cobrarían los gastos de envío, pero eso ya no importa, porque lo he ganado con creces. Pedí una serie y como las dos últimas cifras de la terminación coinciden con la terminación del 2º Premio tengo 1000 € ganados.
Ya dije a mi familia que Paula nos traería suerte. Menos es nada.

Reto Mujeres Laureadas 2014


Llevo unos días apuntándome a retos literarios –cosa que no había hecho nunca, porque lo iba dejando pasar-, y sólo me apunto a aquellos que pueden ser compatibles entre sí y que podré realizar (aunque algunos no tengo tan claro, pero creo que lo importante es disfrutar de todos y cada uno de ellos).

Siempre he pensado que a las mujeres no se les da el reconocimiento que se merecen, y cuando éste llega, suele ser demasiado tarde. Y eso no sólo ocurre en el ámbito de la literatura, sino en todos los demás ámbitos. Nuestra sociedad actual es herencia de una tradición machista, que si bien se encuentra obsoleta, a las mujeres nos sigue costando mucho trabajo rasgar ese telón y hacernos notar en la sociedad. Y está costando mucho, pero poco a poco las mujeres empezados a ser más numerosas y relevantes en sectores y trabajos que antes estaban acotados a los hombres. En los premios, sea del tipo que sean, ocurre lo mismo.

Así que me apuntaré al Reto Mujeres Laureadas que organiza Lidia Casado en Juntando más letras. Se trata de leer, a lo largo del año 2014, un total de cinco libros escritos por estas mujeres, que bien pueden ser premiadas como finalistas de esos premios. Para ver las bases, AQUÍ.

Mis cinco libros de autoras laureadas para 2014 son los siguientes:

1.       Inma Chacón, Tiempo de Arena (Finalista Premio Planeta 2011).
2.    Marta Rivera de la Cruz, En tiempo de prodigios (Finalista Premio Planeta 2006).
3.    Lucía Etxebarría, Beatriz y los cuerpos celestes (Premio Nadal 1998).
4.    Elena Poniatowska, Leonora (Premio Biblioteca Breve de Novela 2011 y Premio Cervantes 2013).
5.     Ana María Matute, Pequeño Teatro (Premio Planeta 1954 y Premio Cervantes 2010).

Cada uno de los libros ha sido elegido por diferentes motivos: El de Inma Chacón me lo prestaron y no llegué a leerlo; cuando había pasado un tiempo más que suficiente se lo devolví a su propietaria, y me prometí a mí misma que debía leerlo, ya que la mujer que me lo prestó me habló muy bien de esa novela.  El de Marta Rivera de la Cruz se lo regalaron a mi madre y ésta me lo dio a mí, por lo que aprovecho que lo tengo ya en casa. El de la Etxebarría siempre he querido leerlo; he leído otros libros de la autora, pero nunca éste y siempre me he quedado con las ganas desde que una vez, en el tren, vi a una joven estudiante que no levantaba la mirada de esta novela. El de Leonora decidí leerlo en cuanto la dieron el Premio Cervantes.

Ana María Matute ganó el Premio Planeta en 1954, por lo que fue la primera mujer que recibió este galardón desde que se instauraran los Premios Planeta dos años antes. He escogido ese libro precisamente porque, en aquella época, que una mujer brillara en un mundo de hombres debía ser algo poco usual. También he leído otros libros de la autora, pero nunca Pequeño Teatro.

A ver qué tal va...

Reto Grandes Monstruos de la Literatura

Cuando comienza un año nuevo, siempre pienso en el clásico que leeré en los próximos meses y no siempre lo cumplo. En enero de 2013 compré el Ulises de James Joyce en dos tomos y en la estantería sigue, acumulando polvo. Ya unos años antes, en la época universitaria, lo había intentado y no hubo éxito. Así que en ese sentido estoy como Xula y Lidia Casado, pues para mí el Ulises es uno de esos eternos pendientes.
Xula y Lidia Casado, de los blogs literarios Caminando entre libros y Juntando más letras respectivamente, han creado este reto con gran tino. Es raro no encontrarse con alguien que no tenga alguno de esta lista pendiente.
El reto tiene varias opciones y hay todo un año para cumplirlo. Para ver las bases, AQUÍ.

De las novelas que componen la lista me he leído aproximadamente una decena, muchos de ellos antes de que internet llegara a nuestras vidas, cuando cursaba estudios de BUP y COU, que como iba por Letras Puras hube de leer mucha literatura. En la universidad ocurrió otro tanto, que leí ciertos libros de la lista porque me daba vergüenza admitir que no los había leído. Así ocurrió hace unos pocos años con El Quijote, que como nunca fue una lectura obligatoria, sino optativa, nunca lo llegué a leer hasta hace cinco años.

El truco para no dejar relegadas estas lecturas es que alguien te diga que no ha podido con ese libro. A mí me ha funcionado. Al hilo de esto, contaré dos anécdotas sobre dos libros que están en la lista.

En 2º de BUP teníamos un profesor de latín nuevo. Joven, viajero y pedante hasta decir basta. Sustituía a la profesora de latín porque estaba a punto de ser mamá. Yo me sentaba junto a la ventana desde donde veía el patio en un primer plano y, más allá, los campos de fútbol y la vecina fábrica de maderas. En la repisa de la ventana no sólo tenía los libros de texto, sino también el libro que estuviera leyendo en ese momento. En aquella ocasión, y recién recibido del Círculo de Lectores, donde no hacía mucho me había hecho socia, era El nombre de la rosa.
Quien haya leído la novela que dio la celebridad a Umberto Eco sabrá que no es un libro fácil al principio por la profusión de textos en latín que aparecen al comienzo del libro. En la edición que yo tenía en la ventana ni siquiera venía traducido.
El profesor se paseaba por la clase de un lado a otro y, al pasar junto a mi mesa, reparó en el libro. Dejó de hablar de latín para soltar delante de todos mis compañeros: “¿Te estás leyendo ese libro? Yo no pude con él. Seguro que no puedes”. Por la arrogancia y la pedantería que lo dijo, amén de los colores que subieron a mi rostro en ese momento, recuerdo que a partir de aquel instante me cayó fatal aquel profesor recién salido de la última hornada de una universidad cualquiera de letras.
Entonces pensé: “Tú no has podido, pero yo sí que podré”. Y pude, claro que lo leí. Hay momentos descriptivos muy largos y densos, pero a partir de la mitad –más o menos- el libro se ameniza mucho. Tardé en leerlo aproximadamente un mes (según mis baremos literarios, es demasiado tiempo) y reconozco que es un libro que me gustó mucho.

Unos años después, cuando ya cursaba la carrera y me encontraba en 1º, recuerdo que estaba en el Colegio Mayor y que había comenzado Cien años de soledad. Esa tarde decidí cambiar el dormitorio por un espacio común, la amplia sala de estar del Colegio, y allí me recluí con la edición de bolsillo Espasa, que contenía en una de sus primeras páginas un enorme árbol genealógico, que revisé a menudo con esa novela.
Dos hermanas que estudiaban Derecho se sentaron cerca de mí, de tal guisa que cuando la mayor, que estaba en último año de carrera, leyó el título del libro, dijo: “¡Cien años de soledad! Yo no pude leérmelo”. Me llevaba bien con estas chicas, así que puse el punto de lectura y le pregunté: “¿Por qué?”. “Demasiado lío de nombres”. Le enseñé el árbol genealógico. Un tiempo después, al coincidir con ella en una de las salas comunes, le recomendé que se lo leyera y que se asegurara de que la novela tenía un árbol genealógico, a modo de guía. El libro es magistral.

De la lista, uno de los libros que he leído, que devoré con ansia, que terminé con pena y que cualquier libro que llegó después era pésimo (aunque no lo fuera, sino que me daba la sensación de que éste era tan bueno, que cualquiera que viniera después no era lo suficientemente bueno), ése fue Guerra y paz. Es uno de los mejores libros que he leído nunca. Larguísimo, a veces se extiende mucho con las guerras napoleónicas, pero la trama es magnífica. Tanto llena este libro que es mejor tomarse un tiempo 'a posteriori' sin leer nada. Porque será en detrimento de lo que venga después: nada te llenará, nada estará a la altura.

Otros libros que he leído de la lista (algunos están reseñados en el blog y otros fueron antes del comienzo del blog) son: La Celestina, La vida es sueño, Cañas y barro, Trópico de Cáncer, Las uvas de la ira, La colmena y Rayuela.
De hecho, desde que inicié este blog, hace ya algunos años, siempre he tenido muy presente a Calderón de la Barca, con La vida es sueño.

"¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son
".

Hasta este año, siempre había cumplido leer uno de esos monstruos que se enumeran en las bases del Reto. Por lo que este Reto me viene como anillo al dedo. Aun así, y no puedo pecar aquí de ambiciosa, porque no puedo dedicar el tiempo que yo quisiera a la literatura, porque el trabajo me lleva más tiempo del que debería, tendré que conformarme con la etiqueta de audaz. Si finalmente me animo con más, ya avisaré.

Mis elegidos son:

La Regenta, de Clarín
Los miserables, de Víctor Hugo.
Los hermanos Karamazov, de Dostoyevski.

No quiero forzar la barraca con el de Joyce. Con ése no quiero sentirme obligada, porque entonces no lo cogeré nunca. 

sábado, diciembre 21, 2013

El árbol, de noche

Cuando la zona que lo rodeaba se ha despejado, se veía el árbol precioso. Ahora queda oficialmente inaugurada la Navidad.
Ha sido un hermoso evento para comenzar el duro invierno.