domingo, agosto 26, 2012

Danza de Dragones (Canción de Hielo y Fuego 5)


En el juego de tronos de la Canción de Hielo y Fuego, hay que ser perverso e inteligente para sobrevivir, porque como dijera en volúmenes anteriores Tyrion Lannister "en el Juego de Tronos sólo se puede ganar o morir".
Hace poco más de un mes que vio la luz en castellano el volumen número 5 de la famosa y exitosa novela río de George R. R. Martin. ¿Cuánto tiempo tendremos que esperar a que salga el siguiente volumen, que se titulará Vientos de Invierno...? Con George R. R. Martin siempre se disfruta y lo cierto es que debería habérmelo tomado con más calma y leer más despacio, porque ahora me he quedado con el regusto amargo de una novela que ha llegado a su fin y cuya continuación llegará, pero es una incertidumbre al no saber cuándo caerá en nuestras manos.
Tal y como nos cuenta el autor en el prólogo, ésta no es la continuación temporal a Festín de Cuervos, sino que son simultáneos en el tiempo.

Como siempre, es preferible acudir a los personajes para esbozar, de algún modo, el argumento del libro. Diré que en los últimos capítulos casi se me han saltado las lágrimas cuando leía el asesinato inesperado de uno de los protagonistas principales. Quizás en estas muertes de personajes inesperados está el éxito de Martin, porque poco a poco nos va "decapitando" a piedras angulares de sus novelas, personajes que esperamos que sobrevivan... Es entonces cuando el lector, de alguna manera, se queda huérfano.
Hay tres personajes que son centrales en Danza de Dragones: Tyrion Lannister, Daenerys Targaryen y Jon Nieve. Aparecen otros nuevos que creíamos muertos y nos adentramos en las entrañas de aquellos que han perdido su personalidad e incluso han olvidado su nombre.

Tyrion Lannister ha huido de Desembarco del Rey tras haber asesinado a su padre, Tywin Lannister. Su hermana Cersei ha ofrecido una suculenta recompensa a quien le traiga la cabeza del enano, pero éste es escurridizo. Y, como siempre, gracias a su talento y a su inteligencia, descubrirá secretos que se escapan a otras personas que le acompañan, secretos que, a su vez, se nos descubren a los lectores. Decide ir a la Bahía de los Esclavos, a servir a Dany Targaryen como consejero, pero por el camino se encontrará con personajes inesperados. Sólo que nunca llegará a tener la oportunidad de hablar con la Reina Dragón, aunque se crucen en Meereen.
Daenerys Targaryen vuelve a ser la piedra angular del libro. Al principio, como mujer soltera, es un plato suculento para príncipes de todo Poniente, incluso para los grandes señores de Meereen y Yunkai. Tras las conquistas de Astapor y Meereen, se ha asentado como reina suprema de Meereen, ha abolido la esclavitud, ha cerrado los reñideros (especie de cosos donde la gente combate a muerte contra personas, monstruos o animales) y aguanta cada día los numerosos asesinatos que transcurren en su ciudad con el sello de los Hijos de la Arpía. Enamorada de Daario Naharis, lo convierte en su amante, y se promete en matrimonio con el noble Hizdahr zo Loraq, uno de los grandes señores de Meereen, si él es capaz de evitar que se produzcan los asesinatos de los Hijos de la Arpía.
Mientras, en Poniente todos se disputan la mano de la célebre Reina Dragón, la madre de Dragones. Han oído hablar de ella y varias casas envían a sus príncipes a conseguir su mano. Así, Quentyn Martell cruza todo Poniente desde Lanza del Sol por un compromiso por escrito según el cual un hijo y una hija de ambas casas (Dorne y Targaryen). Va acompañado de varios caballeros y un maestre y finalmente llega a Meereen con dos de los caballeros, ya que el resto pierden la vida por el camino. Cuando llega a Meereen, Dany está a punto de casarse con Hizdahr, aparte de que ve a Ser Quentyn como un niño, aunque le trata bien.
Los Hombres de Hierro, por su parte, que han sentado en el Trono de Piedramar a Euron Ojo de Cuervo, envían a Victarion Greyjoy en busca de la Reina Dragón, a quien Euron vio una vez y a la que desea como consorte, si bien Victarion lleva la flota hacia Meereen y pretende quedarse con Dany.
Y finalmente aparece Aegon Targaryen, uno de los hijos que Rhaegar tuvo con Elia de Dorne. Cuando fueron asesinados y presentaron ante Robert Baratheon, el Usurpador, los cadáveres de los dos príncipes, el cuerpo sin vida de Aegon era irreconocible, pero alguien se había encargado de poner el cadáver en el lugar de Aegon y que además resultara irreconocible. Durante todos estos años, Aegon Targaryen ha sido ocultado y le han educado como un rey, en las letras y en las armas, bajo la protección de Lord Jon Connington, antiguo señor de Bastión de las Tormentas, aparentemente muerto a causa de la bebida.El azar les hace coincidir con Tyrion Lannister, que enseguida reconoce al príncipe dragón y le sonsaca los planes. Tyrion le convence para que se quede luchando en Poniente, en vez de ir a buscar a Daenerys Targaryen, que le verá como un príncipe mendigo y posiblemente se ría de él; Tyrion le recomienda recuperar el Trono de Hierro y ofrecérselo a su tía.
Jon Nieve continúa como Lord Comandante en el Muro. Poco a poco, va enviando a sus mejores soldados, y mejores amigos, a los rincones del mundo para luchar o ayudar a otras personas. Stannis Baratheon, tras haber ayudado a los "cuervos" a luchar contra los Otros, decide tomar la dirección de Invernalia, donde Ramsay Bolton se ha casado con una supuesta Arya Stark para convertirse en señor de Invernalia. En el Muro se queda la bruja roja de nombre Melissandre.
Poco tiempo después llegará al Muro la Reina Selyse, esposa de Stannis, que todos desean verla bien lejos porque es una mujer insoportable.
Por otro lado, Jon Nieve sabe que para luchar con los Otros necesita la ayuda de los Salvajes. Como no para de nevar, abre las puertas y llega a un acuerdo con Tormund Matagigantes: los Defensores del Muro les aprovisionarán con comida y los Salvajes les ayudarán a defender el Muro contra los Otros. Lo que ocurre es que, finalmente, los propios Defensores del Muro, sus compañeros, le traicionan y supuestamente asesinan a Jon Nieve. Esto ocurre en los últimos capítulos, pero no estoy segura de que hayan terminado con su vida, puesto que creo que Melissandre no le dejará morir.
Mientras, los Bolton apoyan a los Lannister, y la única manera de hacerse con Invernalia es mediante un matrimonio con la hija de Eddard Stark, Arya Stark. Sin embargo, son muy pocos los que saben que esa niña no es la verdadera Arya, sino la hija del mayordomo de los Stark. Entre ellos, el nuevo Hediondo que se encuentra al servicio del sanguinario y cruel hijo bastardo de Bolton, Ramsay, que ha recibido el título de Lord. Hediondo no es otro que Theon Greyjoy, convertido en criado, maltratado y desollado, y con un pánico atroz a las crueldades de Ramsay. Todos le consideran un traidor y un cambiacapas, al haberse apoderado de Invernalia y haber asesinado a los pequeños Stark, si bien él sabe que los dejó escapar, aunque todo el mundo cree que los asesinó. Theon Greyjoy pierde completamente la personalidad a manos de Ramsay Stark, tanto que cuando le proponen escapar de Invernalia con la joven esposa de Ramsay y con la protección de varias vivanderas (prostitutas) y un bardo, no se lo piensa dos veces, y consiguen llegar hasta el campamento cercano de Stannis Baratheon, parado cerca de Invernalia, debido a una enorme tormenta de nieve.
La verdadera Arya se encuentra en Braavos, en una especie de secta donde le han quitado la visión con el fin de que aprenda a utilizar los otros sentidos, pero la visión la recuperará, porque Arya es una cambiapieles que puede introducirse en los cuerpos de otros animales y percibir lo que ellos perciben.
Tyrion Lannister llega a Meereen junto con una enana, Penny, que hace un espectáculo ridículo con un cerdo y un perro. Actuarán para la Reina Dragón en la apertura de los reñideros, pero el olor a sangre y el griterío atraen al dragón negro, Drogon, que la Reina no ha podido encerrar junto a los otros dos dragones. La Reina ha sido a punto de ser envenenada por su marido y consigue montarse a la loma del dragón y desaparecer entre las nubes (la portada del libro plasma este momento). Muchos de los habitantes de Meereen, incluido su marido, la creen muerta por el dragón.
No ha faltado quien se ha dado cuenta de que las langostas con miel iban destinadas a Dany, por lo que en la Gran Pirámide se conspira a espaldas del consorte. Ser Barristan Selmy, los Inmaculados y varios grupos de guerreros fieles a Dany deciden apresar a Hizdahr por intento de asesinato. Mientras, el Príncipe de Dorne hace un trato con el Príncipe Desharrapado (príncipe de los mercenarios) para soltar a los dos dragones que Dany ha encerrado en los sótanos de la Gran Pirámide. Uno de los dragones prende fuego al Príncipe Quentyn, que morirá cuatro días después.
Antes de su asesinato, Jon Nieve recibe una carta de Ramsay Bolton, en la que le dice que ha terminado con el ejército de Stannis Baratheon, pero se desconoce si esto es cierto o no.
Tyrion Lannister, la enana Penny y Jorah Mormont consiguen escapar de la esclavitud, debido a que su amo es víctima de la colerina, la terrible enfermedad que se está apoderando de todos los acampados a las puertas de Meereen, y deciden sumarse a los mercenarios de Ben Plumm el Moreno, que les acepta porque reconoce en Tyrion al enano Lannister.
Por su parte, Daenerys Targaryen decide dejar la guarida de Drogon y comienza a caminar en dirección a Meereen. Deshidratada, dolorida y cansada, la encuentra un khalasar dothraki.
Muy lejos, Bran es acompañado por Jojen y Meera Reed, en busca del cuervo parlante para que le devuelva las piernas para poder caminar de nuevo, pero el cuervo le dice que no volverá a caminar, pero podrá volar.

sábado, agosto 25, 2012

Un mes de Paula


Hoy hace un mes exacto que nació Paula. Y está hermosa de verdad. Desde entonces no ha pasado un solo día sin verla. Llegaba a casa y, antes de nada, lo primero que hacía (y hago) es ir a buscar a la pequeña, esté donde esté.
Está guapísima...

jueves, agosto 23, 2012

Lo que hace que un día sea especial

Nunca sabremos lo que puede ocurrir cada día. Cuando abrimos los ojos no nos imaginamos que en unas horas podríamos tener delante a la persona más adorable del mundo. El minuto siguiente es tan imprevisible que nunca podemos imaginar...
Si hace un año hubiera dado un mundo por encontrarme con él y hablar con él, ahora... es diferente. Ahora no me cuesta nada llamarle, pero las mariposas no aletean con tanto ímpetu como antaño. Y, sin embargo, su presencia nunca me deja indiferente.
Ahora que, debido a circunstancias extrañas de la vida, suelo llamarle muy a menudo, me resulta todo más indiferente. 
Esta mañana le he llamado, aunque podría haber evitado la llamada. Pero hablar con él siempre me relaja. Y esta tarde... lo que no me esperaba es que iba a tenerle delante durante unos minutos y podría observarle a mi antojo. Pero así ha sido. Me sentía tan cómoda con él delante. Le observaba expresarse y pensaba en lo guapo que estaba y en que me lo comería a besos. Ha sido un momento mágico.
Pero necesito algo. Necesito no hablar tan a menudo con él, dejar que pasen los días con su ausencia... y ahora eso me resulta matemáticamente imposible. Cualquier día, por una cosa o por otra, puedo llamarle. Y al saber tanto de él se pierde algo de magia.
Y sigo queriéndole tanto...

Lo que hace que un día sea especial es no saber lo que va a pasar en el minuto siguiente.

Cansancio extremo


Esta tarde me ha entrado un sueño profundo y ahora aún sigo con sueño. Creo que es cosa del tiempo. Anoche, debido al calor, me costó muchísimo dormir, pero con la siesta hubiera valido y, sin embargo, no ha sido suficiente, ya que me vuelven a pesar los párpados.

Estaba pensando en él, en lo poco que le veo y en lo mucho que me gustaría encontrarme con él. Iré a soñar con él.

miércoles, agosto 22, 2012

El arte de 'Juego de Tronos'. Volumen 2


El mismo día que recibí el siguiente tomo de la saga de Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin también llegó a mis manos el segundo volumen de ilustraciones. Casi prefiero las ilustraciones a la serie, porque siempre hay algún ilustrador que da en el clavo y me ofrece imágenes tal y como yo las imagino mientras leo los libros. Lo bueno de los ilustradores es eso, que siempre marcan los rasgos más sobresalientes de las descripciones de un personaje, dejando en un segundo plano otros atributos. Un dibujo siempre es subjetivo.

martes, agosto 21, 2012

Lo que mueve la Vuelta


Hoy ha pasado la Vuelta Ciclista por aquí. Ahora regresan desde Ezcaray. Que locura de vehículos de todo tipo.

lunes, agosto 20, 2012

Love is art

Esta mañana he vuelto a escuchar su voz. Últimamente hablo tan a menudo con él que ya no me llama la atención.
No. No debería hablar tan a menudo con él, porque es algo que comienza a ser lo normal, cuando antes algo de él era único, era especial.
Eso no quiere decir que me haya desenamorado, simplemente me siento a gusto cuando él se encuentra cerca, cuando hablo con él, cuando le miro a los ojos y, sobre todo, cuando le veo sonreír. Sólo que ya no le susurro lo guapo que está cuando sonríe, lo guapo que está en general, la dulzura que emana de él, la sabiduría que contienen sus palabras, la belleza del mundo en sus ojos. Ya no le digo nada de eso, ahora me lo guardo para mí. Aunque lo sigo pensando, y sintiendo, y sigo queriéndole tanto...

domingo, agosto 19, 2012

Noche estrellada

Esta noche he salido a escuchar las historias de tal vez. A lo lejos una tormenta ilumina el cielo cada pocos minutos. El firmamento se encuentra repleto de estrellas y me gustaria compartirlo con el. Pero la obligacion ha hecho que mis pies regresen sobre sus pasos. Se oyen los grillos, mis pisadas silenciosas y musica a lo lejos. Se observa en el horizonte el halo de luz de la catedral de Santo Domingo y las primeras luces de mi pueblo.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

sábado, agosto 18, 2012

Esa voz tan dulce

Hay quienes habrán cogido vacaciones a mitad de esta semana. Les sorprendería escucharme hablar cuando deseo que se acabe ya este mes, que a mí me deja molida casi todos los fines de semana. En estos momentos debería estar durmiendo, porque mañana también será un día largo y duro, pese a que sea fin de semana. Pero no podía marcharme sin hablar de esa llamada a media tarde.
Podré estar infinitamente cansada, pero escucharle a él me renueva las energías. Sin pensarlo, he llamado. Ya no busco excusas, porque no las necesito. Simplemente me gusta escucharle, adoro hablar con él y esa voz... Tiene una voz que me encanta. Así que he estado un rato hablando con él.
Es adorable.

Y mañana... será otro día. Creo que me sumergiré en el mundo de los sueños pensando en él. Ya casi se me caen los párpados.

viernes, agosto 17, 2012

Aquello que echo tanto en falta

Hay días en que me muero de ganas por verle. Hoy le he visto pasar, pero cuando me he dado cuenta ya había pasado, ya era tarde.
He estado a punto de escribirle un email, pero lo he terminado dejando sin enviar. 
Le echo de menos, más de lo que nunca hubiera podido imaginar. Sólo que me encuentro menos impulsiva con respecto a él, pienso las cosas dos veces antes de hacerlas y enseguida se me olvida lo que estaba pensando.
Como ahora... De repente me apetecía darle el blog, explicándole que no iba a leer nada que él no supiera ya.

Ahora tengo que quedar con él para verle. Cuando recuerdo el lunes... ufff, estaba demasiado guapo.

jueves, agosto 16, 2012

Desayuno en Ezcaray

Que gustazo desayunar en Ezcaray. En la plaza de la verdura.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

miércoles, agosto 15, 2012

Lo que susurran las estrellas

Se oyen ruidos en la noche. Los veranos ya no son lo que eran. Los veranos que fueron ya no volverán. Recuerdo cuando me ponían hora y a medianoche había de estar en casa. Siempre llegaba algo más tarde. 
A lo lejos se oyen gritos, voces, las palabras amortiguadas de gente paseando. 
En un mes no se oirá nada. Tan rápido pasa todo...
Las estrellas se muestran dispersas, en todo su esplendor. Aunque ha refrescado mañana posiblemente haga buen día. Lo he visto en las estrellas y las estrellas me han llevado a pensar en él.
Últimamente pienso mucho en él. Pero también siento que me he vuelto más cauta y él lo nota, sin duda alguna.

martes, agosto 14, 2012

Un día sin él

Un día sin él es una eternidad. Tan sólo hace horas que le escuché, le miré a los ojos, le deseé con locura... y se me hace lejano. No creo que salga esta noche, aunque seguro que él está por ahí...

Esta mañana ha ocurrido algo fuera de lo normal. Joan pasaba por aquí y ha parado a saludar. Me ha hecho muchísima ilusión. Al final, todos los días tienen algo de especial.

lunes, agosto 13, 2012

Un día demasiado especial

Los días especiales dependen de uno mismo. No de aquellas personas con las que hayas compartido un momento en el día, unas palabras o una sonrisa; no de aquellos clientes que te hayan dicho algo gracioso delante de un café; no del sol que s
ale cada mañana con su reflejo en un universo azul; no de esa canción de la radio que hacía tanto tiempo que no escuchabas. Los días especiales... dependen de cada uno, con lo bueno y lo malo que traiga el día. 


Y hoy ha sido un día mucho más especial que otros. Pese al trece, pese al lunes, pese a todo y pese a quien le pese.



Tan especial es que en unos minutos he vuelto a ser poeta.


Estas son las palabras que acabo de escribir en mi facebook. No son del todo sinceras, por temor a quién pueda leerlas después, pero son "casi" sinceras. Mi día es especial porque a primera hora de la mañana lo que he hecho ha sido quedar con él, mirarle a los ojos, empaparme de su sonrisa, escucharle tan sensual y absorber su dulzura como si pudiera acabarse.

El día es demasiado especial, pero porque ha comenzado con su sonrisa y su mirada.



No estaba guapo, estaba guapísimo. Me recuerdo mirándole fijamente la barba y pensando en que necesitaba un repaso. Me he estremecido al recordar las ganas de sexo que tenía ayer por la tarde y que sólo me apetecía quedar con él. Anoche no sé cómo lo aguanté. Y luego llegaron los nervios, pero esta mañana no estaba nerviosa. Me he duchado con agua fría para que no me subiera el calor. Y luego he disfrutado de cada momento de él. Me recuerdo mirándole el pecho, el vello que se dejaba entrever entre la abertura de su camisa y he tenido que mirar para otro lado. Creo que él me ha visto mirar lo que miraba mientras hablaba. Le he estudiado de espaldas y me he tenido que morder los labios, evitando suspirar de amor. En resumen, ha habido algún momento que me estaba poniendo a cien y he tenido que disimular, como si la historia no fuera conmigo.


Y también me he visto fría con él. Me muestro tan fría que incluso me suelo quedar callada, en silencio, mientras le observo. Pero confío mucho en él. La complicidad que tengo con él sigue ahí. El hecho de mostrarme fría creo que tiene una explicación plausible: me hizo daño no hace mucho tiempo y eso está en mi corazón; ahora algo en mi interior teme que pueda volver a hacerme daño. Me pregunto si él me nota más fría. Supongo que sí. Es demasiado observador como para no darse cuenta.

Le quiero tanto... Él siempre hace que todos los días sean especiales.

Cosas del corazón

Pensaba que todo sentimiento hacia él se había atenuado bastante, pero me encuentro como una quinceañera que se enamora por primera vez, aunque ni es la primera vez ni es nuevo, es más como si me hubiera re-enamorado.
Quizás es que, de alguna manera, mi corazón quería ocultar un poco todo este sentimiento, pero es obvio que no se puede ocultar.
Tengo nervios, pero no es como hace unos meses. Hay tanta confianza que me siento como si hubiera quedado con un viejo amigo, aunque no hace ni siquiera cuatro años que nos conocemos. Y es cierto que a mí me da la sensación de que le conozco desde siempre.

domingo, agosto 12, 2012

Esperando a mañana

Ayer se me olvidó escribir, y hoy llevo todo el día pensando en él. Quizás porque mañana hemos quedado temprano. Le tendré para mí durante un rato y le veré en su campo.
Simplemente me gustaría ser capaz de detener el tiempo en esos momentos o que duren toda la mañana...

viernes, agosto 10, 2012

Ni una bronca borró la huella del corazón

Llevo todo el día pensando en él. Creía que el sentimiento se había atenuado bastante con motivo de lo ocurrido en el mes de mayo, pero no es así. Tengo días, como hoy, en que siento las mariposas, que me cuesta estar quieta y en silencio sin darle noticias. Y todo esto ocurre porque últimamente he hablado mucho con él, porque le encuentro más receptivo o porque me siento a gusto -muy a gusto- cuando hablo con él.
También estoy más tranquila y relajada.
Me he enganchado al último de Canción de Hielo y Fuego, de ahí que apenas escriba...

Siempre hay un ángel

Hacía días que no le veía. Hablaba en la calle con alguien y entonces ha pasado. Mis ojos se han desviado hacia él. Guapísimo. He sentido que me ponía nerviosa, sentía las mariposas de nuevo en mi interior, aleteando suavemente deseando ir en pos de él.
Y entonces me he dado cuenta de que necesitaba escuchar su voz. Adorable. Él siempre es adorable. Me ha dicho que igual se le olvida ir adonde hemos quedado. Igual quería ponerme los dientes largos, porque sé que no se le olvidará. Me da la sensación de que iba en consonancia con lo que yo le había dicho antes: “Te he visto pasar y entonces me he acordado de llamarte”. Me recuerda a las conversaciones donde salió a relucir la confianza.
Me siento muy cómoda hablando con él. Demasiado. Supongo que es bueno que no me tiemble la voz y que nunca quiera colgar el teléfono. Me dejo mecer por sus palabras y además me gusta cómo suena su voz.
Sigo estando tan enamorada de él como hace unos meses, aunque no se perciba tan claramente. Yo lo sé. Porque sé lo que he sentido cuando le he visto pasar, sé lo que he sentido al hablar con él y noto que hay magia a mi alrededor.

jueves, agosto 09, 2012

Amores que matan


He recordado esa canción de Sabina que dice: 

Y me he acordado de él, inevitablemente ha llegado su recuerdo. A veces me pregunto si el amor que sentía hace unos meses por él me estaba matando, porque al final algo murió aquella ya un poco lejana noche de mayo. Le sigo queriendo, pero no es un amor tan lacerante como el que sentía. Ahora, cuando no le veo tampoco suelo acordarme de él tan a menudo, pero cuando su imagen me llega al recuerdo siento un cariño demasiado especial...

miércoles, agosto 08, 2012

Tarde soleada


Adoro las tardes de sol siempre que tenga libre. El perrito también.

Siempre hay alguien que puede hacerte sonreír

Este mes es muy cuesta arriba, y eso que sólo acaba de empezar. Al menos me he propuesto no poner una sola reunión en fiestas de mi pueblo y de momento no las hay. ¡Sólo faltaba!
La gente a veces saca de quicio. Y cuando eso ocurre... Cuando eso ocurre pienso en un ángel. Pensar en él me reconforta, me hace sonreír, saco fuera de mí todo lo bueno.
Es bonito saber que cerca, aunque hayan pasado siglos desde que le haya visto, se encuentra alguien que te hace sonreír cada día.

martes, agosto 07, 2012

22/11/63

Hay momentos de la Historia que nos marcarán siempre. ¿Quién no recuerda lo que estaba haciendo el 11 de septiembre de 2001, cuando los aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas en Nueva York? Creo que para los que habían nacido a mitad del siglo XX otro tanto les ocurrirá con el asesinato de Kennedy. Recuerdo una película, JFK, que me marcó y en la que siempre descubro algo nuevo en cada ocasión en que la veo de nuevo.
 Resultado de imagen de john kennedy
 John Fitzgerald Kennedy

“Todo el mundo parece recordar con absoluta claridad lo que estaba haciendo el 22 de noviembre de 1963, en el instante en que se enteró de la muerte del presidente Kennedy. Éste cayó herido a las 12.22h. –hora de Dallas- y el anuncio de su muerte fue dado a las 13.30h. de la misma zona horaria. Eran las 2.30h. en Nueva York, las 7.30h. en Londres y las 8.30h. de una fría noche de aguanieve en Hamburgo…”.

Y es que, antes de los atentados terroristas del 11 de Septiembre de 2001, ningún acontecimiento representó un rotundo “antes” y “después” en la historia de los norteamericanos como el asesinato del 35º presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. 
Nunca ha vuelto a haber un presidente que haya generado tanta simpatía y desprendido tanto magnetismo en los últimos 50 años. Y aunque nos resulte difíicl comprender en su justa medida lo que tal magnicidio representó para el pueblo norteamericano, basta con echar un vistazo documental o leer un poco sobre este asunto para hacerse a la idea. 
Era un caluroso mediodía de viernes. El presidente Kennedy, desoyendo las recomendaciones de sus asesores, decidió visitar Dallas, la capital de un estado que había permanecido reacio al joven mandatario, con el fin de granjearse su simpatía en miras de las próximas elecciones. La gente acude en tropel y las calles céntricas de Dallas se convierten en un alegre festival que nadie se quiere perder. 
Resultado de imagen de john kennedy disparo
Unos minutos después, todo da un giro de 180º. Las caras sonrientes demudan en horrorizados rostros sollozantes. Un incrédulo terror deambula por todo el país. Dallas quedará para siempre marcada como la ciudad que engendró al asesino del presidente más querido de Norteamérica. 

Los viajes en el tiempo siempre me han encandilado. Con afán voraz me leí los tres primeros Caballo de Troya de J.J.Benítez, aunque sólo me pareció interesante el primero, ya que el resto eran repeticiones y faltaba el ingrediente novedoso. Y aunque tengo hasta el sexto, creo que no volveré a retomarlos. Recuerdo con suficiente nitidez aquel prólogo en que el autor explicaba que había quedado en un parque con una especie de espía, cuyo nombre desconocía, que le entregó el manuscrito donde un hombre describía cómo había viajado a la época de Jesucristo. Fue el primer libro de estas características que me leí y tanto me gustó que seguí la serie hasta que descubrí en Benítez un autor demasiado fantasioso y, finalmente, aburrido. Creo que desde entonces no he vuelto a coger un libro de este escritor. 
No hace muchos años y, dentro de la épica fantástica, me encontré con otro libro de estas características. Se trataba de la primera parte de las Leyendas de la Dragonlance (El Templo de Istar), cuando varios de los protagonistas viajan al pasado. En el prólogo se explicaba que la Historia es como el curso de un río y que un hecho, por ínfimo y diminuto que fuera, podía cambiar un mundo.
Se trata, sin duda alguna, del efecto mariposa, algo como que “el aleteo de las alas de una mariposa podría provocar un huracán en el otro lado del mundo”, una frase sacada de la película El efecto mariposa.
Desde mi punto de vista, escribir sobre un viaje al pasado debe ser una tarea ardua y difícil. Es complicado atar todos los cabos y Stephen King lo consigue. No nos encontramos ante una de sus habituales novelas de terror, sino que podría enmarcarse esta novela dentro de la literatura histórica o de la ciencia ficción.
¿Engancha? Claro que engancha. Es un libro con el que nos terminamos quitando el sombrero. King esta vez nos deja con la boca abierta, pero no de miedo. Es arriesgado, pero estamos hablando de un maestro de la literatura universal.

“Lo inesperado, lo sobrenatural puede estar oculto en los lugares más mundanos… Así lo descubre Jake Epping, un sencillo profesor de inglés cuando su vecino Al decide compartir con él un secreto increíble: en la trastienda de su cafetería existe un pasadizo muy especial, un portal en el tiempo que lleva al año 1958. 
Al convence a Jake para que se embarque en una misión alocada: evitar el asesinato de John Fitzgerald Kennedy. El viaje en el tiempo también le da la oportunidad de impedir otro crimen, el que dejó marcado a un hombre al que conoce y aprecia. En 1958 Jake se deja seducir por una América muy distinta de la que conoce, un lugar con coches espectaculares y mujeres seductoras, donde la cerveza aún conserva su sabor… pero la historia se resiste a ser cambiada. 
¿Podrá detener a Oswald? Y si lo hace, ¿cómo se encontrará el mundo de vuelta a 2011? No hay respuestas. Sólo una opción: seguir adelante con el plan”.

El tema del viaje en el tiempo con sus correspondientes paradojas ha sido muy tratado tanto en cine y televisión como literatura. En las películas de Volver al Futuro, el asunto de las paradojas está a la orden del día, y si nos paramos a pensar en ello llegamos a una complejidad absoluta sobre este tema. Sólo hay que pensar en la famosa paradoja del abuelo: “¿Y si viajas al pasado y matas a tu abuelo? Así nunca habrías nacido y, por ende, nunca habrías hecho tal viaje…”. Sigue siendo un tema fascinante.
Leyendo esta novela no podemos dejar de hacernos la pregunta siguiente: Si tuvieras la oportunidad de viajar en el tiempo y cambiar el pasado, ¿lo harías?
Resultado de imagen de Lee Harvey Oswald sosteniendo su rifle de mira telescópica, en el 214 de Neely Oeste Street

Lee Harvey Oswald sosteniendo su rifle de mira telescópica, en el 214 de Neely Oeste Street 

Al Templeton regenta una hamburguesería de carretera. Un día como otro cualquiera, Jake Epping entra en la hamburguesería cuando el propietario le confiesa su secreto: en el almacén de su negocio hay una brecha espacio-temporal que conducie a la misma hora del mismo día de septiembre de 1958. Y al confesar esto al profesor, Templeton le pide si puede viajar al pasado por él y evitar el asesinato de John F. Kennedy. Al cree que tal acción evitaría grandes catástrofes mundiales en el futuro y que ejecutar un acto de este tipo sólo puede resultar beneficioso para la humanidad.
Resultado de imagen de Lee Harvey Oswald sosteniendo su rifle de mira telescópica, en el 214 de Neely Oeste Street

Lee Harvey Oswald 

Cuando Jake acepta, viaja al pasado adoptando la identidad “falsa” de George Amberson. La primera parada es un pueblo llamado Derry, un lugar que apesta. Jake evitará varios asesinatos antes de empezar a vivir hasta que pasen esos cinco años hasta llegar a noviembre de 1963. Un día, en su Ford Sunliner, un coche que le atrae desde el primer momento, recae en Jodie, un pequeño pueblo cercano a Dallas, donde se enamora de una bibliotecaria, Sadie. Ella descubre que George esconde algo, pero terminará adivinando que proviene del futuro. Incluso ella misma le ayudará a evitar la muerte de Kennedy y lo conseguirán, aunque Sadie no regresará al futuro con él, ya que perderá la vida por una bala de Oswald.
Resultado de imagen de Ford Sunliner

Ford Sunliner

Así que George sabe que tiene que volver al futuro, porque cada viaje al pasado es un reinicio y él sabe que puede devolver la vida a Sadie. Pero no es tan fácil: cada viaje al pasado es como volver a extender una cuerda nueva y todas estas cuerdas finalmente se terminan enmarañando. Jake/George vuelve a un mundo de 2011 (donde sólo han pasado dos minutos, aunque él ha vivido cinco años en el pasado) que parece sacado de la posguerra de una Tercera Guerra Mundial. Sabe que tiene que volver, pero esta vez no hará nada, ni siquiera se comprará ropa para no alterar nada del pasado.
Resultado de imagen de Depósito de Libros de Dallas, desde donde disparó Oswald

El tristemente célebre Depósito de Libros de Dallas, desde donde disparó Oswald

Cada vez que baja los escalones hacia el pasado, se encuentra con Míster Tarjeta Amarilla, un borrachín que siempre le pide un dólar, pero la tarjeta va variando de color. Este hombre intenta advertir a Jake de que no debe seguir su viaje en el pasado, de que no debe alterar nada, pero sus súplicas no son escuchadas, hasta que finalmente Jake descubre que las cuerdas se han enmarañado. Es encantador el encuentro entre una octogenaria Sadie y Jake en 2011. Hay que tener en cuenta que él ya ha reiniciado y ella no puede reconocerle, porque todo ha vuelto a empezar, pero a Sadie le suena su rostro, con esa sensación de déja-vu, “como si esto ya lo hubiéramos vivido” y entonces bailan “In the Mood” de Glenn Miller, su canción.
 
Es obvio que este libro es un análisis minucioso de los finales años cincuenta y primeros de la década de los sesenta. King nos deja con la boca abierta al describir lugares, situaciones y detalles que previamente han sido documentados de manera exquisita.

lunes, agosto 06, 2012

Dónde se han ido las mariposas

Hace siglos que no me cruzo con él, aunque es bastante posible que le vea un día de esta semana. No sé... Y le echo de menos, claro que sí. Pero no tanto como le echaba de menos hace unos meses si llevaba mucho tiempo sin encontrarme con él. Por no ver, no veo ni su coche, aunque se me ha pasado por la cabeza que quizás se haya tomado unas vacaciones. ¿Quién sabe? A mí no me importaría ir a navegar con él...
Quizás tenga que pensar mucho en él para cruzarme con él. Antes lo hacía, pero ahora... No sé, es diferente. A veces me acuerdo y sonrío con cariño, sin más. No siento los aleteos de miles de mariposas en mi estómago. De todas formas, siento como si todo lo que llevo dentro se hubiera dormido temporalmente, porque amor, lo que se dice amor, sigo sintiendo. Aunque siento que me falta algo, ciertamente.

domingo, agosto 05, 2012

Cuando la confianza decae

La confianza es cuestión de tiempo, aunque siempre hay personas que inspiran confianza casi desde el primer momento. Como él. En él confío tanto que no imagino lo contrario. Es curioso cómo en las últimas conversaciones que hemos tenido ha salido a relucir la confianza. Pero es obvio que yo confío en él desde el primer momento y creo que él confía en mí desde hace tiempo también. Además que se creó cierta complicidad que nos ha vinculado de una forma interesante. Porque desde aquella noche yo me siento muy a gusto hablando con él, riéndome con él y no me ruborizo con tanta facilidad. Quizás porque esa noche hablamos con el corazón en las manos. Y desde entonces ya no tuve que ocultar mis sentimientos. Sentimientos que siguen ahí, intactos, casi rozando la perfección. 
Pero la confianza de la que quería hablar se refiere a otras personas. Una fue las últimas semanas, cuando una compañera de trabajo que hace una semana compartía oficina conmigo y ya no me falló. Llevaba fallando últimamente mucho, yo hablaba con ella cuando estábamos solas, pero ella se cerraba en su mundo. Recuerdo haberle dicho que si tenía algún problema podía confiarlo. Y la confianza falló, falló cuando acudió en dos ocasiones a un ajeno y tenía que haber hablado con sus compañeras (lógicamente por una cuestión laboral). Pasó lo que al final ocurrió: ella seguía fallando y la confianza no tenía visos de aparecer en el horizonte. ¡Cómo cambian las cosas de una semana a otra...! El lunes pasado ella venía a la oficina, mañana ya no vendrá.
La otra persona cuya falta de confianza me derrumbó por completo es anterior en el tiempo y en el espacio. Recuerdo su pregunta como si fuera hoy, aunque es cierto que no fue una pregunta sino más una afirmación. Pero lo suficiente para comprender que esa persona, al plantearme esa cuestión, había dejado de confiar en mí. Dolió en ese momento, claro que dolió, pero unos días después he comprendido que una persona que duda de tu confianza no se la merece. Esto lo he estado dando vueltas esta semana. Y no, creo que esta persona no volverá a contar con mi confianza. Hay cosas que duelen demasiado.
Al menos siempre me quedarán otras personas dignas de confianza. Y él es alguien en quien confío muchísimo. Conociéndole, sé que él no me fallará. Ni siquiera me ha fallado cuando me he enfadado con él. A veces creo que es un santo. No, él no es una persona de las que fallan, es más alguien con quien siempre se puede contar. Y es adorable.
Anoche no le vi porque no salí al final. Y me pesa no haberme perdido en esos ojos negros.

sábado, agosto 04, 2012

Ese hormigueo... otra vez

Vuelvo a sentir cierto hormigueo cuando pienso en él, ante la perspectiva de encontrarme con él esta noche. No es tan intenso como hace unos meses y demasiado controlable, tanto como para marcharme en el momento más inesperado... como la última vez.

Esta semana han pasado cosas, y además han sido cosas muy importantes, así que apenas he tenido tiempo para dar mis impresiones, que tampoco quiero dejar plasmadas por aquí. Ha ocurrido algo que no ha pasado desapercibido emocionalmente, aunque fuera algo indirecto. También es agosto, por lo que estoy hasta arriba de trabajo y llego tarde a casa. Muy a mi pesar, que ahora que tengo cerca a mi sobrina podría regresar antes para cogerla en brazos durante unos minutos.

Vuelvo a él. Le llamé el lunes, si mal no recuerdo. Y parece que fue hace siglos. Adoro escucharle. No sé si le veré hoy, porque aún no tengo claro si saldré. A veces tengo esa necesidad de descansar y dormir. Así que a medianoche decidiré si salgo o no.

viernes, agosto 03, 2012

Situaciones límite


La jornada que ha terminado ya ha sido dura, demasiado dura. Pero lo que ha ocurrido hoy era necesario. Sólo que a veces ciertas situaciones nos hunden la moral un poco. Espero que, al menos, sea algo más llevadero mañana.

jueves, agosto 02, 2012

Qué extraña armonía


Son muchos los días en que pienso en él. Como hoy. Aunque sé que, pese a que sea jueves, no me encontraré con él porque ya no hago parada de rigor, sino que voy directamente a casa. Apenas me cruzo con él, aunque no me importaría. Es curioso, porque cuando estaba enfadada entonces sí que me cruzaba a menudo con él. ¡Qué armonía más curiosa!
Supongo que a veces le echo mucho de menos.

Hora de dormir

Cada noche el sueño me pilla más temprano. También es cierto que últimamente el cansancio mental es más alto. Debería ir a dormir.
Últimamente vuelvo a acordarme mucho de él. No sé por qué. No pienso todos los días en él, pero sí es cierto que a veces le recuerdo con cierta añoranza. No creo haberme desenamorado, pero sí es cierto que sus recuerdos son demasiado nítidos, aunque últimamente no le vea.
Cuando le llamé hace unos días me sentí a gusto hablando con él y, de hecho, cuando hablo con él nunca quiero colgar, me siento muy cómoda, como si le conociera desde hace mucho tiempo.

miércoles, agosto 01, 2012

Comenzando agosto


Agosto no empieza con muy buen pie. No, porque mañana será un día "grave", pese a que me encuentre en Ezcaray. Todo se verá, yo ya sé lo que va a ocurrir. Me da pena, pero es lo que hay.

Hoy ha sido el cumpleaños de mi padre, así que hemos estado de celebración.

Empiezo el mes de agosto pensando en él... Es como si me hubiera vuelto a 'tocar' el fin de semana pasado. No me lo encuentro, aunque no me importaría. Él siempre me hace sonreír.

martes, julio 31, 2012

Tanto tiempo que seguir

He llegado a casa tarde, muy tarde. Pero no importa, porque las últimas horas las he pasado con mi cuñada y mi sobrina.
Necesito una tarde libre para tumbarme al sol y olvidarme un poco de todo. Hoy no sé lo que ha ocurrido, pero entre cerveza y cerveza me han dado las uvas.
Al menos, se agradece llegar a casa y tener de nuevo internet. Una WiFi de verdad, desde la que poderme descargar cosas sin límite.

Anoche volví a soñar con él. Y ahora necesito descansar.

lunes, julio 30, 2012

Tan dulce

Estoy tumbada en mi cama, sin acceso a internet, excepto por el móvil. Creo que será la última noche sin internet porque me están poniendo la red WiFi del pueblo, lo que no está mal.
Pero hoy quería escribir, porque cuando me marchaba me he acordado de llamarle. Adoro su voz y su forma de hablar. Es cierto que ahora me mantengo más reservada y creo que eso él lo nota. Aún resuena su voz diciéndome que hay confianza. Claro que hay confianza... Es alguien muy dulce y... anoche volví a soñar con él.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

¿Tanto hemos cambiado?

Anoche comprendí una cosa: ya no me siento obligada a llenar los tiempos muertos, y llamo tiempos muertos a esos espacios de silencios que a veces pueden resultar incómodos, aunque cuando él está cerca ningún silencio es incómodo. Pero ayer no hablaba tanto y le observaba más. Estaba guapísimo, pero me guardé para mí misma mis percepciones. Posiblemente él lo notara, es demasiado perspicaz. Pero me guardé mis impresiones. 
¿Le sigo queriendo? Es obvio, si no... no escribiría sobre él ni sobre los momentos que comparto con él. Sólo tuve que mirarle a los ojos para sentirme 'tocada', pero de algún modo sigo encontrándome dolida. No he olvidado. Me fui porque me acordé de ciertos momentos de los últimos meses, porque si en ese momento no hubiera recordado es muy posible que me hubiera quedado más. Hay algo que me impulsa a acercarme a mí, pero ahora también hay algo que me hace salir huyendo. No salí huyendo anoche, sólo que no quería más fiesta. No quería compartir más cervezas con él. No quería mirarle a los ojos y recordar instantes que no quería recordar.
Está bien así. Una cervecita junto a él y a casa. Sigo queriéndole. Si quito las capas que se han ido amoldando en mi corazón en los últimos meses, sé que al final sigue estando esa semilla del amor que aún siento por él. Sólo que cada vez me cuesta más hacerla aflorar, por lo menos en su presencia.
Él es adorable. Lo sigo pensando. Sólo tengo que mirar a sus ojos para redescubrir el mundo mágico que ahora intento ignorar.

domingo, julio 29, 2012

El día después


Me pregunto si él notaría que nos encontramos en dos universos completamente distantes. Cinco minutos más tarde de haber aparecido, estaba deseando marcharme. No es que me sintiera incómoda, porque no es eso, simplemente quería desaparecer, no estar allí. Y me marché antes de ir al siguiente bar. Me pregunto si a él le extrañó o no. De haber sido hace unos meses, no me hubiera marchado como si me persiguiera el diablo. De haber sido hace unos meses tampoco hubiera saltado que quería irme a una ciudad a conocer a alguien. Es el fruto de la indiferencia.
Claro que sigo sintiendo algo muy bonito por él, pero ese algo se ha visto atenuado por otras cosas posteriores, se ha visto bloqueado por el dolor de los últimos meses, y no hay forma de que vuelva a aflorar. Le miro y me sigue desbordando el cariño hacia él, pero ya no sale de mí decirle que está guapísimo ni me apetece tocarle el pelo... Y eso que anoche estaba divianamente guapo, pero eso sólo queda para mí.


sábado, julio 28, 2012

Hora de marchar

Hay días que pasan volando, sobre todo cuando estoy cerca de esa personita que está con nosotros desde hace tan pocos días. Es adorable, así que he pasado cerca de ella el máximo tiempo que he podido.
Creo que la próxima semana regresaré al adsl, porque internet móvil me va cada vez peor. Y la verdad es que prefiero pagar un poco más pero conducir por una autopista y no por una comarcal. Ya lo he probado, ya sé cómo va y no lo quiero.
Debería estar ya en la calle, pero quería hablar de él. Quizás le vea esta noche, pero lo que tenía que decirle ya se lo he contado esta mañana. Me urgía hablar con él, pues las buenas noticias -pienso- se deben decir cuanto antes.
Es hora de marchar.

viernes, julio 27, 2012

Llegada a casa

Paula ya ha llegado a casa. Está preciosa. Son días de muchas emociones.

jueves, julio 26, 2012

Momentos de felicidad

Ha sido un día cargado de emociones... Demasiados nervios y mucha alegría. Para compartir, las alegrías han de compartirse.
Hablando de compartir, también se lo he dicho a él. No podía aguantar sin comunicarle tan grata noticia.

Hoy he vivido momentos mágicos. Para disfrutar.

A mi sobrina la he visto en una foto de móvil. Preciosa. Tengo unas ganas de cogerla en brazos...

miércoles, julio 25, 2012

Paula

Entre las siete y las ocho de la tarde veía el mundo por primera vez Paula. Todos esperábamos tan ansiado momento, desde esta mañana. Pasaban de las ocho cuando he recibido la llamada que me transmitiría tan feliz noticia.
La pequeña Paula ya está aquí. Tengo unas ganas de conocerla...

Ya no es tiempo para los sueños


Efectivamente... ya no es tiempo para los sueños.

Escucho su voz y me agrada esa voz tan dulce. Pero ya no hay música. Algo se ha desvinculado. Hoy he hablado dos veces con él, se siente cierta complicidad, nos reímos juntos, hay confianza, pero falta algo, falta esa música que antes existía y ya se ha difuminado. Me pasaría horas escuchándole y me da la sensación de que él también se encuentra cómodo hablando conmigo, pero siento que se ha perdido algo entre los dos.
En los últimos meses han ocurrido cosas. Dolorosas muchas de ellas, tranquilizadoras otras. Y al ocurrir todo lo que ocurrió algo se ha perdido. Al menos, por mi parte. Aunque apenas se perciba. Al final, él también lo terminará notando. Algo ha cambiado en mí y eso ya no tiene vuelta de hoja.

Ya no suena la música que sonaba entonces. He olvidado los sueños en los que aparecía él. Si algún día volviera la música, él también retornaría, junto a los sueños. Aunque, a estas alturas, lo veo poco probable. Mi corazón desconfía...

martes, julio 24, 2012

Cuando la perspectiva cambia

Ahora que parece estar todo en orden... aunque desconozco hasta cuándo... apetece desvariar un poco. Digo que está todo en orden porque ya tengo otro pincho de internet, aunque sigo sin poder cargar la página de facebook. A ver cuánto tiempo tardo en poner de nuevo adsl.

Dejando aparte los aspectos técnicos del portátil, que aunque no tuviera internet seguiría escribiendo, sigo dando vueltas a la idea de que él ya no significa para mí lo que significaba hace unos meses. Sé que si viniera me dejaría querer, pero veo imposible que se recupere todo aquel amor que sentía por él. Lo cierto es que también veía lejano el día en que todo sentimiento llegara a difuminarse y está ocurriendo en estos momentos.
Como decía anoche, le sigo queriendo, pero le quiero de otra manera diferente. ¿Qué ha cambiado? Supongo que ha sido mi manera de ver las cosas. Pero ese plano diferente vino motivado por algo, posiblemente porque descubrí una persona que no conocía, una parte de él que no me gustaba, pero también fueron sus duras palabras. El dolor no tiene vuelta de hoja, es imborrable, y ahí están esos dos terribles meses en que pasaba las noches en vela reflexionando sobre todo. A partir de entonces, era más yo y él era menos el centro del universo. Y entonces me fijaba en otras personas, porque en definitiva me había quitado la venda de los ojos. Veía el mundo sin él y, en cierto modo, me gustaba, porque al final no estaba vacío del todo (que era lo que más temía), no estaba vacío porque lo llenaba yo. Entonces comprendí que ya no pensaba tanto en él, sino que pensaba más en mí misma y en la manera de hacer que mi mundo fuera perfecto... sin él. 
No fue algo consciente, no fue algo que hiciera a propósito. Sin más ocurrió. Y ahora me pregunto qué ocurriría si él hiciera algo mañana, algo que me confundiera. Supongo que rompería el frágil equilibrio creado en los últimos meses. Pero también es cierto que mi corazón está algo más endurecido. Él ya me ha hecho daño una vez. Sólo que él desconoce todo esto, él no sabe que me encuentro navegando en un océano mucho más amplio que antes y que no tengo intención de volver la vista atrás.
Sin más. Le sigo queriendo... aunque de otra manera. 

lunes, julio 23, 2012

Buscando un sentido

Aun sigo sin comprender que es lo que me ha ocurrido en las ultimas semanas. Emocionalmente lo pase mal, pero ¿tanto como para que me resulte tan indiferente? Quizás no sea tanto indiferencia. Le sigo queriendo, pero quizás es otra manera diferente de querer. No me apetece pensar en ello. Es mejor así. Es tarde...

domingo, julio 22, 2012

Nos volveremos a ver

Hace dos días recibí un correo electrónico que me emocionó bastante, tanto como para que los ojos se me anegaran en lágrimas. Lloré porque me sentí muy identificada con todas y cada una de las palabras que leí. Esperé unos días antes de contestar, sabiendo que mi respuesta también iba a estar cargada de emoción.

¿Qué se creó en Burgos? ¿Qué vínculo tan especial se formó allí? Creo que aún no están inventadas las palabras para describirlo. Que hay algo especial, eso es obvio. Es algo mucho más intenso que una amistad. Algo que no se puede perder.
¿Cómo cada uno de nosotros, de lugares tan dispersos, de pensamientos tan diferentes... llegamos a congeniar tan bien? Cuando pienso en ellos se me pone la piel de gallina. Si tengo un día triste sólo tengo que recordar nuestras vivencias, nuestras risas, nuestras conversaciones en Burgos y con esos recuerdos me encuentro sonriendo.
Nos volveremos a encontrar, seguro.

Bajo el sol

El perro adora estar en el jardín, pero a la sombra. Anda que no sabe... No se aparta de mi vera, pero mientras yo me encuentro al sol, el perrito se queda bajo la sombra proyectada por los arbustos. Hoy hace un magnifico día de sol y piscina.

Cuando el amor no se alimenta...

Últimamente una parte de mí se niega a pensar en él. En todo lo que ha significado para mí en los últimos años y en todo lo que pudo haber sido. Ni siquiera siento el vacío. Es como si una parte de mí bloqueara todo lo que llega de él. Sigo sintiendo algo, pero ya no pierdo la cabeza por él. Siento algo parecido al cariño, sin más. 
Creo que él cruzó unos límites en el mes de mayo. No me di cuenta entonces, pero al haber despertado a ese monstruo de nombre "dolor" cruzamos a otro nivel para el que no estábamos preparados. Ahora, unos meses después, soy consciente de ese dolor, de despertar cada mañana y echarme a llorar, de llegar a casa cada noche y negarme a escribir. 
De repente, él ya no es el centro de mi universo, se ha convertido en alguien secundario y ha dado paso a mi indiferencia. Yo no me propuse, en ningún momento, dejarle de querer -y de hecho, a mi manera, sigo queriéndole-, pero es obvio que se ha difuminado parte de ese amor que hace unos meses sentía por él. No me lo propuse y, cuando me paro a pensar en ello, soy incapaz de rebuscar el momento preciso en que algo cambió en mí.
Creo que fue el instante en que las lágrimas silenciosas surcaban mis mejillas y él estaba a un palmo de mí, que sólo tenía que haber alzado la mano para tocarle. Ese instante en que él ni siquiera percibió lo que ocurría a su lado. En ese momento algo muy frágil se destruyó. A veces, cuando pienso en ello, recuerdo que ahí aún no era consciente del huracán que iba a cernirse sobre mí en los próximos meses.
El sentimiento se ha ido evaporando con cada día que él no daba un paso para arreglar la situación. Fui yo la que se acercó a él para decirle que no quería estar enfadada con él. ¿Y...? Me quité un peso de encima, pero descubrí que él ya no significaba todo lo que era para mí antes. Ha desaparecido el amor. Sin proponérmelo, de repente él es una persona más que puedo encontrarme por la calle, pero ya no puede llegar a mi corazón.
Tarde o temprano era algo que tenía que ocurrir. Cuando una planta no se riega termina muriendo. Cuando el corazón no se alimenta deja de sentir. Como él no da nada de sí mismo terminaría por perder el interés, que en definitiva es lo que ha ocurrido. Quizás haya ayudado la aparición de alguien, pero eso será otra historia. 

Antes de perderme en los sueños


No he salido. Al final, este fin de semana será de descanso total.
Últimamente apenas puedo escribir aquí, pero no es porque no quiera, sino por problemas técnicos. Creo que no tardaré en volver a instalar el adsl, porque es cierto que ahora tengo la microSIM, pero sólo me funciona en el iPad. Creo que mi pincho se ha estropeado y ahora estoy usando el de mi hermano pequeño. Será algo que solvente el lunes sin falta.

A veces me acuerdo de él. Al mediodía imaginaba dónde podía estar, me lo imaginaba en un lugar y con varias personas. Pero también es cierto que me encuentro algo indiferente. Sigo haciéndome preguntas. Sigo preguntándome qué ha cambiado dentro de mí. En realidad ya lo sé, pero no quiero decirlo en voz alta.

Creo que debería ir a dormir.

sábado, julio 21, 2012

Tantos minutos evaporados en cuestión de segundos


Siento que en las últimas semanas algo ha cambiado. Algo de verdad. Sin proponérmelo él ya es alguien ligeramente cercano, pero no tanto como antes. Me resulta un tanto indiferente. Siento que algo ha cambiado en mi interior. Aunque todavía sigo queriéndole mucho, ya no existe un sentimiento tan intenso como antes. Supongo que me hizo tanto daño que inconscientemente aparté de mí todo aquello (o a quien) me provocaba ese dolor.
Ayer ya fui consciente de ello, cuando le llamé y no sentí que el corazón me palpitaba con más fuerza ni un ligero temblor que antes sentía en la boca del estómago. Ya no. Ayer le llamé porque siento que me llevo bien con él, pero ahí termina todo. Adoro hablar con él y siento que siempre termino aprendiendo algo de él, pero ya no es lo mismo. Ya no hay mariposas. Sin quererlo, me encuentro un tanto indiferente. Supongo que cuando una persona no da nada terminamos desinteresándonos. ¿Qué hará él cuando descubra esta indiferencia?
El cariño sigue ahí, obviamente. Pero es un tipo de cariño distinto. No veo nada más allá.
¡Qué extraña me siento! Me pregunto si volvería el sentimiento de los últimos años si él hiciera algo. Lo cierto es que ha sido algo que no he planeado, que no he decidido yo. Supongo que un buen día mi corazón dijo "basta". Ha sido así. Aunque alguna vez intentara distanciarme de él, nunca he planeado seriamente alejarme de él.
Ni siquiera siento la pérdida que tanto temía, ni siquiera el vacío. Siento que él sigue ahí, sólo que mis ojos miran desde una perspectiva diferente.

Debería ir a dormir. Hoy sí que necesito un profundo descanso. Ya sabía yo que la semana pasada me terminaría pasando factura. No fue a principios, sino a mediados. Y aquí estoy, pensando en él y preguntándome qué ha cambiado en mí. Yo me veo igual, sólo que con tintes diferentes.

viernes, julio 20, 2012

Cansancio

Me encuentro infinitamente cansada. Ayer me quedé dormida antes de cenar y ahora, si tuviera una cama cerca, volvería a caer. Yo creo que es la repercusión posterior a la semana en Burgos. Ya sabía que el cambio me iba a afectar.
Pero tanto...

Además, hoy llegaré tarde a casa.