viernes, mayo 25, 2012

El momento que pasó

Últimamente vuelvo a escribir más a menudo que las últimas semanas. Sé que inevitablemente y en muchos momentos el recuerdo de esa persona que tanto ha pesado en mí en los últimos meses estará muy presente. Pero intentaré, por todos los medios, que apenas se note.
Hablar de él me duele, me lacera lentamente, por eso evito muchas veces hacer alusiones a su persona. Es todo demasiado reciente.
Amor... sigo sintiendo amor, y si no sólo he de recordar cómo me ha afectado verle pasar esta tarde. Cuesta mucho mostrarse indiferente ante la persona que quieres. Al final, será el tiempo el que lleve al olvido. O se intentará.

Tendré que ir a dormir.

jueves, mayo 24, 2012

Si no te lo esperas

Intento que no me afecte, pero me afecta. Acaba de pasar por aquí, con el coche, de color rojo, con alguien... No quiero que me afecte, mejor hubiera sido que me hubiera marchado a tomar una cerveza a la ermita. Ahora me encuentro tocada. Es inevitable, ya que encontrarse aquí es relativamente fácil. Lo que no quiero es que me afecte. Al menos, espero que el no me haya visto.

Tempranillo's time

Me gusta la terraza del Tempranillo. Se está bien al sol. Me quedan veinte minutos para disfrutar de esto, aunque también es cierto que mañana a esta hora tendré libre y podré disfrutar de una tarde soleada (espero) en plena naturaleza. Me quedaría toda la tarde aquí.

2º Día en Londres: La City y travesía por el Támesis


London Bridge

El segundo día en Londres tuvo un enorme contenido histórico, sobre todo al visitar uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad: la Torre de Londres, y uno de los símbolos que caracterizan Londres: el Puente de Londres.



El distrito financiero de Londres ocupa el lugar del asentamiento romano originario. Su nombre completo es City of London, pero se lo conoce como 'la City'. Gran parte de la antigua City desapareció durante el Gran Incendio de 1666 y la IIª Guerra Mundial.
Actualmente se mezclan modernas oficinas con bancos con vestíbulos de mármol y majestuosos pilares. Es este contraste entre el estilo victoriano y el moderno lo que otorga a la City un carácter especial. A pesar de su intensa actividad diurna, son pocas las personas que viven en la zona desde el siglo XIX, cuando era uno de los principales centros residenciales de Londres. Las iglesias, muchas de Christopher Wren, son el único vestigio de aquellos tiempos.
La City es el distrito financiero de Londres, donde se encuentran importantes instituciones como la Stock Exchange y el Bank of England. En contraste con estos edificios de los siglos XIX y XX, existen otros más antiguos. Un paseo por la City es, en parte, un peregrinaje por las visiones arquitectónicas de Christopher Wren, el arquitecto inglés más sublime y prolífico. Tras el Gran Incendio de 1666, supervisó la reconstrucción de 52 iglesias de la zona, de las que se conservan suficientes para atestiguar su genio.

Aquí se encuentra St Paul’s Cathedral. La obra maestra de Wren aún domina el horizonte de la City. Tras el Gran Incendio de Londres de 1666, la catedral medieval de St Paul quedó en ruinas. Las autoridades encargaron su reconstrucción a Christopher Wren, pero sus ideas se toparon con una considerable resistencia por parte del conservador deán. El gran proyecto de Wren de 1672 fue rechazado y finalmente se aprobó otro más sencillo de 1675. Sin embargo, la concepción de Wren se impuso, como demuestra la grandeza de la actual catedral.
Las dos torres de la fachada oeste no estaban incluidas en el proyecto original de Wren, pero las añadió en 1707, cuando tenía 75 años. Ambas están diseñadas para instalar relojes. El pórtico oeste consta de dos hileras de columnas, en vez de una, como era el deseo de Wren.
La cúpula de St Paul, con sus 110 metros de altura, es la segunda más grande del mundo, tras la de San Pedro del Vaticano. Es espectacular.
Quien visita la catedral de St Paul se siente de inmediato impresionado por su interior, bellamente ordenado y extremadamente espacioso. La nave, los cruceros y el coro están distribuidos en forma de cruz, como en una catedral medieval, pero la visión clásica de Wren se impone sobre esta conservadora planta, impuesta por las autoridades de la catedral. Ayudado por los mejores artesanos de la época, creó un interior de grandiosa majestuosidad y esplendor barroco, perfecto para las grandes ceremonias a las que serviría de escenario, como el funeral de Winston Churchill en 1965 y la boda del príncipe Carlos y Lady Diana Spencer en 1981.

También se ubica aquí la iglesia de St Mary-le-Bow. Toma el nombre de los arcos (bow) de su cripta normanda. Cuando Wren reconstruyó el edificio (1670-1680) tras el Gran Incendio, mantuvo esta peculiaridad arquitectónica en los elegantes arcos del campanario. La veleta, que data de 1674, es un enorme dragón. La iglesia fue bombardeada en 1941 y sólo quedaron en pie el campanario y dos muros exteriores. Restaurada entre 1956 y 1962, sus campanas (las históricas Bow Bells) volvieron a ser fundidas y colgadas. Su tañido es muy importante para los londinenses: sólo los nacidos dentro de su radio de acción pueden considerarse auténticos cockneys (auténticos londinenses).

St Nicholas Cole fue la primera iglesia que Wren construyó en la City, en 1677; tuvo que ser restaurada tras la IIª Guerra Mundial. En St James Garlickhythe se exponen peculiares vainas de espada y percheros bajo un elegante chapitel de Wren de 1717.

St Stephen Walbrook está considerada como la iglesia parroquial de la alcaldía. Fue construida por Christopher Wren entre 1672 y 1679. Los expertos la consideran su mejor iglesia de la City. La cúpula fue una especie de ensayo para la de St Paul. Su amplio interior con columnas es una sorpresa, en contraste con su sencillo exterior. Tanto el doselete de la pila bautismal como el del púlpito están decorados con exquisitas tallas que contrastan con la sencillez del enorme altar en piedra blanca de Henry Moore (1987). Sin embargo, el detalle más entrañable es un teléfono en una urna de cristal, homenaje al sacerdote Chad Varah quien, en 1953, fundó los Samaritanos, una organización de personas especializadas que aconsejan por teléfono a cuantos lo necesitan. El martirio de San Esteban es obra del famoso pintor estadounidense Benjamin West, que ingresó en la Royal Academy en 1768.

St Magnus the Martyr ha estado ocupado por un templo desde hace más de mil años. Su santo patrón, San Magnus, conde de las islas Orcadas y famoso dirigente noruego cristiano, fue brutalmente asesinado en 1116. Cuando Wren construyó esta iglesia (1671-1676), se encontraba a los pies del antiguo London Bridge, hasta 1738 el único puente que atravesaba el río de la ciudad. Irremediablemente, cualquiera que se dirigiera al sur tenía que pasar junto al magnífico pórtico de Wren. Son interesantes los instrumentos musicales tallados que decoran la caja del órgano. El púlpito de Wren, colocado sobre un fino pie, fue restaurado en 1924.

El interior y el ala este de la iglesia de St Mary-at-Hill fueron de los primeros diseños de iglesia realizados por Wren (1670-1676). Su planta de cruz griega era un prototipo para St Paul. Irónicamente, los delicados estucados y el rico mobiliario del siglo XVII, que habían sobrevivido al afán victoriano por la redecoración y a las bombas de la IIª Guerra Mundial, fueron destruidos en un incendio en 1988. Restaurados con su apariencia original, una bomba del IRA los volvió a dañar en 1992.

La iglesia de St Margaret Pattens, construida también por Wren (1684-1687), recibió el nombre de un tipo de chanclo fabricado en las cercanías. Sus paredes de piedra de Portland contrastan con el estuco georgiano de la fachada principal. Conserva bancos con dosel del siglo XVII y una pila bautismal.

La primera iglesia ubicada en All Hallows by the Tower era sajona. El arco del extremo suroeste, con losas romanas, data de esa época, así como algunas cruces de la cripta, donde también hay un enlosado romano. Se ha remodelado gran parte del interior, pero queda un relieve en madera de tilo de una pila bautismal tallada por Gibbons en 1682. John Quincy Adams se casó aquí en 1797, antes de convertirse en presidente de Estados Unidos, y Samuel Pepys contempló el Gran Incendio desde su torre.  

El templo de Mitra es un importante vestigio romano puesto al descubierto por una bomba de la IIª Guerra Mundial.

El College of Arms recibió su cédula real en 1484 de manos de Ricardo III. Sigue en activo y evalúa la legitimidad de las solicitudes de escudos de armas británicos.

El Apothecaries’ Hall es un importante edificio que data de 1670. Desde la época medieval en Londres existen asociaciones que protegen y regulan los distintos oficios. La Society of Apothecaries se fundó en 1617 para agrupar a las personas que peparaban, prescribían o vendían medicinas. Tuvo algunos alumnos sorprendentes, como Oliver Cromwell y el poeta John Keats. Hoy casi todos sus miembros son médicos o cirujanos.

Fishmongers’ Hall representa al gremio de los pescaderos que, fundado en 1272, es uno de los más antiguos. El alcalde Walworth, miembro de esta asociación, mató a Wat Tyler, líder de la revuelta campesina de 1381. El edificio aún cumple su cometido: todo el pescado que se vende en la City debe ser inspeccionado por sus funcionarios.

Skinners’ Hall es la lonja del gremio de peleteros. Es de estilo italiano y data del siglo XVIII. Lombard Street recibió el nombre de los banqueros italianos procedientes de Lombardía, que se establecieron en esta calle en el siglo XIII. Sigue siendo un centro bancario.

Old Bailey es una famosa y turbia calle relacionada con el crimen desde épocas remotas. En 1907 se construyeron en ella los nuevos Central Criminal Courts, en el lugar donde estaba la cárcel de Newgate; en días especiales del calendario legal los jueces aún portan pequeños ramilletes como recuerdo de aquella época. Al otro lado de la calle, el pub Magpie and Stump sirvió “desayunos de ejecución” hasta 1868, cuando se abolieron los ahorcamientos a las puertas de la prisión. Las salas de justicia están abiertas al público durante las vistas.

Aquí se encuentran además el Bank of England, que alberga un museo dedicado a la historia del sistema financiero inglés, y la Royal Exclange (la Bolsa), que desde su fundación en la época Tudor ha sido el corazón del comercio de Londres.
El Banco de Inglaterra se fundó en 1694 con el objetivo de conseguir dinero para financiar campañas bélicas en el extranjero, y creció hasta convertirse en el banco central de Gran Bretaña, donde además se emite papel moneda. Sir John Soane fue el arquitecto del primer edificio del banco, del que sólo se conserva la fachada. El resto fue demolido en la década de 1930 para ampliarlo. Se ha llevado a cabo una reconstrucción del proyecto de Soane de 1793 y se ha destinado a museo, donde se exponen lingotes de oro, objetos de plata y un suelo de mosaicos romano descubierto durante las obras. El museo muestra el funcionamiento del banco y su sistema financiero.
La Royal Exchange (la Bolsa) fue fundada por Sir Thomas Gresham, comerciante y cortesano isabelino, en 1565, como centro de intercambios comerciales. El edificio original ocupaba un amplio patio donde los comerciantes y mercaderes realizaban las transacciones. Isabel I le concedió el título de real y es uno de los lugares donde se anuncia la proclamación de nuevos reyes. El edificio actual data de 1844 y es el tercero que ocupa el lugar desde la época de Gresham. Los primeros aseos públicos de Gran Bretaña se construyeron en su patio delantero en 1855, sólo para hombres.

Además en las inmediaciones se ubica la Mansion House. Es la residencia oficial del Lord Mayor (el alcalde de Londres). Se terminó en 1753, según los planos de George Dance el Viejo. Su fachada de estilo paladiano con seis grandes columnas corintias es una de las estampas más características de la City. Las estancias oficiales tienen el esplendor y la dignidad propias del cargo del alcalde, siendo una de las más espectaculares el Egyptian Hall (Salón Egipcio), de 27 metros.
Antiguamente el edificio incluía once celdas, que hoy se encuentran en el Museum of London, que recuerdan la función de juez municipal de la City que tiene el alcalde. Emmeline Pankhurst, conocida sufragista de principios del siglo XX, estuvo presa aquí.


Tower of London

Cogimos el metro hasta Tower Hill. La Torre de Londres aparecería magnífica ante nuestros ojos. Y, pese a las filas de gente, entramos rápido. La Torre de Londres, pese a lo que dice su nombre, no es en realidad una torre, sino una especie de castillo vigía que ocupa una zona estratégica junto al Támesis.
Antes de la visita, yo siempre había escuchado la leyenda de que el fantasma de Ana Bolena, una de las mujeres de Enrique VIII, se paseaba por sus pasillos y corredores portando la cabeza en las manos. Lo cierto es que Ana Bolena fue decapitada en la Torre de Londres.

Durante gran parte de sus 900 años de historia, la Torre de Londres ha provocado temor. Todos los acusados de traición u ofensas al rey eran encerrados entre sus muros. Unos pocos afortunados vivieron con relativa comodidad, pero la mayoría hubo de soportar condiciones espantosas. Muchos no sobrevivieron y otros sufrieron torturas antes de ser ejecutados en la cercana Tower Hill.


Beefeater

Hay un total de 35 Beefeaters o alabarderos que protegen la Torre y viven en ella.


Queen's House

Nada más entrar se encuentra la Queen’s House, que es la residencia oficial del gobernador de la Torre.


Cuervos

Los residentes más famosos de la Torre son la pequeña colonia de cuervos. Se desconoce cuándo se instalaron en ella, pero la leyenda dice que el día que la abandonen el reino se derrumbará. Sin embargo, tienen parte de sus alas cortadas, lo que hace imposible su huida. El Ravenmaster, uno de los alabarderos, cuida de ellos. Un pequeño monumento en el foso recuerda a los cuervos muertos en la Torre desde la década de 1950.


Puerta de los Traidores desde el Támesis

El Palacio Medieval se construyó a petición de Enrique III en 1220. Su hijo Eduardo I lo amplió y añadió la Traitors’ Gate. Los presos, muchos de ellos camino de su muerte, accedían a la Torre en barco por la Puerta de los Traidores.


La Bloody Tower está relacionada con la desaparición de dos príncipes en 1483. Uno de los mayores misterios de la Torre gira en torno a dos jóvenes príncipes, hijos y herederos de Eduardo IV. Su tío, Ricardo de Gloucester, los encerró en la Torre cuando su padre murió en 1483. Nadie los volvió a ver y Ricardo fue coronado a finales de ese mismo año. En 1674 se encontraron cerca de la Torre los esqueletos de dos niños.

La Wakefield Tower formaba parte del palacio medieval y, tras su restauración, ha recuperado el aspecto del siglo XIII.


White Tower

La White Tower (30 metros) fue la construcción más alta de Londres cuando se finalizó su edificación en el año 1097. En su interior alberga la Chapel of St John, cuya piedra se trajo desde Francia.
La White Tower es el edificio más antiguo que se conserva en la Torre. Fue comenzado por Guillermo I hacia 1070 y terminado antes de 1100. Durante siglos sirvió como armería, y gran parte de la colección nacional de armas y armaduras se albergó aquí. En la década de 1990 muchas colecciones se trasladaron a los museos de la Royal Armouries en Leeds o Portsmouth, pero las piezas más históricas, sobre todo las relacionadas con la historia de la Torre, permanecen aquí. El espacio extra permite mostrar mejor los objetos y las características arquitectónicas del propio edificio.

La Royal Castle y la Armour Gallery son dos estancias que se encuentran en la White Tower y eran las principales salas ceremoniales del castillo normando original. La Royal Castle es la menor, probablemente una antecámara del salón de banquetes contiguo, y contiene exposiciones sobre la historia de la White Tower. Linda con St John’s Chapel, la capilla normanda que ha sobrevivido casi intacta, con un sólido interior de escasa ornamentación. Las dos salas principales tenían originalmente el doble de altura. Aquí se exponen armaduras de las épocas Tudor y Estuardo, incluidas tres realizadas para Enrique VIII y una para su caballo. Una armadura de Carlos I está decorada con pan de oro.
La Ordnance Gallery se creó en 1490, cuando se levantó el techo. Se usaba como almacén, y en 1603 se añadió un nuevo suelo para guardar pólvora: en 1667 había unos 10.000 barriles en la Torre. Entre las piezas destacan unos paneles dorados y adornos de la barcaza del jefe de Artillería, construida en 1700.
La Small Armoury pudo ser originalmente una zona de vivienda; tiene trazas de la chimenea más antigua que se conoce en Inglaterra. Pistolas, mosquetes, espadas, picas y bayonetas están colocados sobre muros y paneles siguiendo elaborados patrones simétricos, basados en el tipo de exposiciones que era popular en las armerías de la Torre de los siglos XVIII y XIX. Se mostraban en la Grand Storehouse hasta que se quemó en 1841. Se pueden ver las armas tomadas a los hombres que planearon asesinar a Guillermo III en 1696. También se guarda un bloque de madera cortado en 1747 para la ejecución de Lord Lovat, el último decapitado en público en Inglaterra. La cripta alberga una tienda.


The Line of Kings son diez tallas a tamaño natural de destacados monarcas ingleses, vestidos con armadura y a lomos de un caballo. Ocho de ellas, originarias de la época Tudor, adornaban el palacio real de Greenwich. Dos más se añadieron en 1660, año en que se llevaron a la Torre para celebrar la restauración de Carlos II. En 1688 se encargaron 17 caballos y bustos nuevos, algunos al gran escultor Grinling Gibbons.
En la Jewel House se guardan las magníficas joyas de la Corona. Esta colección está formada por coronas, cetros, orbes y espadas utilizados en coronaciones y ceremonias oficiales solemnes. Su valor es incalculable, pero resulta insignificante comparado con su enorme importancia histórica y religiosa. Gran parte de las joyas data de 1661, año en que se elaboraron con motivo de la coronación de Carlos II; el Parlamento había destruido las anteriores tras la ejecución de Carlos I en 1649. Sólo quedaron algunas piezas, escondidas por los monjes de Westminster Abbey hasta la Restauración.


Corona de la Reina

Muchos de los elementos de la solemne ceremonia de la coronación datan de la época de Eduardo el Confesor. El rey o la reina llega a Westminster Abbey con varias joyas, incluida la espada de Estado, que representa la propia espada del monarca. Después es ungido con los santos óleos, símbolo de la aprobación divina, e investido con los ornamentos y vestiduras reales. Cada joya representa un aspecto del papel del monarca como jefe del Estado y la Iglesia. El punto cumbre es la colocación en su cabeza de la corona de San Eduardo. Después se exclama “Dios salve al rey” (o la reina), suenan las trompetas y se disparan salvas desde la Torre. La última coronación fue la de Isabel II en 1953.
Hay 10 coronas expuestas en la Torre. Muchas de ellas no se usan desde hace años, pero la corona Imperial se utiliza con frecuencia. La reina la luce en la apertura del Parlamento. Esta corona se hizo en 1937 para Jorge VI y es similar a la de la reina Victoria. La corona Imperial tiene más de 2.800 diamantes, 273 perlas y otras piedras preciosas. Se cree que el zafiro incrustado en la cruz perteneció a un anillo de Eduardo el Confesor, que reinó de 1042 a 1066.
La corona más reciente no se encuentra en la Torre; fue elaborada en 1969 para la investidura del príncipe Carlos como príncipe de Gales en Caernarvon Castle, al norte de Gales, y se guarda en el Museum of Wales de Cardiff. La corona de la Reina Madre data de la coronación de su esposo, Jorge VI, en 1937. Es la única de platino; todas las demás de la Torre son de oro.
Además de las coronas, hay otras piezas de la colección esenciales en las coronaciones. Entre ellas figuran las tres Swords (espadas) of Justice, que simbolizan la clemencia, la justicia espiritual y temporal. El Orbe es una esfera de oro hueca con joyas incrustadas que pesa 1,3 kg. El cetro con la cruz contiene el mayor diamante tallado del mundo, el First Star of Africa, de 530 quilates, que procede de una piedra de 3.106 quilates.
El anillo del soberano se conoce como el “anillo de boda de Inglaterra”.
La Jewel House alberga una colección de maravillosas valijas de oro y plata. La Maundy Dish se sigue utilizando el Jueves Santo, cuando el monarca distribuye dinero entre ancianos previamente seleccionados. El Exeter Salt (un gran salero de la época en que la sal era un lujo) fue un regalo a Carlos II de los ciudadanos de Exeter, baluarte de los realistas durante la Guerra Civil de 1640.


En la Beauchamp Tower estuvieron encarcelados muchos aristócratas, a menudo con su séquito de sirvientes.


La Tower Green era donde se ejecutaba a los presos distinguidos, lejos de la morbosa multitud de Tower Hill. Aquí sólo murieron siete personas, incluidas dos de las seis esposas de Enrique VIII, frente a los cientos que sufrieron ejecuciones públicas en Tower Hill.


Monument

Frente a la Tower of London se encuentra el Monument. Christopher Wren diseñó esta columna en recuerdo del Gran Incendio de Londres de septiembre de 1666. Sus 62 metros de altura la convierten en la columna más alta del mundo. Está situada a 62 metros al oeste del lugar donde se declaró el fuego, en Pudding Lane, y en el acceso al antiguo London Bridge. Los relieves que rodean la columna representan a Carlos II restaurando la ciudad. Cuenta con 311 escalones hasta la plataforma superior, que se cerró con una verja en 1842 tras un suicidio.


Tower Bridge

El Tower Bridge es una espectacular obra de ingeniería victoriana. Al finalizarse la obra, en 1894, se convirtió en un símbolo de Londres. Sus torres son pináculos y la pasarela que las une sostienen el mecanismo para levantar la calzada cuando tienen que pasar grandes barcos en ocasiones señaladas. El puente alberga la Tower Bridge Exhibition, que incluye exposiciones interactivas sobre su historia, espectaculares vistas del río desde la pasarela y una visita a la máquina de vapor que levantó el puente hasta 1976, fecha en la que se instaló un sistema eléctrico.
Cuando se levanta, el puente tiene 40 metros de alto y 60 metros de ancho. En sus buenos tiempos, se abría cinco veces al día.

Junto al Tower Bridge cogimos un barco que nos llevaría de crucero por el Támesis hasta la zona del Big Ben y las Casas del Parlamento.


Ayuntamiento de Londres

Frente al muelle se encontraban varios edificios de cristal con una arquitectura especial. Se trata del nuevo Ayuntamiento. El impresionante edificio alberga las oficinas del alcalde y del Gobierno.


HMS Belfast

El HMS Belfast es un buque de la IIª Guerra Mundial convertido en museo en 1971. Originalmente fabricado en 1938 para la IIª Guerra Mundial, el HMS Belfast contribuyó en la destrucción del acorazado alemán Scharnhorst en la batalla del Cabo Norte y también desempeñó un papel fundamental en el desembarco de Normandía.
Después de la guerra, este acorazado, diseñado para acciones ofensivas y para apoyo en operaciones anfibias, fue utilizado por las Naciones Unidas en Corea. Permaneció al servicio de la Armada británica hasta 1965.


Hay's Gallery

La Hay's Gallery es un antiguo muelle de descarga de alimentos que se ha cubierto para albergar tiendas y restaurantes.


Old Billingsgate

Billingsgate tiene veletas con forma de peces voladores que decoran el antiguo mercado de pescado de Londres.
En Old Billingsgate, se alzó durante 900 años el principal mercado de pescado, en uno de los primeros muelles de la ciudad. En el siglo XIX y principios del XX se vendían 400 toneladas de pescado al día. Era el mercado más bullicioso de Londres, conocido, incluso en la época de Shakespeare, por el rudo lenguaje que en él se empleaba. En 1982 fue trasladado a la Isle of Dogs.


Southwark Cathedral

Esta iglesia no se convirtió en catedral hasta 1905. Sin embargo, algunas partes del edificio conservan elementos medievales, que se remontan al siglo XII, cuando formaba parte de un priorato. Las tumbas son fascinantes, como la efigie de madera de un caballero de finales del siglo XIII. John Harvard, fundador de la Universidad de Harvard, fue bautizado aquí en 1607 y hay una capilla que lleva su nombre.
En 2000 la catedral fue restaurada dentro de un proyecto multimillonario que ha incluido la construcción de anexos para albergar una tienda y un comedor. El exterior se ha reformado artísticamente para crear un jardín y el atractivo Millennium Courtyard, que conduce hasta el río.


Globe Theatre

Esta réplica de teatro isabelino se erigió para recrear el ambiente en el que se representaron por primera vez las obras de Shakespeare.
Construido a orillas del Támesis, el Shakespeare's Globe es una impresionante reconstrucción del teatro isabelino en el que se estrenaron muchas de las obras de Shakespeare. Se trata de una construcción circular de madera con la parte central al descubierto, por lo que parte del público permanece expuesto a los elementos; las butacas están a cubierto.


Cúpula de St Paul's Cathedral

La catedral de St Paul domina el panorama desde la ribera sur.


Tate Modern

La Tate Modern está ubicada en una antigua central eléctrica. Ocupa la transformada Bankside Power Station y se trata de un espacio dinámico que alberga una de las mejores colecciones de arte contemporáneo del mundo. Hasta el año 2000, la colección Tate estuvo repartida en tres galerías: Tate St Ives, Tate Liverpool y la Tate Gallery, la actual Tate Britain. Cuando la Tate Modern las juntó, se diseñó un espacio capaz de acoger una amplísima colección de arte. La Tate Modern continuamente está recolocando su colección.


Temple e Inns of Court

Los Temple e Inns of Court son unos llamativos edificios que albergan bufetes de abogados desde hace más de 500 años.


OXO Tower

Las ventanas de la OXO Tower forman el nombre de una popular marca de carne inglesa.


Savoy Hotel y Shell Mex House

El Savoy Hotel (derecha) ocupa el lugar donde antiguamente había un palacio medieval. A la izquierda de este prestigioso hotel, se encuentra la Shell Mex House: las oficinas de la compañía petrolera se levantaron en 1931 sobre el antiguo Cecil Hotel.


Cleopatra's Needle

El Cleopatra's Needle es un obelisco tallado en el antiguo Egipto y donado a Londres en 1819. Erigido en Heliópolis alrededor del año 1500 a. C., este curioso monumento de granito rosa es mucho más antiguo que el propio Londres. Sus inscripciones celebran las hazañas de los faraones del Antiguo Egipto y es un obsequio que el virrey de Egipto, Mohammed Alí, hizo a Gran Bretaña. Se instaló en 1878, poco después de la construcción del Embankment. Es gemelo del situado en el Central Park de Nueva York. Las esfinges de bronce, añadidas en 1882, no son egipcias.
Detrás del obelisco se encuentran los Embankment Gardens, escenario de numerosos conciertos al aire libre durante el verano.


Charing Cross Station

La estación de Charing Cross está enclavada en un complejo posmodernista de oficinas y tiendas. El nombre proviene de la última de las doce cruces erigidas por Eduardo I para marcar la ruta por el cortejo fúnebre, en 1290, de su esposa Leonor de Castilla desde Nottinghamshire a Westminster Abbey. Una réplica del siglo XIX de aquella cruz se eleva hoy en la entrada al patio de la estación de Charing Cross. Tanto la cruz como el Charing Cross Hotel, frente a la estación, son obra de Barry (1863), arquitecto de la Royal Opera House.
Sobre los andenes de la estación se eleva un centro comercial y de oficinas, completado en 1991. Diseñado por Terry Farell, se parece a un gigantesco transatlántico, con portillas que dan a Villiers Street. El edificio, que domina sus alrededores, se contempla mejor desde el río. Las arcadas de la parte trasera de la estación han sido remodeladas y albergan varias tiendecitas y cafés, además de un nuevo auditorio para el Players Theatre, donde se reponen musicales de la época victoriana.


County Hall

El County Hall alberga el vanguardista acuario de Londres y 350 variedades de peces.



Y finalmente... el Big Ben y las Casas del Parlamento, donde desembarcamos.

Aquí mi hermano y yo repetimos la ruta del día anterior, ya que en la Torre de Londres, le di algún botón de la cámara que me borró todas las fotos. Siempre habrá algún informático que las recupere, que en eso tuve suerte y conseguí recuperarlas después. 

miércoles, mayo 23, 2012

Mirando atrás

Siento ligeros escalofríos que me erizan la piel. De repente he hecho lo que no suelo hacer habitualmente. He mirado, he leído, he sentido lo que sentí... y me encuentro con la razón apaleada.
He buscado un mes de entre estos tres años. No un mes cualquiera. Fue aquel en que me dijo que no iríamos a Argentina (ni a ningún sitio) juntos. Fue un duro golpe emocional, tanto que lo materialicé a través de las palabras escribiendo, durante aquel lejano mes, muchísimo, incluso a mano.
Duele un poco releer todo lo que escribí entonces. Pero en aquellas palabras había cierta alegría, cierta ilusión... que ahora brillan por su ausencia. Soy consciente de que ahora mis palabras están cargadas de nostalgia, de cierta tristeza que no puedo minimizar.

Tendrá que ser así. A veces pienso que me gustaría borrar de un plumazo estos tres últimos años, al menos en lo que se refiere a él. Pero cuando lo pienso de verdad, en realidad no me gustaría olvidar ni lo más nimio, ya que reconozco que he tenido momentos muy felices y bellos en este tiempo. Tenía ilusión. 
Ahora he perdido las ilusiones.
Ni siquiera sé cómo escribir sin que en mis palabras se encuentre implícito él. Tendré que aprender a vivir de nuevo. 

martes, mayo 22, 2012

Si al abrir los ojos


A veces me gustaría que todo lo que ha ocurrido en las últimas semanas no fuera más que un sueño. Pero no puede ser. Siento que mis pies pisan tierra firme, siento el frío que eriza mi piel, siento las llagas de mi corazón.
Hoy me he acordado de él porque he visto su coche, pero ahora no deseo que aparezca, sino que más bien prefiero no encontrarme con él. Eso me recuerda a que debería plantearme aparcar en otro sitio, lejos de lugares donde me pueda encontrar con él.
Lo peor de todo es ser consciente de que duele, de que cuando paso cerca de su coche y miro a otro lado, como si él pudiera estar allí, ya es doloroso. Y luego es el sentimiento. Lo que siento por él es mágico, pero ahora no me permito pensar en ello durante mucho tiempo seguido. Que eso también duele.
Ojalá todo hubiera sido un mal sueño... Pero tendrá que ser así.

lunes, mayo 21, 2012

Yo te esperaré

Cada vez que escucho esta canción, inevitablemente me acuerdo de él. Y se me rasgan los ojos, sus palabras me traen recuerdos. Ahora acabo de volver a escucharla y sentía el corazón en un puño. 

Yo te esperaré... 
Nos sentaremos juntos frente al mar... 
Y de tu mano podré caminar... 
Y aunque se pase toda mi vida yo te esperaré 
Sé que en tus ojos todavía hay amor... 
Y tu mirada dice volveré... 
Y aunque se pase toda mi vida yo te esperaré... 
Siento que me quitaron un pedazo de mi alma 
Si te vas no queda nada, queda un corazón sin vida 
Que a raíz de tu partida se quedó solo gritando pero a media voz... 
Siento que la vida se me va porque no estoy contigo... 
Siento que mi luna ya no está si no está tu cariño... 
 Ni toda la vida ni toda la agua del mar podrá 
Apagar todo el amor que tú me enseñaste a sentir 
Sin ti yo me voy a morir, sólo si vuelves quiero despertar... 
Porque lejos no sirve mi mano para caminar... 
Porque sólo espero que algún día puedas escapar...

Me gustaría poder decir que no me acuerdo de él, pero no es cierto. Cada noche pienso en él. A veces es demasiado doloroso, demasiado terrible. Y cualquier rincón, cualquier persona, cualquier canción... me lleva a pensar en él... Ufff, no quiero pensar en él. Cada vez que ocurre, soy consciente de lo enamorada que estoy.

Los sueños que no serán


Cada noche es un intento infructuoso de dormir en condiciones. Me despierto de madrugada, en medio de la oscuridad, y entonces le recuerdo a él. Podría pensar en cualquier cosa, pero la noche no es una buena aliada en estas circunstancias. Justamente me lleva a recordar a aquél en quien no quiero pensar.
Debería intentar soñar. Pero llevo tanto tiempo en que él aparece única y exclusivamente en mis sueños que ahora me resulta aterrador marcharme. 
¿Por qué ahora que intento no pensar en él me resulta más sencillo recordarle? Pues viene a mi mente con demasiada facilidad, con suma rapidez, sin esfuerzo alguno.

domingo, mayo 20, 2012

Tristeza

¿Qué es lo que duele cuando llega el dolor? Son demasiadas cosas. Esta mañana me he despertado y he imaginado cómo sería una posible reconciliación. No me lo imagino. No, porque yo no quiero reconciliación. De repente, un día sientes el corazón destrozado y deseas no amar, deseas no haberte enamorado de la persona equivocada. ¿Y qué puedo hacer ante eso? Lo llevo más o menos, evitando pensar en él. Intento no sentir, que nada me afecte. 
Lo peor para el dolor es que el día amanezca lluvioso. La lluvia siempre trae tristeza...

Con tanta lluvia

Llovía de manera estruendosa a partir de las tres. Si no hubiera tenido paraguas a mano no podría haber llegado al coche con esa tormenta.
No me encontré con él. Quizás no estaba. Cuando estábamos en el último bar, deseé que no apareciera. Recuerdo muy nítida esa sensación de nervios en el estómago y desear mentalmente que no apareciera, que en realidad no quería verle.
No apareció. 
En ese momento no quería cruzarme con él. Pero soy consciente de que si yo salí ayer era para enfrentarme a la situación, porque no estoy dispuesta a esperar otros cuatro meses. No, esta vez es diferente. Quería cruzarme con él para que los dos fuéramos conscientes de que ya hay un punto final, que no hay vuelta atrás. La mejor manera de demostrarlo es sin palabras, sin miradas, sin nada. Es doloroso. Para mí es doloroso. Pero tiene que ser así. 
Ahora desconozco cuándo podrá darse una situación así. Porque las próximas semanas yo estaré en otros lares: boda en Logroño, despedida en Ezcaray, boda en Santo Domingo (coincidiendo con el Día de La Rioja, donde todo el mundo se marcha a Logroño), dos fines de semana de vacaciones... La siguiente vez que nos crucemos será a finales de junio, en pleno verano. Lo que no quiero es que en este tiempo me llegue a ablandar. Por eso quería cruzarme ayer con él.
Da igual. Al final, no es como otras veces. Me encuentro muy dura en este tema. Cuando esta semana he visto algún día su coche ni siquiera presto atención, cuando unas pocas semanas antes sentíale muy cercano. Ahora no me permito ni pensar en ello. ¿Para qué...?

sábado, mayo 19, 2012

Allí donde termina el infinito

Intento no pensar en él, pero a veces es inevitable. Cuando al mediodía llamaba a alguien cercano a él, me preguntaba si él estaría a tan sólo unos pocos metros. Y he sentido una punzada dolorosa dentro de mí, de nuevo esa sensación de pérdida, de nuevo el disgusto. Y otra vez el acaloramiento, algo que en mi mente me recordaba que sigo enfadada.
Pero aunque esté enfadada sigo queriéndole. Ojalá hubiera dejado de quererle al día siguiente. Pero eso ya no depende de mí, aunque un poco sí, porque consigo no pensar en lo que siento o dejo de sentir.
Incluso, pese a todo, en otras circunstancias esta noche me quedaría en casa y hoy estoy pensando en salir. Me da igual encontrármelo o no, me apetece salir y disfrutar de la noche. Sin él. Si aparece no tengo más que mirar para otro lado. Aunque para evitar esa situación quizás al final esta noche me quede en casa. Lo que ocurre es que si me quedo pensaré y sentiré una tristeza infinita que será bastante insoportable.

En el desamor termina el infinito
orificio donde la felicidad escapa
donde sombras vagan lentamente
y se reúnen y entretejen en el olvido
mientras los sueños desgarran en el acantilado…
cómo descifrar la forma que ya sin tiempo
se desquebraja y se hace polvo…
hasta aquí un solo camino
el viento comienza a soplar
la voluntad impele
qué más da quién llora, pierde o gana
hasta aquí yace el infinito…
el silencio… el desamor…

Las horas distantes

Resultado de imagen de las horas distantes
Anoche terminé un libro, pero como no tenía internet, no pude hablar sobre él. A diferencia de El jardín olvidado, de la misma autora, éste no me ha gustado tanto, e incluso se me ha hecho algo pesado en ciertos momentos.

Edith Burchill descubre que su madre, con la que nunca ha tenido una relación normal, esconde un secreto. Todo se debe a una carta que quedó olvidada en un desván tras la IIª Guerra Mundial. Cuando en los años 90 aparecen esas cartas y Meredith, la madre de Edith, recibe una misiva, ésta la pone muy nerviosa.
Y un día, el azar lleva a Edith a Middlehurst Castle, en el condado de Kent y allí es donde conoce a las hermanas Blythe, tres ancianas que viven confinadas entre las horas distantes que se quedan retenidas entre las viejas piedras del castillo. Su madre fue una niña evacuada durante la IIª Guerra Mundial y fue Juniper Blythe la que la acogió. Meredith fue muy feliz en el castillo, se descubrió a sí misma, y ese castillo será el que una a madre e hija.
Las gemelas Percy y Saffy dan un poco de miedo, sobre todo cuando descubrimos qué es lo que hicieron con el amor de Juniper y por amor al castillo que no querían perder. Eso provocó la locura de Juniper y la sobreprotección de Percy, que en los últimos años de su vida ha decidido contar la historia a Edith, antes de provocar un incendio en el castillo que acabará con sus vidas y con sus viejas historias.

viernes, mayo 18, 2012

Si todo fuera más sencillo

A veces me gustaría saber menos de lo que sé. Lo mismo que sabía hace una semana. A veces la verdad escuece. 
Creo que sin saber lo que ahora sé, sería un poco más feliz. Más ignorante también. Aunque al final todo sale a la luz. 
Al final, cuando miro hacia atrás, siento una pérdida terrible, pero tampoco tan grande como para pensar en que él merece tanto la pena. Al final, cuando dejamos la ceguera atrás, nos damos cuenta de que ni todo era tan perfecto ni las personas son como creemos, sino que simplemente son. Cuando recuerdo todos esos momentos en que él se encontraba cerca... cuando recuerdo estos tres años, en realidad él nunca me ha dado nada. Se lo resumí en unas pocas palabras: "Nunca te has dignado ni a tomar un café conmigo".
Tantas cosas le hubiera dicho en este tiempo y tantas cosas que nunca le diré. 
Al final, nunca supe si era él o no quien estuvo leyendo mis palabras durante tanto tiempo. En realidad, creo en sus palabras cuando me dijo que no. Me hubiera gustado que hubiera sido sí.
A veces me gustaría seguir ignorando todas las cosas que descubrí, todo aquello que me confirmó. Quizás no duele tanto, quizás algo me impide pensar en ello. 

jueves, mayo 17, 2012

¿Ahora...?

¿Qué se siente cuando... unos días después él pasa a tu lado...? Cuando en el fondo te obligas a mirar a otro lado pero la mirada se te escapa tras esa matrícula que conoces demasiado bien. He echado de menos las gafas de sol, porque me da la sensación de que él tampoco habría querido mirar pero habrá mirado.
Siento algo, lo he sentido cuando él ha pasado. Pero ya no me permito pensar en lo que yo sienta, porque el enfado pesa mucho más.
Ni siquiera me apetecía mirar en su dirección. ¿En qué momento perdí todo aquello que había en mi corazón?

miércoles, mayo 16, 2012

Frío

Tengo el alma y el corazón congelados. Si me pinchan no sangro. A veces pienso en el, pero no como aquellos románticos minutos que me permitía hace unas semanas. Algo ha cambiado en mí. Pienso en el y me obligo a no odiarle. No le odio, claro que no, pero tampoco quiero saber nada de el, no le quiero cerca. A veces duele un poco y otras siento algo parecido a la ira. Y, de alguna manera, también me siento liberada.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

martes, mayo 15, 2012

Sin internet

Como sigo sin internet no me queda mas remedio que tirar de móvil, lo que es un incordio. Mi hermano me ha tocado la llaga hoy. Le he dicho que estoy enfadada, simplemente enfadada. Y justo en ese momento pasábamos junto a su coche. No he sentido nada, solo una punzada muy helada en el corazón. Es curioso, lo que antes eran rosas ahora son espinas. Ni siquiera estoy por la labor de desperdiciar lágrimas. Hacia siglos que no me sentía tan enfadada con alguien.
Iré a dormir, que últimamente con el catarro cierro los ojos demasiado pronto.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@

lunes, mayo 14, 2012

¿Dónde perdí el rumbo...?

He cogido catarro. Seguramente se debe a los bruscos cambios de temperatura. Estoy demasiado sensibilizada con todo. Y además, cuando llegue a casa, no tendré internet hasta el viernes.
Intento no pensar en él. Y, cuando lo hago, esa idea de la inexistencia de amistad alguna me pone de mala leche. Entonces recuerdo que no quiero saber nada de él.
En la agencia de viajes me han pedido el pasaporte, que no puedo enviar porque en estos momentos es mi único documento identificativo. Aunque estoy pensando en ir a un balneario a descansar. Quizás sea lo mejor.
Siento como si hubiera perdido el rumbo.

Son las siete. Hoy sí que me voy puntual. Necesito tumbarme, intentar que se me pase el catarro y no pensar en nada.

domingo, mayo 13, 2012

Los príncipes azules no existen

Con 16 años escribía poesía, pequeñas odas al amor donde creía en los príncipes azules. Pensaba que siempre había un príncipe (o una princesa) para cada persona. Hace 3 años conocí a alguien que entraba dentro de esa percepción adolescente de príncipe azul. Y tres años han sido suficientes para que -parafraseando a Sabina- al punto final de los finales no le sigan dos puntos suspensivos.

Hoy el vacío me viene mucho más intenso. Doloroso, sin duda alguna. Escribo a mano, porque es una manera de sacar todo lo que llevo dentro, y siempre me ha gustado más hacerlo a mano. De vez en cuando tengo ganas de llorar, pero es controlable. He asimilado todo. Estoy más tranquila. A veces duele. Incluso he soñado con él. Sin palabras. 
Me encuentro algo mareada. Debe ser por todo. Lo que peor llevo es saber que puedo encontrármelo cualquier día, aunque si desde enero a abril pasaron cuatro meses sin saber nada el uno del otro, no sé por qué no podría pasar más tiempo sin cruzarme con él. Creo que podría bastar con desearlo, pero anoche deseé no encontrarme con él y en todos los lados le veía. 
Una vez conocí a alguien que se había ido al otro lado del mundo por amor. Yo me iría por desamor. Pondría tierra por medio. Y a olvidar.
Ahora estoy rota por dentro, aunque... es soportable. Supongo que será por rachas. Debería intentar dormir.

sábado, mayo 12, 2012

La espiral del dolor

Hay momentos en la vida en que una palabra podría hacer mucho daño, tanto como para producir torrentes de dolor, torrentes que giran y giran en torno a una espiral.
No quiero hablar ahora del tema, quizás porque tengo apenas unos minutos para marchar. 
Lo positivo de mí llega ahora, con el "no hay mal que por bien no venga". Seguro que esta noche conozco a alguien que me hace sonreír. Y me quedo con eso. 
De lo demás, sólo espero ser lo suficientemente fuerte como para no desmoronarme cuando le vea a él.

viernes, mayo 11, 2012

Bochorno

Hoy he ido a Logroño. Tenía cita para renovar el DNI. Al volver tenía un calor terrible. Espero que caiga una tormenta hoy solo para que no haya tanto bochorno. Necesitaba una ducha de agua fría, y luego me he puesto un bikini y he bajado al jardín, porque aunque la piscina este aun tapada, al menos siempre tendré la ducha si sigo teniendo tanto calor. El perro está conmigo y es que aquí se está de vicio.

El encuentro mágico

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Es bonito.
Es bonito salir a las seis e ir al encuentro de tanta gente de fiesta. Y, entonces, en el primer bar... allí estaba él. Por una vez no pensaba en verle, quizás porque sabía que me lo iba a encontrar. Por una vez no le buscaba porque sabía que iba a estar allí, en cualquier lugar.
Ha sido tan... magnífico. Encontrarse con él y mirarle a los ojos siempre es como si me dieran un regalo. Y siempre aparece la magia, la magia siempre llega con él.
Y después le he vuelto a ver, le he vuelto a escuchar...
A veces me pregunto cómo puedo aguantar pasar tantos días sin él...

jueves, mayo 10, 2012

Tantos recuerdos de él

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Estos días son víspera de fiesta, incluso hoy ya empiezan las fiestas. Mañana renovaré el DNI, ¡por fin!
Me pregunto dónde estará él, aunque seguro que le veré este fin de semana, pero llevo tantos días sin saber de él que me resulta todo demasiado gris si no hay magia.
A veces me sorprendo al pensar en él, al imaginar una caricia suya, y de repente me encuentro sonriendo al saber que él está cercano, al pensar en él. Cuando no le veo le echo demasiado de menos.
El sentimiento ha cambiado un poco. Lo siento. Es como si todo fuera más intenso, como si cada minuto de él se intensificara, como si anhelara mirarle a los ojos cuando los tengo que recordar la mayor parte de los días. En definitiva, que sigo queriéndole muchísimo más.
Me pregunto dónde estará ahora.