Hoy le he regalado a mi amor un omamori de buena suerte y unas pulseras de hilos rojos del destino que llevamos puestas.
Dice la leyenda japonesa que dos personas nacen y están unidas por un hilo rojo porque están predestinadas a encontrarse y estar juntas. Es una leyenda preciosa que hoy hemos hecho nuestra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario