No imaginaba que era la catedral hasta que comprendí que ese edificio rosa y blanco era efectivamente la catedral de Estocolmo (Svenska Kyrkan).
Este edificio comenzó siendo una iglesia de pueblo que se convirtió en catedral. Según la tradición, Birger Jarl, el fundador de Estocolmo, hizo construir en el siglo XIII una pequeña iglesia en el punto más alto de una isla llamada Stadsholmen. Parte de los cimientos del pórtico son de esta época.
La primera referencia escrita de la iglesia se remonta a 1279 y las partes más antiguas del edificio fueron consagradas en 1306. Durante los siglos siguientes se fue ampliando y fue en 1480 cuando la iglesia adquirió las dimensiones actuales con sus cinco naves. La mayor parte de la decoración, de estilo barroco, es de finales del siglo XVII, como los asientos reales, el púlpito y el coro. En el siglo XVIII se reformó el exterior al estilo barroco para hacer que armonizara con el recién construido Palacio Real.
En 1908 se demolió el enlucido de los pilares y se pulieron los ladrillos para darle un toque medieval.
En 1942 la iglesia obtuvo el estatus de catedral en la recién fundada diócesis de Estocolmo. Es aquí donde el obispo de Estocolmo celebra las ordenaciones de sacerdotes y diáconos y también pronuncia sermones en algunos oficios. Fue aquí también donde se celebró el enlace matrimonial del rey Carlos Gustavo de Suecia y Silvia Sommerlath el 19 de junio de 1976. Su hija, la heredera Victoria de Suecia, se casó aquí con Daniel Westling el 19 de junio de 2010.
Según se entra, nos encontramos con el globo de velas. Desde 1972 es el punto de reunión en la iglesia. Es allí donde se pueden encender velas y rezar por el mundo, simbolizado por el propio globo. Su creador fue el artista Torolf Engström.
Uno de los elementos artísticos más visitado es la escultura de San Jorge y el dragón. Se trata de un grupo escultórico muy bien conservado, considerado único en su género. Tallado en roble con detalles de cuerno de alce y crines, fue probablemente obra de Bernt Notke de Lübeck. La escultura, encargada por Sten Sture, que había derrotado a las tropas del rey Christian de Dinamarca y con ello había salvado a Estocolmo de la invasión danesa, fue inaugurada en 1489 como un altar consagrado a San Jorge.
Cuenta la leyenda que un terrible dragón exigía sacrificios humanos a la ciudad de Silene para no destruirla. Llegó un día en que iba a ser sacrificada la hija del rey, pero San Jorge llegó con su caballo y prometió matar al dragón con una única condición: que los ciudadanos paganos se convirtieran al cristianismo.
Probablemente Sten Sture se identificaba con San Jorge al haber vencido al "dragón" danés y salvado a la "princesa" (Estocolmo) de la perdición. Hoy en día este monumento majestuoso nos inspira para seguir luchando contra la maldad.
Destaca la enorme pintura de El Juicio Final, realizada por David Klocker D'Ehrenstrahl en 1696. En la catedral hay otra obra del autor, en la nave sur, que muestra la crucifixión. Las dos obras fueron encargadas para la capilla del Palacio Real, de donde fueron salvadas del incendio de 1697. Desde entonces se conservan en la catedral.
El candelabro de siete brazos es un candelabro de bronce de una altura de 3.7 metros. Probablemente fue fabricado en Alemania en el siglo XV, y adorna la iglesia desde hace 600 años.
Sin duda, lo más majestuoso es el altar, un auténtico altar de plata. Se trata de un tríptico de ébano y plata que fue donado a la iglesia en la década de 1650 por el Canciller del Reino Juan Adler Salvius y su esposa. La parte central se fabricó en Alemania y las hojas laterales, en Estocolmo.
En la nave central se encuentran los asientos reales, escaños utilizados únicamente por los miembros de la familia real cuando asisten a las ceremonias públicas. Los asientos fueron diseñados en 1684 por Nicolás Tessino el Joven y tallados en madera por Burchardt Precht.
El magnífico púlpito fue realizado en el año 1700 por el escultor Precht en un estilo lujoso. En el texto esculpido se puede descifrar la palabra "Jahve" ("Dios" en hebreo). Debajo del púlpito se encuentra la lápida sepulcral del reformador sueco Olaus Petri.
El Parhelio es un cuadro que representa un fenómeno luminoso que acaeció sobre la ciudad Estocolmo el 20 de abril de 1535. Fue entonces cuando aparecieron en el cielo seis cercos luminosos con crepitantes imágenes del sol. El hecho se interpretó como el presagio de la caída de los poderes profanos y la gente empezó a acudir a las iglesias. Olaus Petri, el gran reformador de la catedral de Estocolmo, aprovechó esta señal para encargar al pintor Urban Malare que inmortalizara el fenómeno luminoso. Algunas investigaciones han demostrado que el cuadro que se exhibe en la catedral no es el cuadro original, sino una copia del siglo XVII.
El órgano fue construido en 1960 por la empresa danesa Marcussen & Son y tiene 53 voces. La fachada del órgano fue creada en 1789 para un órgano anterior.
Las campanas de la torre son cuatro y la más grande pesa seis toneladas.
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