Como ya pasa de la medianoche puedo poner la foto del libro que corresponde al undécimo día en el Reto 30 fotos de libros, que pide el último libro que te regalaron.
Como no recuerdo el último libro que me regalaron -no suelen regalarme libros más que mis allegados más cercanos, y siempre preguntando antes si lo tengo o no, por lo que desaparece el factor sorpresa-, he optado por elegir un libro que fue un regalo hace unos años, en el momento en que iba a realizar un cambio en mi vida. Pongo esa novela hoy aquí porque fue un regalo de despedida y me lo regaló un amigo al que no he vuelto a ver.
A veces, las circunstancias de la vida nos alejan de ciertas personas y ciertos lugares que dejaron una profunda huella en nosotros, pero las etapas que vamos viviendo van forjando nuestra vida y nuestros años. Por lo que, desde entonces, no he tenido la oportunidad de regresar a Salamanca. Sólo recuerdo que en el momento que más apurada estaba empaquetando todo lo que tenía que recoger en el piso de estudiante de Salamanca donde había pasado los últimos años antes de regresar... entonces sonó el timbre y mi amigo Rober apareció con un libro y una dedicatoria preciosa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario