miércoles, diciembre 31, 2014

Feliz Año Nuevo 2015

En Nueva Zelanda son las cinco de la madrugada, ya han entrado en 2015. Recuerdo las ciudades que visité en 2011: Auckland, Rotorua, Queenstown y Dunedin (entre otras). Mi viaje original incluía Christchurch, pero tuve que cambiarlo a última hora porque la ciudad se estaba reconstruyendo del último terremoto.
En Japón es la una de la madrugada. En el País del Sol Naciente, que visité en 2010, acaban de estrenar nuevo año. Recuerdo las multitudes de Tokio, los colores de Kyoto, los sabores de Osaka, el silencio pacífico de Hiroshima y el pueblo de fantasía de Shirakawa-go, entre los infinitos sitios que visité.
A nosotros nos quedan horas. Y pensaba en que ya no queda nada de este año, cuando he recordado concretamente esos dos países, donde la diferencia de horario con nosotros es muy amplia. Supongo que nos pilla lejana una región cuando no la conocemos, pero yo recuerdo las horas de avión, los desfases para llamar por teléfono a España y sobre todo los momentos inolvidables en lugares que nos transportan a la nostalgia inevitable.
En unas horas estaremos celebrándolo por todo lo alto, siempre esperando lo mejor.

2014 no ha sido para mí un buen año. Así que el año nuevo sólo puede ser mejor. Espero y deseo que sea mejor.

Ésta es la última entrada que escribo en 2014. Necesito descansar un rato, porque la noche será larga. Y después desconectaré el portátil hasta mañana. Abríguense si salen esta noche, que si es por aquí cerca, hace mucho, mucho frío.

Sólo me queda desear un FELIZ AÑO NUEVO 2015.

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