Como la cena de hace unos días tuvo tanto éxito, hemos decidido repetir en el mismo lugar, y como siempre que algo sale bien corre más rápido que el viento, esta vez somos más gente que la anterior vez que cenamos aquí, lo que está bien, pues es una de las pocas veces que nos reunimos la mayor parte de los amigos.
Recuerdo hace una década, cuando éramos veinteañeros, que en cada ocasión que podíamos nos reuníamos alrededor de una mesa plagada de aperitivos y bebidas varias. Claro que entonces apenas teníamos responsabilidades, ninguno se había casado aún, la mayor parte nos encontrábamos estudiando... Y no había crisis. Eran otros tiempos. Así que ahora estas cenas multitudinarias son ocasionales y siempre es una buena oportunidad reunirnos para volver a estar todos juntos. Aunque todos ya nunca volvemos a coincidir: uno está en Atlanta, otros se marchan de vacaciones, algunos se han tenido que adaptar a los horarios de una prole que aún no sobrepasa los dos años de edad, los menos se marchan con su pareja -generalmente las parejas suelen venir a estas cenas-... En fin, que nos hemos dispersado. Así que estas cenas se terminan convirtiendo en especiales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario