miércoles, junio 21, 2023

El triángulo de la vida


Tenía claro que quería leer esta novela en cuanto leí el nombre del autor, a quien conocí cuando trabajaba de aparejador en el Ayuntamiento de Cuzcurrita. Sabía que en sus páginas iba a encontrarme un trocito de La Rioja. 
San Millán de la Cogolla y Monasterio de Yuso


Juan se traslada al Monasterio de Yuso en San Millán de la Cogolla para buscar el manuscrito El triángulo de la vida que un antepasado suyo trajo junto a Los elementos de Euclides. Es un manuscrito secreto que nadie ha conseguido encontrar, mientras el prior le enseña pergaminos que, sin duda, están relacionados con el manuscrito que él busca.
Entonces aparecen unos italianos que también buscan el manuscrito y su hijo Pablo que decide ayudarle.
Biblioteca Monasterio de Yuso, San Millán de la Cogolla


Juan sabe que tiene que encontrar los elementos y los poliedros que los representan en la propia naturaleza, y así se marchan a Ezcaray, Santo Domingo de la Calzada, Cihuri y Cuzcurrita de Río Tirón, buscando las señales geométricas y la senda santa. 

EL AUTOR:



Francisco José Mir Brusel es arquitecto técnico e Ingeniero de la edificación y profesor de geometría, compagina la profesión liberal con la impartición de clases en la academia de Geometría descriptiva Punto de Fuga.
En la última década aglutina la pasión con la profesión, manteniendo un lenguaje continuo con la geometría, ya sea en la academia, en la aventura de esta novela o en los diseños de sus construcciones. Dentro de ellas, se pueden visitar la Barandilla de la vida en el cementerio de Zarratón, o la ermita de la esclavitud en Cihuri, como la gran obra de Geometría Sagrada destinada al culto cristiano de la Virgen de la Esclavitud. En la consagración de la misma el Obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Carlos Escribano, dijo: "es una pequeña joyita de la arquitectura contemporánea donde todo tiene una explicación".
Esta novela discurre por los escenarios en los que el autor lleva trabajando más de 30 años y nos invita a visitar.


EL LIBRO:

Título original: El triángulo de la vida
Autor: Francisco Mir
Editorial: Amazon (1ª edición, en 2020)
Número de páginas: 218
ISBN: 9798645667122

Valoración: 7/10

RETOS:

* Reto Genérico: Autoeditado.
* PopSugar Reading Challenge: Un libro autoeditado.
* Reto "50 libros Sintonía Literaria": Un libro cuyo autor conozcas en persona.
* Reto "Pecera 50": Un libro que no cumpla ninguna de las premisas y que quieras leer.

Sería un placer

Si no fuera por el malestar físico, estar en casa leyendo un libro a media mañana un día de trabajo sería un verdadero placer.
Claro que si me encontrara bien tampoco estaría en casa…
Qué bien cuando se está bien…

martes, junio 20, 2023

Novelas del pasado: Las hermanas hechizadas

 


La historia de Las hermanas hechizadas se desarrolla durante uno de los períodos más decisivos de la historia de Inglaterra. El país se encontró al borde de la revolución y las intrigas para destruir al rey Jacobo II eran alejadas por sus propias hijas, María y Ana, a las que él amaba con todo su corazón.

lunes, junio 19, 2023

La luz perdida

Siempre despiertan curiosidad en mí los libros que hablan de otros países, esos lugares que conocemos de oídas y son casi desconocidos. Este libro habla de Georgia y seguramente sabemos situarlo en el mapa y que perteneció a la órbita soviética, pero no conozco a mucha gente que se vaya allí de vacaciones.
A través de la vida de cuatro amigas, Dina, Ira, Nene y Keto, y su pequeño mundo, descubrimos cómo fue la transición de este país hasta su independencia.
Abjasia es república independiente desde 1992, aunque muchos países y la propia Georgia no aprueban que sea independiente de Georgia


Keto es la magnífica narradora de esta historia de luces y sombras. Acaba de acudir a una exposición de fotografías de su amiga Dina y allí se reencuentra con sus amigas de la infancia, Ira y Nene. Y a través de las imágenes que ven sus ojos llegan los recuerdos.
Patio en Sololaki, Tiflis


Describe cómo las casas en Tbilisi (Tiflis) se agrupan alrededor de patios, y descubrimos que viven en un patio de la zona de Sololaki. Allí todos conocen los secretos de todas las familias que viven dentro del patio.
Así, Keto nos describe a sus abuelas, íntimas amigas pero siempre riñendo por el favor de los nietos, pero también por política. Su madre murió muy pronto y su padre es profesor. Su hermano Rati quiere formar parte de una de las bandas que tienen controlados los negocios de la zona.
Avenida Rustaveli, centro de Tiflis


Pero el que manda es el tío de Nene, todos respetan y temen a los Koridze. Su tío los ha acogido en su casa y quiere que los hermanos de Nene sigan sus pasos, pero Guga es demasiado inocente y Zotne siempre quiere más. 
Autorretrato con máscaras, de James Ensor


En una de las plantas bajas viene a vivir Dina con su madre, restauradora de muebles, y Keto se siente atraída por el mundo de Lika, con la que aprende a restaurar muebles, mientras la dicharachera dina se enamora de su hermano Rati y sabe que Zotne está enamorado de ella. Dina siempre va con su cámara de fotos deteniendo el tiempo. Desprende luz, desprende vida.
Samizdat (distribución clandestina de literatura prohibida por el régimen soviético)


Finalmente Ira no se separa de Nene, está enamorada de ella, es tímida y muy lista, y cuando en el colegio se ríen de ella encuentra protección en las tres amigas.
Pero el mundo en que viven está destinado a que vean la muerte de cerca, a que sean víctimas de la guerra cuando el país se independice, a las carencias que deja la Madre Patria Rusa cuando sus soldados abandonen el país, y la entrada de la droga en su mundo.
Duduk


El libro es un drama en sí mismo, un drama de guerras, de amores y desamores, de pobreza e ilusiones vanas, una lucha por salir de ese pozo en el que se ha convertido el país en el que viven, por ser algo más... y todo retratado bajo el fiel objetivo de la adorable Dina.

LA AUTORA:



Nino Haratischwili nació en Tbilisi, Georgia, en 1983 y viven en Alemania desde 2003. Además de novelista, es también dramaturga y directora de teatro. La octava vida (para Brilka) (Alfaguara, 2018), su tercera novela, ha sido traducida a veintiocho idiomas y se ha convertido en uno de los títulos más importantes de la literatura europea reciente. Entre los galardones que Haratischwili ha recibido por este libro destacan el Premio Anna Seghers, el Literaturpreis des Kulturkreises der deutschen Wirtschaft (ahora denominado Literaturpreis "Text & Sprache") y el Premio Bertolt Brecht. Además, la obra fue aclamada por los dos principales medios en alemán, Der Spiegel y Frankfurter Allgemeine Sonntagzeitung, como la mejor novela del año. La Gata y el General (Alfaguara, 2020), finalista del Deutschen Buchpreis, consolidó a Haratischwili como una escritora indispensable de la literatura contemporánea. En enero de 2023 se le concedió la Medalla Carl Zuckmayer, uno de los premios más prestigiosos de Alemania, por su contribución a la lengua y a la literatura del país. La luz perdida (Alfaguara, 2023) es su última novela.

EL LIBRO:

Título original: Das mangelnde Licht
Autora: Nino Haratischwili
Traductor: Carlos Fortea
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en enero de 2023)
Número de páginas: 717
ISBN: 9788420463957

Valoración: 8/10

RETOS:

* Reto Genérico: Narrativa contemporánea.
* Reto "Viajamos con los libros": Georgia (T & A).
* Reto "Pecera 50": Ambientado en una guerra, que no sea la Iª ni IIª Guerra Mundial.

domingo, junio 18, 2023

Viaje a México: Isla Mujeres

Llegada a Isla Mujeres

A menos de 500 metros del hotel teníamos uno de los embarcaderos para coger un ferry para Isla Mujeres, considerada una de las islas con mejores playas.

La isla tiene unas dimensiones de un kilómetro de ancho por ocho kilómetros de largo. El nombre de la isla proviene seguramente de las estatuillas femeninas mayas que aquí encontraron -y destruyeron- los españoles.


Desde que cobró popularidad en la década de 1960, la isla se ha urbanizado muchísimo, pero hay muy pocos edificios altos, y el pueblo es muy tranquilo.

La mejor forma de explorar la isla es con carritos de golf, por lo que hay muchos lugares de alquiler de estos carros y todos los visitantes los conducen, a veces temerariamente. 


La parte central la ocupan una laguna salina, un aeródromo y la hacienda Mundaca, construida según la leyenda por el pirata Fermín Mundaca para ganarse el amor de una beldad isleña.

La playa más famosa es la playa de los Cocos, situada al norte del único pueblo de la isla, tiene arenas blancas y limpias y aguas templadas. En el extremo sur, más accidentado, se encuentran el Parque Nacional Garrafón y la playa de Garrafón, con numerosos arrecifes de coral. Cerca quedan las ruinas de un supuesto faro maya.


Nada más llegar a Isla Mujeres, desechamos alquilar un carrito de golf, sobre todo porque los turistas y visitantes conducen como locos en un lugar, además, desconocido. Así que comenzamos a caminar en dirección sur, buscando en realidad una playa donde bañarnos. A nuestros lados había cuarteles de la Marina Mexicana y playas donde no se podía entrar. 


En cierto momento yo me senté en un muro junto al paseo y me encontré con una iguana. Un señor que pasaba por allí nos dijo que se podían tocar, pero cómo corría. La isla está llena de iguanas. 


Caminábamos bajo un sol abrasador cuando decidimos hacer una señal a un autobús urbano, igual que el trabajador de un hotel hizo el primer día, y el autobús paró junto a nosotros, pese a que no había marquesina ni parada. Decidimos ir al Delfinario, pero primero nos bajamos en Playa Tiburón.

Bañarse con un tiburón en Playa Tiburón

Hacía un sol abrasador, pero había muchos chiringuitos de playa, y finalmente atravesamos una especie de restaurante y llegamos a una playa pequeña con mucha gente. Allí había una zona con tiburones donde te puedes bañar y los puedes tocar, una especie de tiburones ballena que a mí me parecían manta rayas. 

Playa Tiburón

Hacía tanto calor que buscamos un chiringuito con sombra donde tomarnos unas cervezas y, de vez en cuando, bañarnos en la playa. Íbamos con toda la tranquilidad del mundo, sin prisas, y allí decidimos comer en un self-service donde veíamos a las iguanas corretear en los muros de la terraza donde estábamos, y los pájaros típicos acechaban las bandejas de comida a ver lo que podían rapiñear. Esos pájaros, muy parecidos a los cuervos, pero con una cola más alargada, se llaman zanates y son endémicos de la península de Yucatán.

Vistas desde el Delfinario en Isla Mujeres

Cuando terminamos de comer decidimos ir al Delfinario, donde estuvimos un rato pensando qué hacer antes de entrar. Íbamos a ver delfines, pero no nos conformábamos con eso, porque en el Delfinario teníamos la oportunidad de bañarnos con delfines, cosa que ninguno de los dos habíamos hecho con anterioridad.

Azteca, Isla Mujeres

Nuestra delfina se llamaba Azteca y hacía poco que había sido mamá, por lo que en la misma piscina donde estaba a veces se veía nadar a la cría, a la que habían puesto el nombre de Moctezuma. Los delfines cambian la piel cada dos horas, se cae en el agua, pero cuando la tocas y sientes la suavidad de su piel... A veces me cuesta encontrar las palabras para describir lo que es bañarse con un delfín, que te empuje las plantas de los pies y surques las aguas del mar como un torpedo, o que te dé un beso... Bañarse con una delfina es una de las experiencias más bonitas que he vivido nunca.

Delfinario

Hubo un momento en que Azteca desapareció y por mucho que el entrenador la llamada ella no venía. Entonces nos explicó que tenía que dar de mamar a su cría, y que al final ella tenía que atender primero a su bebé. Aunque no tardó en aparecer.

Después de salir tan fascinados del Delfinario tomamos un autobús que nos llevaría de nuevo al embarcadero de ferrys. Pensábamos que teníamos que volver otra vez, visitar el pueblo y, por supuesto, regresar al Delfinario a bailar de nuevo con delfines.

sábado, junio 17, 2023

Viaje a México: Valladolid

Parque central en Valladolid

Valladolid es la tercera ciudad más importante de la península de Yucatán. La fundaron los españoles sobre el asentamiento maya conocido como Zaci y pronto se convirtió en un importante centro religioso. En 1552 los franciscanos construyeron aquí los primeros edificios religiosos de Yucatán: la iglesia de San Bernardino de Siena y el exconvento de Sisal, ambos sometidos a una restauración que ha sacado a la luz unos antiguos frescos entre dos altares de la iglesia.

Parque central de Valladolid

El Zócalo (Plaza Mayor) es el lugar más animado de esta ciudad. Las mujeres mayas venden huipiles (vestidos bordados) en todo su perímetro, y tiene varios restaurantes. Dominan la plaza la catedral y el hotel colonial El Mesón del Marqués.

Palacio Municipal, Valladolid

También se encuentra aquí el Palacio Municipal que, entre otras cosas, alberga una biblioteca.

Iglesia de San Servacio, Valladolid

No pasamos mucho tiempo en Valladolid, pero pasear por el parque central fue algo único, porque nos mezclamos con sus gentes, sus ruidos, sus olores. Valladolid es una típica ciudad mexicana.


Nos tomamos un café en un hotel colonial que se encontraba en el centro. Pero hay que dejar claro que tardaron un rato en ponerlo. Y luego paseamos por el parque, lleno de puestos típicos, lleno de gente que paseaba tranquila al atardecer. Valladolid es una ciudad con mucho encanto, lástima que no hubiéramos tenido más tiempo...

Viaje a México: el cenote

Entrada al cenote Chichikán

Quizás podríamos decir que nuestro amor surgió alrededor de un cenote, ya que cuando empezábamos a salir fue cuando surgió la idea de ir a México a ver un cenote. Y el sueño se hizo realidad, porque cuando llegamos a México ya llevábamos un tiempo juntos. Así conocimos nuestro cenote, Chichikán, junto a la ciudad de Valladolid.


Visitamos Chichikán justo después de la visita a Chichén Itzá, y sólo queríamos sombra. Pero también allí íbamos a comer, y probamos algunas comidas tradicionales mexicanas.


Como bien comenté hace unos días, el cenote es un pozo a cielo abierto, que se forma por las erosiones de la tierra y que se abastece de aguas subterráneas. Bajamos las escaleras y nos encontramos en las cálidas aguas del cenote. También son oscuras, así que no se ve qué profundidad tiene, y yo sí que me subí a la plataforma a tirarme donde más cubría, al fin y al cabo nadie entra en el cenote sin chaleco salvavidas.

viernes, junio 16, 2023

Viaje a México: Chichén Itzá

Explanada de Chichén Itzá

Casi en el centro de la península de Yucatán se encuentra Chichén Itzá, una de las maravillas del mundo moderno desde 2007. 


Escapar de Cancún a Chichén Itzá supuso que viéramos un nivel de pobreza bastante relevante. El autobús pasaba por pueblos recónditos, semi abandonados, veíamos casas sin techumbre y la gente a lo largo de la carretera con sus puestos de recuerdos mexicanos, bajo el calor abrasador de un sol radiante; pasamos junto a vehículos que se caían a pedazos y los rótulos de las tiendas estaban pintados en la pared, como si fueran pinturas murales. 

Puesto de fruta junto a Chichén Itzá

Ya nos avisaron que además estos vendedores que se asentaban junto a las ruinas, que en la explanada de Chichén Itzá se multiplicaban, se echaban encima de los turistas y que podían dejarte algo y luego pedirte dinero porque se había roto. 

Chamán en la ceremonia de purificación antes de entrar en Chichén Itzá

Pero para entrar en Chichén Itzá, antes debíamos hacer una parada. Al ser un lugar sagrado, el visitante debe purificarse, así que entramos en un lugar donde un chamán nos bendecía, donde nos explicaban las características milagrosas de las piedras de obsidiana y donde nos invitaron a un café bastante bueno. 

Piedras de obsidiana para dar masajes

En Pisté de Chichén Itzá no sólo nos purificaron, sino que además mi novio compró una piedra de obsidiana, de esas piedras negras que al sol verdean y que frotas y se calientan al instante. Dicen que si pasas la piedra caliente sobre una parte que te duela a modo de masaje te alivia, sólo que la piedra sólo la puede utilizar él porque si la usara yo el dolor (en este caso muscular) pasaría a mí.


Después de purificarnos ya podíamos entrar en Chichén Itzá. Varios kilómetros más allá, los puestos con calaveras, calendarios mayas y figuras de la pirámide principal se iban multiplicando. 

Chichén Itzá fue un importante enclave de la avanzada civilización maya. Sus edificios, pese a estar en ruinas, siguen siendo hoy impresionantes y es uno de los reclamos turísticos más importantes de México.


El Castillo o pirámide sagrada es un edificio construido encima de una estructura anterior. Tiene 24 metros de altura y estaba dedicada al dios Kukulcán, representación maya del dios Quetzalcóatl. El diseño de esta pirámide responde a un orden astronómico: las cuatro escalinatas se orientan a los puntos cardinales; algunos elementos se corresponden con aspectos del calendario maya y dos veces al año, al ponerse el sol, se produce la fascinante ilusión óptica de la escalinata norte.

Los 52 tableros de cada cara de la pirámide representan los años del ciclo sagrado maya. Los nueve cuerpos escalonados a cada lado de la pirámide quedan divididos por la escalinata en 18 terrazas que simbolizan los 18 meses del calendario azteca. 

Las cuatro escalinatas de la pirámide tienen 91 peldaños. Así, las cuatro, junto con la base del adoratorio, suman un total de 365 peldaños, tantos como días tiene el año.


En la escalera norte, las dos cabezas de serpiente a los pies de la pirámide representan al dios Kukulcán. En los equinoccios, las luces y sombras hacen que parezca que suben por la pirámide. 

Cuando te acercas a las serpientes de la escalinata norte, también puedes llamar al quetzal, porque si aplaudes justo ahí se replica el sonido que hace el quetzal, ave nacional de algunos países de Centroamérica. Si un grupo numeroso como el nuestro aplaude a la vez, el sonido es abrumador, porque parece que un gran número de quetzales van a salir volando de la pirámide.


Las excavaciones del lado este permiten a los visitantes ser testigos del proceso arqueológico que revela que la pirámide se construyó sobre los restos de otro asentamiento. Desde que fue declarada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno no se permite subir por sus escaleras.

Grupo de las Mil Columnas y Templo de los Guerreros

Justo detrás se encuentra el Grupo de las Mil Columnas, formado por columnatas de piedra tallada a ambos lados de una vasta plaza. Se cree que sirvió como mercado.


Al lado se encuentra el Templo de los Guerreros, un elevado templo que destaca junto al grupo de las Mil Columnas. Es lo suficientemente grande como para pensar que aquí se celebraban reuniones multitudinarias. 

Templo de los Guerreros

Ante la entrada principal hay una estatua de Chaac Mool recostado, que significa "gran jaguar rojo" en maya yucalteco.

Pared y aro de piedra del Juego de la Pelota

Finalmente está el Juego de la Pelota. Todos los pueblos prehispánicos tienen un juego de la pelota, pero de todos ellos éste es el mayor. Más que un deporte, el juego de pelota que se practicaba en toda Mesoamérica tenía un carácter ritual. Dos equipos competían para introducir una pelota a través de un anillo de piedra empotrado en la pared, a un lado de la cancha. Se cree que quienes perdían el partido encontraban después la muerte. Hoy en día aún se practica una variante del juego llamada hulama.

LOS MAYAS


A diferencia de otros pueblos mesoamericanos, los mayas no constituyeron un gran imperio centralizado, sino que vivían en ciudades-estado independientes en la península de Yucatán y partes de Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador. Esto no les impidió adquirir avanzados conocimientos de astronomía y desarrollar complejos sistemas de escritura, cálculo y medición del tiempo.


Hubo otras civilizaciones mesoamericanas que desarrollaron sistemas de escritura, pero ninguno tan completo y elaborado como los mayas, que usaban 800 jeroglíficos distintos (o glifos), unos para representar palabras y otros para sonidos fonéticos. Los códices mayas se formaban escribiendo por ambas caras de una fina hoja de corteza, que luego se plegaba como un acordeón. Sólo han sobrevivido cuatro códices y su estudio llevó a importantes avances en el desciframiento de la escritura a mediados del siglo XX.


Los mayas poseían conocimientos de astronomía muy avanzados para su época; observaban y predecían las fases de la luna, los equinoccios y solsticios, y los eclipses de sol y luna; sabían que el lucero del alba y el de la tarde eran el mismo planeta, Venus, y calcularon su "año" en 584 días, a sólo una fracción de la cifra exacta (584,92 días). Y lo curioso es que realizaron todo esto sin ayuda de lentes para observar objetos lejanos, instrumentos para calcular ángulos ni relojes para medir los segundos, minutos y horas.


De todas las civilizaciones mesoamericanas, es a los mayas a quienes se les deben las obras de arte más perdurables y numerosas. El arte maya se distingue por su naturalismo, que lo acerca más a los ojos modernos. De esta producción destacan los autorretratos, que aproximan al visitante al modo de vida, hábitos guerreros, costumbres y creencias de los mayas.

Calendarios mayas, Pisté de Chichén Itzá

Los mayas se regían por el Calendario Circular de 52 años, resultado de la combinación de dos ciclos, el Haab y el Tzolkin, que actuaban simultánea pero independientemente. Para períodos superiores a 52 años, los mayas empleaban un sistema distinto: la llamada Cuenta Larga. Allí nos hicieron nuestro propio certificado del calendario maya, aunque hemos de reconocer que no entendemos nada. Lo que sí es cierto es que mi novio y yo nos trajimos cada uno un calendario maya decorativo. Sigo sin saber cómo van los días, meses y años pero lo miro en el salón y me parece fascinante.

Deformación craneal maya

Finalmente voy a hablar de algo que me pareció horroroso. Y es que el guía nos contó que los mayas, por cuestión de estética, se apretaban la cabeza desde bebés, con el fin de moldearla y estrecharla dejándola con forma de pepino. Es una antigua práctica que me pareció terrible. Pero para los mayas el aplanamiento de la cabeza no era sólo con motivo de belleza, sino que tenía otros significados. Según los pueblos mesoamericanos, la razón y la conciencia se encontraban en la parte superior de la cabeza, por lo cual, para armonizarla con algunos órganos vitales como el corazón, había que deformar el cráneo de la persona. Para ello, al nacer un bebé, la madre lo recostaba en una cuna compresora atando muy firme su cabeza, el abdomen y las piernas, aprovechando la plasticidad del recién nacido. Cuando el niño comenzaba a crecer y a caminar, la compresora se sustituía por una prensa de tablas libres que se sujetaban a la cabeza y le permitían el libre movimiento. Según la cultura maya, la deformación de la cabeza estaría relacionada con Yum Kax, el dios del maíz.

En Chichén Itzá hacía mucho calor. En realidad vas alrededor de los edificios emblemáticos, que están rodeados de árboles, pero cuando tienes que acercarte a aplaudir a la pirámide principal o recorrer el espacio donde se ubica el Juego de Pelota, bajo un sol abrasador, ya es otro cantar. De hecho, llegamos a la zona de la entrada con la lengua fuera, y no éramos los únicos, que todo el mundo venía colorado y sudando mucho. 


En una de las imágenes aparece la guía que nos explicó el conjunto arquitectónico de Chichén Itzá. Iba con gorra, camisa de manga larga, camiseta interior, gafas de sol y pantalones vaqueros. Nos explicaron que los guías llevan una camiseta interior que les protege del sudor y hace de escudo, lo que hace que aguanten tan bien el sol.