
¿Les he entretenido yo o me han entretenido ellos?
Hace una hora entran dos chicos a la oficina. Miro la hora y suspiro. Les observo y veo que llevan trajes y van muy repeinados, con unas carpetas llenas de papeles.
Me dicen que son del Círculo de Lectores y sonrío. Me empiezan a explicar sin preguntarme previamente si soy socia. Así que les corto: "Mira, me di de baja en el Círculo de Lectores hace dos años". Ni siquiera me pregunta por qué. Él tiene aprendidas las pautas de lo que ha de decir. Lo sé porque yo estuve una época en Salamanca vendiendo contratos. Le explico que en agosto de 2008 me intentaron vender un seguro de vida gracias a que Círculo de Lectores les había cedido mis datos, que entiendo hasta cierto punto. Me dice que eso lo hacemos también nosotros y le digo que no, que nosotros estamos obligados por la Ley de Protección de Datos a no dar ninguna información sobre ningún particular.
Veo que busca otros recursos para convencerme. "¿Cuántos años estuviste en el Círculo de Lectores?". "Quince, y mira cómo es la cosa que alguien hizo socio a mi padre, que no lee libros (guasas) y que yo, menor de edad, falsificaba su firma. Así que tan bien no estará Círculo de Lectores cuando yo falsificaba la firma de mi padre para tener las mismas ventajas que los socios o cuando compraba libros en nombre de mi padre".
Le explico que esa empresa no tiene razón de ser para mí, que antes no existía internet, pero ahora, si quiero comprar un libro que no está en una librería física, entro en cualquier librería virtual y lo compro a través de internet.
Empieza a decirme títulos, best-sellers, a lo que he contestado que me había leído muchos de ellos, pero que sigo prefiriendo no ser socia del Círculo de Lectores y que, además, con una llamadita volvería a retomar la antigüedad.
Empieza a decirme que si la chica de aquí se ha hecho socia, que si la de allí... Otra táctica magnífica, pero yo sigo en mis trece. Sé cómo funciona el Círculo de Lectores y no quiero sentirme obligada a comprar libros cada dos meses, sino cuando me apetezca. "Ni aunque los libros costaran cinco veces más baratos volvería a entrar en ese Club".
Yo creo que le fastidiaba un poco que yo le estuviera diciendo que soy lectora voraz y que compro muchísimos libros al cabo del año, que lo que ellos me daban es una nimiedad viendo el volumen de literatura que cae en mis manos. Y yo, viendo que se picaba, más le picaba.
"¿Y tú no dices nada?". Ya imaginaba que estaba aprendiendo. Me han dicho las zonas por donde han pasado y finalmente: "¿Cuántos contratos has hecho?". Delante de mí los ha contado y me lo ha dicho.
Total, que han estado una hora y a mí no me han convencido. De hecho, tengo mis motivos para no querer volver a formar parte del Círculo de Lectores.
Los muchachos tenían buenos reclamos para convencer, pero he estado quince años en el Círculo y sé cómo funciona. No me gusta y ya está.