lunes, octubre 28, 2024
Volando
domingo, octubre 27, 2024
Leyendo
sábado, octubre 26, 2024
Niños que leen
viernes, octubre 25, 2024
El regalo
jueves, octubre 24, 2024
Con el paso de las horas
miércoles, octubre 23, 2024
La isla de la mujer dormida
La gente que me conoce sabe bien lo mucho que me fascina Arturo Pérez-Reverte, y es que leer sus novelas siempre es un placer, sin buscar el final ya se disfruta el camino, cada frase, cada rasgo de cada personaje, cada guiño a la literatura, cada nombre que utiliza, cada mar. Aquí vuelve a hacer que nos reencontremos con el mar, un mar por el que yo ya navegué en el mes de mayo, pero siendo yo una persona nacida en tierra adentro, el autor consigue que adore los mares por los que navega.
Nos encontramos en plena Guerra Civil, es abril de 1937, y el marino mercante Miguel Jordán Kyriazis es llamado por los nacionales para una importante misión: de repente es ascendido a oficial de la marina y como domina el griego (su madre era griega) le envían a un curso donde no se puede negar. Jordán será enviado al mar Egeo donde tendrá que hundir los barcos que salen desde Rusia hacia España con provisiones, combustible y armas para ayudar al bando republicano. Para ello se tiene que asentar en una pequeña isla cerca de Syros. Se trata de Gynaíka (se traduce como "ginecólogo", isla ficticia), propiedad del barón Katelios. Instalados en la parte este de la isla, Jordán estará al mando de contrabandistas y desertores, un piloto griego, un lanzador de torpedos holandés, un telegrafista británico, unos hermanos libaneses. Lo mejor de lo mejor. Un barco nodriza les traerá provisiones y torpedos, mientras que con una lancha rápida a la que llamarán Loba se encargarán de hundir los barcos rusos o republicanos que salen del mar Negro en dirección a Cartagena o Valencia.
En el otro lado de la isla viven el barón y la baronesa Katelios. El barón le está haciendo un favor al dictador griego Metaxás, que es amigo suyo y simpatizante de los nacionales españoles. Lena Katelios ronda los cincuenta, es una mujer escultural que se inyecta cocaína, que ha vivido cientos de vidas y enseguida se interesa por ese piloto español que parece un vikingo nórdico. Ella, que vive aislada en esa isla, y sólo coge su barquito para ir a Syros en busca de hombres y cocaína, terminará enamorada del capitán Mihalis.
Jordán es un hombre calmado, tiene una misión, y no va a permitir que ninguno de los hombres se le acerque mucho ni que se subleven ni que se tomen demasiadas confianzas, pero él se acerca al piloto griego, Eleonas, con quien llegará a tener cierta complicidad.
Mientras, en Estambul dos observadores españoles, espías de cada bando y amigos desde hace años, se reúnen en un burdel para jugar al ajedrez. Santiago Loncar es rojo hasta la médula, mientras Pepe Ordovás quiere que le informe sobre los barcos que cruzan el Egeo. A veces se intercambian información, pero Loncar enseguida descubre que algo se está cociendo en el Egeo, así que habla con un espía ruso y deciden enviar un petrolero para comprobar si sus sospechas son ciertas.
Así, Jordán y sus hombres, aunque a veces no logran su objetivo y algún barco se escapa, consiguen hundir varios barcos procedentes de Rusia. Y cuando empiezan a hacer tanto ruido, todos quieren descubrir qué está ocurriendo, además que enarbolan bandera italiana, por lo que nadie sabe de dónde proceden. Hasta que deciden tenderles una trampa: el Krondstadt saldrá de Odesa, blindado y con los cañones tapados, para intentar dar caza a ese torpedero que tantos barcos está hundiendo, pero la idea ha sido de Loncar, por lo que le obligan a ir en el barco. A partir de aquí es una lucha encarnizada entre dos pilotos que luchan con insistencia.
Finalmente están los nombres, tanto el de la isla, como el de Lena (entiendo que en honor a Elena de Troya) o Jordán (por su bautismo hundiendo barcos, podría ser). Sí, los nombres de lugares y personas también son significativos.
EL AUTOR:
Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España, en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años y cubrió dieciocho conflictos armados para los diarios y la televisión. Con más de veintisiete millones de libros vendidos en todo el mundo, traducido a cuarenta idiomas, muchas de sus obras han sido llevadas al cine y la televisión. Hoy comparte su vida entre la literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española y de la Asociación de Escritores de Marina de Francia.
EL LIBRO:
Título original: La isla de la mujer dormida
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en octubre de 2024)
Número de páginas: 409
ISBN: 9788410299634
Valoración: 10/10
RETOS:
* PopSugar Reading Challenge: Un libro sobre piratas.
martes, octubre 22, 2024
Festival de las Ánimas de Soria
lunes, octubre 21, 2024
Viaje a Tenerife: Atardecer junto al Teide
Recuerdo el atardecer junto al Teide como uno de los más impresionantes que se puedan observar. Y es que todo se ve diferente desde las alturas.
Cenamos a medio camino a eso de las seis de la tarde mientras unos músicos canarios cantaban una especie de corridos mexicanos junto a las mesas. La cena era guante y el vino de Taroconte era pésimo, pero el ambiente era diferente.
Atrás íbamos dejar el mar, mientras el guía nos explicaba que al fondo de veían primero el perfil de la isla de La Gomera y después el de La Palma, como también nos informó de que desde allí se veía impresionante el volcán de La Palma cuando entró en erupción allá por septiembre de 2021.
Las nubes cubrían una parte del Parque Nacional del Teide y, cuando pasamos la niebla, más arriba, seguía luciendo el sol. El paisaje es reciente, formado por rocas de lava. Apenas hay vegetación y animales, es un lugar sórdido, y sin embargo ahí crecen los enormes bosques de pino canario, que sobreviven a los incendios, que son tan resistentes.
Desde Los Escanillos pudimos contemplar el mar de nubes que rodeaba la isla más abajo, los perfiles de La Palma y La Gomera y, desde allí, el sol anaranjado se fue metiendo poco a poco entre las nubes. Es sin duda, un atardecer precioso, aunque no sería el único atardecer que disfrutaríamos en Tenerife.
En cuanto entramos en el Parque Nacional del Teide nos dijeron las recomendaciones: no fumar, no coger piedras o plantas, no desviarse de las sendas marcadas con piedras, etc. Y desde allí vimos cómo se metía el sol en un atardecer mágico.
Ya de noche, el guía llevaba champán para brindar y luego nos fuimos a un lugar para ver las estrellas. El guía nos explicó cómo ver las estrellas, siempre con la ubicación que no cambia de la estrella polar al norte. En el telescopio pudimos contemplar Saturno con sus anillos. E incluso vimos estrellas fugaces. La explicación fue fantástica. Y las estrellas se veían con una claridad insólita.
Viaje a Tenerife: Playa de las Américas
Nuestro hotel no estaba muy lejos de Playa de las Américas y nos dimos un paseo hasta allí, donde encontramos playas larguísimas de arena negra volcánica, hoteles y muchos bares de corte inglés, donde los ingleses ovacionaban partidos en su idioma junto a enormes jarras de cerveza. Y eso que sólo eran las once de la mañana.
Para llegar a Playa de las Américas pasamos junto a una enorme explanada, el Barranco de Troya, un enorme socavón donde parece ser que por la noche dormían vagabundos y sin techo, porque se veían restos de plásticos y colchones.
Playa de las Américas nos decepcionó mucho. Es un lugar preparado para el turismo internacional, sobre todo para el turista inglés, así que encontrar un lugar donde nos dieran unas papas arrugadas nos costó lo nuestro. De todas formas, pasear junto al mar siempre es muy placentero.
domingo, octubre 20, 2024
Cómo sobrevivir a tu propio asesinato
El último libro que llegó con el Bookish de octubre ha sido un libro que me ha tenido entretenida y enganchada de principio a fin. Se trata de una novela de ese género que se llama Cozy Mystery o Cosy Crime que nos dejan todas las pistas para dar con el culpable a la vez que el protagonista.
En este libro tenemos dos líneas temporales. Annie Adams, desde Londres, vive con su madre Laura en una enorme casa de Chelsea, donde Laura intenta abrirse puertas como artista, mientras Annie va de trabajo en trabajo hasta que su mejor amiga, Jennie, le dice que se ponga a escribir. Pero una carta desde Castle Knoll la requiere en ese pueblo donde su tía abuela Frances Adams va a leer el testamento. Tiene que ir porque además la enorme casa de Chelsea donde viven de prestado es propiedad de esa señora a quien Annie no conoce.
Cuando llega a Castle Knoll se presenta con una mochila en el despacho del abogado Walt Gordon, que le presenta a su sobrino Oliver, un chico pijo que trabaja en una enorme empresa inmobiliaria de Londres, y a Elva, la esposa de Saxon Gravesdown. Elva no ha sido citada, pero explica que su marido, médico forense, llegará tarde. Cuando están todos, el abogado explica que tienen que ir hasta la casa de Frances, porque a ella no le arranca el viejo Rolls Royce.
Cuando llegan se encuentran con Archie Foyles, un viejo jardinero que hace magia con los setos. Pero la casa está cerrada. Cuando Gordon abre, el cadáver de Frances Adams se encuentra en el suelo de la biblioteca, en lo que parece una muerte natural. Parece que se encontraba arreglando un adorno floral cuando cayó muerta.
Frances siempre había vivido con el miedo de que iba a ser asesinada desde que una adivina en el verano de 1965 le echó una profecía, así que había pasado toda su vida investigando a la gente que la rodeaba. Todos deciden huir después de llamar a la ambulancia, pero Gordon y Annie descubren que hay agujas en el arreglo floral y Annie lo lleva a la comisaría. Allí, el inspector Crane le informa que las plantas que está sujetando son cicuta y le sale un sarpullido que arregla una doctora.
Cuando leen el testamento, éste sólo indica que Frances no quería separar su patrimonio, por lo que Saxon y Annie debían investigar su asesinato y quien diera con el asesino sería su heredero. Si al cabo de una semana no se encontraba, las propiedades irían a parar a la inmobiliaria donde trabaja Oliver, que iría vendiéndolas poco a poco, y el dinero iría a parar al Estado.
Annie se pone a investigar en un cuarto anexo a la biblioteca, donde Frances tenía un tablón como tienen los policías, además de carpetas sobre toda la gente de Castle Knoll. Entre todas las cosas, encuentra su diario, y así descubrimos que Frances era novia de John, que ahora es sacerdote, pero John dejó embarazada a Emily, que en 1966 terminó desapareciendo, por lo que ya sólo quedaron Rose y Frances. Emily quería "cazar" a lord Gravesdown, que al final terminó casándose con Frances.
Parece ser que Saxon tiene ventaja, pero terminará siendo Annie quien descubra a los verdaderos asesinos, sobre todo porque a ella también intentarán asesinarla con una inyección de hierro, igual que el asesinato de su tía abuela.
La novela es preciosa, merece mucho la pena. Es la primera novela de la autora, pero está magistralmente escrita. Me ha gustado mucho.
LA AUTORA:
Kristen Perrin es originaria de Seattle, donde pasó varios años trabajando como librera antes de trasladarse al Reino Unido para hacer un máster y un doctorado. Vive con su familia en Surrey, donde se la puede encontrar curioseando por librerías de viejo y coleccionando plantas. Cómo sobrevivir a tu propio asesinato, en curso de traducción a una veintena de idiomas, es su debut literario.
EL LIBRO:
Título original: How to Solve your own Murder
Autora: Kristen Perrin
Traductora: Patricia Antón de Vez
Editorial: Salamandra (1ª edición, en septiembre de 2024)
Número de páginas: 380
ISBN: 9788419456670
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "Thriller Holics": Autor debutante.
sábado, octubre 19, 2024
Enganchada
viernes, octubre 18, 2024
Por fin, viernes
jueves, octubre 17, 2024
La isla desnuda
Tenía muchas ganas de leer este libro, y no voy a decir "novela" porque no es una novela al uso. Se trata de las experiencias de la autora cuando dejó todo y se marchó a vivir a Kioto durante una larga temporada, donde aprendió el idioma y aprendió a caminar flotando. Según dice ella, marchó a Japón a perder.
En realidad, el fallecimiento de su tío, al que estaba muy unida, le supuso un duro golpe y se marchó a Japón como un medio de escape. Allí se dejó llevar por las cadencias, los sonidos, la observación y el silencio, absorbió sus palabras, su cultura y quiso ser como ellos. Hasta que en cierto momento tuvo que regresar, al descubrir que su padre tenía cáncer y se iba a morir.
El libro bucea entre las palabras, busca el significado de los kanjis japoneses, aunque muchos se escriban igual, nos inculca la magia de la escritura japonesa, nos hace vibrar como si pudiéramos escuchar los sonidos de los pájaros o como si pudiéramos ver la comadreja que ella ve desde su casa en Kioto. La comadreja sí que puede entrar en el jardín abandonado de la casa de al lado, pero ella lo tiene prohibido.
Nos habla de gatos, muertes, desapariciones y vida. Nos acerca a Japón en todos sus sentidos. Y en medio de todo ello nos cuenta pequeñas historias magníficas, que se disfrutan de principio a fin.
LA AUTORA:
Lola Nieto (Barcelona, 1985) es doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona. Ejerce como profesora. Ha coeditado la Revista Kokoro (www.revistakokoro.com) y ha coordinado la editorial Kokoro Libros. Ha publicado los poemarios Alambres (Kriller'71, 2014), Tuscumbia (Harpo, 2016), Vozánica (Harpo, 2018) y Caracol (RIL editores, 2021). Ha participado en diversos festivales de poesía experimental, como el European Poetry Festival en Londres, el International Interdisciplinary Literature Festival SARDAM en Chipre, la Bienal Europea de Poesía en Brasov, el Festival Voix Vives de Toledo o el Festival Internacional de Poesía de Barcelona, además de actuar en espacios como el Bowery Poetry Club en Nueva York o el BUoY en Tokio.
EL LIBRO:
Título original: La isla desnuda
Autora: Lola Nieto
Editorial: La Caja Books (1ª edición, en agosto de 2024)
Número de páginas: 282
ISBN: 9788417496906
Valoración: 8/10
RETOS:
miércoles, octubre 16, 2024
Un nuevo Bookish
martes, octubre 15, 2024
Viaje a Tenerife
Hace dos semanas mi novio y yo estábamos en Tenerife, con una temperatura agradable media de 25º, rodeados de turismo internacional.
Para mí era la segunda visita a la isla. La primera vez estuve en Costa Adeje, en un hotel que se encontraba a pocos metros de la Playa de Torviscas, del que no recuerdo más que el paseo de palmeras a la entrada y los techos muy altos en el vestíbulo.
He recuperado las fotografías de 2010, las visitas y los recuerdos. Obviamente en catorce años está todo muy cambiado. Lo que más me duele es que también cambia la forma de hacer excursiones, porque a mí entonces me dieron muchas explicaciones de Tenerife y esta vez se han limitado a lo mínimo. En realidad, en un lugar como Tenerife ni siquiera hay que contratar excursiones porque es muy fácil moverse de un lado a otro de la isla.
A partir de hoy comenzaré a hablar en los días que tenga tiempo y ganas sobre nuestro viaje a Tenerife, viaje que ha sido precioso. Hemos quedado que la próxima visita a Tenerife nos alojaremos en Puerto de la Cruz.
Llegamos al aeropuerto norte, Los Rodeos, y nos trasladamos al Hotel Gara Suites, en Arona, junto a Los Cristianos. El hotel tenía cuatro estrellas y estaba encima de un campo de golf. Lo malo es que sólo había un acceso al hotel y a veces había que rodear toda la manzana para llegar, lo que hacía que el camino se hiciera largo. Pero el hotel estaba muy bien, con una rotonda central que incluso tenía paradas de taxis, varias piscinas (aunque no cubrían más de 1.20 metros), un restaurante bufet que tenía de todo y nuestra habitación era la 3119. Era la última de la lista, de varios miles de habitaciones que se distribuían alrededor de la zona de piscina y de la rotonda de la entrada. Y nuestra habitación era un dúplex con dos plantas y varias terrazas que daban al club de golf.
En este viaje hemos visto el Teide de día y las estrellas junto al Teide de noche, y hemos visto por telescopio a Saturno, que se veía incluso con los anillos. Hemos visitado el drago milenario en Icod de los Vinos, hemos pasado por Garachico y hemos conocido Masca, un pueblo en un valle con una carretera llena de curvas. Hemos visto animales en Loro Parque, hemos paseado por las calles de La Laguna y de Puerto de la Cruz y hemos visto meterse el sol en Costa Adeje. También nos hemos montado en muchas guaguas.
Y al fondo, siempre se ve la silueta del Teide.
El viaje ha sido precioso. Lo peor han sido las excursiones (por las explicaciones nulas) y la cantidad de turistas extranjeros que pueblan Playa de las Américas. Pero en general ha sido un bonito viaje. Volveremos... seguro.
Y quizás si nos toca la lotería que cogimos en Puerto de la Cruz nos compremos una casita allí.
lunes, octubre 14, 2024
El pacto del agua
He aquí un libro precioso, largo pero muy bonito, sobre la India del siglo XX. Empecé a leerlo en vacaciones, pero por unas cosas y por otras he tardado más de lo habitual en terminarlo.
El libro comienza en los años 30 en la región hindú de Kerala. Una niña de doce años, al morir su padre, es obligada a casarse con un hombre viudo de 40 años que tiene un niño pequeño. La chica recorre el camino en barco hasta llegar al templo donde conoce a su futuro marido. El hombre, al descubrir a la pequeña, se quiere marchar porque en ella ve a una niña. Sin embargo, su hermana le convence.
La niña, con su marido y su cuñada llegan a la casa de Parambil. Su cuñada le enseña a cocinas y el elefante Damo, al que su marido salvó la vida, viene a saludarla. Adora a su hijastro JoJo, un pequeño de dos años que odia ducharse. Su marido no se acerca a ella hasta que cumple dieciséis años, donde se acuestan juntos por primera vez. De hecho, se han terminado enamorando.
Ella, convertida en la matriarca Gran Ammachi, descubre que su marido tiene aversión al agua y se lava por partes pero nunca de cuerpo entero y huye de los ríos donde ella ha crecido, así que cuando JoJo se ahoga en un charco, pregunta a su marido sobre la que ella llama la Condición. Su marido le saca un manuscrito en idioma malabar donde Gran Ammachi descubre que varios antepasados han fallecido ahogados.
Juntos tendrán a Bebe Mol, una muchacha que padece raquitismo, que siempre tendrá mentalidad de una niña, pero siguen adelante, porque su marido vive acomodadamente con sus tierras. Pasan los años e intentan tener más bebés, pero cuando Gran Appachi está a punto de fallecer ella se queda embarazada de Philipose, un joven que también viene con la condición.
Mientras Philipose va creciendo, Gran Ammachi protege a Bebe Mol y lleva la finca con la ayuda de Shamuel y su hijo Joppan, que no pueden llevar consigo cuando van a la gran ciudad porque en el sistema de castas de la India son considerados parias.
Gran Ammachi también recibirá la gran ayuda de Anna Chedethi y su hija, ya que se quedaron sin el hombre de la familia y necesitan que alguien las alimente. La ayuda de Anna será insustituible.
En la ciudad de Madrás vive Digby, un médico escocés que se enamora de Celeste, la mujer de su jefe. Éste quiere acusarle de adulterio, pero en su despedida su casa se prende fuego: Celeste muere y él se queda con las manos torcidas. Es entonces cuando tiene que volver a mover las manos y le llevan a casa de un terrateniente, Chandy, donde su hija Elsie ata sus manos a las suyas para hacerle que las mueva. Cuando esté algo recuperado irá a las montañas donde un magnífico médico sueco ha rehabilitado un antiguo hospital de leprosos para recoger a todas esas personas que sufren la enfermedad de Hansen. Allí Digby entrará en contacto con Rude, de quien aprenderá mucha cirugía, pero también a tratar con leprosos. Cuando el sueco muere de repente, Digby decide seguir en el hospital hasta que vengan personas designadas por Rude que se hagan cargo del hospital.
Philipose regresa de Madrás porque ha descubierto que no quiere estudiar Medicina y en el tren coincide con Elsie, que se ha convertido en artista. Decide que llegado el momento se casará con ella. Elsie se traslada a la casa de Parambil y dará a luz a Bebe Ninan, que también tiene la Condición. Y terminará falleciendo siendo un niño. La muerte precoz del pequeño Ninan separa al matrimonio, y mientras Philipose se deja llevar por altas dosis de opio y no sabe dónde está, ella decide marcharse de Parambil.
Bebe Mol está muy enferma, así que Gran Ammachi escribe a Elsie para que regrese a despedirse de ella. Elsie regresa, aunque no quiere ver a su marido. Sin embargo, se queda embarazada y un gran monzón la retiene en Parambil, por lo que decide dar a luz y después simular su propia muerte ahogada en el río. La recién nacida se llama Mariamma, con el nombre de pila de Gran Ammachi, y Elsie ya le dijo que cuidara de ella. La pequeña cree y su padre sale de la adicción del opio y se desvive por su hija, además de escribir en un periódico. Mariamma adora a su padre y a su abuela y no duda cuando decide estudiar Medicina en Madrás. Conocerá a Lenin, del que se enamorará, pero no le puede retener, ya que él se ha unido a los revolucionarios naxalitas, buscados en toda la India.
Bebe Mol y Gran Ammachi mueren muy seguidas y Philipose fallece ahogado, después de que descarrilara el tren que le llevaba a Madrás. Mariamma, que estudia en la Facultad de Medicina de Madrás, se sorprende de que su padre fuera a visitarla sin avisar, así que decide revisar todos sus cuadernos y ahí descubre que su madre ya fue embarazada a Parambil, por lo que Philipose no era su padre pero era el padre que ella había amado. Mariamma también ha descubierto, gracias a la revisión del cerebro de su padre, que la Condición es en realidad un tumor en el cerebro, que también tiene su amado Lenin, y que se puede operar y extirpar.
Decide visitar el hospital de leprosos y preguntar a Digby, donde descubre que él es su verdadero padre, y que su madre se encuentra en el jardín, ciega y sin manos, porque también se contagió de lepra.
Es un libro donde hay muchos personajes que se distribuyen en tres generaciones. Descubrimos un trocito de la India desde los años 30 a los años 70 y cómo iban cambiando las mentalidades, sobre todo en torno a la mujer.
EL AUTOR:
Abraham Verghese nació en Adís Abeba en 1955. De padres indios, estudió Medicina en la India y Estados Unidos. Conocido por su innovador trabajo en la atención del sida y su defensa de la medicina de familia, ha publicado dos conmovedores testimonios relacionados con su profesión: My Own Country y The Tennis Partner. Graduado en el Taller de Escritura Creativa de la Universidad de Iowa, Verghese es autor de Hijos del ancho mundo (Salamandra, 2010), una novela que ha vendido más de un millón y medio de ejemplares en Estados Unidos, se ha traducido a más de veinte idiomas y está en curso de adaptación a la gran pantalla por Anonymous Content. Sus ensayos y relatos han aparecido en The New Yorker, The New York Times, The Atlantic Monthly, Esquire y Grant. En la actualidad, vive en Palo Alto (California), donde escribe, ejerce de médico y enseña en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. El pacto del agua (Salamandra, 2023) es su última novela.
EL LIBRO:
Título original: The Covenant of Water
Autor: Abraham Verghese
Traductor: Eduardo Hojman
Editorial: Penguin Random House (1ª edición, en octubre de 2023)
Número de páginas: 784
ISBN: 9788419346834
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "La vuelta al mundo en 12 libros": Delhi, India.
domingo, octubre 13, 2024
La tranquilidad de octubre
sábado, octubre 12, 2024
Phases of the Moon
viernes, octubre 11, 2024
De confirmación
jueves, octubre 10, 2024
Momentos dulces
miércoles, octubre 09, 2024
Tres rosas amarillas
martes, octubre 08, 2024
Chocolatería de San Ginés
He pasado muchas veces por la célebre chocolatería de San Ginés. De hecho, una vez me alojé justo al lado, en la calle del Arenal. Y nunca he conseguido tomar un chocolate caliente, porque en cada puerta que tiene (nunca las he contado, pero hay varias) siempre hay una fila larguísima de gente haciendo fila. Supongo que el chocolate es mítico y está riquísimo.
De hecho, el sábado pasado, pese a que hacía calor en Madrid, la gente hacía cola para tomar un chocolate a la taza. Para mí el chocolate está asociado al invierno y al frío. Ya existía en 1920, cuando la chocolatería sirvió de inspiración a Valle-Inclán cuando escribía Luces de bohemia, como bien dice un cartel en su fachada.
Pero algún día nos tomaremos un chocolate caliente en San Ginés...
Rincones madrileños
Tiene algo Madrid que siempre me atrae. Sus rincones son para disfrutar cada vez que vamos. El ritmo cultural es gigante. Hay gente por todas las partes. Y puedes perderte en el Madrid castizo a comer unas tapas típicas españolas.
Siempre me ha gustado el arte urbano, pero no los grafitis como tal, sino las imágenes murales que alegran muchas calles de cuantiosas ciudades. Ya en Puerto de la Cruz pude disfrutar de este arte urbano, pero me encantó una pared madrileña que, a su vez, era un trampantojo. Ojo a la señora asomada al balcón.






















