Big Ben y Casas del Parlamento de noche
En Semana Santa, mi hermano pequeño y yo visitamos en Londres. Fue un viaje que habíamos programado quince días antes, por esa necesidad de desconectar y visitar una ciudad diferente. Porque yo en Londres había estado antes, pero únicamente en Heathrow, en el aeropuerto, como el año pasado para hacer una escala, o con quince años cuando visité Inglaterra para aprender su codiciado idioma, pero recuerdo que entonces nos montaron en un minibús y no tardamos mucho en abandonar Londres en dirección Sur.
Heathrow Airport
El año pasado, cuando iba a Nueva Zelanda, al pisar Londres, pensé en visitar la ciudad de una vez, así que cuando mi hermano me propuso marcharnos a una ciudad de Europa (París, Londres, Roma) no lo dudé.
Me supo a poco, porque Londres es una ciudad muy grande y con mucha historia, por lo que hay muchos lugares para visitar. Una de las cosas que me sorprendió es que todos los monumentos o edificios turísticos están llenos de gente, pero las filas van rápidas, increíblemente rápidas, por lo que la espera es bastante llevadera. Al final, me hubiera quedado una semana más en Londres.
Euston Station
Nuestra ubicación estaba perfectamente localizada, junto a la Estación Euston. Cuando soy yo la que tiene que buscarse alojamiento para viajar siempre intento que ese sitio esté cerca de una parada de metro o de una estación de tren. Y no iba a ser diferente esta vez.
Primer trayecto en el metro de Londres
El trayecto desde Heathrow Airport hasta el centro de Londres duró una hora y se nos hizo un poco larga, porque deseábamos llegar cuanto antes.
Así que cuando hubimos descargado todo en la habitación del Hotel Ibis, salimos a callejear por Londres. En las primeras horas llegamos con mucha energía y caminamos lo suficiente como para que al día siguiente amaneciéramos con agujetas. Pero no importaba: cuanto más viéramos mejor. A eso del mediodía nos encontrábamos almorzando en un restaurante de comida rápida de Euston Station, donde un bobby pasó a nuestro lado y mi hermano y yo empezamos a reírnos por el curioso nombre con el que se les conoce: él quería hacerse una foto con el policía.
El creador de la policía británica se llamaba Robert Peel, al que cariñosamente se le conocía como Bobby. Gracias a él, a los policías ingleses se les llama bobbies.
Londres cuenta con más de siete millones de habitantes y ocupa una superficie de 1.606 km2. Descansa a orillas del río Támesis y es el centro neurálgico de la red ferroviaria y de carreteras del país, por lo que el acceso a otros lugares turísticos es muy sencillo si se parte desde Londres.
Londres es la mayor ciudad europea y el centro financiero del continente. Cuenta con cinco aeropuertos.
Buckingham Road
En el año 55 a. C. el ejército romano de Julio César invadió Inglaterra tras desembarcar en Kent y marchar hasta alcanzar el Támesis a la altura de Southwark. En la orilla opuesta vivía una pequeña tribu indígena, pero no existía ningún asentamiento importante. No obstante, en la segunda invasión romana, 88 años después, ya habían florecido en el lugar un pequeño puerto y una comunidad mercantil. Los romanos construyeron un puente y establecieron en la orilla norte un centro administrativo al que llamaron Londinium, versión del antiguo topónimo celta.
London Eye
Londres se convirtió pronto en la mayor ciudad de Inglaterra y, tras la invasión normanda de 1066, fue elegida capital de la nación. El asentamiento se extendió más allá de la muralla, que fue arrasada por el Gran Incendio de 1666. La reconstrucción formaría el núcleo de lo que hoy es la City, pero en el siglo XVIII Londres ya había absorbido los asentamientos circundantes, entre los que se encontraba la real ciudad de Westminster, que durante tanto tiempo había sido el centro religioso y político de Londres.
Big Ben y Westminster Abbey
La explosión comercial e industrial de los siglos XVIII y XIX la convirtieron en la ciudad más rica y más grande del mundo, y surgió una próspera clase media que construyó las elegantes casas que todavía adornan la capital. La perspectiva de riqueza también atrajo a miles de desposeídos, que se hacinaron en viviendas insalubres, la mayoría al este de la ciudad, donde los muelles necesitaban mano de obra.
A finales del siglo XIX, Londres tenía 4,5 millones de habitantes, más otros cuatro millones en los alrededores. Los bombardeos de la IIª Guerra Mundial devastaron buena parte del centro, que se recuperó en la segunda mitad del siglo XX con un proyecto de reconstrucción que eliminó los muelles y las fábricas victorianas.
Piccadilly Circus
Piccadilly es la arteria principal del West End. La que antaño fuera Portugal Street, tomó su nombre actual de las golas o pickadills(*) tan de moda en el siglo XVII. Saint James’ aún conserva vestigios del siglo XVIII, cuando estaba rodeada de residencias reales y los cortesanos se reunían y hacían aquí sus compras. Dos tiendas de Saint James’ Street recuerdan aquella época: la sombrerería Lock y la vinatería Berry Bros. & Rudd.
Fortnum and Mason, en Piccadilly, sirve alimentos de calidad desde hace casi 300 años. Mayfair, al norte, sigue siendo el barrio más elegante de Londres, mientras que Piccadilly Circus marca el comienzo del Soho.
Nuestro trayecto comenzó en Saint James’, pasamos por Trafalgar Square, continuó por Whitehall y Westminster y terminó en Piccadilly Circus.
Tan pronto como Enrique VIII ordenó construir Saint James’ Palace en la década de 1530, la zona se convirtió en la más exclusiva de Londres, y así lo ha sido desde entonces. Las grandes figuras del país pasean orgullosas por sus históricas calles camino del almuerzo en sus clubes pensando en negocios vitales, compran en las tiendas más antiguas y lujosas de la capital con sus tarjetas de oro y visitan alguna de sus numerosas galerías de arte.
Victoria Station
Cogimos el metro hasta Victoria Station. Nada más aparecer allí, el ambiente se convirtió en victoriano, como si de repente hubiéramos traspasado el umbral a otra época histórica y es que la estación Victoria recuerda a un lejano (y quizás nostáligico) colonialismo. Me gustó mucho esta estación. Desde allí tomamos una avenida larguísima y ajetreada, que no era otra que Buckingham Road y a través de la cual llegamos al Palacio de la Reina.
Buckingham Palace
Buckingham Palace es el lugar de trabajo y la residencia de la familia real británica. También se utiliza para ceremonias oficiales como los banquetes que se ofrecen a los jefes de Estado que visitan el país. En el palacio trabajan unas 300 personas, incluidos los funcionarios de la Casa Real y el personal doméstico.
John Nash transformó la Buckingham House original en un palacio para Jorge IV (reinó de 1820 a 1830). Tanto él como su hermano Guillermo IV (reinó entre 1830 y 1837) murieron antes de que se completaran las obras. La reina Victoria fue la primera que residió en el palacio. La fachada este actual, que da a The Mall, se añadió en 1913. Los Salones Oficiales abren al público en verano.
La bandera real se iza cuando la Reina está en palacio. Cuando nosotros estuvimos allí, sólo estaba izada la bandera inglesa, por lo que posiblemente Isabel II no estuviera en Londres ese día. Es tradición que la familia real salude a los ciudadanos desde el balcón que da a The Mall, el mismo balcón desde el que saludaron Guillermo y Kate el día de su boda en abril de 2011.
Buckingham Palace
A medida que nos acercábamos a la fachada principal, pasamos junto a Queen's Gallery, donde se exponen las obras de la Queen's Collection, como Roma: El Panteón, de Canaletto. La Reina posee una de las colecciones de arte más valiosas del mundo, rica en obras de los viejos maestros, como Vermeer y Leonardo. La ampliación de la galería ha sido la más importante llevada a cabo en Buckingham en los últimos 150 años. Ahora el espacio de la exposición es casi cuatro veces mayor y destaca la nueva entrada, con un impresionante pórtico con columnas.
Victoria Monument
Frente al Buckingham Palace se encuentra el Victoria Monument, donde se inicia The Mall. En un monumento realmente impresionante. La Guardia Real llama la atención, aunque no es éste el mejor lugar para ver un cambio de guardia (Changing of the Guard). En verano, la Guardia Real hace el relevo con regularidad, en una colorida y musical ceremonia militar.
The Mall es la amplia avenida triunfal que da acceso a Buckingham Palace. Fue creada por Aston Webb cuando rediseñó la parte frontal del Palacio y el Victoria Monument en 1911. Sigue el trazado del antiguo camino que bordeaba Saint James’ Park en época de Carlos II, cuando era el paseo más popular de Londres. Cuando un jefe de Estado extranjero visita Londres se alza la bandera de su país en las astas que flanquean The Mall.
Saint James' Park
Saint James’ Park bordea The Mall por uno de sus lados. Mucha gente de las oficinas cercanas toma el sol en verano entre los coloridos parterres de flores del parque más ornamental de la capital. En invierno, funcionarios bien abrigados discuten sus asuntos mientras pasean junto al lago, entre pelícanos, patos y gansos.
Antaño un pantano, el parque fue drenado por Enrique VIII e incorporado a su coto de caza. Carlos II lo convirtió en parque, con un aviario en el lado sur. Aún es un lugar muy popular, con una bonita vista de los tejados de Whitehall. En verano hay conciertos en el quiosco de música.
Green Park
Green Park se encuentra en el otro lado del Palacio de Buckingham. Carlos II adaptó este antiguo coto de caza de Enrique VIII para su uso público en la década de 1660. Se trata de un espacio natural de onduladas praderas y árboles, además de innumerables narcisos en primavera. Era el lugar elegido para los duelos durante el siglo XVIII. En 1771, el poeta Alfieri fue herido aquí por el marido de su amante, el vizconde de Ligonier, pero pudo volver al Haymarket Theatre a tiempo de presenciar el último acto de una obra. Actualmente lo suelen utilizar los huéspedes de los hoteles de Mayfair para hacer ejercicio.
En dirección al Soho
El Soho es famoso por ser el centro de la diversión y el entretenimiento desde que nació, a finales del siglo XVII. Durante su primer siglo de existencia, fue uno de los barrios más elegantes de Londres, y sus residentes han pasado a la historia por sus extravagantes fiestas. En las últimas décadas del siglo XX, el Soho consolidó su reputación como centro de diversión. Con su ambiente cosmopolita, siempre se puede disfrutar de sus agradables bares, restaurantes y cafés, repletos de turistas y residentes.
El Soho es uno de los distritos más multiculturales de la ciudad. Los primeros inmigrantes fueron los hugonotes en el siglo XVIII. El Soho también es famoso por su barrio chino (Chinatown), cuyo eje, Gerrard Street, está repleto de restaurantes y comercios.
Trafalgar Square bulle día y noche con el gentío que disfruta de sus numerosos restaurantes, cines y clubes nocturnos. Amplias avenidas, flanqueadas por majestuosos edificios, convergen en Trafalgar Square. Algunas de las calles que rodean la plaza se han hecho peatonales, lo que convierte este popular punto de encuentro en un lugar muy accesible.
Trafalgar Square es el lugar preferido de Londres para reuniones y encuentros. Fue proyectada por John Nash y construida en la década de 1830. La preside una columna de 50 metros en honor del almirante Lord Nelson, que murió heroicamente en la batalla de Trafalgar contra Napoleón en 1805. Erigida en 1842, 14 canteros cenaron en lo alto antes de instalarla. Los cuatro leones de Edwin Landseer se añadieron a la base 25 años después.
Desde The Mall, se llega hasta uno de los laterales de la National Gallery y hasta el Admiralty Arch.
No entramos en la National Gallery, en principio porque a la hora que vimos su fachada lateral ya estaría a punto de cerrar, y además nos dirigíamos a otro lugar que nos llamaba más la atención. Así que nos hicimos una foto junto a su fachada lateral.
Fachada lateral de la National Gallery
La National Gallery ha ido ganando prestigio desde su nacimiento a principios del siglo XIX. En 1824 convencieron al Gobierno de que adquiriera 38 importantes pinturas, entre ellas obras de Rafael y Rubens, y con ellas se inauguró la pinacoteca nacional. Las donaciones que han realizado ricos beneficiarios han logrado crear una colección unos 2.000 cuadros de artistas del oeste de Europa. La galería principal fue diseñada en estilo neogriego por William Wilkins y construida entre 1833 y 1838.
La National Gallery cuenta con más de 2.300 cuadros, expuestos en su mayoría. La colección abarca desde las obras de Cimabue en el siglo XIII a los impresionistas del siglo XIX, pero destacan particularmente la pintura holandesa, la del Renacimiento italiano temprano y la española del siglo XVII (La Venus del Espejo, de Velázquez). Las colecciones de arte británico se exponen en la Tate Britain, y la Tate Modern se centra en el arte moderno internacional.
Horse Guards
Admiralty Arch es la entrada a The Mall y se diseñó en 1911. Es una triple arcada que formaba parte del proyecto de Aston Webb de transformar The Mall en una gran avenida ceremonial en honor de la reina Victoria. El arco cierra el extremo este de The Mall, aunque sus arcos laterales están abiertos al tráfico, y separa el Londres cortesano del bullicio de Trafalgar Square. El arco central únicamente se abre al tráfico en los desfiles reales, convirtiéndose en el marco ideal para sus carrozas y caballos.
Boca de metro en Westminster
Whitehall y Westminster han sido el centro del poder político y religioso de Inglaterra desde hace mil años. El rey Canuto reinó a principios del siglo XI y fue el primer monarca que construyó un palacio en lo que entonces era una isla entre el Támesis y el ya desaparecido Tyburn. Lo erigió junto a la iglesia que, unos cincuenta años después, amplió Eduardo 'el Confesor' para convertirla en la abadía más grande de Inglaterra y que dio nombre al lugar (minster significa catedral). En los siglos posteriores se establecieron en la zona los diferentes departamentos de Estado.
Big Ben
Todo ello todavía se refleja en las estatuas de héroes que se alzan en Whitehall y en sus gigantescos edificios gubernamentales. Comparada con otras capitales, Londres cuenta con escasa arquitectura monumental especialmente concebida para exhibir su magnificencia. Es aquí, en el centro histórico del Gobierno y de la Iglesia, donde más se acerca a las anchas y elegantes avenidas de París, Roma o Madrid. Si entre semana estas calles están repletas de funcionarios –pues casi todos tienen aquí sus oficinas-, durante el fin de semana, sin embargo, las frecuentan los turistas que visitan algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad.
Llegamos a Whitehall por Horse Guards. El relevo de la guardia montada se celebra con todo su esplendor dos veces al día.
Downing Street
Sir George Downing (1623-1684) pasó parte de su juventud en las colonias americanas. Fue el segundo en graduarse en la recién nacida Universidad de Harvard y regresó para luchar junto a los parlamentarios en la guerra civil. En 1680 compró un terreno cerca de Whitehall Palace y construyó una hilera doble de casas. Cuatro de ellas permanecen en pie, aunque muy remodeladas. Jorge II cedió la del nº 10 a Sir Robert Walpole en 1732. Desde entonces ha sido residencia oficial del primer ministro. Posee oficinas y dependencias privadas. En 1989 la calle se cerró por motivos de seguridad.
Cenotaph
En el centro de Whitehall se encuentra el Cenotaph. Se trata de un austero monumento, realizado en 1920 por Sir Edward Lutyens para honrar a los caídos en la Iª Guerra Mundial. Durante el Remembrance Sunday –el domingo más próximo al 11 de noviembre-, la Reina y otras personalidades depositan coronas de amapolas en él. Esta solemne ceremonia conmemora el armisticio de 1918 y rinde homenaje a las víctimas de las dos guerras mundiales.
The Treasury
Junto a Downing Street se encuentra The Treasury, el edificio que alberga el Ministerio de Hacienda, y enfrente se ubica la Richmond House, sede del Ministerio de Sanidad, diseñada por el arquitecto William Whitfield, por el que le concedieron un premio en la década de 1980.
Norman Shaw Buildings, ya junto al Támesis, era la sede victoriana del New Scotland Yard, la policía metropolitana.
Abadía de Westminster
Westminster Abbey es la iglesia más antigua e importante de Londres. Como andábamos con el tiempo justo, no nos acercamos a verla, pero ya desde la distancia se veía que era un edificio majestuoso.
La iglesia es mundialmente famosa por ser el panteón de los monarcas británicos y la sede de sus coronaciones y otras ceremonias de Estado. El interior presenta algunos de los mejores ejemplos de la arquitectura medieval londinense, además de una de las más impresionantes colecciones de tumbas y mausoleos del mundo. Mitad iglesia y mitad museo, la abadía ocupa un lugar único en la conciencia nacional británica.
La abadía es el suntuoso escenario de las coronaciones desde 1066. La última persona en ocupar la Coronation Chair fue la actual reina, Isabel II. La ceremonia, en 1953, fue televisada por primera vez.
Parliament Square exhibe estatuas de célebres gobernantes, como Benjamin Disraeli, sir Winston Churchill y Nelson Mandela. La plaza se diseñó en la década de 1840 para proporcionar mayor amplitud a los alrededores del Parlamento, y en 1926 se convirtió en la primera glorieta oficial de Gran Bretaña. Hoy está atestada de tráfico.
Big Ben y Casas del Parlamento
Pero lo más impresionante de todo es el Big Ben y las Houses of Parliament. Fueron diseñados por Charles Barry en 1834, cuando se incendió el Palace of Westminster. Desde 1512, el Palace of Westminster es la sede de las dos Cámaras del Parlamento, la de los Comunes y la de los Lores. La primera la constituyen los miembros del Parlamento (MP) elegidos de los diferentes partidos políticos; el partido con mayor número de diputados forma el Gobierno y su líder se convierte en primer ministro.
Los debates de la Cámara de los Comunes son a menudo muy acalorados, por lo que los regula un Speaker que ha de imponer orden con ecuanimidad. La legislación formulada en los Comunes se debate en ambas Cámaras antes de convertirse en Ley.
Los bancos de la Cámara de los Comunes están tapizados en verde. El Gobierno se sienta a la izquierda, la oposición a la derecha y el Speaker en el centro.
La Cámara de los Lores se abre en la ceremonia de apertura del Parlamento, donde la Reina pronuncia un discurso desde el trono de la Cámara resumiendo el programa del Gobierno. Los Peers (pares) son los miembros de la Cámara de los Lores. Muchos reciben su título a cambio de los servicios prestados al país.
Westminster Hall es la única sala que se conserva del Palace of Westminster original y data del año 1097. Tiene un artesonado del siglo XIV.
El Big Ben no es el nombre del célebre reloj de cuatro patas situado en la torre de 106 metros que se alza sobre el Parlamento, sino de la resonante campana de 14 toneladas que marca las horas. Se la llamó así en honor de Sir Benjamin Hall, comisario jefe de obras, cuando se colgó la campana en 1858.
Fundida en Whitechapel, es la segunda campana que se realizó; la primera se rajó durante una prueba de sonido (la campana actual también tiene una pequeña fisura).
Big Ben y Casas del Parlamento desde el London Eye
El reloj es el más grande de Gran Bretaña, con cuatro esferas de 7,5 metros de diámetro y un minutero de 4,35 metros de largo, fabricado en cobre hueco para que fuera más ligero. Ha marcado el tiempo de la nación de forma casi continuada desde que se puso en funcionamiento en mayo de 1859. Su sonido grave se ha convertido en un símbolo de Gran Bretaña y se emite a diario en la cadena de radio de la BBC. La campana repica a cada hora y cuatro campanas más pequeñas señalan los cuartos.
Estatua de Boadicea
Junto al Támesis, al inicio del puente, se encuentra la estatua de Boadicea, la reina británica que hizo frente a los romanos. La estatua es obra de Thomas Thornycroft y data de la década de 1850.
London Eye y río Támesis
Cruzamos el Támesis para ir a la noria más alta de Europa: London Eye. Esta noria está situada en el distrito conocido como South Bank. Tras el Festival de Gran Bretaña de 1951, el Southbank Centre creció alrededor del recién construido Royal Festival Hall. La arquitectura de algunos edificios ha recibido críticas, sobre todo la mole de hormigón que acoge The Hayward, pero actualmente el área tiene un gran éxito y es considerada una zona destacada a orillas del río, muy frecuentada por los amantes de la cultura. Además del National Theatre y del Old Vic, salas de conciertos y galerías, el South Bank cuenta con el BFI Southbank y el cine más impresionante de Londres, el BFI IMAX.
A orillas del río también se ha levantado uno de los símbolos británicos del nuevo milenio, el London Eye, desde donde se obtiene una magnífica panorámica de la ciudad.
Southbank Centre era una zona de muelles y fábricas que sufrió graves daños durante la IIª Guerra Mundial. En 1951 fue elegida como sede del Festival de Gran Bretaña, que conmemoraba el centenario de la Exposición Universal. El Royal Festival Hall es el único edificio de 1951 que queda en pie, pero desde entonces se ha creado a su alrededor el principal centro artístico de Londres, que incluye el teatro, el auditorio y la filmoteca nacionales y una importante galería de arte.
Aquarium
County Hall es una nueva sede del Sea Life London Aquarium, el London Film Museum, hoteles y restaurantes. Allí comimos un helado mientras nos dirigíamos a la noria. En su día, el County Hall fue la sede del Gobierno electo de Londres.
Jubilee Gardens
Bajo la noria, se encuentran los Jubilee Gardens, realizados en 1977 para celebrar los 25 años del reinado de Isabel II. Antes de entrar en el London Eye, nos ofrecieron un espectáculo en 3D a modo de presentación. Aún recuerdo de ese vídeo los sonidos de las gaviotas que volaban sobre nuestras cabezas y cómo el agua nos salpicó de verdad.
El London Eye es una noria de 135 metros de altura, que fue instalada en el año 2000 como parte de las celebraciones del nuevo milenio. Rápidamente se convirtió en uno de los lugares de interés más famosos de la ciudad, no sólo por su tamaño, sino por su diseño circular en medio de los edificios que la rodean. Sus 32 cabinas, cada una con una capacidad para 25 personas, realizan recorridos circulares de 30 minutos.
En los días despejados, la vista alcanza 40 km a la redonda, una impresionante panorámica tanto de la ciudad como del campo.
La noria da vueltas continuamente, pero avanza a una velocidad que permite subir en marcha a las cabinas.
Cuando subimos al London Eye era el atardecer y con él llegaron todas las luces de la ciudad. Tuvimos la suerte de que estuviera despejado y las vistas que nos ofreció esa tarde desde la noria son inolvidables.
London Eye de noche
Cuando volvimos a cruzar el río Támesis, la noria se había iluminado de color azul y los reflejos se alargaban sobre las aguas del río, mientras al frente teníamos los tonos anaranjados del Big Ben y las casas del Parlamento.
Tomamos el metro de Westminster y nos dirigimos a Piccadilly Circus, que merecía verse de noche.
La muchedumbre y las luces de neón convierten a Piccadilly Circus an el centro neurálgico del West End. En el centro de Piccadilly Circus se encuentra la estatua de Eros.
Piccadilly Circus y Eros Statue
Hace años que la gente se reúne al pie de esta estatua, que en su origen quiso representar a un ángel, pero que fue rebautizado con el nombre del dios griego del amor. Con sus alas y su arco, se ha convertido en un símbolo de la capital. Se construyó en 1892 en memoria del conde de Shaftesbury, un filántropo victoriano.
Piccadilly Circus, que formaba parte del proyecto urbanístico de Nash para Regent Street, ha sufrido importantes reformas durante los últimos años y ahora se compone principalmente de centros comerciales. Uno de ellos se oculta tras la fachada de London Pavilion (1885), en tiempos una popular sala de baile.
La plaza posee los anuncios de neón más chillones de Londres, que señalan la entrada al barrio más alegre de la ciudad, el Soho, repleto de cines, teatros, clubes nocturnos, restaurantes y pubs.
Piccadilly
Burlington Arcade es una de las cuatro arcadas del siglo XIX (Piccadilly y Princess están al sur de Piccadilly y la Royal Opera Arcade cerca del Pall Mall), que cuenta con pequeñas tiendas especializadas en artículos británicos de lujo. La mandó construir Lord Cavendish en 1819 para evitar que los peatones arrojaran basura a su jardín. Todavía está vigilada por bedeles que tratan de asegurar el mantenimiento de las buenas formas. Tienen autoridad para expulsar a todo aquel que cante, silba, corra o abra un paraguas, aunque es raro que hoy ejerzan sus poderes, quizá porque la Ley del Comercio está por encima de la del decoro.
Royal Opera Arcade es la primera galería comercial de Londres. Fue diseñada por John Nash y completada en 1818 detrás del Haymarket Opera House (actualmente Her Majesty’s Theatre). Se adelantó al Burlington Arcade aproximadamente un año. Los comercios tradicionales que ocupaban los locales se han trasladado recientemente: Farlows, con artículos de caza y pesca, y Hunter, con sus famosas botas Wellington, ocupan ahora el nº 9 de Pall Mall.
El Pall Mall es una noble calle que toma su nombre del juego del palle-maille, una mezcla entre croquet y golf que se jugaba aquí a comienzos del siglo XVII. Pall Mall ha sido durante más de 150 años el lugar de clubes por excelencia de Londres. Estos clubes para caballeros proporcionaban a sus miembros un refugio de sus mujeres. Ahora son una buena manera de conocer a los arquitectos de moda de la época. En el extremo este se encuentra en el nº 116 el United Services Club (1827), de Nash, favorito del duque de Wellington y ahora sede del Institute of Directors. Frente a él, al otro lado de Waterloo Place, está el Athenaeum (nº 107). Lo proyectó tres años después Decimus Burton y ha sido siempre el centro neurálgico del establishment británico. Junto a él hay dos clubes de Sir Charles Barry, arquitecto del Parlamento: el Travellers en el nº 106 y el Reform en el nº 104. Los señoriales interiores se conservan bien, pero sólo se permite la entrada a los socios y a sus invitados.
Soldado de la Reina
(*) Gola o pickadill es una especie de gorguera o cuello de encaje, que utilizaban los hombres y mujeres de los siglos XVI y XVII. El término Pickadill puede provenir de la palabra española “picadillo” (perforado o traspasado). Es posible que el nombre de Piccadilly proveniera porque el dueño originario de las tierras donde se ubicaba esta zona de Londres hizo fortuna con este tipo de cuellos de encaje.


































