Que haya caído este fin de semana tal tormenta para escondernos en casa ha incluido en que es dos días me haya pulido un libro de más de 500 páginas, pero llegó un momento en que no pude parar de leer. La saga de Las Siete Hermanas me tiene verdaderamente fascinada, una saga que se tilda de romántica, y yo veo que es sobre todo familiar y sí, hay amor -sin ser empalagoso-, pero tiene también una parte histórica y, sobre todo, una dosis de 'feel-good'.
Esta noche empezaré con la segunda parte, pero necesito unas horas de intervalo para asimilar lo que he leído en las últimas horas...
"El amor no conoce distancias;
No tiene continente;
Sus ojos son para las estrellas".
Pa Salt acaba de morir, era un hombre misterioso que fue trayendo a su casa de Atlantis (situada en medio del lago de Ginebra) unas niñas adoptadas a las que fue llamando Las Siete Hermanas, pero ahora que ha fallecido y que ha llamado a su abogado, Geoff Hoffmann, para que las reúna, falta la séptima hermana, que según le contó a la primogénita una vez: "no hay una séptima hermana porque no la he encontrado". Cuando todas las chicas se encuentran en Atlantis, el abogado les lleva hasta una esfera armilar que contiene sus nombres, unas inscripciones en latín y unas coordenadas, y además les entrega a cada una unos sobres para que lo abran cuando consideren oportuno.
Maia se hizo construir un Pabellón en la isla para estar cerca de su padre, de Marina -la mujer que las ha ido criando desde que fueron llegando como bebés- y de Claudia, la cocinera. De hecho, Maia puede compaginar su trabajo de traductora desde allí, es la única que ha vivido cerca de su padre, y su muerte le ha pillado en Londres, en casa de una amiga. De hecho, es ella la que contacta con el resto de hermanas y la primera que llega a casa para descubrir que el funeral de su padre ya se ha realizado, pues fue enviado al mar en un ataúd de plomo.
Maia acaba de coger de su antigua habitación un colgante, una piedra lunar, que cuando recibió no le dio importancia y ha decidido ponérselo, y cuando llega al Pabellón decide que es un buen momento para abrir la carta que su padre le escribió antes de morir. En ella le dice que no tenga miedo y le hace deducir que su padre conocía un oscuro secreto de su pasado... En el sobre también hay una tesela triangular con una inscripción.
Se encarga de traducir las inscripciones de todas sus hermanas, y Ally -aficionada al mar- les enseña cómo descubrir las localizaciones de las coordenadas. Cuando Maia se siente preparada, su coordenada le lleva hasta A Casa das Orquideas, en Río de Janeiro. No sabe qué hacer, pero cuando su novio del pasado, Zed, quiere visitarla después de catorce años sin saber de él, decide hacer la maleta y coger el primer avión a Brasil.
Allí se aloja en el hotel Caesar Palace de Ipanema y se levanta con el mar Atlántico en su ventana. Además ha recibido un correo electrónico de Floriano, un escritor carioca cuya novela está traduciendo ella, y él le propone hacerle de guía.
La primera vez que Maia se presenta en la desvencijada A Casa das Orquideas se encuentra con una viejecita enferma en el jardín que la mira con cara de pocos amigos, y una criada negra que está deseando que se vaya. Pero Floriano la convence para regresar, ya que es el único hilo que tiene donde tirar para descubrir sus orígenes. Yara, la criada, a espaldas de la anciana Beatriz Carvalho, le hace entrega de unas cartas enviadas a Izabela Bonifacio, supuestamente la bisabuela de Maia. Ha visto no sólo el parecido de Maia con su bisabuela, sino también la piedra lunar que lleva al cuello. Y la escultura que hay en el jardín es su vivo retrato.
Maia se encierra en el hotel para leer las cartas y así descubre la vida de su bisabuela Izabela, una joven adinerada cuyo padre era uno de los barones del café. Habían vivido durante toda su vida en una fazenda en Paty do Alferes, pero el señor Antonio no estaba conforme con lo que tenía, así que compró una enorme casa en Río de Janeiro. Sólo le quedaba presentar en sociedad a su hija y codearse con la aristocracia carioca. En el baile de su 18º cumpleaños, su padre le presenta a Gustavo Aires Cabral, un joven bien situado socialmente, aunque con una fortuna venida a menos. Gustavo le pide en matrimonio, pero la boda se pospone porque Izabela visitará durante unos meses Europa junto a la familia de su amiga Maria Elisa, hija del famoso arquitecto Heitor da Silva Costa, a quien se le ha encomendado construir la estatua de un Cristo Redentor en la cima del Corcovado, y ha ido a Europa a instruirse con los mejores y a estudiar materiales.
Mientras que Maria Elisa y su madre enferman los primeros días de su estancia en París y los hermanos pequeños reciben clases particulares en casa, a Izabela no se le permite salir porque no está bien que una mujer joven salga sola por las calles parisinas, hasta que Heitor se apiada de ella y le pide que le acompañe al atelier del escultor Landowski, donde conoce a Laurent Brouilly, un donjuán que enseguida se propone seducirla y sobre todo esculpirla, ya que Izabella es una belleza. Pero como suele ocurrir... terminan enamorándose...
Me ha gustado recorrer la Rive Gauche, Montmartre y Montparnasse en la época en que estaba llena de artistas, que vivían como artistas y que se sentaban en La Closerie das Lilas, entre otras terrazas parisinas.
Me ha gustado recorrer parte de la historia de la construcción del Cristo Redentor, tanto que he tenido que acercar una imagen para descubrir las minúsculas teselas triangulares que envuelven a la estatua, y me ha gustado descubrir que se construyó en París y que fue una gran obra de envergadura que cruzó el océano para levantarla en la cima del monte.
Me ha gustado visitar parte de las favelas que se encuentran reinsertadas en la sociedad, las callejuelas de Río de Janeiro, Ipanema, bailar samba...
Es un libro precioso...
NOTA DE LA AUTORA: "La saga de Las Siete Hermanas está libremente inspirada en la mitología de las Siete Hermanas de las Pléyades, la conocida constelación cercana al Cinturón de Orión. Desde los Maias hasta los griegos, pasando por los aborígenes, Las Siete Hermanas aparecen en multitud de inscripciones y versos. Los marineros las utilizaron durante miles de años para orientarse, y hasta una marca japonesa de coches, Subaru, toma su nombre de ellas...".
LA AUTORA:
Lucinda Riley nació en Irlanda, y tras una temprana carrera como actriz de teatro, cine y televisión, escribió su primera novela a los veinticuatro años. Sus libros han sido traducidos a treinta y siete lenguas y han vendido veinticinco millones de ejemplares en todo el mundo. Es una habitual en las listas de best-seller de Sunday Times y The New York Times. Actualmente, Lucinda está dedicada por completo a la escritura de la serie Las Siete Hermanas, que narra la historia de unas hermanas adoptadas y está basada alegóricamente en el mito de la famosa constelación. Se ha convertido en un fenómeno global con cada uno de sus libros llegando a ser nº 1 en ventas en todo el mundo. Asimismo, una importante productora de Hollywood ha empezado a desarrollar su adaptación audiovisual.
EL LIBRO:
Título original: The Seven Sisters
Autora: Lucinda Riley
Traductoras: Sheila Espinosa Arribas y Matuca Fernández de Villavicencio
Editorial: De Bolsillo (1ª edición, en noviembre de 2020)
Número de páginas: 555
ISBN: 9788466354004
Valoración: 9/10
RETOS:
* Reto "Viajamos con los libros": Brasil.

1 comentario:
Al final terminaré animándome con esta saga, que tiene muy buena pinta.
Besotes!!!
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