No esperaba que esta novela me iba a durar tan poco. Menos mal que la Semana Santa acaba, porque si no daría con los libros que tengo pendientes. Ha sido un acierto leer este libro, me ha encantado. Además, no es que crea mucho en las señales, pero últimamente hay varias novelas que he cogido después de leer Jane Eyre y parece que a los protagonistas o personajes literarios les ha dado por leer el clásico de Charlotte Brontë. Es que me lo he encontrado nombrado en varias novelas que he leído últimamente, incluida ésta.
Sylvan, Carolina del Sur, 1964. Lily Owens vive con su padre en un pequeño pueblo (ficticio) de Carolina del Sur. Está a punto de cumplir catorce años y su padre no le hace mucho caso, ella se dedica a vender sus melocotones en un puesto de la carretera y, cuando a él le parece, le castiga haciendo que se arrodille sobre semillas de maíz, lo que le deja secuelas en las rodillas. Por lo demás, la ignora. Lo único que sabe Lily sobre su madre es un ligero recuerdo que tiene de ella en el vestidor, una pistola y un fogonazo. Su padre siempre le tiene dicho que ella mató a su madre.
Las tareas del hogar las realiza Rosaleen, una mujer de color que su padre ha sacado de los campos de melocotones. Lily aprecia a la mujer, así que no duda en acompañarla a la ciudad cuando ella desea inscribirse en el censo de votantes: acaba de aprobarse la ley de derechos civiles para los negros, y uno de sus derechos es el derecho a voto.
Pero en la gasolinera de Sylvan, un grupo de hombres empiezan a insultar a Rosaleen, que intenta protegerse. Como la ley sigue estando de parte de los blancos, Rosaleen y Lily son llevadas a la cárcel, de donde T. Ray saca a su hija a las pocas horas. Pero Lily escucha que uno de los chicos es el mayor racista de Sylvan y regresará a matar a Rosaleen. Lily necesita acudir a la ciudad para buscar una solución y salvar a Rosaleen, pero al llegar a la cárcel le dicen que la mujer se ha caído y se encuentra en el hospital. Lily consigue sacarla del hospital, engañando al policía que custodia la habitación, sobre todo cuando se entera que la policía dejó entrar a los chicos a la celda, donde la propinaron una brutal paliza que la llevó al hospital.
La mujer negra y la niña, que justo ese día cumple catorce años, se marchan de allí para siempre. Lily lleva una talla de una Virgen Negra en la que se viene escrito un lugar: Tiburon, Carolina del Sur, así que no lo duda y decide encaminarse hacia allí haciendo autoestop. En las inmediaciones de Tiburon, Lily y Rosaleen duermen junto a un río y, ya en la ciudad, entran en una tienda donde Lily ve una pila de tarros de miel con la misma Virgen Negra de su talla, así que pregunta al tendero y decide llamar a la puerta de la casa rosa.
August, June y May son tres hermanas de color que hacen miel. Cuando Lily y Rosaleen les piden alojamiento, August, la mayor, no lo duda y las mete en el almacén de miel, donde hay dos camas. Poco a poco, las mujeres se van haciendo a la vida de las abejas. Rosaleen ayuda a May -que es algo retraída desde que su hermana melliza, April, falleció-, mientras Lily ayuda a August con el cuidado de las abejas y la fabricación de miel y cera. Allí también se encuentra Zach, un joven negro que quiere ser abogado en un mundo de blancos, que en un principio cree que no conseguirá su objetivo, porque pese a la aprobación de sus derechos civiles, los blancos aún no aceptan que los negros entren en los mismos lugares que ellos.
Mientras, June no acepta en un principio a Lily. La dulce June es profesora en un colegio de negros, donde el director, Neil, le pide matrimonio una y otra vez. June adora la música y toca el violonchelo, pero ya la dejaron plantada una vez en el altar y no quiere volver a pasar por un trance así.
Y August le pregunta a Lily sobre su vida, pero Lily no hablará hasta que no esté preparada, porque lo que ella aún no sabe es que su madre, Deborah, también estuvo conviviendo con esas mujeres.
El salón está presidido por una gran talla sacada de un mascarón de proa de la Virgen Negra, colocada en una especie de altar que las hermanas y otras amigas, las Hijas de María, veneran.
El libro está plagado de contrastes entre los blancos y los negros, con el color de la piel como el hilo conductor de una novela fascinante. Es curioso cómo un policía le dice a Lily que no pase mucho tiempo en la casa rosada porque está lleno de negros, como si fuera contagioso... Hoy en día puede sorprender, pero esas diferencias por el color de la piel existieron y tuvieron que ser muy duras. Vemos un poco de la injusticia que se repartía para los hombres y mujeres de color negro, como enviarles a la cárcel por no hacer nada...
Merece mucho la pena leer esta novela.
LA AUTORA:
Sue Monk Kidd es una escritora estadounidense, especializada en el paso de la infancia a la edad adulta. Es conocida sobre todo por su primera novela, La vida secreta de las abejas (2002), un auténtico best-seller mundial, llevado al cine en 2008, con Dakota Fanning, Jennifer Hudson, Alicia Keys y Queen Latifah en los papeles principales.
Entre sus obras se cuenta también El secreto de la sirena (2005), que obtuvo gran éxito de crítica y público, y fue llevada al cine en 2006 con Kim Basinger como protagonista.
EL LIBRO:
Título original: The Secret Life of Bees
Autora: Sue Monk Kidd
Traductora: Laura Paredes
Editorial: Ediciones B (2ª reimpresión, en octubre de 2020)
Número de páginas: 377
ISBN: 9788413141145
Valoración: 8/10
RETOS:
* Reto de Décadas: Década de 1960.
* Reto UNAV: Libro en que la comida es el ingrediente principal.
* Reading Women Challenge: Un libro sobre el mundo natural.
* Reto 100 palabras 100 portadas: Insectos.
1 comentario:
No era una novela que me llamara mucho pero ahora me has conseguido picar la curiosidad.
Besotes!!!
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