sábado, enero 25, 2020

La frontera

Me llevó algo más de una semana ponerme con la tercera parte de la trilogía del narcotráfico escrita por Don Winslow, quizás porque es a veces tan duro, tan denso leer cómo se tortura, cómo se viola, cómo se roba y, en resumen, lo corrompido y lo podrido que está el mundo... que a veces necesitaba desconectar. Pero a medida que iba cogiendo otros libros sabía que tenía que terminar la trilogía, aunque sólo fuera por curiosidad. Porque sus casi mil páginas no me daban miedo, pero el segundo libro me dejó a la expectativa, porque desaparecía uno de los personajes más importantes que aparecían en los dos anteriores libros, Adán Barrera, pero era un villano, así que supuse que el protagonista, Art Keller, un personaje magistral, tenía que morir en este libro. Y de ahí esa insaciable curiosidad. 

[Ojo: Esta reseña contiene 'spoilers' de los dos libros anteriores.]

El prólogo, como en los dos libros anteriores, comienza con una parte avanzada del libro, una parte que nos hace pensar cómo hemos llegado ahí. Es decir, que se nos ofrece un fragmento sacado del final del libro, pero nos deja con la miel en los labios para seguir leyendo... a ver qué es lo que ocurre.

En el libro anterior, nos habíamos quedado en Guatemala, en el pequeño pueblo de Dos Erres, en medio de una selva. Art Keller sale de esa selva y piensa que con la muerte de Adán Barrera ha terminado todo. Allí habían descabezado a los Zetas, matando a los dos máximos dirigentes; Keller se había encargado de asesinar a sangre fría a Adán Barrera, dejando su cadáver en medio de la selva; Eddie el Loco había pactado con Keller para ayudar a la DEA en esa matanza a cambio de dos años en prisión, y Keller había regresado a Valverde en busca de su querida Marisol Cisneros, con la que había contraído matrimonio.
Pese a haberse corrido un tupido velo sobre lo ocurrido en Guatemala, hay senadores de Washington que no olvidan y que siguen husmeando, pero otros tienen demasiado miedo a que salten todas las alarmas de esa operación encubierta donde un grupo de élite fue a matar.
El senador O'Brien se entrevista con Keller para ofrecerle el puesto de director de la DEA, por lo que Keller y Marisol se trasladan a Washington D.C. a dirigir la lucha del narcotráfico desde la capital norteamericana. 
Keller descubre que, pese a que se ha eliminado al Patrón Barrera, otros luchan por ocupar su lugar, y lo que Adán Barrera mantenía unido se ha escindido en múltiples grupos de narcotraficantes que aspiran a ocupar el trono. Llega el caos a México y cada vez entra más heroína en Estados Unidos.
En la prisión de Victorville Rafael Caro y Eddie Ruiz tienen celdas vecinas, se comunican mediante los conductos del lavabo y Eddie no se vuelve loco gracias a las recomendaciones de Rafael Caro.
Rafael Caro fue uno de los que Keller envió a prisión por la tortura y el asesinato de su compañero en la DEA, Ernie Hidalgo. Se supone que está condenado a cadena perpetua revisable, por lo que nadie espera que algún día salga de esa prisión de máxima seguridad. En cuanto a Eddie, Caro le pone en contacto con un hombre de raza negra, Darius Darnell, una novedad, ya que los hispanos no se mezclan con los negros.
Eddie sale de prisión y comienza traficar junto a Darnell y a las órdenes de Rafael Caro.
Mientras, en Ciudad de México, los Hijos se dedican a derrochar ingentes cantidades de dinero que sus padres y abuelos han ganado con el narcotráfico. Los Hijos son los hijos de los narcotraficantes, casi todos fallecidos, veinteañeros que piensan en las drogas, el sexo y las fiestas.
Los Esparza son tres hermanos, entre ellos destaca Iván Esparza, el más peligroso, familiares de los Barrera y que terminan enemistándose con Elena Sánchez, hija de Adán Barrera. Eva Esparza, su hermana y viuda de Adán, ha emigrado a Estados Unidos donde se ha cambiado los apellidos y donde hace una vida tranquila, gracias a su doble nacionalidad.
Ricky Núñez y su hijo Mini-Ric son los más poderosos al principio: Ric era el director de la prisión de la que se fugó Adán Barrera, a cambio de ayudar en la huida, Adán nombró al hijo de Ric "su Ahijado". Mini-Ric es un chaval blando, que sólo abre los ojos cuando la responsable de la seguridad de su padre, Belinda, le dice que él es el Ahijado, y por tanto quien debe ocupar el trono de nuevo Patrón. Belinda es una psicópata asesina que no dudará en cambiar de camisa cuando los Núñez la dejen en la estacada.
Demien Tapia es el único hijo superviviente de los Tapia, le llaman el Lobezno y es quizás el que menos dispositivos tiene para ocupar una plaza, por eso se esconde en el monte con sus secuaces, esperando el momento.
Elena Sánchez regresa a Baja California y apoya a Ric Núñez en su lucha para convertirse en el Patrón, pero intenta inculcar a sus hijos lo que tienen entre manos, y sus hijos son muy jóvenes para comprenderlo, además de que no quieren saber nada de los cárteles.
Finalmente, está Tito Ascensión, que era guardaespaldas de ellos, que ha tomado mayor poder y se convertirá en uno de los jefes más fuertes de México, sobre todo a partir del secuestro de su hijo.
Cuando revisan la condena de Rafael Caro y éste sale de la cárcel, todos los Hijos irán a pedirle consejo, por lo que en este reino de caos Caro se vengará de todos haciendo que se venguen unos de otros. Lo único que quiere Rafael Caro es convertirse en el nuevo Patrón moviendo los hilos desde una cabaña donde no hay riquezas, haciéndose pasar por un anciano retirado del mundo de las drogas.
Desde Washington, Keller ve con impotencia que no puede hacer nada, descubre que hay bancos mexicanos financiando potentes empresas americanas relacionadas directamente con el próximo presidente, así que cuando descubre a Hugo Hidalgo, que quiere vengar la muerte de su padre, deciden pasar a la acción, infiltrándose policías de Nueva York en la red de Darius Darnell, incluso llegando a descubrir financiaciones americanas provenientes del narcotráfico. 
Por eso la vida de Keller corre peligro, le intentan sobornar, le piden que retire la investigación, pero Keller quiere llegar al fondo de todo, aunque finalmente se da cuenta de que donde unos desaparecen siempre aparecerán otros que se lucren con el narcotráfico, ya que mueve muchísimo dinero. Y de todas las posibilidades Keller no tiene más alternativa que contar toda la verdad.

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Muro de Washington D.C.

En este libro vuelven a aparecer Sean Callan y Nora Hayden, que tienen una vida feliz en Honduras, regentan un hotel para turistas junto a la playa, hasta que Sean descubre que la droga también está llegando allí y que algunos narcos están pagando a pescadores locales para que la transporten, así que regresan a México y se entrevista con Elena Sánchez: él le pide que no se acerquen a esa costa hondureña, y ella a cambio le pide que mate a Iván Esparza. Pero cuando está a punto de cazarlo, los Esparza le cazan a él.
Otro personaje que me ha encantado es el detective neoyorkino Bobby Cirello, el que se mete de infiltrado en la red de Darius. Intenta sacar de la heroína a una yonki, Jacqui, en varias ocasiones. Es curioso cómo se le ablanda el corazón; de hecho, yo creo que aguanta como infiltrado -incluso cuando no puede más- al conocer a esta joven.
Finalmente hay dos niños (también es cierto que la historia de estos niños podría haberse obviado), Nico y Flor, que llegan desde el Basurero de Ciudad de Guatemala en busca de una vida mejor. Si se queda junto a su madre, Nico tendrá que entrar a formar parte de una banda y tiene mucho miedo, así que se sube a un tren junto a su amiguita Flor. Nico conseguirá llegar a Estados Unidos, estará en un centro de confinamiento para jóvenes y finalmente irá a vivir con sus tíos a Nueva York, donde también es reclutado por una banda, y finalmente deportado.
Flor pierde a Nico en un tren y ella es violada por pederastas... hasta que Sean Callan la salva y se la lleva a Nora, pues se convertirá en la hija que no han tenido. Y terminan visitando Guatemala en busca de Nico, al que también quieren salvar.
Pero el personaje que nos enamora es Art Keller, al que intentan asesinar junto al Muro de Washington, el monumento a los veteranos de Vietnam. 

EL AUTOR:

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Don Winslow es el aclamado autor de diecinueve novelas entre las que destacan los best sellers mundiales El poder del perro y El cártel. Esta última será llevada al cine por Ridley Scott y 20th Century Fox. Winslow vive en California y ha ejercido como investigador, experto en lucha antiterrorista y consultor judicial.


EL LIBRO:

Título original: The Border
Autor: Don Winslow
Traductora: Victoria Horrillo Ledesma
Editorial: Harper Collins (3ª edición, en abril de 2019)
Número de páginas: 957
ISBN: 9788491393511

Valoración: 9/10

RETOS:

* 2020 Reading Challenge Popsugar: Un libro que tenga el mismo título que una película o serie de televisión, pero que no estén relacionados [La frontera, película de 1982].
* Reto Genérico: Narrativa contemporánea.

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