domingo, abril 09, 2017

Tarde de primavera

A mi sobrina mayor se le ha antojado patinar después de comer y la pequeña, como no podía ser menos, también se ha apuntado. Les he pedido que se quitaran sus vestidos de princesas y entonces hemos patinado, hemos correteado y, finalmente, hemos hecho una tanda de columpios. No se les acaba nunca la energía. Menos mal que dos horas después ha venido su padre a "salvarme".

2 comentarios:

Dyhego dijo...

Pero, a pesar del cansancio, sguro que habéis disfrutado de lo lindo.

K dijo...

Sí, lo cierto es que disfruto mucho con las peques aunque me dejen baldada :D