Mi sobrina Paula eligió por mí el próximo libro que había de leer, que fue el que ella misma me regaló por mi cumpleaños, y yo no iba a llevarle la contraria.
Cada vez que abro el libro miro su dedicatoria. Que conste que las flores se las enseñé yo misma a dibujar.
1 comentario:
Ays, esto sí que es un mensaje feliz! Qué tierno!
Besotes!!!
Publicar un comentario