Hoy mis sobrinas querían jugar al parchís. Yo lo adoro... siempre que vaya con el rojo, porque en cuanto se me cambia la posición del tablero ya me pierdo.
Pero mi sobrina Paula quería el rojo: también es su color preferido. Así que me ha dicho: tú, el azul. Andrea aún no sabe jugar, así que se ha puesto con su madre en el amarillo y mi madre, en el verde.
Yo ayudaba a mi sobrina mayor. Es que me acuerdo que en los torneos de facultades que tenían concursos de parchís siempre me apuntaba con mi inseparable Raquel. Eran por parejas: yo siempre con el rojo y ella en el amarillo. Ganábamos casi siempre. Así que hoy tenía que jugar con mis sobrinas intentando que no perdieran. Así que para no mandar sus fichas a casa tenía que contar de menos. Aun así, he ganado; y mi sobrina Paula ha ido después. Así que como ella ha dicho: hemos ganado las dos. Le tendré que enseñar a jugar por parejas.

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