Al final he terminado de hacer mis árboles navideños. En la decoración me iban a ayudar mis sobrinas, pero mejor así. Porque se iban a poner como un cristo con el pegamento.
Ahora que ya tengo mis árboles ya puedo dormir tranquila. Uno es para mí, otro para la oficina y dos para mis sobrinas, que ayer me explicaron dónde los colocarían.
Después de tantos años sin hacer manualidades me ha gustado retomarlo.
1 comentario:
Se pasa un buen rato, K.
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