Al pasar junto a una floristería me he quedado asombrada por la cantidad de decoración navideña que tenía en el escaparate. Y aunque no me gusta la Navidad sí que me ha gustado lo que he visto. Quizás porque adoro los tiovivos.
Soy antinavideña. Si es por mí no habría adornos navideños por ningún sitio. Además, este año a este paso lo pasamos en el hospital. Porque mi madre sigue sin subir el nivel de plaquetas. Lo que ocurre es que ese escaparate está lleno de tiovivos, y me gustan los tiovivos. Ya lo decía Baroja: "A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo...". Quizás es gracias a Baroja que me gustan tanto los tiovivos. Ese elogio a los viejos caballos del tiovivo me da nostalgia.
2 comentarios:
Entre los diez mil cachivaches horteros, alguno hay bonito desde luego.
Soy antinavideña. Si es por mí no habría adornos navideños por ningún sitio. Además, este año a este paso lo pasamos en el hospital. Porque mi madre sigue sin subir el nivel de plaquetas.
Lo que ocurre es que ese escaparate está lleno de tiovivos, y me gustan los tiovivos. Ya lo decía Baroja: "A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo...". Quizás es gracias a Baroja que me gustan tanto los tiovivos. Ese elogio a los viejos caballos del tiovivo me da nostalgia.
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