Tenía pendiente leer una obra de teatro este año y, de entre todas las expuestas, me he decantado por una de Oscar Wilde: El abanico de Lady Windermere, comedia en torno a una mujer buena.
Hacía tiempo que no leía teatro y la verdad es que siempre me ha agradado hacerlo. No en vano en el pasado me leí todo lo que pude de Antonio Buero Vallejo y de Alejandro Casona, y de éste incluso interpreté mi primera obra de teatro. Quizás siempre me queda eso, que a mí también me gustaba interpretar en los escenarios del colegio. Y, de hecho, cuando más tarde di una asignatura de teatro me enamoré aún más de la puesta en escena en un teatro. Cuando digo teatro es teatro, pues no hay dos obras iguales, aunque sean los mismos actores y la misma obra. A veces incluso hay que echar mano de la improvisación, cosa que no pasa en el cine.
Esta obra de teatro tiene cuatro actos. En los dos primeros y en el cuarto se nos ofrece como escenario una mansión acomodada en Londres a finales del siglo XIX. Los Windermere están a punto de dar una fiesta esa misma noche con motivo del cumpleaños de Margarita, Lady Windermere. Su esposo le ha hecho llegar como regalo un magnífico abanico que lleva grabado su nombre. En cierto momento, se quedan en el salón hablando Lady Windermere y Lord Darlington, y éste insinúa a Margarita su amor por ella. Ella, que es inocente, no se da cuenta hasta que llegan dos amigas y le explican que su marido está viéndose con Mistress Erlynne, una mujer a la que está dándole dinero. Cuando el matrimonio se queda a solas, Lord Windermere le suplica a su esposa que invite a Mistress Erlynne, a lo que ella se niega al creer que esa mujer es la amante de su marido. Pero él envía la invitación.
Por la noche, cuando Lady Windermere se vuelve a encontrar con Lord Darlington, ella le pregunta por qué motivo no ha sido más directo con respecto a la aventura que está teniendo su marido, y él aprovecha para declararle su amor y pedirle que se fugue con él. Ella dice primero que no, pero cuando comprende que su marido sigue 'tonteando' con Erlynne y que además la ha metido en su propia casa, decide fugarse, para lo que deja una nota que nunca llegará a manos de su marido. Cuando Mistress Erlynne lee esa nota va a buscarla a casa de Lord Darlington.
El tercer acto transcurre en la mansión de Lord Darlington, cuando las mujeres están pensando en marchar, pero en ese momento llegan los hombres, para lo que Lady Windermere se esconde detrás de un cortinón, dejando olvidado su abanico. Lord Darlington confiesa a los otros hombres que se ha enamorado de una mujer casada y que ese amor es imposible. Es entonces cuando uno de ellos repara en el abanico y descubre que no están solos. Es cuando aparece Mistress Erlynne, que dice que se ha llevado el abanico de Margarita sin querer, por lo que la salva de una situación que hubiera dado mucho de que hablar en la sociedad londinense de la época.
Salvada su reputación, Margarita vuelve a casa sin saber que la mujer que le ha salvado de la calumnia es su propia madre, que su marido sí lo sabe.
La acción transcurre en veinticuatro horas.
Hacía tiempo que no leía teatro y la verdad es que siempre me ha agradado hacerlo. No en vano en el pasado me leí todo lo que pude de Antonio Buero Vallejo y de Alejandro Casona, y de éste incluso interpreté mi primera obra de teatro. Quizás siempre me queda eso, que a mí también me gustaba interpretar en los escenarios del colegio. Y, de hecho, cuando más tarde di una asignatura de teatro me enamoré aún más de la puesta en escena en un teatro. Cuando digo teatro es teatro, pues no hay dos obras iguales, aunque sean los mismos actores y la misma obra. A veces incluso hay que echar mano de la improvisación, cosa que no pasa en el cine.
Esta obra de teatro tiene cuatro actos. En los dos primeros y en el cuarto se nos ofrece como escenario una mansión acomodada en Londres a finales del siglo XIX. Los Windermere están a punto de dar una fiesta esa misma noche con motivo del cumpleaños de Margarita, Lady Windermere. Su esposo le ha hecho llegar como regalo un magnífico abanico que lleva grabado su nombre. En cierto momento, se quedan en el salón hablando Lady Windermere y Lord Darlington, y éste insinúa a Margarita su amor por ella. Ella, que es inocente, no se da cuenta hasta que llegan dos amigas y le explican que su marido está viéndose con Mistress Erlynne, una mujer a la que está dándole dinero. Cuando el matrimonio se queda a solas, Lord Windermere le suplica a su esposa que invite a Mistress Erlynne, a lo que ella se niega al creer que esa mujer es la amante de su marido. Pero él envía la invitación.
Por la noche, cuando Lady Windermere se vuelve a encontrar con Lord Darlington, ella le pregunta por qué motivo no ha sido más directo con respecto a la aventura que está teniendo su marido, y él aprovecha para declararle su amor y pedirle que se fugue con él. Ella dice primero que no, pero cuando comprende que su marido sigue 'tonteando' con Erlynne y que además la ha metido en su propia casa, decide fugarse, para lo que deja una nota que nunca llegará a manos de su marido. Cuando Mistress Erlynne lee esa nota va a buscarla a casa de Lord Darlington.
El tercer acto transcurre en la mansión de Lord Darlington, cuando las mujeres están pensando en marchar, pero en ese momento llegan los hombres, para lo que Lady Windermere se esconde detrás de un cortinón, dejando olvidado su abanico. Lord Darlington confiesa a los otros hombres que se ha enamorado de una mujer casada y que ese amor es imposible. Es entonces cuando uno de ellos repara en el abanico y descubre que no están solos. Es cuando aparece Mistress Erlynne, que dice que se ha llevado el abanico de Margarita sin querer, por lo que la salva de una situación que hubiera dado mucho de que hablar en la sociedad londinense de la época.
Salvada su reputación, Margarita vuelve a casa sin saber que la mujer que le ha salvado de la calumnia es su propia madre, que su marido sí lo sabe.
La acción transcurre en veinticuatro horas.
EL AUTOR:
Oscar Wilde nació en Dublín, y se educó allí y en Oxford. Se destacó desde joven por sus posturas vanguardistas y su mordacidad para describir la realidad. Escribió novelas, cuentos y comedias. Se lo considera representante del decadentismo vanguardista. El ingenio y la sagacidad que muestra como escritor lo ubican como uno de los grandes de la literatura universal. En 1881, publicó su primer libro, Poemas. Siete años más tarde, El príncipe feliz (probablemente escrita para sus hijos). En 1896 dio a conocer El crimen de Lord Arthur Saville. En los años siguientes, trabajó en varios escritos sobre arte, política y estética, y compuso su obra más conocida: El retrato de Dorian Gray. A partir de 1892, logró poner en escena una serie de comedias con un alto contenido de crítica social: El abanico de Lady Windermere, Una mujer sin importancia, Un marido ideal y La importancia de llamarse Ernesto. Viajó por toda Europa, por el norte de África y por Estados Unidos. Fue muy reconocido por la aristocracia londinense hasta que se le acusó de homosexualidad y debió enfrentar duras batallas judiciales. Finalmente, lo condenaron a dos años de trabajos forzados en la cárcel de Reading, donde escribió Balada de la cárcel de Reading y De Profundis. Murió en París en 1900.
LA NOVELA:
Título original: Lady Windermere's Fan
Autor: Oscar Wilde
Editorial: Libros en Red, 2009 (digital)
Número de páginas: 67
Valoración: 8/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A a la Z", ocupando la W.
- Desafío 30.000 páginas, con 67.
- Reto "Un libro que": Un libro que sea obra (de teatro).
- Reto de Lectura 2015: Un libro del siglo XIX (fue publicado y estrenado en 1892).
- Reto "Doce meses, doce clásicos".
- Reto 100 libros.
- Reto "Sumando 2015", con 25 caracteres (he excluido el subtítulo).
- Reto Genérico: obra de teatro.
Y lo incluyo en el mes temático de Noviembre, mes de la no-novela, literatura infantil y juvenil.


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