Hoy he comido frente a la señal de que hay un hospital aquí al lado. También cerca hay otra que prohíbe tocar la bocina.
Es curioso pero hasta hoy no me había fijado en las señales que rodean el hospital. Supongo que siempre vamos con la cabeza tan llena de historias que vemos sin ver. Y en cuatro meses ni siquiera me había parado a observar los alrededores... hasta hoy.
2 comentarios:
Hay señales para todo y nadie respeta nada.
Pues yo he estado en el hospital algún día y he visto cómo un coche no paraba de tocar la bocina, cuando varios metros antes tiene la señal de prohibido. Me sentó fatal, aunque enseguida salió el de seguridad a mandarle callar.
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