Hace unos días me di cuenta de que la funda roja del iPad ya no lo sujetaba como debería y que, si no tenía cuidado, podía caerse. Así que me he echado una nueva funda.
Realmente las compré a la vez porque como las dos me gustaban y no me decantaba por ninguna...
Pues nada, ahora estrenaré la de París.
A mis sobrinas les va a encantar. Aunque lo que de verdad les gusta es cacharrear en el iPad.
2 comentarios:
Ahora hay auténticas monerías para todos estos chismes, K.
Ya te digo, de todas formas hará más de un año que compré las dos fundas, y hasta anoche no me di cuenta que ya era hora de cambiar la antigua, sobre todo porque ya no encajaba bien en las esquinas.
Publicar un comentario