
Reconozco que adoro a Víctor del Árbol y, poco a poco, voy leyendo sus libros, porque consigue engancharme desde el principio a la trama de sus historias. La tristeza del samurái no iba a ser menos, novela que incluiré en la Yincana criminal. Como los domingos están libres del requisito escenario, lo incluyo en el 'Homenaje a Víctor del Árbol' el día 7 de junio.
Esta novela habla de una venganza que se intenta perpetrar cuarenta años después y las protagonistas son dos mujeres con gran personalidad.
En diciembre de 1941, en la estación de Mérida, una elegante Isabel Mola espera al tren que le llevará a Portugal con su hijo pequeño, Andrés Mola. Pero nunca cogerán ese tren. Isabel es encontrada allí por un antiguo amante que la traicionará, por orden de su marido, el general Guillermo Mola, y será ejecutada por ello.
El general Mola envía a Rusia a su hijo mayor, Fernando, y en la División Azul estará en contacto con Pedro Recasens, otra pieza clave de la historia, y con el espía Gabriel Bengoechea. Mientras Mola deshereda a su hijo mayor y envía a un sanatorio mental a su hijo pequeño, su perro fiel, Publio, ejecuta todas sus órdenes.
En mayo de 1981 María Bengoechea, una abogada de prestigio, se encuentra en un hospital de Barcelona esperando la muerte por un tumor en el cerebro. Su habitación está vigilada y es la última víctima de esta historia.
María se había convertido en una célebre abogada por enviar a César Alcalá a la cárcel por un crimen que no había cometido, mientras la hija adolescente del inspector Alcalá, Marta, es secuestrada por orden del diputado Publio, ahora un importante eminente político, que cuida a su vez de Andrés Mola (y de su dinero).
La historia está muy bien entretejida, ya que los herederos de los personajes de la posguerra aparecen sigilosamente en plena transición, justo antes del intento de golpe de estado.
Los personajes (podría haber 'spoilers'):
María Bengoechea, protagonista de la historia. Un día, una mujer acude a ella para indicar que su marido, Ramoneda, ha sido golpeado y se encuentra en coma en el hospital. Unos días antes, el inspector César Alcalá había ido a la casa de Ramoneda con la foto de una muchacha, su hija desaparecida, por lo que todos los indicios apuntan a que César se ha vengado de Ramoneda. El caso catapulta a María a la fama, convirtiéndose en una prestigiosa abogada.
En lo personal, María había crecido en un pueblo de la sierra catalana, junto a su padre, Gabriel, un honesto artesano de espadas. Su madre se había suicidado cuando ella era pequeña. Durante los años universitarios, María se había distanciado de su padre, porque ella se había enamorado y casado con Lorenzo, un hombre del que su padre intentó prevenirla. Un buen día María reconoce que su padre tenía razón, que Lorenzo era un maltratador y tiene que abandonarle, yéndose a vivir una historia de amor con su mejor amiga, Greta.
No ha vuelto a saber nada de su ex marido, hasta que aparece para poner el caso de César Alcalá de nuevo sobre la palestra.
Gabriel Bengoechea es el hombre ejecutor de crímenes de posguerra. Amante y ejecutor de Isabel Mola, siempre ha acudido a las órdenes del general Mola y de Publio. Un día fabrica una catana a la que pone el nombre de La tristeza del samurái y se la regala al hijo pequeño de los Mola. En los años 80 se ha retirado a su casa en la montaña, pero la culpa no le deja dormir. Además, acaban de encontrarle un cáncer que le va consumiendo poco a poco. Su mujer se suicidó cuando encontró el diario de Isabel Mola y lo que había hecho con ella. Pero él no pagará por los crímenes del pasado.
César Alcalá es un inspector venido a menos. Su hija Marta ha sido secuestrada y su mujer terminó suicidándose al no encontrar a Marta. César ha estado investigando los crímenes de Publio y quiere que pague por ello, se ha limitado a tomar pruebas, pero Publio es un diputado y no le cuesta nada poner a María Bengoechea sobre la pista y enviar a César a la cárcel, acusado de haber pegado una paliza de muerte a Ramoneda. César pasará cinco años en la cárcel hasta que nuevamente María se ponga en contacto con él para pedirle las pruebas que inculpan a Publio. César terminará escapando de la cárcel gracias a María y también gracias a ella conseguirá encontrar a su hija y esconderse.
Marcelo Alcalá fue el maestro de Andrés Mola. El padre del inspector Alcalá era un hombre bueno, enamorado de Isabel Mola y a quien iba a ayudar a escapar. Pero todo se trunca cuando un supuesto testigo declara haberle visto con Isabel Mola y finalmente es ejecutado por el asesinato de la mujer, un asesinato que el señor Alcalá no ha cometido.
Pedro Recasens se encuentra vigilando una cueva extremeña una noche cuando llega un hombre con una mujer, el hombre le dice que no haga preguntas y, cuando se va, la mujer ya no va con él. Recasens es obligado a identificar al culpable del asesinato en la fotografía de Marcelo Alcalá.
Pero unos años después, cuando se encuentra en Rusia junto a Fernando Mola, descubren que han atrapado a un ruso, que resulta ser un espía y le cuenta a Fernando que ése es el verdadero asesino de su madre.
En los años 80 se pone en contacto con María Bengoechea para que ella intente sonsacar a César Alcalá las pruebas que tiene para inculpar a Publio. Pero un buen día aparece asesinado.
Fernando Mola no se había llevado nunca bien con su padre, sobre todo cuando veía lo mal que trataba a su madre. Su padre no se lo perdonó nunca, por lo que le envió a morir con la División Azul a Rusia, pero Fernando no murió allí. Regresó a España y buscó las pistas que le llevaran hasta su hermano Andrés e intenta vengarse de Publio. Ayudará a María Bengoechea a sacar a César de la cárcel y la llevará hasta la misma casa abandonada donde se encuentra su hermano con Marta Alcalá.
Andrés Mola estuvo a punto de huir con su madre a Portugal. Si hubiera sido tratado, posiblemente no se hubiera convertido con el paso de los años en un asesino de mujeres, que tenían la mala suerte de tener los mismos rasgos que su madre; las cortaba el cuello con la catana que le había regalado años atrás Gabriel Bengoechea. Su padre no se preocupa por él y le interna en un sanatorio, de donde Fernando intenta sacarle, pero el enfermero al que ha pagado para ello provoca un incendio que no mata a Andrés, pero le quema toda la piel.
Lorenzo es el ex marido de María, un hombre cruel que entra en el CESID y que finalmente ayuda a María. Trabaja para Publio, pero es incapaz de matar a su ex mujer. Es un maltratador y no será Ramoneda quien acabe con él sino su segunda mujer, que aún tiene las secuelas visibles de la última paliza.
Ramoneda es el brazo ejecutor de Publio. Es un criminal que se escabulle con tal facilidad que nadie consigue atraparle. Cuando despierta del coma, descubre que su esposa le engaña con un enfermero, por lo que se escapará del hospital para vengarse de los dos. Ejecutará también a Pedro Recasens, intenta asesinar a Lorenzo, aunque se le adelanta la mujer de éste, a quien termina matando, intentará ejecutar a María (pero a ella le salva Fernando Mola, que sabe que la van a intentar quitar del medio).
Publio es una especie de voz en 'off'. Realmente es quien mueve los hilos, y si bien vemos algo de su personalidad en los años 40, después sólo sabemos lo que otros dicen de él. Muchos son los que quieren que pague sus crímenes, pero en los años 80 es un diputado de mucho peso al que es difícil pillarle con las manos en la masa.
Hay otros personajes, como Marchans, Isabel Mola, Greta, que vienen a ser secundarios. Esta novela es magnífica debido a los personajes, que están magníficamente perfilados.
Me ha gustado mucho.
EL AUTOR:

Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) es un apasionado de la lectura y de la escritura desde niño. Fue seminarista durante cinco años y más tarde cursó Historia en la Universidad de Barcelona. A partir de 1992 ha sido mosso d'esquadra en Barcelona, trabajo que le ha proporcionado recursos únicos a la hora de crear sus personajes y describirlos de forma magistral en sus obras. En 2006 recibió el VIII Premio Tiflos por su primera novela, El peso de los muertos. En 2011 publicó su segunda novela, La tristeza del samurái, que ha tenido un gran éxito a nivel internacional. Ha sido traducida a una docena de idiomas y ha recibido numerosos galardones, de los que cabe mencionar Le Prix du polar européen en 2012 a la mejor novela negra, Le Prix Quercy Noir y el Premio Tormo Negro. En 2013 publicó Respirar por la herida, y en 2014, Un millón de gotas.
EL LIBRO:
Título original: La tristeza del samurái
Autor: Víctor del Árbol
Editorial: De Bolsillo (1ª edición, en abril de 2014)
Número de páginas: 413
ISBN: 978-84-9032-897-2
Valoración: 10/10
RETOS:
Como ya había adelantado al principio, lo incluyo en la Yincana Criminal el día 7 de junio.
Desafío Curioso: Libro con un número en la portada o en el título (aparece el precio en la portada).
Reto "De la Vista nace el Amor": Un zapato.
Desafío 30.000 páginas, con 413.
Reto 100 libros.
Reto 25 españoles.
Reto "Sumando 2015", con 20 caracteres.
Reto Genérico, en misterio.
Reto Sabuesos.
En mayo de 1981 María Bengoechea, una abogada de prestigio, se encuentra en un hospital de Barcelona esperando la muerte por un tumor en el cerebro. Su habitación está vigilada y es la última víctima de esta historia.
María se había convertido en una célebre abogada por enviar a César Alcalá a la cárcel por un crimen que no había cometido, mientras la hija adolescente del inspector Alcalá, Marta, es secuestrada por orden del diputado Publio, ahora un importante eminente político, que cuida a su vez de Andrés Mola (y de su dinero).
La historia está muy bien entretejida, ya que los herederos de los personajes de la posguerra aparecen sigilosamente en plena transición, justo antes del intento de golpe de estado.
Los personajes (podría haber 'spoilers'):
María Bengoechea, protagonista de la historia. Un día, una mujer acude a ella para indicar que su marido, Ramoneda, ha sido golpeado y se encuentra en coma en el hospital. Unos días antes, el inspector César Alcalá había ido a la casa de Ramoneda con la foto de una muchacha, su hija desaparecida, por lo que todos los indicios apuntan a que César se ha vengado de Ramoneda. El caso catapulta a María a la fama, convirtiéndose en una prestigiosa abogada.
En lo personal, María había crecido en un pueblo de la sierra catalana, junto a su padre, Gabriel, un honesto artesano de espadas. Su madre se había suicidado cuando ella era pequeña. Durante los años universitarios, María se había distanciado de su padre, porque ella se había enamorado y casado con Lorenzo, un hombre del que su padre intentó prevenirla. Un buen día María reconoce que su padre tenía razón, que Lorenzo era un maltratador y tiene que abandonarle, yéndose a vivir una historia de amor con su mejor amiga, Greta.
No ha vuelto a saber nada de su ex marido, hasta que aparece para poner el caso de César Alcalá de nuevo sobre la palestra.
Gabriel Bengoechea es el hombre ejecutor de crímenes de posguerra. Amante y ejecutor de Isabel Mola, siempre ha acudido a las órdenes del general Mola y de Publio. Un día fabrica una catana a la que pone el nombre de La tristeza del samurái y se la regala al hijo pequeño de los Mola. En los años 80 se ha retirado a su casa en la montaña, pero la culpa no le deja dormir. Además, acaban de encontrarle un cáncer que le va consumiendo poco a poco. Su mujer se suicidó cuando encontró el diario de Isabel Mola y lo que había hecho con ella. Pero él no pagará por los crímenes del pasado.
César Alcalá es un inspector venido a menos. Su hija Marta ha sido secuestrada y su mujer terminó suicidándose al no encontrar a Marta. César ha estado investigando los crímenes de Publio y quiere que pague por ello, se ha limitado a tomar pruebas, pero Publio es un diputado y no le cuesta nada poner a María Bengoechea sobre la pista y enviar a César a la cárcel, acusado de haber pegado una paliza de muerte a Ramoneda. César pasará cinco años en la cárcel hasta que nuevamente María se ponga en contacto con él para pedirle las pruebas que inculpan a Publio. César terminará escapando de la cárcel gracias a María y también gracias a ella conseguirá encontrar a su hija y esconderse.
Marcelo Alcalá fue el maestro de Andrés Mola. El padre del inspector Alcalá era un hombre bueno, enamorado de Isabel Mola y a quien iba a ayudar a escapar. Pero todo se trunca cuando un supuesto testigo declara haberle visto con Isabel Mola y finalmente es ejecutado por el asesinato de la mujer, un asesinato que el señor Alcalá no ha cometido.
Pedro Recasens se encuentra vigilando una cueva extremeña una noche cuando llega un hombre con una mujer, el hombre le dice que no haga preguntas y, cuando se va, la mujer ya no va con él. Recasens es obligado a identificar al culpable del asesinato en la fotografía de Marcelo Alcalá.
Pero unos años después, cuando se encuentra en Rusia junto a Fernando Mola, descubren que han atrapado a un ruso, que resulta ser un espía y le cuenta a Fernando que ése es el verdadero asesino de su madre.
En los años 80 se pone en contacto con María Bengoechea para que ella intente sonsacar a César Alcalá las pruebas que tiene para inculpar a Publio. Pero un buen día aparece asesinado.
Fernando Mola no se había llevado nunca bien con su padre, sobre todo cuando veía lo mal que trataba a su madre. Su padre no se lo perdonó nunca, por lo que le envió a morir con la División Azul a Rusia, pero Fernando no murió allí. Regresó a España y buscó las pistas que le llevaran hasta su hermano Andrés e intenta vengarse de Publio. Ayudará a María Bengoechea a sacar a César de la cárcel y la llevará hasta la misma casa abandonada donde se encuentra su hermano con Marta Alcalá.
Andrés Mola estuvo a punto de huir con su madre a Portugal. Si hubiera sido tratado, posiblemente no se hubiera convertido con el paso de los años en un asesino de mujeres, que tenían la mala suerte de tener los mismos rasgos que su madre; las cortaba el cuello con la catana que le había regalado años atrás Gabriel Bengoechea. Su padre no se preocupa por él y le interna en un sanatorio, de donde Fernando intenta sacarle, pero el enfermero al que ha pagado para ello provoca un incendio que no mata a Andrés, pero le quema toda la piel.
Lorenzo es el ex marido de María, un hombre cruel que entra en el CESID y que finalmente ayuda a María. Trabaja para Publio, pero es incapaz de matar a su ex mujer. Es un maltratador y no será Ramoneda quien acabe con él sino su segunda mujer, que aún tiene las secuelas visibles de la última paliza.
Ramoneda es el brazo ejecutor de Publio. Es un criminal que se escabulle con tal facilidad que nadie consigue atraparle. Cuando despierta del coma, descubre que su esposa le engaña con un enfermero, por lo que se escapará del hospital para vengarse de los dos. Ejecutará también a Pedro Recasens, intenta asesinar a Lorenzo, aunque se le adelanta la mujer de éste, a quien termina matando, intentará ejecutar a María (pero a ella le salva Fernando Mola, que sabe que la van a intentar quitar del medio).
Publio es una especie de voz en 'off'. Realmente es quien mueve los hilos, y si bien vemos algo de su personalidad en los años 40, después sólo sabemos lo que otros dicen de él. Muchos son los que quieren que pague sus crímenes, pero en los años 80 es un diputado de mucho peso al que es difícil pillarle con las manos en la masa.
Hay otros personajes, como Marchans, Isabel Mola, Greta, que vienen a ser secundarios. Esta novela es magnífica debido a los personajes, que están magníficamente perfilados.
Me ha gustado mucho.
EL AUTOR:
Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) es un apasionado de la lectura y de la escritura desde niño. Fue seminarista durante cinco años y más tarde cursó Historia en la Universidad de Barcelona. A partir de 1992 ha sido mosso d'esquadra en Barcelona, trabajo que le ha proporcionado recursos únicos a la hora de crear sus personajes y describirlos de forma magistral en sus obras. En 2006 recibió el VIII Premio Tiflos por su primera novela, El peso de los muertos. En 2011 publicó su segunda novela, La tristeza del samurái, que ha tenido un gran éxito a nivel internacional. Ha sido traducida a una docena de idiomas y ha recibido numerosos galardones, de los que cabe mencionar Le Prix du polar européen en 2012 a la mejor novela negra, Le Prix Quercy Noir y el Premio Tormo Negro. En 2013 publicó Respirar por la herida, y en 2014, Un millón de gotas.
EL LIBRO:
Título original: La tristeza del samurái
Autor: Víctor del Árbol
Editorial: De Bolsillo (1ª edición, en abril de 2014)
Número de páginas: 413
ISBN: 978-84-9032-897-2
Valoración: 10/10
RETOS:
Como ya había adelantado al principio, lo incluyo en la Yincana Criminal el día 7 de junio.
Desafío Curioso: Libro con un número en la portada o en el título (aparece el precio en la portada).
Reto "De la Vista nace el Amor": Un zapato.
Desafío 30.000 páginas, con 413.
Reto 100 libros.
Reto 25 españoles.
Reto "Sumando 2015", con 20 caracteres.
Reto Genérico, en misterio.
Reto Sabuesos.
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