La incertidumbre no es buena compañera. Cuando esperas algo (bueno, espero) y no sabes nada se forma un nudo en el estómago que no deja dormir.
Sigo acudiendo al hospital cada día y causa desasosiego ver cómo pasan las horas en silencio.
En dos días aún no sé lo que le ocurre a mi madre y esta situación es preocupante.
Es para estar nerviosa, claro. Odio esta incertidumbre.

1 comentario:
¡Verás como todo va bien!
¡Ánimo y esperanza, K!
Salu2.
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