jueves, junio 05, 2014

Las horas de después

Una vez imaginé que tenía una reunión donde él aparecía de asistente. Hoy ha ocurrido aquello que una vez imaginé. Era plausible, pero cuando menos lo esperaba, entonces ha ocurrido. La cuestión es que yo no iba a administrar la reunión de hoy, pero un cambio de última hora ha hecho que tuviera que dar la reunión. 
Él aún no había venido cuando he empezado, pero ha habido un momento en que he mirado para atrás y le he visto. Ha llegado tan silencioso que apenas me he dado cuenta. Y nada más verle me he trabado, me he perdido, para retomar el hilo después y darle la espalda. Si le miraba me iba a poner nerviosa, aunque en realidad no tanto como esperaba. He llegado a casa sedienta de tanto hablar.
Si le hubiera mirado una única vez a los ojos, no hubiera sabido seguir...

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