Nos encontramos en La Coruña, donde ha aparecido la joven Lidia Naveira, brutalmente asesinada, violada y vejada en un parque, recreando el lienzo
Ofelia, de Millais. Como quiera que el inspector Larrosa se toma unas vacaciones, el comisario Iturriaga encuentra en Valentina Negro la sustituta perfecta, aunque conoce su carácter y tiene fama de ser una mujer problemática, pero también es una mujer policía con un buen historial, incluso con premios al mérito policial, pese a su juventud.
Valentina se pone a la cabeza de su primera investigación importante. Nadie ha visto nada, la joven es una chica con unas actitudes admirables, por lo que al principio atribuye el asesinato a causa de su enorme belleza.
Ofelia, Millais (1852)
Aprovechando que el célebre criminalista y perfilador Javier Sanjuán se encuentra allí dando unas conferencias, Valentina decide acercarse a él para que le haga un perfil del asesino, al que apodarán el Artista. A partir de entonces Sanjuán, que sólo pretende quedarse unos días en La Coruña, va a ser la sombra inseparable de la inspectora negro y ayudará en la investigación. Sanjuán deja claro desde el principio que se trata de un asesino en serie, aunque sólo haya cometido un asesinato. No hay huellas, la recreación es perfecta, y los periodistas Jaime Anido y Lúa Castro se encuentran a la espera de conseguir su exclusiva.
Anido y Lúa son amantes, pero un buen día Jaime coge un avión rápidamente hasta Londres, ante la llamada inesperada de su amiga (y amante) Sue Crompton.
Jaime Anido tiene una doble vida en Inglaterra. Allí pertenece a una hermandad secreta que da rienda suelta a actitudes de carácter sadomasoquista. La presidenta es Sue y acaba de informarle que su pareja en las reuniones, la joven Patricia Janz, fue asesinada y violada cruelmente y su cadáver apareció en las inmediaciones del cementerio de Whitby. El cadáver en sí aparece con la cabeza separada del cuerpo, la boca llena de ajos y una estaca clavada en el corazón. La puesta en escena de la víctima recrea el momento en que Lucy Westenra, la vampira de
Drácula, que vaga por el cementerio de Whitby, es devuelta al mundo de los muertos.
Ilustración de Lucy Westenra, personaje de la novela Drácula, de Bram Stoker
Jaime ve una conexión entre esta puesta en escena, esta vez vinculada a la célebre novela de Bram Stoker, con el asesinato de la joven Lidia Naveira, y por eso se pone en contacto con Javier Sanjuán, a quien le manda documentación al respecto.
Sanjuán ve la conexión enseguida y se lo expone a la inspectora Negro, incluso indicándole que deben partir hacia Londres para explicar a Scotland Yard el parecido con el asesinato en Galicia de Lidia Naveira.
Sanjuán y Valentina volarán a Londres, para enterarse de que Jaime Anido ha sido abatido a disparos, mientras que han intentado secuestrar -y presumiblemente asesinar- a Sue Crompton. Sin embargo, esto no ha ocurrido, pues al ser investigada toda la hermandad estaba siendo vigilada, por lo que los policías le han salvado la vida, pero el asesino ha escapado. Sue recuerda que, al despedirse ese día de Jaime, éste le había dicho que en la última reunión en la mansión Garlinton Manor había visto un cuadro que le había inquietado muchísimo. Así que Valentina, Sanjuán y los dos policías de Londres y Whitby se desplazan a la mansión en la campiña inglesa, que parece un museo. Empiezan a buscar las imágenes que podrían estar relacionadas con los asesinatos, imágenes en las que aparecen retratos de las propias víctimas. En una de ellas, un lienzo que imita
La muerte de Marat, de David, se encuentran la lista de las víctimas, pero una de ellas no ha fallecido y también permanece a la hermandad: Floria di Nissa. El nuevo cuadro representa la ópera Tosca de Puccini, que Valentina Negro reconoce porque la ópera es una de sus aficiones. Deben encontrar a Floria, pero hace poco se ha cambiado de vivienda y no saben dónde vive. Lamentablemente, llegan tarde a su vivienda y allí se encuentran la recreación de Salomé, con la cabeza en deprimente estado de un hombre, que finalmente se descubre que es de un vagabundo. Sanjuán comprende que el Artista le hizo besar la cabeza de 'San Juan'.
Salomé con la cabeza del Bautista, Bernardino Luini
Sin embargo, tras este asesinato, Scotland Yard tiene datos que pueden ser cruciales para la investigación, sobre todo por las imágenes de la cámara de fotos de Jaime, donde aparece el rostro disfrazado del Artista. Estrechan el cerco en un barrio londinense, donde les aseguran que el joven es español y se llama Héctor del Valle.
Cuando llegan a su apartamento el joven ha volado, y temen que regrese a La Coruña, sobre todo porque en uno de los vuelos hay un pasaje reservado a ese nombre, aunque ese sitio está vacío.
Scotland Yard reconstruye el retrato robot de Héctor del Valle, mientras que Valentina Negro y Javier Sanjuán regresan a España, donde saben que tienen que encontrar al Artista antes de que vuelva a cometer un nuevo asesinato, para ello comprenden que deben visitar la mansión de Pedro Mendiluce, el célebre empresario mecenas de las artes, que tiene una infinidad de cuadros en su casa, pero también viene a ser el alter ego de la hermandad, ya que en muchas de sus fiestas cita a altos cargos de la sociedad coruñesa y hacen bacanales impresionantes. El que se encarga de las chicas es un matón de nombre Sebastián Delgado. Su abogada es Raquel Conde, que curiosamente es la ex mujer de Javier Sanjuán.
Por otro lado, el hermano de la inspectora Negro está saliendo con Irina, una joven rusa, que participa en esas orgías, así que cuando Freddy la descubre y ella le confiesa que está siendo chantajeada, la inspectora la convence para que entre en la mansión en la próxima fiesta con un micrófono. Así se enteran de que Lidia también acudió a esas orgías, aunque no de forma activa, aunque era la favorita de Mendiluce.
Todo se centra en torno a la figura de Mendiluce, porque Lúa Castro además se cuela en la mansión y descubre que el poderoso hombre de negocios está escondiendo un yacimiento muy antiguo e incluso en su despacho tiene algunos tesoros no declarados a Patrimonio.
Varias personas van a arriesgar su vida, e incluso Valentina Negro deberá la suya propia al Artista, que se encarga de acabar con la vida del sicario Sebastián Delgado, clavándole un arpón, recreando la famosa historia de
Moby Dick.
Imagen de la película Frenesí, de Alfred Hitchcock
Otra de las recreaciones esenciales es la de la película de Alfred Hitchcock, Frenesí. Cuando la abogada aparece en su bufete asesinada de la misma guisa que la mujer de la película, la policía estrecha el cerco en el entorno de Mendiluce, al encontrar el vínculo entre el hombre de negocios y David García del Valle, el Artista.
Sin embargo, con la muerte del artista no acaba todo. Un día, el padre de Lidia Naveira encuentra en la tumba de su hija el ramo de flores de
Ofelia, y se lo hace saber a Sanjuán, que varios meses después se encuentra dando una conferencia de criminología en Santiago de Compostela.
Una novela adictiva, que prosigue con
Martyrium y
El hombre de la máscara de espejos.
Se puede considerar un libro adictivo. Las personalidades de los diferentes personajes (Valentina Negro, Javier Sanjuán, Jaime Anido, Lúa Castro, el Artista, Pedro Mendiluce, Sebastián Delgado, etc.) están muy bien esbozadas y, sobre todo, magistralmente complementadas en la historia
El estilo es ágil, siempre se nos avisa del momento y el lugar en el que nos encontramos, lo que da facilidad a seguir la historia. Hay un error cuando hablan de la ópera
Tosca, ya que dicen que se tira al Arno, cuando el río que pasa por Roma y se encuentra junto al Castillo Sant'Angelo es el Tíber. Pero está tan bien estructurado el libro, engancha de una manera tan atroz, terminamos por adorar a unos personajes y odiar a otros, que es una errata que se puede obviar.
LOS AUTORES:
Vicente Garrido es criminólogo y Doctor en Psicología por la Universidad de Valencia, donde imparte Criminología Forense y Pedagogía aplicada a la delincuencia.
Ha sido Consultor de Naciones Unidas para la prevención de la delincuencia en Latinoamérica. En 1999 el Ministerio de Justicia le otorgó la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Sus libros de criminología forense y estudios sobre la violencia son obras de referencia:
El psicólogo,
La mente criminal,
Mientras vivas en casa, etc. También ha publicado numerosos artículos en revistas y periódicos de España, Reino Unidos y Estados Unidos.
Ha participado como asesor científico en telefilmes y reportajes sobre casos criminales. Colabora habitualmente en programas de radio y televisión de debate, cultura y divulgación. Actualmente se encarga de realizar los perfiles criminológicos en
Expediente abierto de Antena 3.
Nieves Abarca estudió Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela y es Máster en Periodismo por la UOC. Realizó un curso de especialista de Perfiles Criminales. Tras licenciarse, vivió en Londres alrededor de dos años. Ha sido directora de una revista de divulgación cultural, además de colaborar en varias publicaciones a A Coruña y Ponferrada como redactora y fotógrafa y en programas de radio sobre música clásica. Durante trece años trabajó en un cuartel de la policía local.
Es una lectora incansable de todo tipo de literatura, pero sobre todo de novela negra y criminal.
EL LIBRO:
Título original:
Crímenes exquisitos
Autores: Vicente Garrido y Nieves Abarca
Editorial: Versátil (5ª edición, en octubre de 2014)
Número de páginas: 799
ISBN: 978-84-92929-52-8
Valoración: 9/10
RETOS:
Aunque el libro lo acabé de leer hace unos días, prioritariamente debía escribir la reseña en un día concreto, debido a la
Yincana Criminal, el 7 de Abril, donde ubico la reseña en "Made in Spain", concretamente en una ciudad que no sea Madrid ni Barcelona. La acción transcurre en La Coruña.
Desafío Curioso: Libro en el que un personaje use paraguas.
Desafío 30.000 páginas, con 799.
Desafío Libros de Colores, ocupando el rojo.
Reto 100 libros.
Reto 25 españoles.
Reto "Sumando 2015", con 18 caracteres.
Reto Genérico, en 'thriller'.
Reto Sabuesos.
