domingo, agosto 14, 2022

Un día en Bosnia-Herzegovina

Stari Most, Puente Viejo de Mostar


No podía estar en Croacia sin pasar a algunos de los países cercanos. Bosnia me atraía especialmente porque yo "viví" la guerra de la ex Yugoslavia mientras estudiaba Periodismo, y tuvimos que hacer un dossier de prensa sobre una noticia de actualidad y escogí expresamente esta guerra. Así que no dudé mucho cuando decidí apuntarme a una excursión a Mostar.
Edificios sin reconstruir, Bosnia-Herzegovina


El contraste entre Croacia y Bosnia-Herzegovina es titánico. Y es que, mientras que Croacia cuenta con una costa turística que ha ayudado a reconstruir rápidamente el país, recibe una cantidad ingente de visitantes al año, Bosnia, aun siendo mucho más grande en extensión, sigue teniendo muchos lugares sin reconstruir, más de veinte años después: se pueden ver ciudades enteras con edificios agujereados por las balas, llenos de plantas, y allí vamos con el aviso de que no podemos internarnos en zonas boscosas sin marcar o por donde no vaya nadie: porque aún hay lugares donde podría haber minas antipersona.
Neum, Bosnia-Herzegovina


Nada más cruzar la frontera, nos pararon en un centro comercial en Neum donde se podía pagar en euros, kunas croatas y marcos bosnioherzegovinos. Como yo ahí sólo tenía kunas, tomé un café y un agua y me puse a dar vueltas por una tienda, donde descubrí, sin querer, los bordados de la artesanía local y, sobre todo, la ingente cantidad de lavanda. Porque en Bosnia la lavanda es un producto nacional, lo venden en todos los lados.
Calle llena de gente y tiendas junto al puente de Mostar


De allí pasamos por pueblos agujereados por la guerra, cementerios con lápidas de piedra. Bosnia es muy musulmana, no tiene esa mente tan liberal que tienen Croacia o Montenegro.
Y entonces llegamos a Mostar. Ahí estaba: la ciudad de los poemas.
Construida en el siglo XV, un puente de madera se levantaba sobre el río Neretva. A ambos lados del puente montaban guardia los soldados, llamados mostari, de donde se supone que viene el nombre de la ciudad. 
Tras la conquista turca, la ciudad adquirió importancia regional, política, militar y religiosa. En el siglo XVI se convierte en sede de la muftija, la autoridad islámica más importante en una región. Un siglo después también se establecen en la ciudad ortodoxos y católicos.
Stari Most


El Puente Viejo de Mostar fue destruido el 9 de noviembre de 1993, durante la guerra de la ex Yugoslavia. Reconstruido una década después, hoy el Puente Nuevo es un símbolo de la paz, pero también un símbolo del país.
Río Neretva, Mostar


No sé cuántas veces crucé el Stari Most. En la parte más elevada del puente, jóvenes se dedican a tirarse al río Neretva. Mirara hacia donde mirara, aquella ciudad rebosaba vida, y al fondo se veían los minaretes de las mezquitas.
Las calles a los lados del puente estaban llenas de gente, de tiendas tradicionales, de artistas vendiendo cuadros del puente (de hecho, me traje conmigo un lienzo del puente), restaurantes y bares. Y entre tanto trasiego me senté en una terraza con unas vistas magníficas del puente sólo porque me apetecía tomar un café.
Bosnian Coffee, Mostar


Pero no me tomé el esperado capuchino. Allí me dijeron que sólo había café bosnio y me sacaron una bandeja, al modo árabe, pero como no sabía cómo se tomaba tuve que preguntar al camarero. En realidad es como tomar café turco: en la taza tienes una delicia dulce musulmana, después vas dando vueltas al café -muy negro- hasta que no quedan los posos debajo y echas poco a poco en la taza. Estaba divino, la verdad. Que me lo digan a mí, con lo que me gusta el café.
Marcos bosnioherzegovinos


En realidad, antes de sentarme, tuve que buscar un cajero automático para hacerme con dinero bosnio. Un euro equivale a 1,91 marcos bosnioherzegovinos. Así que decidí sacar 50€, que venían a ser casi el doble en la moneda bosnia. Y no tuve necesidad de sacar más dinero, aunque allí redondeaban a 2, por lo que siempre salían ganando. Aunque no importa, ya que todo era muy barato. Allí comí, compré, entré en museos. Me cundió mucho las horas que estuvimos en Mostar.
Recreación de la vida de una familia bosnia, Museo Etnográfico de Mostar


Entre todos los locales y la gente, entré por casualidad en lo que en un principio me pareció una especie de bazar y resultó ser un museo etnográfico, donde en una serie de escaparates se exponían maniquíes sobre la vida y tradiciones de Mostar. También hacía escaparates dedicados a la guerra de la ex Yugoslavia y a cuando con Tito era un país comunista. Fue muy ilustrativo.
Museo de la Guerra, Mostar


Entre las callejuelas, al modo árabe, de la ciudad y tras seguir los carteles, entré en el Museo de la Guerra y las Víctimas del Genocidio 1992-1995. Y ese museo sí que me impactó más, ya que allí se exponían objetos reales de la guerra, se explicaba cómo se había vivido la guerra en Mostar, cómo habían sufrido y en una televisión se reproducía sin parar la destrucción del puente de Mostar en un canal de noticias local.
Tienda de recuerdos en Mostar


De allí me fui a comer a las calles aledañas al puente y, por supuesto, comprar recuerdos de la ciudad. Hacía un calor terrorífico, pero no importaba. Visitar Mostar fue una experiencia maravillosa.
Mientras esperábamos en el punto de encuentro, junto a una iglesia que tenía la torre más alta de la ciudad, recuerdo estar sudando muchísimo e ir a una cafetería a por agua bien fría. Y tengo recuerdos de estar en el autobús echándome agua por la cabeza porque hasta que el aire acondicionado empezó a funcionar estábamos todos sudando muchísimo, tanto calor que hacía.
Santuario de Medugorje, Bosnia


De allí fuimos a Medugorje, o el Santuario de la Reina de la Paz. Es un famoso lugar de peregrinación. En un paraje cercano, el 24 de junio de 1981 la Virgen se apareció a un grupo de niños, y desde entonces las apariciones se fueron sucediendo como un fenómeno espiritual único.
Interior del santuario de Medugorje


El interior del santuario no dice mucho. Sólo se escucha el silencio y hay mucha gente rezando.
Como Fátima o Lourdes, este lugar de peregrinación recibe millones de visitantes al año. En los alrededores hay infinidad de tiendas con motivos religiosos.
Tienda en Medugorje


Cuando ya lo había visto todo (es que no tiene mucho más aparte del santuario y las tiendas con efigies de la Virgen María), decidí sentarme en una terraza a tomar un café helado que me supo a gloria.
Cataratas de Kravica, Herzegovina


Desde allí fuimos a las cataratas de Kravica, un oasis en piedra. Y un lugar magnífico. Entre 25 y 28 metros de altura, las cataratas de Kravica forman un anfiteatro, y la naturaleza le dota de un color magnífico. Había muchísima gente en el agua, pero bajar hasta allí en medio del calor terrorífico de las cuatro de la tarde fue... terrible, y eso que vas caminando entre la sombra de los árboles.
Me dio pena marchar de Bosnia-Herzegovina. El país me impactó: sus gentes, su comida, sus edificios, sus tradiciones... 
Tienda de pinturas en Mostar

sábado, agosto 13, 2022

Día a día

Hoy he trabajado, y después he pasado horas de calma en el jardín, pero hacía tanto calor…
Creo que esta noche baja un poco el mercurio…

viernes, agosto 12, 2022

Noches de luna llena

Hoy hay luna llena. Da gusto mirar al cielo, pero alumbra tanto que nos tapa las lágrimas de San Lorenzo.

jueves, agosto 11, 2022

El delta del Ebro

Dice mi hermano que el delta del Ebro es espectacular.
Hoy han venido mis sobrinas. Una me ha dicho que no me han traído nada y la otra me dice que muchas cosas…

miércoles, agosto 10, 2022

Dubrovnik: paseo en barco

Dubrovnik está rodeado de islas, así que la travesía en barco es casi obligada. Decidí hacer la ruta de las cuevas, donde se podía ir nadando desde el barco hasta las cuevas.

Y finalmente terminamos en Kolocep Village, un lugar con mucho encanto donde había una cafetería y donde me bañé en una playa de arena. Hacía tanto calor que bien se agradecía bañarse en el Adriático.

Debo comentar que la travesía en el barco estaba amenizada con bebidas y música a tope, es decir, que había una verdadera fiesta.

martes, agosto 09, 2022

Poco a poco

Esta semana apenas tengo tiempo para nada. Cuando todo el mundo viene… ya marcharé cuando se marchen…

lunes, agosto 08, 2022

Vamos con ello

Van pasando los días y poco a poco agosto sigue su curso.
Echo de menos a mis niñas, que están de vacaciones.

domingo, agosto 07, 2022

Librería Álgebra de Dubrovnik


Eran las once de la noche en el Stradun, Old Town de Dubrovnik, y allí había una librería abierta y llena de gente. Era la librería Álgebra, una librería pequeñita, que tenía varios estantes con libros de todo tipo, donde destacaban las guías turísticas y los libros de arte.

Y como no iba a comprar un libro en croata me traje una bolsa de tela que terminé regalándole a mi madre. 

Dubrovnik: The Old Town

Old Town Dubrovnik desde la puerta norte

La Ciudad Vieja (Old Town) está totalmente rodeada de murallas que están muy cuidadas y dentro de este recinto amurallado es donde acontecen las escenas de Desembarco del Rey en la serie Juego de Tronos.

Bajando escaleras en la Ciudad Vieja, Dubrovnik

La primera vez que llegué a la Ciudad Vieja descendía desde el teleférico, de ahí que viera el grueso de las murallas en todo su esplendor. desde la puerta de Buza o la puerta norte de las murallas. Desde ahí era bajar por empinadas calles con cientos de escalones, disfrutar de las callejuelas y los bares a la luz de las farolas, y de repente me encontré con una estatua a tamaño real de Tyrion Lannister.

Stradun, Dubrovnik

Y después de bajar las escaleras, me encontré en la calle principal de la Ciudad Vieja, el Stradun, una calle adoquinada llena de bares y restaurantes, tiendas abiertas por la noche, conciertos y música callejera, gente por todos los lados y algunos edificios religiosos.

Tyrion Lannister, Old Town Dubrovnik

Pasear por el Stradun es magnífico, empaparse del bullicio, de la gente. Hay infinidad de heladerías y se reconocen por las largas filas en sus puertas. Ni que decir tiene que esa noche cené allí mismo, no podía ser de otra manera.

Vista del fuerte de Lovrijenac desde las murallas

La ciudad más famosa de Croacia fue fundada por fugitivos de la ciudad romana de Epidarum (actualmente Cavtat) en el siglo VII y fue gobernada por venecianos y bizantinos. Consiguió la independencia en el siglo XIV convirtiéndose en la República de Ragusa.

Vista de los tejados de la Ciudad Vieja desde las murallas

La Ciudad Vieja fue reconstruida en el siglo XVII después de un terremoto y en el siglo XX, tras la guerra de la ex Yugoslavia. Hoy conserva todo su esplendor y atrae a turistas y cineastas de todo el mundo.

Puerta de Pile, Dubrovnik

La Puerta de Pile es la puerta principal al casco antiguo fortificado. El puente de piedra es del siglo XVI y vadea un foso que ahora está ocupado por un jardín visitable en ciertas horas. La puerta es una imponente edificación defensiva y en una hornacina hay una pequeña estatua de San Blas, patrón de Dubrovnik.

Fuente Grande de Onofrio

Nada más traspasar la Puerta de Pile y en una pequeña plazoleta en el inicio del Stradun, se encuentra la Fuente Grande de Onofrio, construida en el siglo XV por el arquitecto napolitano Onofrio de la Cava, que diseñó también el sistema de suministro de agua de la ciudad. La fuente tenía dos alturas, pero el nivel superior quedó destruido por el terremoto.

Vista parcial de las murallas y fuerte Lovrijenac

Las murallas son el símbolo de la Ciudad Vieja de Dubrovnik. Es recomendable madrugar para pasear por ellas y rodearlas bajo el sol infinito del Adriático es todo una proeza. Eran las diez y media de la mañana y yo no sabía cómo escapar del sol, pero merece la pena.

Vista de la muralla, los tejados de la Ciudad Vieja y el monte donde nos dejó el teleférico

Una de las entradas se encuentra junto a la Puerta de Pile y, a partir de ahí, hay que subir escaleras y seguir la muralla. Pero a medida que vas caminando el sol también va calentando en el cielo y es atroz. Así que empecé a caminar, a disfrutar de las vistas de los tejados de la Ciudad Vieja, a disfrutar de la panorámica de las islas que se encuentran frente a la ciudad, del mar.

El mar Adriático desde el Puerto Antiguo de Dubrovnik

Las murallas son del siglo X, tienen casi dos kilómetros de recorrido y, en algunos puntos, alcanzan los 25 metros de altura. Tienen un enorme grosor y se ve que la ciudad estuvo enormemente protegida de los enemigos que venían desde el mar.

Puerto Antiguo de Dubrovnik

En uno de los bastiones había un local que vendía zumos, a mitad de trayecto, y qué bien sentó un zumo de naranja natural a la sombra con el calor que hacía. Después de un nuevo recorrido bajo el sol y siempre hacia adelante, llegué al Museo de Dubrovnik, que se encuentra junto al Puerto Antiguo. Aún me quedaba llegar a la Torre de Minceta, me quedaban unos 500 metros cuesta arriba y decidí bajar las escaleras al Puerto, ya que me daba la sensación de que me iba a dar una insolación.

Mujer croata bordando junto al monasterio dominico

Desde allí llegué al monasterio dominico, donde busqué la antigua farmacia, pero no era ahí. Lo que sí que vi es una mujer croata con el traje típico. 

Allí me senté a reposar bebiendo una cerveza de tercio, a la sombra, mientras veía los puestos de gente que ofrecía travesías en barco a varias islas. Teniendo el bikini y las chancletas en la mochila, poco me costó acercarme a preguntar.

Torre del Reloj, Stradun, Dubrovnik

Y llegué de nuevo a la bulliciosa Stradun, donde se veía la Torre del Reloj a la luz del día.

Palacio Sponza, Ciudad Vieja

Al lado se encuentra el magnífico Palacio Sponza, que fue utilizado como casa de la moneda, arsenal y escuela. Hoy en día alberga los archivos estatales y está ocupado por una elegante logia renacentista en la planta baja.

Plaza de la Logia

Esa misma plaza se llama Plaza de la Logia y es el corazón de la vida política y económica de Dubrovnik. En el centro se encuentra la estatua de Orlando (estaba enrejada, creo que en restauración y no se veía bien). En esta plaza también se encuentran, además de la Torre del Reloj y del Palacio Sponza, la logia de la Campana, el Cuartel Principal y la bella iglesia de San Blas, todo ello rodeado de bulliciosos bares y restaurantes. Incluso puedo decir que en esta plaza se hacen conciertos, ya que la víspera de marcharme estaba cortado y habían puesto gradas para un espectáculo de teatro.

Claustro del monasterio franciscano

En la Ciudad Vieja estuve todos los días. Daba gusto pasear por sus calles. Antes de marchar y cerca de la Puerta de Pile llegué al monasterio franciscano. Tiene un magnífico claustro y es visitado por la antigua farmacia que se encuentra en uso desde 1317.

Antigua farmacia del monasterio franciscano

En realidad, la antigua farmacia, digna del mejor alquimista de la Edad Media, está expuesta y no se utiliza, pero sí hay otra farmacia más moderna junto a ella, con bastante afluencia de gente.

Ulica Od Puca

El último día decidí "perderme" por la Ciudad Vieja, y recorrí una calle paralela al Stradun, que se llamaba Ulica Od Puca y junto al nombre de la calle ponía que "esta calle es un pasillo peatonal, así que nosotros le pedimos amablemente que no se pare ni se siente en las escaleras". 

Escaleras hasta la iglesia de San Ignacio

Era una calle estrecha, llena de tiendas, de restaurantes en los callejones, y desde allí desemboqué en unas escaleras. Reconozco que quería visitar la catedral, pero llegué a la Iglesia de San Ignacio de Loyola. Creo que cualquier español se puede quedar asombrado de encontrarse esta iglesia en el corazón de la Ciudad Vieja de Dubrovnik. Pero así es.

Iglesia de San Ignacio de Loyola

En su interior y en una tabla informativa en italiano, se informa de que la iglesia fue fundada por la Compañía de Jesús por el arquitecto Andrea Pozzo a principios del siglo XVIII. Con ver la imponente fachada llena de robustas columnas y frisos, podríamos deducir que algo han tenido que ver los jesuitas aquí.

Recreación de la Gruta de Notre-Dame de Lourdes

Pero lo que más me sorprendió en su interior fue que había una recreación de la Gruta de Notre-Dame de Lourdes, con la aparición de la Virgen.

De momento, aquí paro con la Ciudad Vieja, sé que me dejo algunas cosas, pero ya seguiré en otro rato. Lo que es cierto es que las ciudades, tanto en Dubrovnik como en Kotor, están llenas de gatos, que no se inmutan ante los turistas. Da gusto verlos.

Llegada a Dubrovnik


Después de tres años sin salir al extranjero bien apetecía coger un avión y marchar a cualquier parte del mundo. Escogí Dubrovnik porque había visto reportajes sobre la ciudad y me atraía especialmente. No digamos ya de lo mucho que me gusta volar.

Aeropuerto de Dubrovnik

Llevaba muchas horas de viaje, ya que había viajado a Madrid de noche y el sol terrorífico de Croacia al mediodía me llevaba a pensar en una habitación con aire acondicionado y una pequeña siesta.

Billete de 1000 kunas croatas

Lo primero que hice en el aeropuerto fue sacar dinero. La equivalencia es 1€= 7,5244 HRK (kunas croatas), así que era muy fácil no gastar mucho porque, acostumbrados a pensar en euros, cuando me sacaban las cuentas me llevaba pequeños sustos hasta que era consciente de que en euros era mucho menos.

Hotel Petka, Dubrovnik

Después cogí un taxi hasta el Hotel Petka. El hotel, lleno hasta los topes, era un hotel de tres estrellas que no estaba mal. Lo mejor de todo era la ubicación: frente al Puerto Nuevo, enfrente había una parada de autobuses donde paraban muchísimas líneas a la Ciudad Vieja (Old Town) y estaban muy bien señalizados. Además había una parada de taxis al lado.

Mapa de autobuses urbanos de Dubrovnik

Para que nos hagamos una idea, el taxi desde el Puerto Nuevo hasta la Old Town costaba 200 HRK (algo más de 25€), para el aeropuerto eran 400 HRK, pero un billete simple de autobús hasta la Old Town costaba 15 HRK (unos 2€). La gente se puede imaginar cómo iban los urbanos de gente. Además, todas las paradas pasaban por Pile, que es como el centro neurálgico, el punto de encuentro, justo donde se encuentra una de las puertas de la muralla, y estalla lleno siempre de gente y de bullicio.

Dubrovnik y sus islas al atardecer

La primera tarde, después de haberme asentado y dormido, cogí un taxi hasta el Cable Car, porque teniendo un teleférico en la ciudad y faltando una hora para el atardecer, merecía la pena esperar para ver la ciudad desde las alturas. En realidad sólo tuve que esperar una media hora, y mereció la pena ver cómo se metía el sol detrás de todas las islas que rodean la ciudad de Dubrovnik.

Cuando bajé del teleférico me metí de lleno en plena ciudad vieja, que bien merece una entrada aparte.

El maestro de las sombras

Una tormenta se ha cargado una central eléctrica de Roma y la ciudad va a sufrir un apagón de varias horas hasta que se repare. Y en medio de la oscuridad surge el caos más absoluto, porque en la oscuridad crece la delincuencia.
En el año 1521, el papa León X emite una bula que dice expresamente que Roma no debe quedarse a oscuras jamás.
Marcus se despierta encerrado y no recuerda lo que ha pasado, pero consigue salir del Tullianum y seguir la única pista escrita por su puño y letra: Tobia Frai, un niño de tres años desaparecido nueve años atrás.
Mientras, Sandra Vega ahora trabaja en la oficina de pasaportes con el fin de no ver más homicidios por su objetivo, pero es llamada al Hormiguero, el centro de operaciones de la policía, por sus superiores: el jefe de la policía De Giorgi, el comisario Crespi y el inspector Vitali, que supuestamente se dedica a delitos esotéricos.
Le piden que trabaje con ellos para descubrir al criminal que sé encuentra detrás de crímenes de torturas antiguas: un obispo cercano al Papa ha sido asesinado.
Y quien tiene que hacer limpieza para que parezca un suicidio es Marcus. Sin embargo, el penitenciario descubre cosas y decide entrevistarse con Cornelius Van Buren, un criminal preso en el Vaticano desde hace 23 años. Van Buren le pide a cambio un libro de Plinio el Viejo y le pone tras la pista de la Iglesia del Eclipse y del Maestro de las Sombras, y del alquimista.
Sandra y Marcus se reencuentran y recorren una Roma a oscuras, con un ejército De Dios que reciben la hostia negra en el parque de atracciones (que no es otra cosa que una droga llamada fenetilina), Matilde Frai les ha engañado sobre su hijo que resulta estar vivo y es hijo del Abogado del Diablo, Vitali es en realidad un inspector antidroga y el comisario Crespi está también dentro de la secta.
Es un entramado interesante dentro de una Roma caótica.

EL AUTOR:



Donato Carrisi nació en 1973 en Martina Franca y en la actualidad vive en Roma. Después de graduarse en Derecho, se especializó en Criminología y Ciencias de la conducta. Es escritor y guionista de películas y series de televisión. Ha sido galardonado con el Premio Bancarella, el Prix Polar y el Livre de Poche, el premio más importante concedido por los lectores franceses. Duomo ha publicado con una gran acogida sus bestsellers internacionales El cazador de la oscuridad y La chica en la niebla. El propio autor dirigió la adaptación cinematográfica de este último título, recibiendo por ella el prestigioso galardón David de Donatello.

EL LIBRO:

Título original: Il maestro delle ombre
Autor: Donato Carrisi
Traductora: Maribel Campmany
Editorial: Duomo (1ª edición, en octubre de 2018)
Número de páginas: 367
ISBN: 9788417128609

Valoración: 9/9

RETOS:

* PopSugar Reading Challenge: Dos libros ambientados en ciudades hermanas [Roma].

sábado, agosto 06, 2022

Chiribitas

Las chiribitas me retrotraen a la infancia, porque aquí en la ermita el césped está lleno de ellas. Pero me lleva a esos momentos en que la ermita tenía la capilla y un bar cutre con lo básico: nada que ver con el albergue y restaurante que hay hoy en día.
Las chiribitas me recuerdan a las ruedas gigantes de tractor, pintadas de colores, que había en los árboles, y donde muchos niños se metían. Luego, con las obras, las quitaron.
Las chiribitas me recuerdan a las veces que hemos ido a coger cerezas y el señor Gazapo venía detrás y nos perseguía. Aún no entiendo por qué le molestaba tanto que cogiéramos cerezas si los árboles son del pueblo. Los cerezos siguen en el mismo lugar y ahora poca gente va de vez en cuando, ahora que no hay nadie que te lo prohíba ya no llama tanto la atención.

viernes, agosto 05, 2022

Verano

La gente tiene ganas de fiesta, de salir, y es que este verano parece como si todo el mundo estuviera en la calle, como si no hubiera un mañana.

jueves, agosto 04, 2022

Pequeños placeres

Aunque acaba de empezar agosto y estoy deseando que termine, es cierto que las tardes de verano son para disfrutar…

miércoles, agosto 03, 2022

Lluvia por fin

Ha estado tronando toda la tarde hasta que por fin ha terminando lloviendo, aunque poco importaba una hora después, que seguía haciendo mucho calor…

martes, agosto 02, 2022

Tarde de verano

Luego tengo una reunión, así que no me va mal si un rato antes me refresco en la piscina, que hoy vuelve a pegar fuerte.

lunes, agosto 01, 2022

El cazador de la oscuridad

La agente Sandra Vega lleva dos años viviendo y trabajando en Roma. 
Un asesino se dedica a matar parejas aisladas y especialmente se ensaña con las mujeres. Sandra, que ha rehecho su vida junto a Max, un profesor de historia, vuelve a encontrarse con Marcus.
Mientras, Marcus le pide a su mentor Clemente conocer a las personas que mandan entre los penitenciarios. 
Battista Erriaga vuela a Roma desde Filipinas cuando aparece un muñeco de sal junto a los cadáveres de la primera pareja. Y Marcus también le conocerá, porque Battista es el Abogado del Diablo en el Tribunal de las Almas. 
La historia se remonta a Anatoli Agapov, un diplomático ruso afincado en Roma con dos hijos, Hana y Victor. Cuando la niña muere, el pequeño es enviado a un centro donde se acoge a niños criminales, y  allí el profesor Kropp les escribe su propio cuento y protege su naturaleza criminal. Por eso este asesino tiene gente a su lado que le protege y matan sin piedad.

EL AUTOR:



Donato Carrisi nació en 1973 en Martina Franca y vive en Roma. Después de graduarse en Derecho, se especializó en Criminología y Ciencias de la Conducta. Es escritor y guionista de películas y series de televisión. Ha sido galardonado con el Premio Bancarella de Italia, el Prix Polar y el Livre de Poche, el premio más importante de los lectores en Francia. El cazador de la oscuridad se convertirá en una serie de televisión producida por la Fox. Donato Carrisi ha publicado, entre otros, El tribunal de las almas, La hipótesis del mal y Lobos. Sus novelas gozan de un gran éxito con millones de ejemplares vendidos en todo el mundo y del reconocimiento de la crítica y de los lectores, que esperan impacientes sus nuevos libros.

EL LIBRO:

Título original: Il cacciarore del buio 
Autor: Donato Carrisi
Traductora: Maribel Campmany 
Editorial: Duomo (1ª edición, en enero de 2016) 
Número de páginas: 475
ISBN: 9788416261871

Valoración: 9/10

RETOS: