Venir al hospital no es de agrado para nadie. Y no gusta que a tu padre le llamen el viernes por la tarde y le digan que tiene que ingresar ese día. Así que desde el viernes he estado algo 'tocada'. Me costaba dormir, comer e incluso leer, y es que siempre te esperas lo peor.
Mi padre tiene una gran anemia que no es motivada por algo más grave. He saltado de la silla cuando el médico ha dicho que la colonoscopia ha salido limpia.
Es posible que mañana nos den el alta. Hoy dormiré lo que no he podido dormir los días anteriores.

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