En nuestro camino por la vida siempre hay quienes están a nuestro lado desde el principio, otros los conocemos a medida que vamos haciendo el camino, algunos se marchan sin mirar atrás.
Ay de aquéllos que se quedan toda la vida, con los que creamos un vínculo incondicional, que por lo general son familiares muy próximos. Cuando están a punto de marchar no estamos nunca preparados para que el hilo invisible que nos une a ellos se rompa. Pero tiene que ser así...
Estoy muy tocada. Mi tía se nos va y ya no se puede hacer nada.

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