domingo, marzo 19, 2017

Novelas del pasado: La isla misteriosa

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Recuerdo haber leído La isla misteriosa  de adolescente, bajo la luz de las farolas de la calle en la época estival. No me duró mucho. Entonces acababa de empezar mi andadura como ratón de biblioteca.
La isla misteriosa es una novela de Julio Verne, publicada en la Magasin d'Education et de Récréation en 1874. Para muchos, es considerada como la obra maestra del autor.
En la novela se aprecia la admiración del autor por la ciencia aplicada, tan presente en toda su obra, sintetizándola a través de uno de sus personajes que encierra en sí mismo el conocimiento y la capacidad de adaptación al medio del hombre: el ingeniero Cyrus Smith. Este personaje es dotado con un amplio conocimiento general, articula la historia y la hace verosímil. El libro forma parte de una trilogía compuesta por Veinte mil leguas de viaje submarino y Los hijos del capitán Grant. Tal como el propio Verne aclaró, ésta sería una novela que tratara sobre química, partiendo de cero, y es que los protagonistas consiguen fabricar ácido sulfúrico, uno de los productos químicos más avanzados de la época.

Cinco rehenes encuentran la forma de salir de Richmond gracias a un globo aerostático que estaba destinado a Jonathan Forster y que no había partido debido a un huracán. Junto al perro Top parten hacia el sur en marzo de 1865. El huracán no les permite bajar y quedan suspendidos en el cielo durante cinco días, hasta que el globo se queda sin aire y cae en la playa de un islote, que se encuentra cerca de la isla de Lincoln.
Cyrus Smith desaparece y los intentos por encontrarlo no ofrecen resultado alguno. Pencroff y Harbert se convierten en cazadores y Nab se erige en cocinero. Un día Gédéon Spillet encuentra al perro Top, lo que le lleva a buscar nuevamente a Smith. Lo reaniman y lo llevan a su refugio que han denominado "Las Chimeneas".
Cyrus Smith, debido a sus conocimientos, posibilita la supervivencia inicial de sus compañeros en ese entorno hostil, modifica el modo de vida del resto de los habitantes de la isla hasta procurar una estancia casi urbana para sus compañeros gracias a sus conocimientos de física, agricultura y química. Un día suben al monte más alto de la región y descubren que se encuentran en una isla de gran tamaño, fértil en su mayor parte. Después de muchos esfuerzos también consiguen hacer fuego.
Durante su estancia en la isla son vigilados, sin saberlo, por una fuerza casi sobrehumana que habita en las entrañas de la isla.
Cyrus Smith y sus compañeros descubren hechos inexplicables, como la salvación de Cyrus y de Top del ataque del dugongo. Smith descubre que el agua del lago Grant desemboca bajo tierra y allí hay una cueva gigante, que pasará a ser su nuevo hogar, al que llamarán "Palacio de Granito".
Pencroff decide construir un barco que les sirva para ir a algún sitio si lo desean, pero entonces descubren el cadáver de un lechón y comprenden que hay alguien más en la isla. Cyrus se siente intrigado por la bala y decide que un día encontrará a su dueño. Poco después, los cinco colonos exploran casi toda la isla sin encontrar a nadie, pero al regresar por la noche tienen que cruzar el río de la Merced, no tienen una balsa y sin embargo una canoa aparece junto a ellos. Cyrus Smith lo apunta a su lista de hechos inexplicables. Cuando llegan, descubren que la cueva ha sido invadida por monos, los expulsan y Pencroff se queda con uno al que llamará Jup
Pencroff termina su barco al que pondrá el nombre de Buenaventura. En su viaje inaugural, Harbert descubre una botella que contiene una nota escrita por un náufrago que vive en la isla de Tabor. Pencroff se prepara para el viaje de rescate, a pesar de las advertencias del ingeniero. Junto a Harbert y Gédéon Spillet, descubren que el náufrago se halla en estado salvaje, pero lo llevan a su isla. Cyrus Smith decide devolverle el uso de la razón y lo deja reposar. 
El desdichado se recupera rápidamente y un día que lo dejan libre recupera la cordura y se aleja de los colonos. Desaparece y cuando vuelve les revela su nombre, Ayrton Ben Joyce, traidor y sanguinario pirata. Cyrus Smith le perdona y le dan una oportunidad para enmendarse.
Ayrton se une a los colonos y se muestra inteligente, honrado y generoso. Cyrus Smith prepara un viaje al norte de la isla, que es una zona árida y tétrica debido a las emanaciones de lava, no hay más que polvo y rocas ígneas.
Cyrus construye un redil para las ovejas y las cabras cerca del monte Franklin, donde Ayrton construye una casa. Harbert tomará una fotografía del litoral de la isla y descubre un barco. Cyrus, que no sabe qué hacer, se esconde y prepara la defensa de sus propiedades. Como los colonos sólo son seis y los piratas más de cincuenta y llegan bien armados, las perspectivas no son nada halagüeñas, pero Smith tiene un plan. Ayrton vigila el barco de noche y descubre que está lleno de prisioneros fugados de la isla de Norfolk y que están dirigidos por Bob Harvey. Quieren convertir la isla en cuartel general. Cyrus y sus compañeros reciben a los fugitivos a balazos e impiden el desembarco. Harvey, al ver que diez de sus piratas han muerto, decide entrar en el río de la Merced. Los piratas hubieran acabado con los colonos de no ser por una explosión interna del buque Speedy que acaba con la amenaza.
Los colonos descubren que la explosión ha sido provocada por un torpedo enviado por una poderosa máquina, por lo que ya no dudan de que alguien generoso es autor de los hechos inexplicables de la isla. Sólo han quedado seis piratas supervivientes, que han terminado vagando por la isla, por lo que los colonos se desplazan con precauciones. Un día, Ayrton es apresado y secuestrado, el cable telegráfico es destruido y Harbert es herido de gravedad.
Smith, Spillet y Pencroff esperan la recuperación de Harbert, que llega a estar a un paso de la muerte. Durante 1868, el año más próspero de su estancia en la isla, no faltan comida ni trabajo. Pero surge una amenaza directa a la persistencia de la isla: aparece una columna de humo en el monte Franklin. Cyrus comprende la inminente erupción volcánica, por lo que Pencroff prepara un barco más grande que el anterior por el futuro peligro. Una noche, los colonos reciben un mensaje telegráfico del generoso protector. Los colonos corren a una cueva bajo el volcán, donde se encuentra el capitán Nemo en su prodigioso Nautilus, desde donde socorre a los colonos.
Al final la isla desaparece completamente en el océano, y los náufragos, apiñados en una roca, son recogidos por el barco Duncan.

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