He aquí una pequeña obra maestra. Me ha emocionado esta novela, con esos locos y sus pequeñas locuras. Antes de hablar de la trama en sí he de hablar sobre el título del libro, que también es especial y, quizás, algo rebuscado. Pocos saben que el cuco es un ave que no hace nidos, sino que pone sus huevos en nidos ajenos. El propio autor explicó que el título proviene de la época en que estuvo trabajando en un manicomio, porque cuando entraba un nuevo paciente decían: "Otro para el nido del cuco". Sin embargo, yo prefiero creer que se refiere más a la trama, en consonancia con ese cuco que pone los huevos en nidos ajenos, nos encontramos a un paciente nuevo que no está loco (se hace pasar por loco, pero en realidad no lo es), que se cuela en un ambiente que no es el propio: el manicomio vendría a ser el nido del cuco.
La novela transcurre en un manicomio en el estado de Oregón. El narrador es el hijo de un jefe indio, Bromden, que se hace pasar por sordomudo. Cuenta que su galería tiene un orden muy rígido bajo las normas de la Gran Enfermera, la señorita Ratched. La galería se divide en los Agudos, los Crónicos y los Vegetales, según sean más o menos dependientes. Nunca se mezclan. Pero un día llega McMurphy y se rebela ante el orden establecido. McMurphy es un "fuera de la ley" que entra en el manicomio haciéndose pasar por loco sin serlo. Poco a poco se da cuenta de que todos los pacientes son conejillos de indias que viven bajo la férrea mano de la Gran Enfermera, a la que tienen un miedo atroz. La temen porque ella elige quién sale de allí y quién no (y sobre todo cuándo), porque les puede enviar a la galería de Perturbados, que es aún peor, porque allí practican electrochocs y lobotomías. Pero McMurphy no la teme y comienza a realizar apuestas entre los internos, a fin de alterar a Miss Ratched, incluso le llega a caer bien al doctor, que muchas veces se pone de su parte. McMurphy consigue cambiar el orden, incluso con el apoyo de los Agudos. Desde el primer día se da cuenta de que su compañero de habitación, el Jefe, ni es sordo ni es mudo, incluso conseguirá que termine hablando. Pedirá salir del centro para irse de excursión a pesar salmones. Pero todo terminará cuando una noche traigan dos prostitutas, se monten una gran fiesta y Billy se suicide en el despacho del doctor. Poco a poco, como muchos de los Agudos se encuentran allí voluntariamente, empiezan a marcharse. El guarda de noche que les permitió hacer la fiesta e incluso se sumó a beber con los internos, Turckle, será invitado a dimitir.
La Gran Enfermera culpa de todo a McMurphy, que no se detiene y la agrede físicamente intentando estrangularla, por lo que es enviado a Perturbados. Cuando vuelve le han practicado una lobotomía y el Jefe sabe lo que tiene que hacer, porque McMurphy nunca hubiera permitido vivir como un Vegetal.
En realidad es mucho más que todo lo que trasciende de ese manicomio. Es decir, el manicomio vendría a ser un claro ejemplo de la sociedad actual, donde todo está tejido mediante los hilos de unas normas, aunque el ejemplo más claro es el de una sociedad autoritaria, y más concretamente me refiero al régimen comunista de la antigua URSS, donde nada se mueve sin conocimiento del líder y quien está en contra del líder lo termina pagando, incluso con la muerte. Teniendo en cuenta que el autor es norteamericano y que publicó el libro en plena Guerra Fría es bastante probable que, entre líneas, podamos encontrarnos con una crítica hacia la antigua URSS.
Pero además, la Gran Enfermera, la líder por autonomasia, la que manda y tiene más poder incluso que el doctor, somete a los internos mediante el terror que tienen sobre su persona. Incluso se hace rodear de tres personajes (tres negritos), que hacen todo lo que ella ordena.
También creo que el libro intenta condenar ciertos tratamientos que pululaban hace varias décadas en los centros psiquiátricos, como los electrochocs y la lobotomía, que se utilizaban para tranquilizar a los internos en sus numerosos ataques de locura, pero no estaban especializados en ellos, y la mayor parte de las veces, al no controlar la intensidad o hasta dónde era capaz de aguantar la mente de una persona, les podían anular no sólo la poca lucidez que podía quedarles, sino que además les anulaban incluso como personas.
Simplemente es impactante. No me esperaba una novela así. Merece mucho la pena. En esta próxima semana veré la película.
La novela transcurre en un manicomio en el estado de Oregón. El narrador es el hijo de un jefe indio, Bromden, que se hace pasar por sordomudo. Cuenta que su galería tiene un orden muy rígido bajo las normas de la Gran Enfermera, la señorita Ratched. La galería se divide en los Agudos, los Crónicos y los Vegetales, según sean más o menos dependientes. Nunca se mezclan. Pero un día llega McMurphy y se rebela ante el orden establecido. McMurphy es un "fuera de la ley" que entra en el manicomio haciéndose pasar por loco sin serlo. Poco a poco se da cuenta de que todos los pacientes son conejillos de indias que viven bajo la férrea mano de la Gran Enfermera, a la que tienen un miedo atroz. La temen porque ella elige quién sale de allí y quién no (y sobre todo cuándo), porque les puede enviar a la galería de Perturbados, que es aún peor, porque allí practican electrochocs y lobotomías. Pero McMurphy no la teme y comienza a realizar apuestas entre los internos, a fin de alterar a Miss Ratched, incluso le llega a caer bien al doctor, que muchas veces se pone de su parte. McMurphy consigue cambiar el orden, incluso con el apoyo de los Agudos. Desde el primer día se da cuenta de que su compañero de habitación, el Jefe, ni es sordo ni es mudo, incluso conseguirá que termine hablando. Pedirá salir del centro para irse de excursión a pesar salmones. Pero todo terminará cuando una noche traigan dos prostitutas, se monten una gran fiesta y Billy se suicide en el despacho del doctor. Poco a poco, como muchos de los Agudos se encuentran allí voluntariamente, empiezan a marcharse. El guarda de noche que les permitió hacer la fiesta e incluso se sumó a beber con los internos, Turckle, será invitado a dimitir.
La Gran Enfermera culpa de todo a McMurphy, que no se detiene y la agrede físicamente intentando estrangularla, por lo que es enviado a Perturbados. Cuando vuelve le han practicado una lobotomía y el Jefe sabe lo que tiene que hacer, porque McMurphy nunca hubiera permitido vivir como un Vegetal.
En realidad es mucho más que todo lo que trasciende de ese manicomio. Es decir, el manicomio vendría a ser un claro ejemplo de la sociedad actual, donde todo está tejido mediante los hilos de unas normas, aunque el ejemplo más claro es el de una sociedad autoritaria, y más concretamente me refiero al régimen comunista de la antigua URSS, donde nada se mueve sin conocimiento del líder y quien está en contra del líder lo termina pagando, incluso con la muerte. Teniendo en cuenta que el autor es norteamericano y que publicó el libro en plena Guerra Fría es bastante probable que, entre líneas, podamos encontrarnos con una crítica hacia la antigua URSS.
Pero además, la Gran Enfermera, la líder por autonomasia, la que manda y tiene más poder incluso que el doctor, somete a los internos mediante el terror que tienen sobre su persona. Incluso se hace rodear de tres personajes (tres negritos), que hacen todo lo que ella ordena.
También creo que el libro intenta condenar ciertos tratamientos que pululaban hace varias décadas en los centros psiquiátricos, como los electrochocs y la lobotomía, que se utilizaban para tranquilizar a los internos en sus numerosos ataques de locura, pero no estaban especializados en ellos, y la mayor parte de las veces, al no controlar la intensidad o hasta dónde era capaz de aguantar la mente de una persona, les podían anular no sólo la poca lucidez que podía quedarles, sino que además les anulaban incluso como personas.
Simplemente es impactante. No me esperaba una novela así. Merece mucho la pena. En esta próxima semana veré la película.
EL AUTOR:

Ken Kesey nació en el estado de Oregón en 1935 y murió en 2001. Se graduó en la Universidad de Oregón y luego estudió en Stanford, donde tuvo como profesores a Wallace Stegner, Malcolm Cowley, Richard Scowcroft y Frank O'Connor. Alguien voló sobre el nido del cuco, su primera novela, fue publicada en 1962. En 1964 veía la luz su segunda novela, A veces, una gran ocurrencia. Su obra más reciente, Kesey organiza una subasta, ofrece un retrato sumamente personal del autor y de sus amigos, con quienes Kesey compartió muchas experiencias poco corrientes en la década de los 60.
EL LIBRO:
Título original: One flew over the cuckoo's nest
Autor: Ken Kesey
Traductora: Mireia Bofill
Editorial: Argos Vergara (2ª edición, septiembre de 1976)
Número de páginas: 358
ISBN: 978-84-7017-051-1
Valoración: 9/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A a la Z": Ocupando la K.
- Reto "Nos gustan los clásicos".
- Desafío Clásicos.
- Reto 100 libros.
- Reto Genérico: Comodín.
- Reto "Libros olvidados".
- 2017 Reading Challenge: Un libro que obtuviste de segunda mano.
- Reto "Búscalo en la portada": Un caballero.
- Reto "Libros con química": Ni (Níquel).
- Reto 12 meses, 12 libros.
- Libropoly: Letra U en la primera palabra del título.
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