"Al abrir el antiguo horno de leña, el olor a pan recién hecho acarició el alma de Marina. Cerró los ojos, inspiró lentamente. Olor a infancia. Olor a hogar".
Hay libros que son un verdadero tesoro. De éste había leído críticas buenas y me picó la curiosidad. No me ha decepcionado. Es un libro que se disfruta de principio a fin, tocando problemas de actualidad, como son la cruda realidad de las enfermedades en los países del Tercer Mundo o el cáncer que toca a tantas familias del Primer Mundo. En realidad, el libro nos enfrenta a los problemas que aquejan en los países subdesarrollados y, por contrapartida, nos pone también sobre la palestra una de las enfermedades más comunes en los países desarrollados, como es el cáncer.
Anna y Marina Vega son dos hermanas de Mallorca. Mientras que Anna es una mujer acomodada, que vive junto a su marido Armando y su hija Anita, una adolescente rebelde a los mandatos de su madre, Marina se marchó a estudiar a Estados Unidos a los catorce años, convirtiéndose en ginecóloga y decidiendo cooperar en países subdesarrollados ayudando a mejorar las injusticias del mundo.
Marina se encuentra en el desierto de Danakil, en Etiopía, en una casa habilitada por Médicos sin Fronteras, donde colabora con su novio alemán, Mathias, también médico. Una noche una muchacha afar a punto de dar a luz se presenta en su puerta y ellos ayudan a traer al mundo a una niña que colocarán en el pecho de su madre antes de que ésta muera. La joven pareja entierra a la madre y hacen correr la voz de la niña. Como nadie la reconoce y pese a que Marina se encariña con ella, saben que tienen que desprenderse de ella y dejarla en el orfanato de Addis Abeba. Pero antes de dejarla, Marina le pone Naomi por nombre.

Imagen de Valldemossa, Mallorca
Marina tiene que marcharse a Mallorca porque su hermana y ella han recibido una misteriosa herencia de una mujer a la que no conocen de nada, Lola Molí. Se trata de una casa que tiene una panadería en la planta baja y un molino anexo, en el pueblo de Valldemossa. Marina llega a la isla que la vio nacer y se aloja en un hotel de Valldemossa. Anna no comprende que su hermana prefiera alojarse en un hotel, pero comprende las diferencias entre su marido y Marina, ya que la última vez que vino Armando la echó de su propia casa (la casa familiar donde vive Anna con su familia es propiedad de las dos hermanas). Armando ha hecho un mal negocio con una compañía panameña y se encuentra arruinado, por lo que piensa que esa herencia le viene como caída del cielo para salvar sus negocios. Pero Marina le pide la llave porque primero quiere ver la casa. Cuando llega no encuentra ningún papel y la casa está en completo desorden. Poco a poco, Marina va dejándose calar por el alma de la casa y el misterio que alberga esa herencia, por lo que decide trasladarse a la casa. Así, conocerá a la vecina, Úrsula, una argentina de origen alemán que escribe libros, y que tiene cuidado de Niebla, la perra de Lola, que enseguida se encariña con Marina. Además, le dice que en la panadería trabajaba Cati con la panadera, por lo que Marina va a buscarla, pero Cati no quiere decir ni una sola palabra. Sin embargo, Marina le ofrece trabajo para volver a abrir la panadería.
En la pared encuentra un papel que es la receta del "pan de limón con semillas de amapola" cuya receta les había enseñado su abuela Nerea a Anna y a Marina cuando eran unas muchachas. Comprende que ése es el vínculo entre su familia y Lola. Tras mucho preguntar, Cati le confiesa que Lola estuvo trabajando de niñera en la casa de los señores Vega.
Pero Marina seguirá tirando de los hilos. Volverá un tiempo a Etiopía y decidirá adoptar a Naomi, por lo que se verá implicada en los largos y difíciles trámites para conseguir la adopción. Mathias al principio se opone.
Marina, además, conseguirá que Anna y su hija comiencen a llevarse bien. Anita incluso hace buenas migas con Pippa, la nieta alemana de Úrsula, cuando nunca había conseguido tener amistades porque era "un bicho raro". Pero Anna comenzará a hacer su vida cuando se reencuentre con su amor del pasado, Antonio, un mecánico con el que resurge el amor. Después de unas semanas de placer, sus vidas se truncarán cuando descubran que Anna tiene cáncer de pecho con metástasis.
El comienzo de los capítulos se adereza con diferentes recetas de varios tipos de pan. No son largas (si lo fueran, estarían de más).
Es un libro precioso, muy bien escrito.
LA AUTORA:
Cristina Campos nace en Barcelona en 1975. Es licenciada en Humanidades por una Universidad Autónoma de Barcelona. Acaba sus estudios en la Universidad alemana de Heidelberg, donde también trabaja como coordinadora del Festival Internacional de cine de dicha ciudad. Tras regresar a su país natal empieza su carrera laboral en el sector cinematográfico. Desde hace diez años, se dedica a la dirección de casting de largometrajes y series de televisión. Actualmente, compagina su trabajo en el sector audiovisual con su pasión por la escritura. Pan de limón con semillas de amapola es su primera novela.
EL LIBRO:
Título original: Pan de limón con semillas de amapola
Autora: Cristina Campos
Editorial: Planeta (7ª edición, enero de 2017)
Número de páginas: 414
ISBN: 978-84-08-14953-8
Valoración: 9/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A a la Z": Ocupando la C.
- Desafío Curioso: Libro protagonizado por un médico.
- Reto "Leyendo en el tiempo": Década 2010.
- Desafío "Millennials".
- Librópatas: Una novela feel good.
- Reto "Un libro por cada provincia": Barcelona.
- Cluedo: Peón rojo: Libro en cuya portada aparezca una persona joven, con aspecto de modelo, de actriz o actor.
- Desafío "Libros musicales": Nota musical MI.
- Reto 12+2: Un libro en el que vayamos a la playa.
- Bingo literario: Un libro que te hayan recomendado.
- Reto 100 libros.
- Reto Genérico: novelas familiares.
- Reto 25 españoles.
- 2017 Reading Challenge: Un libro que trate sobre comida.
- Reto "Búscalo en la portada": Una corona.
- Reto CCAA: Cataluña.
- Reto "Libros con química": Li (Litio).
- Libropoly.
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