miércoles, septiembre 03, 2014

Ni tan pronto ni tan tarde

Hoy he llegado a casa demasiado tarde, pero nunca es tarde. Ahora es demasiado pronto para ir a dormir...
Ayer me ocurrió una de esas casualidades de la vida, cuando pasé por un portal y leí un nombre que me trajo recuerdos. Entonces yo era un quinceañera que estudiaba en un internado y durante un tiempo me gustaba un chiquito de un curso superior. Parecía un ángel, con una gran cabellera rubia y unos ojos azul metálico. Después pasó el tiempo y me olvidé de él... hasta ayer, cuando pasé junto al portal donde vivía entonces. Y vi una página web en la cristalera de su planta. No tenía sentido más que porque aparecía su nombre. Y lo escribí.
Y vi su foto actual. Sigue teniendo unos ojos de ángel, se le ha caído el pelo y tiene perilla. Entonces comprendí lo mucho que me gustaría encontrarme con él, y no era difícil pues había accedido a la página web de su trabajo...
Los años no pasan en vano.

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