ARUCAS

Iglesia de San Juan Bautista
La orografía de la ciudad invita al visitante a realizar un recorrido a pie por el Centro Histórico de Arucas, ya que las distancias son muy cortas entre los límites de su casco. El recorrido empieza por la Plaza de San Juan, donde destaca la evolución arquitectónica de las viviendas de Arucas con la presencia de varios inmuebles cuya construcción la podemos datar en cuatro siglos diferentes, desde el XVII al XX. La visita sigue en la iglesia de San Juan Bautista, edificio más emblemático de la ciudad, esculpida íntegramente en piedra azul por los labrantes de la localidad en estilo neogótico. La primera piedra se colocó el 19 de marzo de 1909 y se abrió al culto en 1917. En su interior destacan obras de gran belleza y valor patrimonial como el Cristo Yacente de Manolo Ramos y las vidrieras de origen francés, restauradas hace pocos años.
Calle León y Castillo
Se sigue el paseo hacia la Casa de Cultura, vivienda tradicional canaria del siglo XVII, destacando su precioso patio interior con un ejemplar de drago. Seguimos por la calle peatonal León y Castillo, donde destaca la Oficina de Turismo y la sede de la Fundación Canaria Mapfre Guanarteme, con exposiciones artísticas durante todo el año. Al final de la calle está la Plaza de la Constitución, donde destacan las Casas Consistoriales (antiguo Ayuntamiento), construido en 1875 y restaurado recientemente. En la misma plaza destaca también el Antiguo Mercado de Arucas, convertido en espacio comercial.
El Museo Municipal, antigua Casa
del Mayorazgo de Arucas y posteriormente vivienda de la familia Gourié, está
situado en el interior del Parque Municipal, donde se pueden visitar las
exposiciones itinerantes que durante todo el año se presentan en el Museo,
junto con las salas permanentes de los artistas Manolo Ramos, Santiago Santana,
Guillermo Sureda y Abraham Cárdenes y alumnos.
El Parque Municipal cuenta con
ejemplares botánicos de los cinco continentes, destacando la flora autóctona. Al
final del parque, destaca la presencia del majestuoso edificio de la Heredad de
Aguas de Arucas y Firgas, construido en 1909 y finalizado en 1912, con el
objetivo de albergar a la asociación de propietarios de regantes.
Desde aquí, se continúa hacia la
Fábrica del Ron Arehucas, en la que se puede realizar una visita guiada por sus
instalaciones, con la posibilidad de degustar los productos elaborados por la
fábrica.
Muy cerca se encuentra el Museo
La Cantera, ubicado en las instalaciones de la empresa Piedras La Cantera, donde
se recrea fielmente el ambiente que se vivía en las antiguas canteras del
municipio. También se puede adquirir artesanía de piedra de Arucas.
Arucas es conocida como la “Ciudad
de las Flores”, en parte debido a sus magníficos jardines, como el municipal y
los Jardines de la Marquesa. Este jardín, propiedad del Marquesado de Arucas,
cuenta con más de 2.500 especies de flora tropical y subtropical, que el primer
marqués fue recopilando durante sus viajes al extranjero.
Es recomendable subir a la
Montaña de Arucas para contemplar las espléndidas vistas del interior y de la
costa de Arucas.

Costa de Arucas
Para completar la visita al municipio, se puede visitar la costa, donde se localizan las históricas Salinas del Bufadero, del siglo XVII, cuya sal es única en Gran Canaria. El Paseo Marítimo del Puertillo es un lugar privilegiado para pasear junto al mar, o degustar exquisitos platos de pescado en los restaurantes de la zona. Cabe destacar el proyecto de rehabilitación de la zona de la costa, con nuevas áreas de recreo y de ocio para los ciudadanos (nuevas áreas de playa, piscinas naturales, aparcamientos, terrazas y restauración).
Las fiestas más importantes del
municipio son San Juan y el Corpus Christi. La fiesta de San Juan es la fiesta
más destacada, que se celebra los días 23 y 24 de junio, aunque su variado
programa de actos se desarrolla durante prácticamente todo el mes. Sobresalen
las procesiones por las calles antiguas de la ciudad, las tradicionales hogueras
y los fuegos artificiales, así como la romería, donde hombres y mujeres,
vestidos de típicos, danzan al compás de la música folclórica canaria.
En la fiesta del Corpus Christi,
desde primeras horas de la mañana, más de cuarenta alfombras son confeccionadas
con sal, serrín, flores y tierra natural de la isla, a lo largo del Centro
Histórico de Arucas. Al entrar la procesión a la iglesia, una lluvia de pétalos
de rosas, que se arrojan desde la bóveda del templo, confeccional la última
alfombra sobre el altar. La fiesta del Corpus se celebra en domingo, aunque el
día cambia cada año, desde poco después de la conquista de la isla por las
tropas castellanas. Según las crónicas, la primera procesión que se celebró en
Arucas fue la del Corpus Christi en 1555. La confección de alfombras,
elaboradas con cierto diseño artístico, data de la segunda mitad del siglo XIX.
Son productos típicos de Arucas
el ron y los licores de Arehucas, así como pastas y chocolates La Isleña y las
galletas Bandama. El plato tradicional es la vieja sancochada (la vieja es un
pescado de la costa de Arucas).
FIRGAS
Paseo de Canarias
El casco histórico de Firgas merece un paseo para poder apreciar los numerosos recursos de interés turístico que tiene el municipio. El Paseo de Gran Canaria y el Paseo de Canarias se encuentran en pleno casco urbano y en lo que antiguamente era la Calle Real del Centro. Son vías peatonales con una pendiente natural que se ha aprovechado para construir una hermosa cascada de 30 m. de largo en piedra de cantería y rematada con un hermoso monumento, fuente que representa la tradicional riqueza en hídricos. El Paseo de Canarias tiene esculpido en el suelo cada una de las siete islas Canarias y un paisaje representativo de cada una de ellas. El edificio de la Casa de la Cultura es, probablemente, el más emblemático del municipio, antiguamente hotel o fonda, fue construido en 1870 para alojar a los usuarios que acudían a los baños de Azuaje. La plaza e iglesia de San Roque comprenden el epicentro de la Villa desde tiempo inmemoriales. En ella se levantó la Afurgad de los antiguos canarios y en su solar se fundó la Firgas hispánica.
La actual iglesia de San Roque,
que tuvo su apertura con total autonomía el 19 de enero de 1845, está levantada
sobre las ruinas de lo que fue la primera ermita de San Juan Ortega, que data
del año 1502, y adyacente a un convento dominico ya desaparecido. Enfrente de
la iglesia podemos visitar una nueva obra emblemática del municipio de Firgas:
se trata de la recuperación de la antigua Acequia Real a su paso por la plaza
de San Roque, que fue abierta por un lateral y se le añadieron unos lavaderos
de piedra de cantería, en los que aparecen representadas en forma de esculturas
manos de mujeres lavando ropa, en remembranza a todas las lavanderas que en
esta acequia ejercieron esa labor.
El edificio sede del Ayuntamiento
de la Villa de Firgas es una casona de estilo neo-canario construida en la
década de los años 40. Entre sus materiales destaca la piedra azul procedente
de las afamadas canteras de la zona baja del municipio y tea de pino canario en
la construcción de sus magníficos balcones. El Molino de Agua de Firgas, del
siglo XVI, declarado BIC en el año 2007, está situado sobre la acequia de la
Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, aprovechándose de esta forma la acción del
agua para poner en movimiento las piedras trituradoras del grano.

Antiguo balneario de Azuaje
Gran parte del municipio se encuentra enclavado dentro de lo que antiguamente fue la Selva de Doramas, de ahí que ofrezca barrancos de gran belleza por su exuberante vegetación y por la abundancia de pequeños afluentes que surten de agua las tierras de la comarca, como son la Reserva Natural Especial de Azuaje, el Barranco de las Madres y el de Guadalupe.
Siguiendo con el entorno natural,
Montaña de Firgas y Pico del Rayo se caracterizan por ser parte de la
naturaleza que bordea el municipio, permitiendo el disfrute de panorámicas de
enorme valor visual, amén de constituirse en verdaderas reservas vírgenes de la
flora autóctona del archipiélago.
Otros lugares de interés serían
Las Berreras, que son unas terrazas que sujetan unas paredes repletas de agua
en cuyo interior crece el berro, ingrediente principal del plato más popular,
el potaje de berros; los Miradores de la Villa de Firgas: el de Las Madres, el
de las Pellas, el de la Montaña de Firgas y el de la Plaza de San Roque.
El barranco de las Madres de
Firgas, también llamado de Las Mil Fuentes, recibe este nombre por la cantidad
de manantiales que en su día manaban del mismo, razón por la cual la Villa de
Firgas es también llamada la Villa del Agua.
La fiesta principal es la del
Patrón San Roque, que tiene lugar el 16 de agosto. Durante la misma se
organizan diferentes actos culturales, populares, tradicionales y religiosos,
destacando de entre todos ellos la tradicional romería de San Roque, la Feria
de Ganado, la Traída del palo y la Noche del Tormento.
VILLA DE MOYA
La Villa de Moya posee un rico y extenso
Patrimonio Cultural y Natural que es recomendable visitar.
El recorrido comienza en la zona
costera con una extensión de 4,22 km., que cuenta con la Playa de la Caleta y
las Piscinas Naturales del Charco de San Lorenzo. El lugar costero más
pintoresco es el Roque, angosto y apretado caserío que se levanta sobre un
espolón de basalto.
Ascendemos hacia la Villa donde
se puede visitar alguna de las industrias artesanales. Allí se puede degustar y
adquirir cualquiera de los productos que conforman la magnífica repostería
recién horneada.

Casa-Museo del poeta Tomás Morales
A los pocos minutos encontramos el caso de la Villa, donde podremos dirigirnos a la Casa-Museo del poeta Tomás Morales, nacido en 1884. En la Casa-Museo se conserva y expone una amplia colección patrimonial que agrupa el fondo documental del poeta, máximo exponente del modernismo español.
Tras el museo, en la trasera de
la iglesia se encuentra el mirador, donde se puede contemplar una amplia
panorámica de la zona noroeste de la isla, así como de la cumbre. Desde ahí se
accede a la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria. El impulsor de la
construcción fue el cura párroco don Nicolás Rodríguez Quintana y el encargado
de dirigir y plasmar el proyecto fue el arquitecto diocesano don Fernando
Delgado de León. El 19 de marzo de 1944 se colocó la primera piedra, siendo
bendecido el nuevo edificio e inaugurado el 6 de octubre de 1957. En su
interior se conservan piezas artísticas de gran valor histórico y de notable
antigüedad, como la Virgen de Candelaria de finales del siglo XV o San Judas
Tadeo, obra del imaginero guíense José Luján Pérez. La escultura fue terminada
por el artista en 1803. El actual templo se caracteriza por su estilo
ecléctico.
En la calle Padre Juanito se
encuentra el Centro de Arte e Interpretación y del Paisaje de Moya; a lo largo
de todo el año se pueden contemplar aquí diversas manifestaciones culturales
tales como exposiciones, proyecciones, charlas, conferencias, etc.
En el Barrio de Trujillo se puede
contemplar uno de los acueductos más interesantes de la isla, con 204 m. de
largo y 19 pilares; y el Yacimiento Arqueológico de la Montañeta, que se
encuentra a pocos metros del acueducto.

Villa de Moya
Junto al barranco de Moya se puede llegar a la Reserva Natural Especial de Los Tilos, que se encuentra aproximadamente a 2 km. En este espacio se encuentra la mayor representación del relicto de laurisilva de Gran Canaria, testigo de la denominada Selva de Doramas, que hace 500 años se extendía por toda la parte norte de la isla. La especie más destacada es el Til (Ocotea Foetens), que da nombre a esta Reserva Natural cuya característica más relevante es su altura, de 20 a 30 m.
Después de Los Tilos se llega a
Fontanales, barrio con gran solera de la zona norte de Gran Canaria. En los
restaurantes del lugar la oferta gastronómica garantiza al visitante gran
variedad de platos. Productos como los quesos de Fontanales son reconocidos
internacionalmente y muy apreciados por su variedad y cuidada elaboración.
Como curiosidades, se sabe que en
la Fonda de Moya pasó su luna de miel el tenor más universal que ha tenido el
archipiélago canario, Alfredo Kraus Trujillo, el pintor Miró Mainou o el ex presidente
del Cabildo y poeta Pedro Lezcano.
GÁLDAR
A la entrada del municipio se nos
recuerda la condición de antigua capitalidad que Gáldar ostentó en la isla de
Gran Canaria, supremacía que mantuvo a pesar de que el reino fuera
posteriormente dividido en dos, ya que el Gran Consejo insular se siguió
reuniendo en Gáldar con presencia de los doce Guaires, seis correspondientes a
Telde.

Monumento a las Guayarminas
En el acceso a la ciudad, el Monumento a las Guayarminas (princesas aborígenes) del escultor galdense Borges Linares, hace referencia a la importancia de la mujer en la organización familiar y dinástica de los antiguos canarios.
Poco antes de entrar en el Casco
Histórico, se encuentra el barrio de San Sebastián, originado en torno a una
antigua ermita del siglo XVI, que protegía el acceso a la ciudad, por el Camino
Real, de posibles enfermedades. En su interior se conservan algunas piezas de
variado interés, entre las que destaca la Talla del Santo Titular, una de las
mejores obras del imaginero Luján Pérez.
Ayuntamiento de Gáldar
En el último tramo del Camino Real está la calle del Capitán Quesada, popularmente conocida como Calle Larga, convertida hoy en el centro comercial más importante de la comarca. En la mezcla de estilos arquitectónicos cabe destacar una pequeña edificación del siglo XVII, quizás la más antigua de la calle, y el Mercado Municipal (popularmente “La Recoba”), donde se canalizan la mayoría de los productos frescos del municipio. En la galería de entrada están las esculturas de “La pescadera” y “El labrador” y los Murales, alegorías de los productos del mar y la tierra. En la misma calle pueden verse diversos edificios eclécticos y racionalistas.
La Plaza de los Faicanes está
dedicada a los sumos sacerdotes prehispánicos y está presidida por una fuente
mural centrada por una gigantesca pintadera de bronce, que simboliza la
identidad de la isla. Cerca de esta plaza se encuentra la Casa Museo Antonio
Padrón, instalada en el que fuera estudio de este pintor indigenista galdense. Antonio
Padrón Rodríguez (Gáldar 1920-1968) es uno de los artistas más importantes de
la plástica contemporánea canaria y en el museo se puede admirar buena parte de
su obra (óleos, dibujos, grabados, escultura, cerámica, etc.), evidenciando su
interesante síntesis artística.
Volviendo a la calle principal,
al otro lado de la Plaza de los Faicanes, se encuentra el edificio de la
Heredad de Aguas, una institución cuyos orígenes se remontan al período de
conquista, desde donde se gestionaba el reparto de aguas del municipio. La escultura
de Tenesor Semidán, último Guanarteme, es obra del escultor galdense Juan
Borges Linares.
Siguiendo la Calle Larga, se
encuentra la Placeta de Santa Lucía, solar de la antigua ermita del mismo
nombre, y uno de los mejores ejemplos de la arquitectura ecléctica del
municipio, el Casino, actual sede de la Sociedad de Fomento y Recreo, fundada
en 1847.
Plaza de Santiago
Desde aquí se puede ver la Plaza de Santiago, cuyo ajardinamiento actual responde a los proyectos de alamedas circulares tan en boga en la segunda mitad del siglo XIX. Su estilo es el mejor ejemplo en Gran Canaria y uno de los mejores de todo el archipiélago.
El recinto de la plaza se
ennoblece hacia el poniente con el Templo Arciprestal de Santiago, pieza
principal de la historia del arte canario por constituir el inicio del estilo
neoclásico en las islas. Construido entre 1778 y 1826, el último cuarto del
siglo XVIII y el primero del siglo XIX, es obra de Antonio José y Diego Nicolás
Eduardo; sustituyó al antiguo templo mudéjar fundado en la década de los 80 del
siglo XV, del cual se segregaron las parroquias de su antiguo beneficio. En su
interior se conservan interesantes obras de imaginería, pintura, ornamentos y
orfebrería de diversos estilos, así como otras piezas de especial singularidad
como la Pila Verde, donde fueron bautizados la mayor parte de la población
prehispánica de la comarca histórica de Gáldar.
Al sur de la plaza está situado
el antiguo edificio dieciochesco de las Casas Consistoriales, sede oficial del
Gobierno local y en cuyo patio se puede contemplar el ejemplar de drago más
antiguo de la isla, documentado hacia 1718. Con acceso desde este edificio se
encuentra el Teatro Consistorial, fundado hacia mitad del siglo XIX, cuya imagen
actual responde a una rehabilitación reciente, aunque el proyecto, siendo de
1912, es uno de los mejores teatros históricos de todo el archipiélago.

Cueva Pintada
Desde el Teatro se puede observar el acceso al Museo y Parque Arqueológico de la Cueva Pintada, posiblemente el yacimiento más importante de Canarias. Se trata del más rico y variado conjunto de edificaciones de habitación del archipiélago (más de treinta) y se complementa con la Cueva Pintada, el mejor ejemplo de pintura rupestre de los antiguos canarios, cuya trascendencia documental se incrementa por la considerable colección de materiales rescatados durante las excavaciones.
La riqueza arqueológica de la
antigua capital canaria se complementa con otros yacimientos importantes y en
la costa con manifestaciones de arquitectura civil y funeraria, como los
poblados de El Agujero, Bocabarranco, El Clavo y Botija, o los túmulos de La
Guancha, citados entre los mayores y más representativos del archipiélago,
aunque estos yacimientos sólo se pueden visitar a través del Servicio Insular
de Patrimonio del Cabildo Insular. Otros lugares interesantes son las zonas de
costa del municipio con multitud de lugares donde disfrutar del mar, realizando
diferentes actividades o simplemente disfrutar del paisaje. Desde la bahía de
la Sardina, lugar privilegiado para bucear o descansar en sus calas de arena, o
las vistas desde el Faro de la Sardina, en el punto más occidental de la isla,
hasta las piscinas naturales que salpican la rocosa costa norte, o las zonas de
olas para la práctica del surf o el bodyboard, como La Guancha o El Frontón,
reconocidas a nivel internacional.
También el municipio cuenta con
zonas de medianías y cumbres, que ofrecen una multitud de paisajes únicos, de
naturaleza y patrimonio etnográfico espectacular, como el Conjunto Histórico de
Barranco Hondo de Abajo, con sus casas cueva y la ermita excavadas en la roca,
o los senderos que discurren entre pinares, zonas agrícolas, barrancos y
montañas.
Es típico de Gáldar el plato de
carne de cabra compuesta.
La fiesta más importante de la
localidad es la de Santiago Apóstol el 25 de julio y durante todo el mes se
celebran diferentes actos religiosos, lúdicos y festivos, entre los que
destacan la romería ofrenda en honor al patrono y la Batalla de Flores.
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