viernes, octubre 29, 2021
Mañana de viernes
jueves, octubre 28, 2021
Entre tonos de gris
No sabía qué podía esperar de esta novela. La dejé en la estantería porque ya sabía que sería dura, y muy cruda ha sido, pero está tan bien escrita...
Es la típica novela donde comprendemos lo poco que conocemos de otros países. En este caso, son los países bálticos, que son los grandes olvidados de Europa.
Corren los años 40 en Kaunas, Lituania. Una familia es apresada de noche: madre y dos hijos, mientras nadie sabe el paradero de su padre, rector de la universidad, aunque creen que también ha sido detenido. Todos los lituanos que están en la lista de la NKVD son llevados a camiones en medio de la noche y, poco rato después, les hacen bajar en un apeadero (no una estación de tren) donde subirán a vagones para animales en dirección a un destino incierto.
La joven Lina, de quince años, no comprende qué es lo que han hecho. En el tren observa a la gente, personas normales, conoce al joven Andrius, que va con su madre y también desconoce el paradero de su padre. Y el hermano de Lina, Jonas, apenas un niño se hace preguntas como qué es lo que han hecho y a dónde van. Elena Vilkas intenta entretener a sus hijos y le pide a Lina que evite hacer dibujos que puedan disgustar al régimen soviético. Y mientras están en el tren alguien descubre que Alemania ha invadido Lituania, por lo que muchos se alegran.
Pero allí se encuentra el señor Stalas, un hombre arisco con una visión objetiva de lo que está ocurriendo. Para él, tan verdugo es Stalin como Hitler. Casi todo el mundo odia a Stalas por mostrar la cruda realidad, pero Elena le ayuda y le guarda comida.
Cuando llegan al campo de trabajos forzados de Altái, tendrán que ganarse el pan, pero no están en un régimen tan estricto, ya que ayudan a gente que está libre y algunos incluso pueden ir al pueblo de al lado. Allí Andrius vive con su madre en una casa y ayuda a los Vilkas, pero Lina se enfada con él pensando que es un traidor hasta que él confiesa que su madre se está prostituyendo con los oficiales soviéticos. Mientras Kretzski ayuda a Elena y le informa que su marido ha muerto de un disparo.
En cierto momento les hacen firmar que son criminales, pero muchos se niegan a hacerlo. Y un buen día aparece una nueva lista que les enviará a la zona más septentrional de Siberia, a Trofimovsk, donde el crudo invierno y el hambre continuado les harán coger enfermedades como escorbuto y disentería o morir congelados de frío. Elena muere allí, y cuando muchos están enfermos y piensan que van a morir, aparece el doctor Samodurov, enviado por Kretzski, que será un gran salvador.
LA AUTORA:
Ruta Sepetys es una escritora de prestigio internacional y autora de superventas que han llegado a ser número uno en las listas de The New York Times y que se han publicado en más de sesenta países y cuarenta idiomas.
Hasta la fecha, ha publicado novelas tan relevantes como Entre tonos de gris, que ha sido adaptada al cine, El color de los sueños y Lágrimas en el mar. Merecedora de la Carnegie Medal en 2017, sus libros han resultado finalistas o ganadores de más de cuarenta galardones, entre los que destacan los premios Goodreads e Indies Choice.
Nacida en Michigan, donde también se crio, actualmente vive con su familia en Nashville, Tennessee.
La autora es una firme y apasionada defensora del poder de la historia para fomentar el diálogo global y la conexión entre los países. Buena muestra de ello es su última novela, Las fuentes del silencio.
EL LIBRO:
Título original: Between Shades of Gray
Autora: Ruta Sepetys
Traductora: Isabel González-Gallarza
Editorial: Maeva (8ª edición, en enero de 2020)
Colección: EMBolsillo nº 96-1
Número de páginas: 319
ISBN: 9788415140672
Valoración: 9/10
RETOS:
* Bingo de libros pendientes: El exótico: libro ambientado en un lugar no visitado.
* Reto "Viajamos con los libros": Rusia.
* Reto Genérico: Exóticos.
Sin ti
miércoles, octubre 27, 2021
Qué tendrá Madrid…
Only time
Hacia adelante
martes, octubre 26, 2021
Al caer la noche
Museos de Almería
Como siempre que visito una ciudad, también me gusta dejarme caer en algunos de los museos que alberga. Disfruto mucho con el arte, pero también me atraen los museos especializados en cualquier materia. Me gusta absorber cualquier tipo de información nueva.
En Almería también visité algunos museos.
1.- Museo de la Guitarra "Antonio de Torres": Ubicado junto a la catedral, el museo de la guitarra es un espacio dedicado a la guitarra española y al que se considera el padre de la guitarra española contemporánea, Antonio de Torres, nacido en un pueblo almeriense, un lutier que no tenía un taller y fabricaba las guitarras de una en una y cuando sentía que tenía que hacer una guitarra.
En medio del recinto una guitarra gigante atraviesa las salas, y nos movemos a través de la historia de la guitarra española, así como de otros instrumentos de cuerda, como el laúd.
También habla del proceso de fabricación de una guitarra española, los materiales y su implantación en el resto de todo el mundo.
2.- Centro de interpretación patrimonial: Enclavado en una esquina de la Plaza de la Constitución y con una enorme azotea desde donde se puede ver la Alcazaba, las murallas y las azoteas del centro histórico de Almería, en este museo podemos disfrutar de un poco de historia de la ciudad, conocemos la Almería musulmana, la Almería cristiana y la Almería contemporánea, y su convivencia (o coexistencia) con la judería que existió en la ciudad, una mezcla de tradiciones y religiones que no siempre han sido amistosas.
Aquí también descubrimos una serie de personajes ilustres de Almería y cómo se ha ido formando la ciudad a lo largo de los siglos.
Y también explica la historia del Índalo, símbolo por excelencia de Almería (no sólo de la ciudad, sino de la provincia entera). El Índalo es una figura rupestre que se encontró en las cuevas de Vélez-Blanco, pueblo de la provincia de Almería. Representa a una figura humana con los brazos extendidos y un arco sobre sus manos. Aunque no se sabe claramente su significado, se le considera un símbolo de buena suerte.
3.- Museo de Arte Doña Pakyta: Cerca del paseo marítimo se encuentra este edificio que contrasta con el calor de Almería, sobre todo porque es un edificio más propio del norte de España.
Me sorprendió encontrarme con una especie de caserío impresionante. Este edificio fue el hogar de Francisca Díaz Torres, conocida como Doña Pakyta, una empresaria turística reconocida por su defensa ecológica del parque natural de Cabo de Gata.
Este museo hace un recorrido por el arte realizado en Almería en los últimos cien años, haciendo especial hincapié en el movimiento indaliano. Se trata de un grupo que surge entre varios artistas almerienses imitando el estilo de Picasso, pero con una estética muy singular, como el uso de colores mucho más brillantes.
4.- La Casa del Cine: Aunque está algo lejos del centro, es interesante visitar la Casa del Cine, un edificio singular donde yo pensaba que había mucho más y que, en cierto modo, me decepcionó un poco. Creo que deberían promocionar mucho más el tema del cine en Almería y, por ende, con todos los escenarios que hay, la Casa del Cine se queda con muy poco.
La Casa del Cine es un espléndido cortijo con un jardín impresionante que tiene una historia peculiar. Se trata de un palacete burgués del siglo XIX y se conoce como Finca Santa Isabel. Aquí se albergó una familia burguesa que empezaron a invitar a estrellas de Hollywood a hospedarse en él.
Uno de los personajes más célebres hospedados aquí fue John Lennon y su entonces esposa, Cynthia. En esta casa vivieron durante un mes mientras él grababa la película Cómo gané la guerra. Ni que decir tiene que Lennon causó furor en Almería y que el cortijo le inspiró para componer Strawberry Fields Forever. Lo más peculiar de su estancia aquí es el baño de color rosa. La bañera se ha adornado con la canción que le inspiró.
Además de esto, podemos ver restos de películas que se rodaron en Almería, como Éxtasis, Vivir es fácil con los ojos cerrados, los más célebres 'spaguetti westerns" (de los que hablaré más adelante), Éxodus: Dioses y reyes, Cleopatra, Lawrence de Arabia, Patton o Conan.
Así, hay una serie de objetos del cine expuestos en este edificio, como el famoso poncho de Clint Eastwood en El bueno, el feo y el malo, la espada que utilizó Arnold Schwarzenegger en Conan con su rúbrica en la hoja y el traje que llevó Omar Sharif en Lawrence de Arabia. Pero poco más.
Es interesante la Casa del Cine, pero creo que se le da más importancia, por ejemplo, a la visita de un mes de John Lennon a Almería para grabar una película que al cine en sí mismo, creo que deberían llenar este edificio de objetos utilizados en películas.
Finalmente, tengo que comentar que se dice que la casa está embrujada y por las noches se escuchan a los moradores originales de la misma vagar por sus habitaciones. Incluso comentan en Almería que, pasado el mes, John Lennon pidió que le reubicaran en otro lugar porque aquí se estaba desquiciando.









