Cuando ayer cogí esta novelita que se lee rápidamente no me esperaba que me iba a llegar tan profundamente. La escogí al azar, porque me apetecía algo ligero, sin saber muy bien lo que me encontraría, y en sus poco más de 200 páginas hay una enseñanza de vida muy intensa. Todos queremos un profesor así.

Imagen del autor con el viejo profesor en un estado avanzado de su enfermedad
La historia es real y el viejo profesor se trata de Morrie Schwartz, un profesor universitario de Sociología en la Universidad de Brandeis. Mitch Albom fue su alumno y Morrie se convirtió en su profesor favorito mientras cursó sus estudios universitarios, despidiéndose con la promesa de que se mantendrían en contacto, pero tuvieron que pasar más de dos décadas para que retomaran ese ansiado contacto.
Mitch Albom se había enriquecido como periodista deportivo y en los años 90 se encuentra haciendo zapping en su casa cuando escucha el nombre de su antiguo profesor. Descubre que a Morrie le quedan pocos meses de vida, ya que se encuentra aquejado de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), una enfermedad degenerativa de los músculos que va paralizando los pies y va subiendo hasta que el enfermo no puede ni siquiera respirar ni incluso con respiración asistida.
Quizás por esto a mí me ha afectado tanto, porque sí conocí a una mujer joven que tuvo esta enfermedad, aunque lo suyo empezó en los músculos de la garganta: no podía hablar por mucho que lo intentara, y la enfermedad fue degenerando progresivamente, la vi durante meses en silla de ruedas y al final incluso fui a visitarla a la habitación de hospital, donde tenía respiración asistida. Unos días después murió. Y esta enfermedad no respeta, la degeneración en los humanos es rápida (no suele llegar al año). Se puede vivir con ella como Stephen Hawking, pero con tales limitaciones que se necesita un ejército de personas alrededor.
Volviendo a la novela, el alumno vuelve a visitar a su profesor y, pese a la distancia, todos los martes se presenta en su casa, donde el profesor le impartirá las últimas enseñanzas de su vida: le hablará de la muerte y de la vida, de las emociones, del amor, de la familia... Y Albom absorberá todas sus enseñanzas aprendiendo a vivir de otra manera.
Morrie Schwartz falleció el 4 de noviembre de 1995, y quizás esta novela nos sirva para mantenerle vivo en nuestra memoria, aunque no le hayamos conocido. Pero Morrie hubiera sido el profesor que a todos nos hubiera gustado tener.

Imagen del autor con el viejo profesor en un estado avanzado de su enfermedad
La historia es real y el viejo profesor se trata de Morrie Schwartz, un profesor universitario de Sociología en la Universidad de Brandeis. Mitch Albom fue su alumno y Morrie se convirtió en su profesor favorito mientras cursó sus estudios universitarios, despidiéndose con la promesa de que se mantendrían en contacto, pero tuvieron que pasar más de dos décadas para que retomaran ese ansiado contacto.
Mitch Albom se había enriquecido como periodista deportivo y en los años 90 se encuentra haciendo zapping en su casa cuando escucha el nombre de su antiguo profesor. Descubre que a Morrie le quedan pocos meses de vida, ya que se encuentra aquejado de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), una enfermedad degenerativa de los músculos que va paralizando los pies y va subiendo hasta que el enfermo no puede ni siquiera respirar ni incluso con respiración asistida.
Quizás por esto a mí me ha afectado tanto, porque sí conocí a una mujer joven que tuvo esta enfermedad, aunque lo suyo empezó en los músculos de la garganta: no podía hablar por mucho que lo intentara, y la enfermedad fue degenerando progresivamente, la vi durante meses en silla de ruedas y al final incluso fui a visitarla a la habitación de hospital, donde tenía respiración asistida. Unos días después murió. Y esta enfermedad no respeta, la degeneración en los humanos es rápida (no suele llegar al año). Se puede vivir con ella como Stephen Hawking, pero con tales limitaciones que se necesita un ejército de personas alrededor.
Volviendo a la novela, el alumno vuelve a visitar a su profesor y, pese a la distancia, todos los martes se presenta en su casa, donde el profesor le impartirá las últimas enseñanzas de su vida: le hablará de la muerte y de la vida, de las emociones, del amor, de la familia... Y Albom absorberá todas sus enseñanzas aprendiendo a vivir de otra manera.
Morrie Schwartz falleció el 4 de noviembre de 1995, y quizás esta novela nos sirva para mantenerle vivo en nuestra memoria, aunque no le hayamos conocido. Pero Morrie hubiera sido el profesor que a todos nos hubiera gustado tener.
EL AUTOR:
Mitch Albom (1958) era ya un conocido periodista deportivo antes de saltar a la fama con Martes con mi viejo profesor, el libro de memorias más vendido de la historia, un auténtico éxito en nuestro país, donde también hemos publicado Las cinco personas que encontrarás en el cielo, Un día más, Ten un poco de fe y El guardián del tiempo, todo editados en más de cuarenta idiomas y adaptados a la televisión.
Sus relatos sencillos, imaginativos y llenos de esperanza y sabiduría lo han hecho popular en todo el mundo, y cada uno de sus títulos ha entrado en las listas de los más vendidos.
Actualmente, Mitch Albom vive en Detroit con su esposa, y combina el periodismo y la escritura con una intensa labor filantrópica como fundador y presidente de diversas asociaciones benéficas de ámbito local e internacional.
Su libro, Llamadas desde el teléfono del cielo, ha llegado al número uno de las listas del New York Times y se ha publicado en más de cuarenta idiomas. Warner Bross ha comprado los derechos de cine.
EL LIBRO:
Título original: Tuesdays with Morrie
Autor: Mitch Albom
Traductor: Alejandro Pareja
Editorial: Maeva (30ª edición, en enero de 2017)
Colección: De Bolsillo nº 6-1
Número de páginas: 215
ISBN: 978-84-15140-15-3
Valoración: 9/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A a la Z", ocupando la A.
- Reto 12+2: Un libro donde haya una graduación.
- Reto 100 libros.
- 2017 Reading Challenge: Un libro que trate sobre un discapacitado.
- Reto "Búscalo en la portada": Nubes.
- Reto "Libros con química": Tc (Tecnecio).
- Reto 12 meses 12 libros.
- Libropoly: Letra A en la inicial del apellido del autor.




