Ayer repartimos las papeletas del amigo invisible en familia. Es la primera vez que lo hacemos y quizás sea lo mejor, porque en vez de hacer muchos regalos sólo hacemos a una persona. Menos gasto y menos "no sé qué regalar".
Lo gracioso de hacer esto delante de mis sobrinas es que Paula sabía a quién le había tocado cada uno y pese a que le dijimos que era secreto no se pueden guardar secretos con niños. Así, cuando me dio mi papel me dijo: "A ver quién te ha tocado" y le dejé el papel pensando que aún no sabe leer, pero su aprendizaje de lectura está muy avanzado porque lo leyó en voz alta. Le dije que era secreto. Y entonces me dijo a quién le había tocado mi nombre.
Es adorable.
La pequeña es aún muy pequeña para entender, pero Paula ayer parecía una personita mayor, conociendo los secretos de todos.
domingo, noviembre 27, 2016
sábado, noviembre 26, 2016
"A sangre fría"
Hace unos meses que leí el libro de Truman Capote y no había tenido ocasión de ver la película. Lo cierto es que la película es bastante fiel a la novela. No suelo ver películas antiguas (ni en blanco y negro), pero cuando una novela me impacta tanto me suele picar la curiosidad con respecto a la adaptación cinematográfica. Ésta es una buena película.
Dos ex presidiarios, Perry Smith (Robert Blake) y Dick Hickcock (Scott Wilson), se reúnen en el estado de Kansas para robar a una adinerada familia de Holcolm, los Clutter, y asesinan a sangre fría al padre de familia, Herb Clutter(John McLiam), a su esposa enferma Bonnie (Ruth Storey), a su hija adolescente Nancy (Brenda Currin) y a su hijo Kenyon (Paul Hough). No les conocen de nada, sólo que uno de ellos tuvo un compañero de celda, Floyd, que trabajó para los Clutter y habla de lo ricos que son. Sin embargo, cuando llegan a la casa no hay ninguna caja de caudales y no quieren dejar testigos.
Será Floyd quien confiese todo lo que sabe, pues Dick le hizo preguntas sobre los Clutter y finalmente terminó describiéndole cómo iba a matar a la familia, por eso Floyd sabe que han sido ellos. Los dos jóvenes roban un coche y estafan en tiendas con cheques sin fondo, les arrestarán por esto.
Alvin Dewey (John Forsythe) es el inspector jefe encargado del caso, que intenta buscar un motivo para un asesinato tan cruel como éste. Y sigue las pistas que le da Floyd hasta que les arrestan por el robo de un coche. Sin embargo, Perry ha mentido a Dick sobre un supuesto asesinato que cometió en Las Vegas; sólo cuando Alvin le cuenta este asesinato, Perry confiesa la verdad, pues fue él quien apretó el gatillo y Dick sólo necesitaba un asesino nato.
Los dos serán juzgados en Kansas, donde entonces existía la pena de muerte. Su sentencia fue la pena de muerte bajo ahorcamiento, pero apelaron y tuvieron que esperar cinco años hasta que en 1965 fueron ahorcados.
En el final de la película y en prisión comienza a aparecer un escritor, Jensen (Paul Stewart), que va a escribir sobre dichos asesinatos y la vida de los dos jóvenes, para intentar esclarecer los hechos, porque ellos solos hubieran sido incapaces de cometer dichos asesinatos, pero juntos crearon una tercera personalidad capaz de matar. Jensen vendría a ser el alter ego de Truman Capote.
El director, Richard Brooks, hizo una buena película en 1967.
"-¿Quién puede asesinar a cuatro personas a sangre fría por una radio portátil, unos binoculares y cuarenta míseros dólares?
-No te extrañes; las calles están llenas de hombres que lo harían".
Fichas policiales reales de Perry y Hickcock
Yo fui a EGB 4
Otro año más Javier Ikaz y Jorge Díaz nos deleitan con un nuevo ejemplar de Yo fui a EGB, ejemplar que nos traslada con nostalgia a la época en que nos tocó crecer, vivir, jugar, estudiar, con menos de la mitad de las cosas que hay ahora. Y sin tanta tontería.
Así, en este ejemplar nos hablan de las comidas de nuestras madres (que todas utilizaban los mismos ingredientes pero no sabían los mismos platos igual en unas casas y en otras) y los postres de las abuelas; los domingos en familia y la figura del padre de quien únicamente disfrutábamos los domingos porque el resto de la semana lo pasaba trabajando para sacar adelante a la familia; los videoclubs y las películas que alquilábamos; los diccionarios de la escuela y toda una jerga que sólo comprendemos los que vivimos aquella época; el uso de la peseta y la infinidad de cosas que podíamos comprar con ella (con una comparativa con los valores actuales de las cosas); los infinitos y a veces ridículos castigos de la EGB en la escuela y en casa; los primeros besos y el primer amor; los cumpleaños y las merendolas donde todo nos sabía rico.
Un viaje nostálgico a un pasado reciente: los años 80, que volvemos a revivir con este libro.
Como es el tomo 4, han incluido una réplica del parchís, así como imágenes recortables de los componentes del grupo musical "Parchís", así como pegatinas "para decorar nuestras carpetas escolares".
LOS AUTORES:
Javier Ikaz.- Dicen que vine un sábado por la tarde a la hora de "V", aunque varios años antes. El caso es que hice que el fin de semana fuese más intenso (y corto). En aquellos años no había móviles, por lo que mi padre no pudo mandar uno de esos mensajes en los que el niño, en primera persona, se presenta diciendo a qué hora ha nacido y los kilos que pesa, como si fuese una vaquilla del Grand Prix.
Según el álbum de fotos infantil con mis datos tenía el pelo rubio y los ojos azules, algo que con los años fue variando para llegar a mis actuales pelo castaño y ojos marrones. Fui un segundo y último hijo, por lo que no hubo destronamiento ni traumas. Éstos llegaron con los primeros libros de texto forrados y el primer control de matemáticas, años después.
Seguramente, el día que nací el hilo musical del hospital estaba más alto de lo normal ya que mi melomanía se despertó bien pronto, algo que hace que hoy en día lo primero que haga al despertarme sea poner música, por lo visto muy alta.
Al parecer, cuando empecé a hablar sólo usaba la vocal a, algo que les hacía gracia. Chascarrillo que siguen recordando en comidas familiares. Y yo, claro, como un tomate...
Jorge Díaz.- Nací el 4 de abril de 1971 y pesé 4 kg. Como era Domingo de Ramos estuvieron a punto de ponerme de nombre Ramiro. A mí me encantaba ese día porque mi madre siempre nos obligaba a estrenar algo diciendo que si no te quedabas sin manos, costumbre que sigo manteniendo, porque ¿a quién no le gusta estrenar?
Me pasé los primeros años de mi vida comiendo y durmiendo y llegué a tener tal capa de grasa en mi cuerpo que el médico me llamaba "tocinito de cielo". Muchos años después ésas siguen siendo mis dos mayores aficiones.
Estudié los ocho años de la EGB en el colegio Berrio-Otxoa, un colegio de curas en el que sólo había chicos hasta que entraron las chicas en BUP. Aquel primer día me enamoré de una niña de mi clase que hoy es mi mujer.
Nos fuimos juntos a la uni a estudiar Ciencias de la Información (Publicidad) y fueron los cinco años más felices de mi vida. Después tocó ponerse a trabajar como creativo en varias agencias hasta que un día decidí montar la mía propia: Pentsaleku, ese lugar al que se envía a los niños a pensar cuando se portan mal, y que yo hubiera pisado muy pocas veces porque era un pedazo de pan.
EL LIBRO:
Título original: Yo fui a EGB 4
Autores: Javier Ikaz y Jorge Díaz
Editorial: Plaza y Janés (1ª edición, en noviembre de 2016)
Número de páginas: 287
ISBN: 978-84-01-01761-2
Valoración: 10/10
RETOS:
- Reto "Autores De la A a la Z", ocupando la I.
- Reto "Leyendo en el tiempo": Década 1980.
- Desafío "Búscalo en la portada": Un juguete (dado).
- Reto 100 libros.
- Reto "Un libro por cada provincia": Vizcaya.
viernes, noviembre 25, 2016
Cuando un libro se disfruta
Estoy terminando la primera parte de Los Miserables y me encuentro fascinada. La segunda parte ya no la leeré tan rápido porque no estaré de vacaciones.
No esperaba que el libro me iba a enganchar de esta manera.
No esperaba que el libro me iba a enganchar de esta manera.
jueves, noviembre 24, 2016
Una anécdota kafkiana
Ayer leí una historia sobre Kafka en un foro literario. La plasmo aquí porque me parece una historia preciosa y, sobre todo, para no olvidarme de adquirir uno de los libros que la narra, Kafka y la muñeca viajera, de Jordi Sierra i Fabra.
Un día, mientras Kafka paseaba por un parque cercano a su casa, se encontró con una niña que estaba llorando porque había perdido su muñeca. En ese momento, el autor entró en el mismo estado de tensión nerviosa que lo poseía cada vez que se sentaba frente a su escritorio para escribir una carta. Es cuando decidió que tenía que escribir una carta a la niña explicándole por qué se había marchado su muñeca, que había decidido ir a recorrer mundo. La niña le preguntó dónde estaba la carta y él le dijo que se la tenía en su casa. Al día siguiente, cuando Kafka regresó al parque y se encontró con la niña, que le esperaba expectante. La niña encontró consuelo con su lectura y Kafka seguía escribiéndole cartas que describían los viajes de la muñeca. Esta correspondencia duró durante tres semanas. La niña había perdido la muñeca pero había ganado la ilusión de la expectación, la ilusión de conocer otros mundos a través de las palabras que Kafka le escribía.
Esta anécdota la contó Dora Dymant, compañera sentimental de Kafka durante los últimos años de su vida. Es una anécdota real y que nos dice mucho de la personalidad del magnífico y célebre autor.
Lamentablemente las cartas desaparecieron, sobre todo porque nunca se localizó a la niña amiga de Kafka. Cuando Jordi Sierra i Fabra conoció la anécdota decidió escribir sobre ello. También Paul Auster menciona la anécdota en su obra Brooklyn Follies, con el fin de alabar la solidaridad del escritor, al ser capaz de crear una obra de arte para una sola lectora.
Lo cierto es que la anécdota mueve "algo" dentro de nosotros. De alguna manera, nos acerca un poco más a Kafka.
miércoles, noviembre 23, 2016
¿Y si sigue nevando?
Otros años me preocupaba la nieve porque tenía que coger el coche para venir y luego, marchar. Ahora ya no me preocupa porque no es necesario que coja el coche y además lo tengo a cubierto.
Y esta mañana sólo pensaba en salir para pisar nieve. Que está muy blanda.
El cielo está blanco, signo inequívoco de que seguirá nevando los próximos días.
Y esta mañana sólo pensaba en salir para pisar nieve. Que está muy blanda.
El cielo está blanco, signo inequívoco de que seguirá nevando los próximos días.
Primera nieve
He visto la nieve a primera hora de la mañana en unas imágenes de Facebook, pero como las imágenes son de Ezcaray (con más probabilidad de nieve) no me he preocupado y he seguido durmiendo, que no quería levantarme a las nueve en plenas vacaciones.
Pero un rato después la curiosidad ha podido conmigo y efectivamente está nevando.
Pero un rato después la curiosidad ha podido conmigo y efectivamente está nevando.
martes, noviembre 22, 2016
Sonrisas fugaces para días de lluvia
Hay días que amanecen tristes y es así casi todos los días de este mes aburrido que es noviembre. Además, si se pone a llover, salen las nubes y el paisaje se torna gris, la tristeza es insólita. Por algo me tomo siempre vacaciones en este mes.
Y en medio del día gris aparece la luz, una sonrisa que lo tiene todo, los colores del mundo. Él, con esa eterna sonrisa, con su mirada espectacular, con sus palabras tranquilas. Con su eterna dulzura.
Aparece él y el mundo tiene otro color, otra luz, otra alegría...
lunes, noviembre 21, 2016
El coloquio de los perros

El coloquio de los perros debería haberla leído en el mes de diciembre, pero como era la última de las Novelas Ejemplares que me quedaba y como la anterior me había dejado con la intriga, he optado por leerla también, con lo que termino el Reto Cervantino.
Quizás es la novela ejemplar que menos me ha gustado, aunque se lee rápido porque está escrita como una obra de teatro donde sólo constan los nombres de los dos perros que hablan: Cipión y Berganza. Los dos animales se encuentran en el cuarto del Hospital de la Resurrección de Valladolid y el soldado de El casamiento engañoso se encuentra maltrecho en una cama y les escucha, además será él quien transcriba lo que dicen los perros. También hace un guiño a la novela Rinconete y Cortadillo, cuando Berganza cuenta que estuvo en la casa de Monipodio en el barrio sevillano de Triana.
Los perros deciden contarse sus respectivas vidas en dos noches, una cada uno, mientras tengan la facultad del habla. Pero la novela sólo cuenta la primera noche, que corresponde con la vida de Berganza. Éste es hijo de perros alanos y nació en Sevilla. Su primer dueño era Nicolás el Romo, un hombre que trabajaba en el Matadero sevillano y que enviaba al perro a hacer los recados. Un día, una mujer le quitó la carne que tenía en el cestillo y el perro fue molido a palos, por lo que salió huyendo. Así cuenta las peripecias con diferentes amos: gitanos, comediantes, pastores, etc. En cierto modo, recuerda al Lazarillo de Tormes, y por tanto a la picaresca española. Cipión le interrumpe a menudo y los dos perros se ponen a filosofar como si fueran humanos.
Lo arrollador de esta novela es que se ponen en tela de juicio las bondades y los defectos de los seres humanos, hasta dónde es capaz de ahondar la maldad humana y cómo suaviza la bondad de las buenas gentes. No sorprende comprobar que el perro es más veces apaleado que acariciado.
EL AUTOR:
Miguel de Cervantes Saavedra fue novelista, poeta y dramaturgo español. Se cree que nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid, pero fue enterrado el 23 de abril y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte. Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo, por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Se le ha dado el sobrenombre de Príncipe de los Ingenios.
Miguel de Cervantes era el cuarto de los siete hijos de un modesto cirujano, Rodrigo de Cervantes, y de Leonor Cortinas. A los 18 años tuvo que huir a Italia porque había herido a un hombre; allí entró al servicio del cardenal Acquaviva. Poco después se alistó como soldado y participó heroicamente en la batalla de Lepanto, en 1571; donde fue herido en el pecho y en la mano izquierda, que le quedó anquilosada. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en la batalla de Lepanto. Continuó unos años como soldado y, en 1575, cuando regresaba a la Península junto a su hermano Rodrigo, fueron apresados y llevados cautivos a Argel. Cinco años estuvo prisionero, hasta que en 1580 pudo ser liberado gracias al rescate que aportó su familia y los pases trinitarios.
Durante su cautiverio, Cervantes intentó fugarse varias veces, pero nunca lo logró. Cuando en 1580 volvió a la Península tras doce años de ausencia, intentó varios trabajos y solicitó un empleo en 'Las Indias', que no le fue concedido. Fue una etapa dura para Cervantes, que empezaba a escribir en aquellos años.
En 1584 se casó y, entre 1587 y 1600, residió en Sevilla ejerciendo un ingrato y humilde oficio -comisario de abastecimientos-, que le obligaba a recorrer Andalucía requisando alimentos para las expediciones de Felipe II. La estancia en Sevilla parece ser fundamental en la biografía cervantina, pues tanto los viajes como la cárcel le permitieron conocer todo tipo de gentes que aparecerán como personajes en su obra.
Cervantes se trasladó a Valladolid en 1604, en busca de mecenas en el entorno de la Corte, pues tenía dificultades económicas. Cuando en 1605 publicó la primera parte del Quijote, alcanzó un gran éxito, lo que le permitió publicar en pocos años lo que había ido escribiendo. Sin embargo, a pesar del éxito del Quijote, Cervantes siempre vivió con estrecheces, buscando la protección de algún mecenas entre los nobles, lo que consiguió sólo parcialmente del conde de Lemos, a quien dedicó su última obra, Los trabajos de Persiles y Segismunda.
Miguel de Cervantes era el cuarto de los siete hijos de un modesto cirujano, Rodrigo de Cervantes, y de Leonor Cortinas. A los 18 años tuvo que huir a Italia porque había herido a un hombre; allí entró al servicio del cardenal Acquaviva. Poco después se alistó como soldado y participó heroicamente en la batalla de Lepanto, en 1571; donde fue herido en el pecho y en la mano izquierda, que le quedó anquilosada. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en la batalla de Lepanto. Continuó unos años como soldado y, en 1575, cuando regresaba a la Península junto a su hermano Rodrigo, fueron apresados y llevados cautivos a Argel. Cinco años estuvo prisionero, hasta que en 1580 pudo ser liberado gracias al rescate que aportó su familia y los pases trinitarios.
Durante su cautiverio, Cervantes intentó fugarse varias veces, pero nunca lo logró. Cuando en 1580 volvió a la Península tras doce años de ausencia, intentó varios trabajos y solicitó un empleo en 'Las Indias', que no le fue concedido. Fue una etapa dura para Cervantes, que empezaba a escribir en aquellos años.
En 1584 se casó y, entre 1587 y 1600, residió en Sevilla ejerciendo un ingrato y humilde oficio -comisario de abastecimientos-, que le obligaba a recorrer Andalucía requisando alimentos para las expediciones de Felipe II. La estancia en Sevilla parece ser fundamental en la biografía cervantina, pues tanto los viajes como la cárcel le permitieron conocer todo tipo de gentes que aparecerán como personajes en su obra.
Cervantes se trasladó a Valladolid en 1604, en busca de mecenas en el entorno de la Corte, pues tenía dificultades económicas. Cuando en 1605 publicó la primera parte del Quijote, alcanzó un gran éxito, lo que le permitió publicar en pocos años lo que había ido escribiendo. Sin embargo, a pesar del éxito del Quijote, Cervantes siempre vivió con estrecheces, buscando la protección de algún mecenas entre los nobles, lo que consiguió sólo parcialmente del conde de Lemos, a quien dedicó su última obra, Los trabajos de Persiles y Segismunda.
EL LIBRO:
Título original: El coloquio de los perros
Autor: Miguel de Cervantes Saavedra
Valoración: 7/10
RETOS:
El casamiento engañoso

El casamiento engañoso es una de las Novelas Ejemplares más cortas, escritas por el genial Miguel de Cervantes. Además el final enlaza directamente con el principio de El coloquio de los perros, cuya introducción ya consta en esta novela breve.
La novela no es de acción, ya que todo transcurre contado en una conversación, es decir, que dos hombres se encuentran en Valladolid y se cuentan sus cuitas. Esos dos hombres son el alférez Campuzano y el licenciado Peralta. Mientras el licenciado le tiene al soldado peleando en Flandes, Campuzano le cuenta que ha sido engañado en un casamiento, pero que él también engañó a la mujer. Es decir, que se encontraba en una posada junto a su capitán cuando entraron dos señoras y una se sentó a su lado. No le permitió ver su rostro, pero al día siguiente le invitó a su casa. Le explicó que estaba buscando marido, que únicamente tenía esa casa y un poco de dinero. Él, avaricioso, decide desposarla y viven durante unos días un feliz matrimonio, pero entonces lleva Doña Clementa, la verdadera dueña de la casa, y el matrimonio tiene que marcharse a casa de una amiga de Estefanía. Allí, la esposa desaparece y la amiga cuenta la verdad a Campuzano, que va a buscar a su mujer. Al regresar a la casa, comprueba que su mujer le ha robado varias joyas pensando que son de plata, pero no lo son. Ya le dice Peralta: que no debe sentirse engañado cuando él también engañó.
Siguen charlando y Campuzano le cuenta que durante dos noches escuchó hablar a dos perros, Cipión y Berganza, en una posada, y Peralta le toma por loco y le dice que no cree ni lo del engaño de la boda ni que dos perros hablen. Entonces Campuzano saca el manuscrito de la conversación de los perros que transcribió.
EL AUTOR:
Miguel de Cervantes Saavedra fue novelista, poeta y dramaturgo español. Se cree que nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid, pero fue enterrado el 23 de abril y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte. Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo, por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos han descrito como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Se le ha dado el sobrenombre de Príncipe de los Ingenios.
Miguel de Cervantes era el cuarto de los siete hijos de un modesto cirujano, Rodrigo de Cervantes, y de Leonor Cortinas. A los 18 años tuvo que huir a Italia porque había herido a un hombre; allí entró al servicio del cardenal Acquaviva. Poco después se alistó como soldado y participó heroicamente en la batalla de Lepanto, en 1571; donde fue herido en el pecho y en la mano izquierda, que le quedó anquilosada. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en la batalla de Lepanto. Continuó unos años como soldado y, en 1575, cuando regresaba a la Península junto a su hermano Rodrigo, fueron apresados y llevados cautivos a Argel. Cinco años estuvo prisionero, hasta que en 1580 pudo ser liberado gracias al rescate que aportó su familia y los pases trinitarios.
Durante su cautiverio, Cervantes intentó fugarse varias veces, pero nunca lo logró. Cuando en 1580 volvió a la Península tras doce años de ausencia, intentó varios trabajos y solicitó un empleo en 'Las Indias', que no le fue concedido. Fue una etapa dura para Cervantes, que empezaba a escribir en aquellos años.
En 1584 se casó y, entre 1587 y 1600, residió en Sevilla ejerciendo un ingrato y humilde oficio -comisario de abastecimientos-, que le obligaba a recorrer Andalucía requisando alimentos para las expediciones de Felipe II. La estancia en Sevilla parece ser fundamental en la biografía cervantina, pues tanto los viajes como la cárcel le permitieron conocer todo tipo de gentes que aparecerán como personajes en su obra.
Cervantes se trasladó a Valladolid en 1604, en busca de mecenas en el entorno de la Corte, pues tenía dificultades económicas. Cuando en 1605 publicó la primera parte del Quijote, alcanzó un gran éxito, lo que le permitió publicar en pocos años lo que había ido escribiendo. Sin embargo, a pesar del éxito del Quijote, Cervantes siempre vivió con estrecheces, buscando la protección de algún mecenas entre los nobles, lo que consiguió sólo parcialmente del conde de Lemos, a quien dedicó su última obra, Los trabajos de Persiles y Segismunda.
Miguel de Cervantes era el cuarto de los siete hijos de un modesto cirujano, Rodrigo de Cervantes, y de Leonor Cortinas. A los 18 años tuvo que huir a Italia porque había herido a un hombre; allí entró al servicio del cardenal Acquaviva. Poco después se alistó como soldado y participó heroicamente en la batalla de Lepanto, en 1571; donde fue herido en el pecho y en la mano izquierda, que le quedó anquilosada. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en la batalla de Lepanto. Continuó unos años como soldado y, en 1575, cuando regresaba a la Península junto a su hermano Rodrigo, fueron apresados y llevados cautivos a Argel. Cinco años estuvo prisionero, hasta que en 1580 pudo ser liberado gracias al rescate que aportó su familia y los pases trinitarios.
Durante su cautiverio, Cervantes intentó fugarse varias veces, pero nunca lo logró. Cuando en 1580 volvió a la Península tras doce años de ausencia, intentó varios trabajos y solicitó un empleo en 'Las Indias', que no le fue concedido. Fue una etapa dura para Cervantes, que empezaba a escribir en aquellos años.
En 1584 se casó y, entre 1587 y 1600, residió en Sevilla ejerciendo un ingrato y humilde oficio -comisario de abastecimientos-, que le obligaba a recorrer Andalucía requisando alimentos para las expediciones de Felipe II. La estancia en Sevilla parece ser fundamental en la biografía cervantina, pues tanto los viajes como la cárcel le permitieron conocer todo tipo de gentes que aparecerán como personajes en su obra.
Cervantes se trasladó a Valladolid en 1604, en busca de mecenas en el entorno de la Corte, pues tenía dificultades económicas. Cuando en 1605 publicó la primera parte del Quijote, alcanzó un gran éxito, lo que le permitió publicar en pocos años lo que había ido escribiendo. Sin embargo, a pesar del éxito del Quijote, Cervantes siempre vivió con estrecheces, buscando la protección de algún mecenas entre los nobles, lo que consiguió sólo parcialmente del conde de Lemos, a quien dedicó su última obra, Los trabajos de Persiles y Segismunda.
EL LIBRO:
Título original: El casamiento engañoso
Autor: Miguel de Cervantes Saavedra
Valoración: 7/10
RETOS:
Vacaciones
Ésta es mi última semana de vacaciones del año. Lo cierto es que antes de independizarme en esta última semana de vacaciones cogía un avión y marchaba a Canarias, pero ahora estoy hasta arriba de gastos derivados de esa reciente independencia, así que Canarias esperará unos años más hasta que haya ahorrado un poco como para marchar a despejarme.
Siempre me quedarán las fotos de otros años.
Por lo demás, ando leyendo Los miserables y reconozco que me está gustando bastante. De no haber leído nada de Victor Hugo, lo cierto es que me he terminado enganchando y aunque no lo leeré entero esta semana debido a su amplitud es cierto que es un clásico que merece mucho la pena.
domingo, noviembre 20, 2016
Pintando
Hoy he estado con mis pequeñas pintoras durante unas horas de la tarde. Hemos tomado un chocolate caliente y después les he sacado el nuevo material para pintar, recortar, pegar.
Lo he pasado divinamente con mis chicas, sólo que la más pequeña quiere siempre quedarse con todo e incluso emborrona la lámina de su hermana para hacerla rabiar.
Me encantan esos momentos de felicidad.
Lo he pasado divinamente con mis chicas, sólo que la más pequeña quiere siempre quedarse con todo e incluso emborrona la lámina de su hermana para hacerla rabiar.
Me encantan esos momentos de felicidad.
sábado, noviembre 19, 2016
Un mal nombre
La saga "Dos amigas" comienza, en esta segunda parte, a ser previsible. Pues es obvio que nos encontramos ante dos amigas que toman rumbos muy diferentes en sus vidas, para separarse y reencontrarse al final. Así que aquí comenzamos a ver el comienzo de esa separación, que aunque no es plena sí que les mantiene durante años sin verse.

En la novela anterior, La amiga estupenda, nos habíamos quedado en un final impactante, donde Lila y Stefano se encuentran en su propia boda, y ella, que no soporta a los hermanos Solara, descubre que los zapatos que ella fabricó con sus propias manos los lleva Marcello Solara, el joven que durante mucho tiempo quiso conquistarla y ella le rechazó. Lila se encuentra molesta y traicionada porque Stefano le prometió que nunca se separaría de esos zapatos. Aquí empieza a entreverse que todos en el barrio dependen de alguna manera de la familia Solara, ya que la mayor parte de los invitados a la boda, por ejemplo, han tenido que pedir dinero prestado a la madre de los hermanos Solara, una usurera que se encuentra como madrina de la boda. La vida de Lila se rompe en ese mismo momento, porque comprende que se encuentra casa a los 16 años con alguien a quien no quiere, que también depende económicamente de los Solara, que le brinda una casa donde vivir, y que sólo la ve como un trozo de carne a la que dejar embarazada. Pero además Stefano, aunque dice amarla con locura, al no conseguir doblegar a Lila, le pondrá la mano encima, por lo que el noviazgo de placer de Lila da paso a un matrimonio de maltratos. Y ella se convierte en una mujer sumisa a su marido, ante los ojos atónitos de Lenù, que cuando comprende lo que ocurre no da crédito, sobre todo porque su amiga nunca se había doblegado a nadie. Lo que ocurre es que en el barrio la autoridad del padre pasa al marido por medio del matrimonio y ellas están acostumbradas a que lo normal sea recibir palizas primero del padre y, más tarde, cuando se casan, del marido.

Por su parte, Lenù sigue estudiando bachillerato en un colegio en el centro de Nápoles, donde coincide a menudo con Nino Sarratore, al que sigue amando, hasta que un buen día le descubre con una muchacha bien vestida, que resulta ser hija de la profesora Galiani, la mujer que tanto impulsa a Lenù en el estudio. Como Nino va un curso por encima de ella, Lenù le deja de ver en el último año del bachillerato superior y, cuando se está examinando, una profesora a la que ha llamado la atención le recomienda que haga los exámenes de ingreso para la Escuela Normal de Pisa, para que siga estudiando. Si aprueba esos exámenes, Lenù no tendrá que pagar nada, ya que el alojamiento, la comida y los libros serán gratis (una especie de beca).

Lila se ha quedado embarazada, pero su embarazo no ha durado más que unas pocas semanas. El médico le ha recomendado darse baños en el mar, por lo que decide ir a Ischia. Allí le acompañarán su madre, su cuñada Pinuccia (casada con su hermano Rino) y Lila. Ésta sabe que en Forio, un pueblo de la isla, se encuentra Nino Sarratore estudiando en casa de un amigo. Pero el esperado encuentro no hace más que impulsar una pasión insólita entre Lila y Nino, que darán rienda suelta a un amor inesperado, pese al dolor que causan en Lenù, que comprende que ha perdido a uno y a otra. En cierto momento, va a visitar a Nella, la prima de la maestra Oliviero, a la pensión donde estuvo varios veranos atrás, y allí se encuentra toda la familia Sarratore. Lenù no quiere estar cerca de Donato, pero finalmente él, de una manera degradante, la penetrará en la playa, momento que a ella la dejará marcada para siempre.

Poco después, volverán todos a Nápoles, donde Lila y Nino se seguirán viendo a escondidas, quedándose ella embarazada, e incluso abandonará a su marido hasta que comprende que Nino es tan sólo un estudiante que no puede mantenerlos ni a ella ni al bebé que lleva en las entrañas, y cuando Enzo va a buscarla, ella regresa a su casa. Pero allí se encuentra con otra particularidad: Stefano se ha vuelto más celoso que nunca, cree que el niño Rino es hijo suyo y se ha echado una amante, Ada Cappuccio, que finalmente se quedará embarazada, por lo que Lila comprende que acaba de perder tanto a su marido como todo lo que tenía, y se ve obligada a abandonar su casa, para irse a vivir a un piso de mala muerte con Enzo, al que le confiesa desde el primer momento que no está capacitada para amarla. En el barrio San Giovanni donde vive ahora, ella encontrará trabajo en una fábrica de embutidos.

Lenù, en cambio, pasará unos años en Pisa, donde estudiará para continuar en la Escuela estudiando gratis. Allí se echará como novio a Franco, un joven sociable, que la colmará de regalos. Lenù empieza a aguapar en la medida en que consigue florecer en sus estudios. Cuando Franco sea expulsado de la Escuela, porque no dé la talla como estudiante, ella se quedará sola, pero entonces conocerá a Pietro Airota, el hijo de un catedrático universitario de Génova, cuya familia le abrirá muchas puertas a Lenù. Así, Pietro y ella estudiarán juntos, Lenù comprenderá que ella nunca podrá ser una persona tan culta como Pietro, porque él ha crecido en un ambiente de estudio y nunca tendrá miedo a decir algo que no corresponda, porque su educación ha sido adecuada; se convertirán en novios y antes de separarse al final de los años de estudio, ella le entregará un cuaderno donde ha descrito en tercera persona cómo perdió la virginidad. Pietro se lo da a su madre, que lo considera muy bueno, y ella habla con una editorial para que lo publiquen como novela. Lenù no se lo cree, y acudirá varias veces a Milán para firmar un contrato con la editorial. Además, tiene que dar una charla en una librería milanesa y, al final de la novela, ella se encuentra hecha un manojo de nervios cuando toma la palabra nada menos que Nino Sarratore.

Me ha gustado esta novela mucho más que la anterior, quizás porque aquí ya estamos inmersos en la historia. Nos encontramos ante una amiga estudiante a la que la vida le va bien, mientras que la que no ha seguido por la vía académica está soportando una serie de torturas que la están endureciendo.
Enseguida volveré con la tercera parte.

En la novela anterior, La amiga estupenda, nos habíamos quedado en un final impactante, donde Lila y Stefano se encuentran en su propia boda, y ella, que no soporta a los hermanos Solara, descubre que los zapatos que ella fabricó con sus propias manos los lleva Marcello Solara, el joven que durante mucho tiempo quiso conquistarla y ella le rechazó. Lila se encuentra molesta y traicionada porque Stefano le prometió que nunca se separaría de esos zapatos. Aquí empieza a entreverse que todos en el barrio dependen de alguna manera de la familia Solara, ya que la mayor parte de los invitados a la boda, por ejemplo, han tenido que pedir dinero prestado a la madre de los hermanos Solara, una usurera que se encuentra como madrina de la boda. La vida de Lila se rompe en ese mismo momento, porque comprende que se encuentra casa a los 16 años con alguien a quien no quiere, que también depende económicamente de los Solara, que le brinda una casa donde vivir, y que sólo la ve como un trozo de carne a la que dejar embarazada. Pero además Stefano, aunque dice amarla con locura, al no conseguir doblegar a Lila, le pondrá la mano encima, por lo que el noviazgo de placer de Lila da paso a un matrimonio de maltratos. Y ella se convierte en una mujer sumisa a su marido, ante los ojos atónitos de Lenù, que cuando comprende lo que ocurre no da crédito, sobre todo porque su amiga nunca se había doblegado a nadie. Lo que ocurre es que en el barrio la autoridad del padre pasa al marido por medio del matrimonio y ellas están acostumbradas a que lo normal sea recibir palizas primero del padre y, más tarde, cuando se casan, del marido.
Por su parte, Lenù sigue estudiando bachillerato en un colegio en el centro de Nápoles, donde coincide a menudo con Nino Sarratore, al que sigue amando, hasta que un buen día le descubre con una muchacha bien vestida, que resulta ser hija de la profesora Galiani, la mujer que tanto impulsa a Lenù en el estudio. Como Nino va un curso por encima de ella, Lenù le deja de ver en el último año del bachillerato superior y, cuando se está examinando, una profesora a la que ha llamado la atención le recomienda que haga los exámenes de ingreso para la Escuela Normal de Pisa, para que siga estudiando. Si aprueba esos exámenes, Lenù no tendrá que pagar nada, ya que el alojamiento, la comida y los libros serán gratis (una especie de beca).
Lila se ha quedado embarazada, pero su embarazo no ha durado más que unas pocas semanas. El médico le ha recomendado darse baños en el mar, por lo que decide ir a Ischia. Allí le acompañarán su madre, su cuñada Pinuccia (casada con su hermano Rino) y Lila. Ésta sabe que en Forio, un pueblo de la isla, se encuentra Nino Sarratore estudiando en casa de un amigo. Pero el esperado encuentro no hace más que impulsar una pasión insólita entre Lila y Nino, que darán rienda suelta a un amor inesperado, pese al dolor que causan en Lenù, que comprende que ha perdido a uno y a otra. En cierto momento, va a visitar a Nella, la prima de la maestra Oliviero, a la pensión donde estuvo varios veranos atrás, y allí se encuentra toda la familia Sarratore. Lenù no quiere estar cerca de Donato, pero finalmente él, de una manera degradante, la penetrará en la playa, momento que a ella la dejará marcada para siempre.

Poco después, volverán todos a Nápoles, donde Lila y Nino se seguirán viendo a escondidas, quedándose ella embarazada, e incluso abandonará a su marido hasta que comprende que Nino es tan sólo un estudiante que no puede mantenerlos ni a ella ni al bebé que lleva en las entrañas, y cuando Enzo va a buscarla, ella regresa a su casa. Pero allí se encuentra con otra particularidad: Stefano se ha vuelto más celoso que nunca, cree que el niño Rino es hijo suyo y se ha echado una amante, Ada Cappuccio, que finalmente se quedará embarazada, por lo que Lila comprende que acaba de perder tanto a su marido como todo lo que tenía, y se ve obligada a abandonar su casa, para irse a vivir a un piso de mala muerte con Enzo, al que le confiesa desde el primer momento que no está capacitada para amarla. En el barrio San Giovanni donde vive ahora, ella encontrará trabajo en una fábrica de embutidos.
Lenù, en cambio, pasará unos años en Pisa, donde estudiará para continuar en la Escuela estudiando gratis. Allí se echará como novio a Franco, un joven sociable, que la colmará de regalos. Lenù empieza a aguapar en la medida en que consigue florecer en sus estudios. Cuando Franco sea expulsado de la Escuela, porque no dé la talla como estudiante, ella se quedará sola, pero entonces conocerá a Pietro Airota, el hijo de un catedrático universitario de Génova, cuya familia le abrirá muchas puertas a Lenù. Así, Pietro y ella estudiarán juntos, Lenù comprenderá que ella nunca podrá ser una persona tan culta como Pietro, porque él ha crecido en un ambiente de estudio y nunca tendrá miedo a decir algo que no corresponda, porque su educación ha sido adecuada; se convertirán en novios y antes de separarse al final de los años de estudio, ella le entregará un cuaderno donde ha descrito en tercera persona cómo perdió la virginidad. Pietro se lo da a su madre, que lo considera muy bueno, y ella habla con una editorial para que lo publiquen como novela. Lenù no se lo cree, y acudirá varias veces a Milán para firmar un contrato con la editorial. Además, tiene que dar una charla en una librería milanesa y, al final de la novela, ella se encuentra hecha un manojo de nervios cuando toma la palabra nada menos que Nino Sarratore.

Me ha gustado esta novela mucho más que la anterior, quizás porque aquí ya estamos inmersos en la historia. Nos encontramos ante una amiga estudiante a la que la vida le va bien, mientras que la que no ha seguido por la vía académica está soportando una serie de torturas que la están endureciendo.
Enseguida volveré con la tercera parte.
LA AUTORA:
Hasta hace poco, el misterio sobre la persona que se esconde tras el pseudónimo de "Elena Ferrante" era algo que se desconocía. Sus libros venden y su prosa engancha. Pero la editorial era firme con respecto a su anonimato, y eso daba pie a que se barajaran muchas opciones en los círculos literarios italianos, incluso que podría ser un hombre.
En la solapa del libro, descubrimos lo siguiente respecto de la autora:
"No me arrepiento de mi anonimato. Descubrir la personalidad de quien escribe a través de las historias que propone, de sus personajes, de los objetos y paisajes que describe, del tono de su escritura, no es ni más ni menos que un buen modo de leer", comentaba Elena Ferrante en una entrevista vía mail de Paolo di Stefano para Il Corriere della Sera.
En efecto, nadie sabe quién es Elena Ferrante, y sus editores procuran mantener un silencio absoluto sobre su identidad. Alguien ha llegado a sospechar que sea un hombre; otros dicen que nació en Nápoles para trasladarse luego a Grecie y finalmente a Turín. La mayoría de los críticos la saludan como la nueva Elsa Morante, una voz extraordinaria que ha dado un vuelco a la narrativa de los últimos años.
En 2011 Lumen publicó un volumen titulado Crónicas del desamor, donde se reunían las tres novelas para el público adulto publicadas por Ferrante a lo largo de los años, dos de las cuales fueron llevadas al cine. Dos amigas, compuesta por cuatro volúmenes, está destinada a convertirse en un clásico de la literatura europea del siglo XXI y ha deslumbrado a millones de lectores en todo el mundo, hasta el punto de que la revistaTime ha incluido a Elena Ferrante entre las cien personas más influyentes del año 2016.
No hace mucho se descubrió que el verdadero rostro de Elena Ferrante es la traductora Anita Raja.
El misterio que acompañaba a la enigmática figura de Elena Ferrante probablemente contribuyó al éxito de la saga literaria Dos amigas, la historia de una amistad entre dos mujeres que traspasaba el tiempo mientras coloreaba una vívida imagen de la Italia del último medio siglo. Todos se preguntaban quién se escondía tras el pseudónimo: los rumores corrían desde hace años como el chianti en una comedia alla italiana, comparando estilos literarios mediante complicados algoritmos, detalles biográficos y apuntando a grandes nombres (generalmente masculinos). Ahora que ha sido desenmascarada (resultó ser una traductora desconocida por el gran público), entre desengañados e indignados, muchos se preguntan: ¿realmente era necesario saber quién era Elena Ferrante?
Anita Raja empezó a publicar sus novelas bajo pseudónimo hace ya más de dos décadas. Desde el primer momento renunció a la foto en la solapa del libro, no concedía entrevistas ni participaba en la promoción. Y si bien este acérrimo anonimato pudo suponer un problema para la editorial en sus inicios, con el tiempo no ha hecho sino contribuir a la leyenda. También sus protagonistas comparten una inquietud similar: Lila es la amiga que decide desaparecer y borrar todo rastro de ella; y Lena, la escritora, la busca y la cuenta, mientras ella misma vive con dificultad la exposición pública. ¿Tan difícil le resultaba a Anita sobrellevar la fama que otros persiguen sin respiro?
La revelación de la identidad oculta nos ha servido en bandeja la penúltima polémica literaria: como en tantas otras ocasiones, un periodista avezado siguió la pista del dinero hasta dar con ella. Ciertamente, Anita Raja resultaba ser una traductora demasiado bien pagada.
Probablemente, con su ocultamiento, la autora sólo pretendía que el texto hablase y se defendiese por sí mismo. Se le podría achacar, si acaso, ingenuidad, en el hiperconectado mundo de las pantallas. También J.K. Rowling, autora de Harry Potter, quiso jugar a la invisibilidad en su primera novela para adultos. Pero el resultado es que fracasó. Ferrante era sólo una creación más de Anita Raja. Porque la literatura, al fin y al cabo, es sólo eso, ficción. Ni más, ni menos.
Anita Raja nació en Nápoles en 1953. Es hija de la judía polaca Golda Petzenberg, que huyó del Holocausto, y del magistrado Renato Raja. Con tres años, su familia se traslada a Roma, donde estudió Literatura. Es traductora del alemán al italiano de Christa Wolf, Franz Kafka o Bertolt Brecht. Está casada con el escritor napolitano Domenico Starnone. Su última novela, La niña perdida (2015), pone fin a una saga que ha vendido más de cuatro millones de ejemplares.
EL LIBRO:
Título original: Storia del nuovo cognome
Autora: Elena Ferrante (pseudónimo)
Traductora: Celia Filipetto
Editorial: Lumen (1ª edición, en mayo de 2016)
Número de páginas: 554
ISBN: 978-84-264-2173-9
Valoración: 10/10

RETOS:
- Reto "Leyendo en el tiempo": Década 1960.
- Reto 100 libros.
viernes, noviembre 18, 2016
Novelas del pasado: Memorias de África
Leer Memorias de África fue una entrada en contacto con un mundo desconocido. Debo decir que, desde entonces, quiero visitar Kenia. Para mí, hasta la entrada en mi vida de esta novela, el mundo literario se limitaba a Europa y América, y el resto era el gran desconocido. Con esta novela comencé a amar África.
El libro es una novela escrita por Isak Dinesen, pseudónimo literario utilizado por la escritora y baronesa danesa Karen von Blixen-Finecke. El libro, publicado en 1937, relata hechos relacionados con el período que Blixen pasó en su hogar en Kenia, que entonces formaba parte de África Oriental Británica.
El libro en realidad es una reflexión lírica de la vida de Blixen en su plantación de café, además de un tributo a ciertas personas que le causaron algún tipo de impresión durante su vida en aquellas latitudes. El libro es también una vívida fotografía de la vida colonial en África durante las postrimerías del Imperio británico. Blixen escribió el libro en inglés y luego lo tradujo al danés.
Con respecto al contexto, Karen Dinesen se mudó a África a finales del año 1913, cuando tenía 28 años, para casarse con su primo segundo, el barón sueco Bror von Blixen-Finecke, y asentarse en la colonia británica, en lo que actualmente es Kenia. El joven barón y su esposa compraron un establecimiento agrícola en las colinas de Ngong, a unos 15 kilómetros al suroeste de Nairobi, en una zona que en aquella época todavía estaba intentando desembarazarse de sus antecedentes como depósito del ferrocarril del Uganda Railway.
Inicialmente, los Blixen habían planeado criar ganado lechero, pero posteriormente Bror cambió de idea y desarrollaron una plantación de café. La administración de la explotación agrícola era ejercida por europeos, incluyendo a un hermano de Karen, Thomas, pero la mayoría de la mano de obra era provista por los squatters, término que en la colonia se utilizaba para designar a las personas de la tribu local Kikuyu, que garantizaban a los propietarios 180 días de trabajo a cambio de una compensación monetaria y el derecho a habitar y cultivar las tierras que el propietario no explotara, que en cualquier caso, había sido su tierra antes de que llegaran los británicos y la reclamaran como propia.

Casa de Memorias de África (película)
Cuando a consecuencia de la Iª Guerra Mundial el precio del café aumentó, la familia Blixen invirtió en este negocio, y en 1917 Karen y Bror expandieron su campo hasta abarcar 6.000 acres. Las nuevas adquisiciones incluyeron el sitio en el cual se encuentra la casa que se muestra en forma tan prominente en la película del mismo nombre.
Si bien el matrimonio de los Blixen comenzó con buenos augurios, haciendo safaris de caza que Karen recordaría como paradisíacos, lamentablemente el matrimonio fracasó: Bror, un cazador talentoso y de trato fiable, no le era fiel a Karen, y tampoco era un hombre de negocios con talento. En 1921 se separaron y en 1925 obtuvieron el divorcio, haciéndose cargo Karen ella sola de la administración del campo. Ella tenía atributos apropiados para esta tarea: era muy independiente y capaz, amaba la tierra y le gustaban los trabajadores nativos. Pero el clima y las condiciones del terreno de su campo no eran ideales para cultivar café; el campo tuvo que soportar varios años de sequía con niveles de producción muy bajos, y tampoco ayudaba el descenso del precio del café. El campo se fue endeudando cada vez más y en 1931 la corporación familiar la forzó a vender. El comprador, Remi Martin, que tenía planeado subdividir el campo en parcelas para construir viviendas residenciales, le ofreció a Karen permanecer en su casa si así lo deseaba. Ella se negó a aceptar y regresó a Dinamarca.
Blixen se mudó de regreso a la propiedad de su familia, Rungstedlund, y allí vivió con su madre, retomó la carrera como escritora que había comenzado en su juventud. En 1934 publicó una colección de cuentos de ficción, Nine Tales (Nueve cuentos), actualmente conocida como Seven Gothic Tales, y en 1937 publicó sus memorias sobre Kenia, Out of Africa. El título del libro probablemente está inspirado en el título del poema Ex Africa, que ella misma había escrito en 1915, mientras se recuperaba en un hospital danés de su lucha contra la sífilis. El título del poema es probablemente una abreviatura del famoso antiguo adagio latino Ex Africa semper aliquid novi, que significa "De África siempre proviene algo nuevo".
Con respecto a la estructura del libro, éste se divide en cinco secciones, la mayor parte de las cuales no son lineales y no reflejan ninguna cronología en particular. Las dos primeras se focalizan principalmente en los africanos que habitan o visitan la granja de Blixen, e incluye observaciones sobre las ideas de los nativos sobre justicia o castigo a raíz de un horrible accidente ocurrido con un arma de fuego. La tercera sección describe alguno de los coloridos personajes locales que consideran al campo de Blixen un sitio cálido y acogedor donde buscar reparo. El cuarto se compone de breves subcapítulos en los que Blixen reflexiona sobre la vida de un colono blanco en África.

Colinas Ngong en la película
La quinta y última sección del libro es la única que mantiene una estructura más o menos lineal. En ella la autora cuenta cómo los problemas financieros le obligan a vender su granja y cómo fallecen algunos de sus amigos más cercanos en Kenia. El libro acaba con la granja vendida y con Blixen en el ferrocarril alejándose de sus amadas colinas Ngong.
Memorias de África destaca por su melancolía y su estilo elegíaco. No es un hecho menor que los relatos de Blixen abarcan las muertes de por lo menos cinco personajes importantes del libro. Con el paso de los capítulos, Blixen comienza a meditar sobre sus sentimientos de pérdida y la nostalgia por sus días en África. Al describir las vicisitudes económicas que acechan su fracasado negocio y que se ciñen sobre ella, comenta con ironía sobre su mezcla de desánimo y negación, hasta que llegan sus últimos días y se entrega a lo inevitable.
Pero el ánimo de Blixen se alimenta de una pérdida más grande que la de su establecimiento agrícola: la pérdida de la propia Kenia. En las dos primeras décadas del siglo XX, muchos de los colonos europeos en Kenia consideraban a su hogar colonial como una especie de paraíso extemporáneo.
Los asentamientos estaban diseminados; la vida se regía por los ritmos lentos y somnolientos de las estaciones anuales seca y de lluvia. Unos escasos miles de colonos europeos, muchos de ellos británicos con elevados niveles de educación de la aristocracia terrateniente, ejercían su dominio sobre grandes plantaciones que abarcaban decenas de miles de acres. Sus campos alojaban manadas de elefantes y cebras, docenas de jirafas, leones, hipopótamos, leopardos; para una cultura acostumbrada a los placeres tradicionales de los aristócratas europeos, Kenia era el sueño de un cazador. Aunque los colonos impusieron las leyes británicas y el control económico sobre este nuevo dominio, no se consideraban conquistadores u opresores, sino bondadosos administradores de la tierra y su gente.
Esa idea de considerar a Kenia como una especie de utopía prehistórica dejó su marca en los pobladores, y durante generaciones posteriores incluso permaneció siendo un mundo imaginario idealizado. Para cuando Blixen estaba terminando de escribir la novela a la edad de 51 años, el protectorado de Kenia de sus años de juventud era cosa del pasado. El desarrollo agrícola agresivo había extendido la marca de la colonización humana, adentrándose en las extensiones habitadas por los animales salvajes: muchos de los nuevos granjeros eran oficiales del ejército de clase media reclutados mediante un programa de colonización del gobierno tras la Iª Guerra Mundial. La popularidad de los safaris de caza había afectado de manera considerable a las grandes manadas. Y mientras que los nubarrones de guerra amenazaban de nuevo a Europa, la colonia ganó fama por la vida disipada de intercambio de esposas, llamada Happy Valley set.
En las descripciones de Blixen sobre el África que ella conoció, a menudo una nota de duelo por este irrecuperable mundo perdido acompaña sus historias de aislamiento magnífico y sobre las cualidades redentoras de una vida en contacto con la naturaleza.
jueves, noviembre 17, 2016
Al otro lado
Hoy me ha faltado tiempo para coger el teléfono y hablar con mi amor. En cuanto le he visto pasar con el coche ya sabía que necesitaba escucharle. Siempre consigue hacerme sonreír.
Incluso cuando me ha dicho que hoy sí que había aparcado bien. Era un sarcasmo, ya que mi coche tenía el morro fuera, aunque la conversación ha servido para ir a aparcar el coche mejor.
Sólo sé que él siempre me da energía positiva.
Incluso cuando me ha dicho que hoy sí que había aparcado bien. Era un sarcasmo, ya que mi coche tenía el morro fuera, aunque la conversación ha servido para ir a aparcar el coche mejor.
Sólo sé que él siempre me da energía positiva.
Asuntos locales
Hoy ha sido un día que he tenido que estar más en la calle que en la oficina y, de hecho, acabo de sentarme tras haber tomado una tapa. Es curioso, porque sólo tomo una tapa cuando estoy en Ezcaray, ya que en Santo Domingo no hay mucho donde elegir en los bares donde tomo el café de media mañana. Pero en Ezcaray es diferente.
Ezcaray es turístico y las ofertas en la hostelería son más sofisticadas.
Por otro lado, hay cierto rifirrafe últimamente porque quieren poner una presa en el Valle del Oja y Ezcaray se niega debido al impacto que puede causar. Mientras, en Santo Domingo seguimos con un chorrito de agua y el Ayuntamiento busca soluciones.
Los calceatenses se quejan de que Ezcaray se niegue a ayudar alegando el impacto, cuando hace décadas se construyó la pista de esquí y eso sí que fue un impacto, sobre todo para la economía de Ezcaray, que creció como pueblo y se convirtió en 1ª Villa Turística de La Rioja.
Aunque parece ser que ahora, con la serie de "Olmos y Robles", ya no importa más que las repercusiones que llegan con motivo de la serie televisiva.
A lo que íbamos, Santo Domingo, a estas alturas, tiene un problema grave que solventar, aunque tenga a la vuelta de la esquina la Feria del Camino que se celebra la semana de la Inmaculada Concepción, la problemática del agua es bastante grave. Y es duro levantarte por las mañanas y no poder ducharte a las ocho, pero es que como no hay presión hasta se hace complicado lavarse los dientes.
En fin, tendrá que ser así...
miércoles, noviembre 16, 2016
Sol de noviembre
Hoy hace un día que parece primaveral. Da gusto pasear por la calle. Será uno de los últimos días de sol del año, pero qué agradable hace la jornada.
martes, noviembre 15, 2016
A un paso de la Navidad
Adoro la tranquilidad de la noche. Estaba mirando esa súper luna que se ve desde hace días y escuchaba el silencio. Adoro estos momentos previos a dormir, el silencio, la tranquilidad...
Estaba pensando en que ya no queda nada para Navidad, para el fin de año. Hace unos días dibujaba a mi sobrina pequeña un árbol de Navidad y le decía que ella tenía que poner las bolas. Ella, ni corta ni perezosa, me pidió que le dibujara a Santa Claus.
También están los turrones expuestos en los supermercados. Claro que si por mí fuera no tendrían mucho éxito, porque me da repelús toda esa parafernalia alimenticia navideña. No como turrones, ni polvorones, ni mazapanes.
En fin, que ya no queda nada para Navidad.
lunes, noviembre 14, 2016
Diciembre: Mes de la novela clásica

Como el resto de meses, Laky, del blog Libros que hay que leer, nos trae el mes temático de Diciembre dedicado a la novela clásica. Cosa que me viene muy bien, porque tengo Los Miserables y Nuestra Señora de París esperándome desde hace tiempo en las estanterías. No he leído nada de Victor Hugo y me apetece.
Las instrucciones del mes temático se encuentran AQUÍ.
Mis novelas clásicas:
- Los Miserables, de Victor Hugo
Novelas del pasado: El amante
Leí El amante cuando era una adolescente y ciertamente me impactó la carga erótica del libro, quizás porque no estaba acostumbrada a leer novelas eróticas. La verdad es que el librito no tiene nada del otro mundo: una joven muy bella que vive en Indochina se enamora de un asiático y vive una pasión demoledora con él. Esta novela es pseudobiográfica, y se considera que es la propia autora quien recuerda sus relaciones apasionadas, los intensos amor y odio que desgarraron a su familia y, de repente, grabaron prematuramente en su rostro los implacables surcos de la madurez. No deja indiferente.
La novela se publicó en 1984 y la autora ganó el Premio Goncourt. Fue traducida a 43 lenguas. La trama se ambienta en la Indochina colonial. Trata de una adolescente de origen francés que vive en Indochina y cuya familia está arruinada. Se hace amante de un chino adinerado, y mantiene con él una relación que dura año y medio.
En la vida real, el amante chino de la autora se llamaba Lee. Lo último que ella supo de él fue que se había hecho evangelista y que amaba a su familia, murió y fue enterrado en la misma ciudad de Vietnam en la que Duras lo conoció.
La autora sólo tenía quince años cuando mantuvo esta relación amorosa, la misma edad que la protagonista de la novela.
La novela fue llevada al cine por Jean-Jacques Annaud con el mismo título.
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