
Conocí a Terry Hayes cuando hace unos años leí Soy Pilgrim, libro que me fascinó, así que esta vez no dudé en comenzarlo en cuanto lo tuve en las manos. Ya sé que voy a leer sobre espías actuales. Y Hayes ha vuelto a conseguir que me enganche de principio a fin, que me emocione.
Kane es un espía de la CIA, agente para Zonas Restringidas, es decir, lugares complejos. Después de haber pasado muchos años en países en guerra, el director de la CIA les reúne a todos porque han conseguido descubrir que Al Tundra, al que todos creían muerto, vive. Además un musulmán ha decidido hacer de correo para la CIA, siempre que le saquen del país junto a su mujer y sus hijas. El encargado de llevar los dólares y los pasaportes para reencontrarse con el correo es Kane. Así que vuela a Afganistán, donde la CIA tiene una base militar y desde allí consigue entrar a Irán. Después de cruzar caminando con tres caballos viejos una zona desértica, desviarse rodeando un cañón donde presiente que pueden tenderle una emboscada, llega a un pequeño pueblo donde el correo ha sido crucificado y su mujer e hijas han sido encadenadas a la cruz. Tres hombres vigilan la cruz mientras un anciano, el abuelo de las niñas, suplica que les permita llevarles agua a su hija y nietas. Kane no debe involucrarse pero su humanidad no permite que les dejen allí morirse al sol, por lo que mata a los soldados musulmanes y sale huyendo.
Kane conseguirá escapar y, cerca de la frontera, es atrapado junto a los que le están ayudando a escapar. Entre ellos se encuentra Laleh, una adolescente afgana que se supone que es la mujer a la que él ha ido a buscar. La joven ha sido engañada para ir a cambio de un móvil y se supone que es sordomuda. Su raptor no es otro que Al Tundra, al que reconoce por la enorme langosta que tiene tatuada en la espalda. Al Tundra tiene algo preparado para ellos: les van a llevar al golfo Pérsico, donde les van a atar a unas estacas mientras les dejan morir cuando sube la marea. Pero Kane consigue convencerles para que no les desnuden y abre los candados, con lo que consiguen escapar. Kane está herido, pero Laleh le recuerda que tienen que seguir nadando. Hasta que llegan a Dubái, donde les llevarán en un avión hasta Estados Unidos.
Cuando Kane despierta en el hospital, la doctora de urgencias que le atiende es su novia Rebecca, que apenas puede creerlo. Ella sabe que es agente de la CIA, pero está malherido y sufre cada vez que tiene una misión, teme que un día llegue el coche negro a su casa para comunicarle que Kane ha desaparecido. Laleh será adoptada por una amiga de Rebecca y decide que también será médico.
Consiguen seguir a los musulmanes que están preparando un ataque terrorista y les atacan con misiles invisibles, pero no han conseguido matar a Al Tundra, que ha huido porque se teme una emboscada al haber dejado escapar al agente de la CIA. Laleh le había confesado que es ruso y se llama Kazinsky. Gracias a los satélites y las cámaras consiguen seguir a Kazinsky hasta un ZATO en medio de lo que antiguamente era el mar Aral, un cosmódromo, donde enseguida es aceptado al haber liderado como coronel varias guerras rusas, además de formar parte de un cuerpo de élite. Allí entra en una sala con unas esporas espaciales que al respirarlas le convierten en un ser parecido a un lagarto con una fuerza descomunal, y comprende que liberando las esporas al mundo ya podrá conquistar el mundo bajo las órdenes de Alá.
Kane está de baja por sus heridas y Halcón le encomienda una misión para que no tenga que salir de la oficina: debe encontrar al Mago, un ex agente de la CIA que les traicionó. Kane le encuentra gracias a los cigarros exclusivos que fuma y consigue que Halcón le dé permiso para ir a una recóndita isla griega, donde consigue dar con su paradero, y donde cree que ha acabado con él.
Pero a su vuelta, Halcón le explica que un anciano fue a la embajada americana en Afganistán para darle las gracias por salvar a su hija y nietas. Al principio nadie le hacía caso, pero finalmente comprendieron que había sido Kane y cuando se abortó la misión no tenía que haberse involucrado para ayudarles, por lo que le echa de la CIA.
En los meses que intenta buscar otro trabajo, Rebecca le dice que quiere ser madre. Para ella es una tranquilidad saber que Kane ya no trabaja en la CIA. Pero un tiempo después Halcón se vuelve a poner en contacto con él: necesita que regrese a una misión experimental que sólo puede hacer él, ya que estudió en una escuela naval para trabajar en un submarino, y es ahí donde le captó la CIA. Kane embarcará en el Leviatán, un submarino que tiene que probar su invisibilidad.
En el submarino, Kane conoce a Baxter, un físico que ha ganado el premio Nobel, al que en ningún momento se la pega, ya que Baxter comprende que Kane es alguien muy diferente a quien dice ser. Cuando prueban la invisibilidad, al manejar la luz también cambia el tiempo, por lo que el submarino empieza a fallar y Kane y Baxter se meten en unas pequeñas cápsulas con oxígeno para sobrevivir.
Kane despierta y descubre que Baxter ha muerto. Según el submarino, donde todo vuelve a funcionar, se encuentra en Nueva York, pero la ciudad a la que llega es un lugar donde los edificios están derruidos y hay incendios por todas partes. Allí le recoge Tokyo, al que le pregunta qué día es. Kane descubre, con horror, que han pasado 24 años. Le llevan a una especie de hospital, que es una cueva subterránea, donde pregunta por Maryland. Tokyo y Chloe son dos jóvenes hermanos que le dicen que su madre era médico en Maryland antes de que llegaran las esporas. Kane se reencuentra con Rebecca y conoce a sus hijos Ridley y Chloe, que son gemelos. Kane no ha envejecido y se adapta a la guerra que tienen que luchar contra los cruzados, ellos son la Resistencia. Le piden que vuelva al pasado para impedir esta guerra y que las esporas se expandan por el mundo, pero sólo acepta cuando los crestados matan a Rebecca. Kane decide volver al submarino donde debe invertir todo y regresar al tiempo del que viene, en el que Rebecca estaba embarazada de gemelos. Tiene que entrar en el ZATO e impedir que Kazinsky entre en la sala de las esporas, y matarle.
El libro es genial, aunque hay una parte que es ciencia ficción, inesperado. Pero está muy bien, merece la pena leerlo.
EL AUTOR:
Terry Hayes trabajó como periodista de investigación y es un multipremiado guionista de cine. Ha escrito guiones para las películas Mad Max 2. El guerrero de la carretera, Calma total, Mad Max 3. Más allá de la cúpula del trueno, Payback, Desde el infierno o Límite vertical, y ha colaborado en otros proyectos audiovisuales como El imperio del fuego, Máximo riesgo o Plan de vuelo: Desaparecida.
El año de la langosta es su segunda novela tras Soy Pilgrim, que se convirtió en un fenómeno internacional con más de cinco millones de ejemplares vendidos.
EL LIBRO:
Título original: The Year of the Locust
Autor: Terry Hayes
Traductora: María José Díez Pérez
Editorial: Planeta (1ª edición, en junio de 2024)
Número de páginas: 844
ISBN: 9788408289791
Valoración: 8/10
RETOS:
* Reto 100 libros.
* Reto "Thriller Holics": Un libro del que todos están hablando.