El Stadhuset -Ayuntamiento de Estocolmo- fue diseñado en estilo nacional-romántico por el arquitecto romántico Ragnar Östberg. Con ocho millones de ladrillos, su construcción llevó doce años. La inauguración se realizó en el Bla Hallen (la Sala Azul) en 1923, el mismo día que Gustavo Vasa hizo su entrada en Estocolmo 400 años antes.
En los exclusivos salones del Ayuntamiento se realizan cada año cientos de eventos y fiestas, entre ellos el mundialmente famoso banquete de los Premios Nobel. En este mismo edificio tienen sus puestos de trabajo los políticos y funcionarios, y es aquí también donde se reúne el Consejo de la Ciudad.
La emocionante historia, la rica arquitectura y los tesoros de arte únicos hacen del Ayuntamiento una de las principales obras arquitectónicas de Suecia y una de las atracciones turísticas más visitadas del país. Con su torre de 106 metros de altura, el Ayuntamiento es también el símbolo más conocido de Estocolmo.
El Ayuntamiento está construido como un palacio renacentista italiano alrededor de dos patios. El patio exterior es uno de ellos: el Patio de los Ciudadanos. Allí crece un roble desde 1930. Parras vírgenes cubren grandes superficies del patio exterior.
Cruzando las arcadas del patio, nos encontramos en el jardín, decorado con una serie de esculturas. Este jardín está al mismo nivel del lago Mälaren. Hay dos fuentes con forma de concha a cada lado. Sobre la altísima columna del fondo está la estatua del patriota Engelbrekt.
Las vistas desde el jardín son impresionantes, pues desde allí tenemos las magníficas vistas de Riddarholmen al otro lado del agua.
La entrada principal nos conduce hasta la Sala Azul y al Salón Dorado.
En la Sala Azul se celebran múltiples eventos, ceremonias y festividades. Ragnar Östberg ganó el concurso de arquitectura para diseñar el Ayuntamiento. Su busto se encuentra en la pared sobre la entrada de honor en el balcón de la Sala Azul. En la mano sostiene un modelo del Ayuntamiento. También hay una medalla con el perfil de Alfred Nobel. Tiene el mismo aspecto que la medalla que reciben los galardonados con el Premio Nobel. En la Fiesta del Nobel se sirve una vajilla especial que sólo se utiliza en esta ocasión. El resto del año se guarda bajo llave en la gran cocina que hay sobre el Salón Dorado.
El suelo es de mármol traído de Italia, formando unos diseños intrincados y complejos. Habitualmente se cubre con madera en algunos de los eventos, como concursos de baile, a fin de que no se estropee ni raye.
El consejo de Estocolmo se reúne en la Sala del Consejo. El techo está inspirado en una cabaña de la época de los vikingos que se asemeja a un barco vikingo invertido.
El diseño de las cortinas es de Maja Sjöström, y luce el sello más antiguo de Estocolmo, de la década de 1270: dos torres vigías. Los muebles de abedul oscuro son originales de 1920 y fueron diseñados por Carl Malmsten.
En el centro del salón está la mesa del Presidente del Consejo, sobre una plataforma coronada por un baldaquín.
Recorriendo salas llegamos al Óvalo o la Sala Francesa, la antesala a la zona de las festividades. Sus tapices fueron tejidos en la localidad francesa de Beauvais a finales del siglo XVII. Aquí los sábados se celebran matrimonios civiles durante dos horas.
La Galería del Príncipe se utiliza en las recepciones de la ciudad. En el techo hay lámparas de araña diseñadas por Sidney Gibson y fabricadas con cristal de baccarat. El príncipe Eugenio, hermano del rey Gustavo V, pintó el fresco Staden vid vatten (La ciudad junto al agua) detrás de las columnas. El motivo es el reflejo que se ve al otro lado del lago a través de las ventanas de la sala. Junto a la pintura hay un busto del príncipe.
La joya de la corona es el Salón Dorado (Gyllene salen), obra del artista Einar Forseth. Las paredes están cubiertas por 18,6 millones de piezas de mosaico en cristal y oro auténtico, creando escenas y retratos de la historia sueca.
En el Salón Dorado se celebran muchas fiestas y eventos, y es aquí donde los invitados bailan durante la fiesta de los Premios Nobel.
La pared del fondo está decorada con la Mälardrottningen (La reina del lago Mälaren), que es un símbolo de Estocolmo. El mosaico está compuesto por un fino pan de oro, fundido entre láminas de cristal, que otorga a las paredes un brillo permanente.
Las siete ventanas conducen al balcón que une el Salón Dorado con la Sala Azul.
Finalmente, volvemos a salir al patio para admirar la altísima torre, donde no quise subir. Tiene 106 metros de altura y la cúpula está coronada por tres coronas doradas.















