domingo, diciembre 22, 2013

IIº Reto Negro y Criminal


He estado revisando lo que he leído a lo largo del año 2013 y no me esperaba haber leído tanta novela negra. Por eso no me apunté el primer día que vi este Reto, porque necesitaba curiosear en mi blog sobre el tipo de literatura que he consumido este año que está terminando. Un repaso de un año que me ha venido bien por si quisiera apuntarme a otros retos.
Es el segundo año que David Gómez ofrece este reto de novela negra y criminal en su blog Cruce de Caminos. Por lo que he podido comprobar, en el primer año ha tenido un éxito enorme, que le deseo que supere en 2014.
He decidido participar. Se nos reta para que leamos y reseñemos 15 novelas (aunque pueden ser más) relacionadas con el género indicado, pero busca, entre otras cosas, la interactividad entre blogs literarios y el intercambio de información entre novelas y autores dedicados a este género. Me parece fascinante y sé que disfrutaré mucho de este Reto.

Las bases se pueden encontrar AQUÍ.


LISTA DE LECTURAS

1.- El canto del cuco, de Robert Galbraith, Editorial Espasa, 2013 (9/10)
2.- Dos días de mayo, de Jordi Sierra i Fabra, Editorial Plaza y Janés, 2013 (9/10)
3.- Antes de partir, Jessica Warman, Editorial Plaza y Janés, 2013 (8/10).
4.- La verdad de la señorita Harriet, Jane Harris, Editorial Lumen, 2013 (7/10).
5.- El hipnotista, Lars Kepler, Círculo de Lectores, 2010 (9/10).
6.- El oro de París, Antonio Nieto Díaz, Editorial El desván de la memoria, 2013 (8/10).
7.- Seis días de diciembre, de Jordi Sierra i Fabra, Editorial Plaza y Janés, 2014 (8/10).
8.- Memento mori, de César Pérez Gellida, Editorial Suma de Letras, 2014 (10/10).
9.- Dies irae, de César Pérez Gellida, Editorial Suma de Letras, 2014 (9/10).
10.- Consummatum est, de César Pérez Gellida, Editorial Suma de Letras, 2014 (10/10).
11.- Juegos de ingenio, de John Katzenbach, Ediciones B, 2012 (6/10).
12.- Cuando pase tu ira, de Asa Larsson, Editorial Seix Barral, 2012 (8/10).
13.- La Hermandad, de Marcos Chicot, Editorial Duomo, 2014 (10/10).
14.-

100 € al décimo

Habitualmente cada año suelo agotar mi última semana de vacaciones en busca del sol y la playa que ofrecen las islas Canarias. Como este año no podía marcharme, porque otros menesteres requerían mi presencia aquí, y al no poder traer lotería de Canarias y Madrid, compré un número por internet. A mí me gusta el 7, pero pensaba en mi sobrina Paula, en la suerte que nos trae para todo, así que busqué una Administración de Lotería que tuviera el número 25712, fecha de nacimiento de mi sobrina. La más cercana estaba en el Monasterio de Piedra y llamé. Sabía que me cobrarían los gastos de envío, pero eso ya no importa, porque lo he ganado con creces. Pedí una serie y como las dos últimas cifras de la terminación coinciden con la terminación del 2º Premio tengo 1000 € ganados.
Ya dije a mi familia que Paula nos traería suerte. Menos es nada.

Reto Mujeres Laureadas 2014


Llevo unos días apuntándome a retos literarios –cosa que no había hecho nunca, porque lo iba dejando pasar-, y sólo me apunto a aquellos que pueden ser compatibles entre sí y que podré realizar (aunque algunos no tengo tan claro, pero creo que lo importante es disfrutar de todos y cada uno de ellos).

Siempre he pensado que a las mujeres no se les da el reconocimiento que se merecen, y cuando éste llega, suele ser demasiado tarde. Y eso no sólo ocurre en el ámbito de la literatura, sino en todos los demás ámbitos. Nuestra sociedad actual es herencia de una tradición machista, que si bien se encuentra obsoleta, a las mujeres nos sigue costando mucho trabajo rasgar ese telón y hacernos notar en la sociedad. Y está costando mucho, pero poco a poco las mujeres empezados a ser más numerosas y relevantes en sectores y trabajos que antes estaban acotados a los hombres. En los premios, sea del tipo que sean, ocurre lo mismo.

Así que me apuntaré al Reto Mujeres Laureadas que organiza Lidia Casado en Juntando más letras. Se trata de leer, a lo largo del año 2014, un total de cinco libros escritos por estas mujeres, que bien pueden ser premiadas como finalistas de esos premios. Para ver las bases, AQUÍ.

Mis cinco libros de autoras laureadas para 2014 son los siguientes:

1.       Inma Chacón, Tiempo de Arena (Finalista Premio Planeta 2011).
2.    Marta Rivera de la Cruz, En tiempo de prodigios (Finalista Premio Planeta 2006).
3.    Lucía Etxebarría, Beatriz y los cuerpos celestes (Premio Nadal 1998).
4.    Elena Poniatowska, Leonora (Premio Biblioteca Breve de Novela 2011 y Premio Cervantes 2013).
5.     Ana María Matute, Pequeño Teatro (Premio Planeta 1954 y Premio Cervantes 2010).

Cada uno de los libros ha sido elegido por diferentes motivos: El de Inma Chacón me lo prestaron y no llegué a leerlo; cuando había pasado un tiempo más que suficiente se lo devolví a su propietaria, y me prometí a mí misma que debía leerlo, ya que la mujer que me lo prestó me habló muy bien de esa novela.  El de Marta Rivera de la Cruz se lo regalaron a mi madre y ésta me lo dio a mí, por lo que aprovecho que lo tengo ya en casa. El de la Etxebarría siempre he querido leerlo; he leído otros libros de la autora, pero nunca éste y siempre me he quedado con las ganas desde que una vez, en el tren, vi a una joven estudiante que no levantaba la mirada de esta novela. El de Leonora decidí leerlo en cuanto la dieron el Premio Cervantes.

Ana María Matute ganó el Premio Planeta en 1954, por lo que fue la primera mujer que recibió este galardón desde que se instauraran los Premios Planeta dos años antes. He escogido ese libro precisamente porque, en aquella época, que una mujer brillara en un mundo de hombres debía ser algo poco usual. También he leído otros libros de la autora, pero nunca Pequeño Teatro.

A ver qué tal va...

Reto Grandes Monstruos de la Literatura

Cuando comienza un año nuevo, siempre pienso en el clásico que leeré en los próximos meses y no siempre lo cumplo. En enero de 2013 compré el Ulises de James Joyce en dos tomos y en la estantería sigue, acumulando polvo. Ya unos años antes, en la época universitaria, lo había intentado y no hubo éxito. Así que en ese sentido estoy como Xula y Lidia Casado, pues para mí el Ulises es uno de esos eternos pendientes.
Xula y Lidia Casado, de los blogs literarios Caminando entre libros y Juntando más letras respectivamente, han creado este reto con gran tino. Es raro no encontrarse con alguien que no tenga alguno de esta lista pendiente.
El reto tiene varias opciones y hay todo un año para cumplirlo. Para ver las bases, AQUÍ.

De las novelas que componen la lista me he leído aproximadamente una decena, muchos de ellos antes de que internet llegara a nuestras vidas, cuando cursaba estudios de BUP y COU, que como iba por Letras Puras hube de leer mucha literatura. En la universidad ocurrió otro tanto, que leí ciertos libros de la lista porque me daba vergüenza admitir que no los había leído. Así ocurrió hace unos pocos años con El Quijote, que como nunca fue una lectura obligatoria, sino optativa, nunca lo llegué a leer hasta hace cinco años.

El truco para no dejar relegadas estas lecturas es que alguien te diga que no ha podido con ese libro. A mí me ha funcionado. Al hilo de esto, contaré dos anécdotas sobre dos libros que están en la lista.

En 2º de BUP teníamos un profesor de latín nuevo. Joven, viajero y pedante hasta decir basta. Sustituía a la profesora de latín porque estaba a punto de ser mamá. Yo me sentaba junto a la ventana desde donde veía el patio en un primer plano y, más allá, los campos de fútbol y la vecina fábrica de maderas. En la repisa de la ventana no sólo tenía los libros de texto, sino también el libro que estuviera leyendo en ese momento. En aquella ocasión, y recién recibido del Círculo de Lectores, donde no hacía mucho me había hecho socia, era El nombre de la rosa.
Quien haya leído la novela que dio la celebridad a Umberto Eco sabrá que no es un libro fácil al principio por la profusión de textos en latín que aparecen al comienzo del libro. En la edición que yo tenía en la ventana ni siquiera venía traducido.
El profesor se paseaba por la clase de un lado a otro y, al pasar junto a mi mesa, reparó en el libro. Dejó de hablar de latín para soltar delante de todos mis compañeros: “¿Te estás leyendo ese libro? Yo no pude con él. Seguro que no puedes”. Por la arrogancia y la pedantería que lo dijo, amén de los colores que subieron a mi rostro en ese momento, recuerdo que a partir de aquel instante me cayó fatal aquel profesor recién salido de la última hornada de una universidad cualquiera de letras.
Entonces pensé: “Tú no has podido, pero yo sí que podré”. Y pude, claro que lo leí. Hay momentos descriptivos muy largos y densos, pero a partir de la mitad –más o menos- el libro se ameniza mucho. Tardé en leerlo aproximadamente un mes (según mis baremos literarios, es demasiado tiempo) y reconozco que es un libro que me gustó mucho.

Unos años después, cuando ya cursaba la carrera y me encontraba en 1º, recuerdo que estaba en el Colegio Mayor y que había comenzado Cien años de soledad. Esa tarde decidí cambiar el dormitorio por un espacio común, la amplia sala de estar del Colegio, y allí me recluí con la edición de bolsillo Espasa, que contenía en una de sus primeras páginas un enorme árbol genealógico, que revisé a menudo con esa novela.
Dos hermanas que estudiaban Derecho se sentaron cerca de mí, de tal guisa que cuando la mayor, que estaba en último año de carrera, leyó el título del libro, dijo: “¡Cien años de soledad! Yo no pude leérmelo”. Me llevaba bien con estas chicas, así que puse el punto de lectura y le pregunté: “¿Por qué?”. “Demasiado lío de nombres”. Le enseñé el árbol genealógico. Un tiempo después, al coincidir con ella en una de las salas comunes, le recomendé que se lo leyera y que se asegurara de que la novela tenía un árbol genealógico, a modo de guía. El libro es magistral.

De la lista, uno de los libros que he leído, que devoré con ansia, que terminé con pena y que cualquier libro que llegó después era pésimo (aunque no lo fuera, sino que me daba la sensación de que éste era tan bueno, que cualquiera que viniera después no era lo suficientemente bueno), ése fue Guerra y paz. Es uno de los mejores libros que he leído nunca. Larguísimo, a veces se extiende mucho con las guerras napoleónicas, pero la trama es magnífica. Tanto llena este libro que es mejor tomarse un tiempo 'a posteriori' sin leer nada. Porque será en detrimento de lo que venga después: nada te llenará, nada estará a la altura.

Otros libros que he leído de la lista (algunos están reseñados en el blog y otros fueron antes del comienzo del blog) son: La Celestina, La vida es sueño, Cañas y barro, Trópico de Cáncer, Las uvas de la ira, La colmena y Rayuela.
De hecho, desde que inicié este blog, hace ya algunos años, siempre he tenido muy presente a Calderón de la Barca, con La vida es sueño.

"¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son
".

Hasta este año, siempre había cumplido leer uno de esos monstruos que se enumeran en las bases del Reto. Por lo que este Reto me viene como anillo al dedo. Aun así, y no puedo pecar aquí de ambiciosa, porque no puedo dedicar el tiempo que yo quisiera a la literatura, porque el trabajo me lleva más tiempo del que debería, tendré que conformarme con la etiqueta de audaz. Si finalmente me animo con más, ya avisaré.

Mis elegidos son:

La Regenta, de Clarín
Los miserables, de Víctor Hugo.
Los hermanos Karamazov, de Dostoyevski.

No quiero forzar la barraca con el de Joyce. Con ése no quiero sentirme obligada, porque entonces no lo cogeré nunca. 

sábado, diciembre 21, 2013

El árbol, de noche

Cuando la zona que lo rodeaba se ha despejado, se veía el árbol precioso. Ahora queda oficialmente inaugurada la Navidad.
Ha sido un hermoso evento para comenzar el duro invierno.

El árbol que se hará famoso

Avisados los Guiness de los Récords, informadas nueve televisiones, otras tantas cadenas de radio y periódicos, éste es el árbol del que todo el mundo habla en La Rioja Alta.
Hecho con 1625 botellas de cuatro colores, que se sujetan a unos cables que a su vez cuelgan de un armazón metálico, esta noche a las 20.00 horas se iluminará.
En el proceso no se ha roto ni una sola botella.

viernes, diciembre 20, 2013

Reto Sumando 2014


Hay retos más complicados que otros, pero eso no significa que no pueden cumplirse. Al final, un reto tiene que tener cierta dificultad. El Reto Sumando 2014, del blog Momentos de silencio compartido conlleva esa dificultad que por sí misma ya causa atracción. Tanta como para hacer un cálculo del cómputo total de caracteres que pueden salir a lo largo de todo lo leído en un año a ver si da 2014.
Se trata de sumar los caracteres de títulos (y subtítulos) de libros que vayamos leyendo durante todo el año 2014, y aquí entran letras, puntos, comas, números, etc.
Considero que es un reto original. Es posible que no lo consiga, pero no se pierde nada por intentarlo.

SUMANDO 2014:

- Ese instante de felicidad, de Federico Moccia: 22
- El francotirador paciente, de Arturo Pérez-Reverte: 23
- El canto del cuco, de Robert Galbraith: 14
- El hombre que perseguía al tiempo, de Diane Setterfield: 28
- Treinta doblones de oro, de Jesús Sánchez Adalid: 20
- ¡Muuu!, de David Safier: 6
- Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa: 33
- Dos días de mayo, de Jordi Sierra i Fabra: 13
- Antes de partir, de Jessica Warman: 13
- El guardián del tiempo, de Mitch Albom: 19
- Contigo escucho las estrellas, de Linda Gillard: 26
- Moby Dick, de Herman Melville: 8
- Intemperie, de Jesús Carrasco: 10
- Los años de peregrinación del chico sin color, de Haruki Murakami: 38
- La restauradora, de Amanda Stevens: 14
- Yo fui a EGB, de Javier Ikaz y Jorge Díaz: 9
- Si el amor es una isla, de Esther Sanz: 17
- Pequeño teatro, de Ana María Matute: 13
- La verdad de la señorita Harriet, de Jane Harris: 27
- Bajo los tilos, de María José Moreno: 12
- El hipnotista, de Lars Kepler: 12
- El oro de París, de Antonio Nieto Díaz: 12
- Seis días de diciembre, de Jordi Sierra i Fabra: 19
- Northumbria, el último reino, de Bernard Cornwell: 25
- Más allá del océano, de Beatriz Williams: 16
- Bloody Miami, de Tom Wolfe: 11
- Tú, simplemente tú, de Federico Moccia: 16
- El valle del asombro, de Amy Tan: 17
- La vida era eso, de Carmen Amoraga: 12
- Besos de arena, de Reyes Monforte: 12
- Un mundo feliz, de Aldous Huxley: 12
- Quedaos en la trinchera y luego corred, de John Boyne: 32
- En tiempo de prodigios, de Marta Rivera de la Cruz: 19
- Leonora, de Elena Poniatowska: 7
- El Reino, de Amanda Stevens: 7
- Pacto de Lealtad, de Gonzalo Giner: 14
- Sueño del Fevre, de George R.R. Martin: 13
- Tokio Blues (Norwegian Wood), de Haruki Murakami: 23
- Sunset Park, de Paul Auster: 10
- Palmeras en la nieve, de Luz Gabás: 17
- Desconexión, de Neal Shusterman: 11
- Reconexión, de Neal Shusterman: 10
- Rōnin, de Francisco Narla: 5
- El velo del miedo, de Samia Shariff: 14
- Medusa, de Alberto Vázquez-Figueroa: 6
- El caballero errante, de George R.R. Martin: 18
- Memento mori, de César Pérez Gellida: 11
- Antología de relatos japoneses, de Ryūnosuke Akutagawa, Osamu Dazai y Kenji Miyazawa: 27
- Dies irae, de César Pérez Gellida: 8
- Todo esto no tiene nada que ver conmigo, de Monica Sabolo: 32
- Consummatum est, de César Pérez Gellida: 14
- Zapatos rojos para saltar en los charcos, de Nacho Montes: 34
- Juegos de ingenio, de John Katzenbach: 15
- Cuando pase tu ira, de Asa Larsson: 15
- Mujeres de negro, de Josefina Rodríguez de Aldecoa: 14
- El color de la magia, de Terry Pratchett: 16
- La luz fantástica, de Terry Pratchett: 15
- Muchachas, de Katherine Pancol: 9
- Ritos iguales, de Terry Pratchett: 12
- Demonios familiares, de Ana María Matute: 18
- Mort, de Terry Pratchett: 4
- Nueva York. La novela, de Edward Rutherfurd: 9
- El umbral de la eternidad, de Ken Follett: 21
- Cambio mis tacones por las ruedas de un tractor, de Ree Drummond: 39
- Adulterio, de Paulo Coelho: 9
- Isabel, de Javier Olivares: 6
- Yo fui a EGB 2, de Javier Ikaz y Jorge Díaz: 10
- Rechicero, de Terry Pratchett: 9
- La música del silencio, de Patrick Rothfuss: 19
- La Hermandad, de Marcos Chicot: 11
- Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo: 18
- Milena o el fémur más bello del mundo, de Jorge Zepeda Patterson: 30
-

jueves, diciembre 19, 2013

Un regalo en forma de cesta

Cuando he llegado a la oficina me esperaba una sorpresa en forma de cesta. Dentro sólo hay turrón, pero me ha encantado el regalo, así que he llamado a quien lo ha dejado para tomar un café pronto.

Reto genérico 2014



He visto otro reto para 2014, que propone Laky, de Libros que hay que leer, es el que toca todos los géneros literarios. Me ha parecido magnífico este reto, porque es una manera de leer de todo tipo de literatura. Así que participaré.
En esta ocasión son 40 lecturas de diversos géneros, compatible además con otros retos. También hay comodines, ¡menos mal! porque desconozco dónde buscar novelas autoeditadas. 
Para mayor información, las instrucciones para participar en el reto están AQUÍ.

LISTA DE LIBROS POR GÉNERO 2014:


* 5 de misterio
- El canto del cuco, de Robert Galbraith
- Dos días de mayo, de Jordi Sierra i Fabra
- Antes de partir, de Jessica Warman
- La restauradora, de Amanda Stevens
- Seis días de diciembre, de Jordi Sierra i Fabra

* 2 'thrillers'

- El francotirador paciente, de Arturo Pérez-Reverte
- El hipnotista, de Lars Kepler
 
* 3 históricos
- Treinta doblones de oro, de Jesús Sánchez Adalid
- En tiempo de prodigios, de Marta Rivera de la Cruz
- Pacto de Lealtad, de Gonzalo Giner

* 2 guerreros  

- Northumbria, el último reino, de Bernard Cornwell  
- Quedaos en la trinchera y luego corred, de John Boyne                                                
*1 novela de humor
- ¡Muuu!, de David Safier


*3 amorosos                                                             
- Ese instante de felicidad, de Federico Moccia

- Contigo escucho las estrellas, de Linda Gillard
- Más allá del océano, de Beatriz Williams
  
* 1 infantil
- Juega con el libro del tren, de Heather Amery y Alex Frith

* 1 juvenil
- Si el amor es una isla, de Esther Sanz

* 3 familiares

- Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa
- La verdad de la señorita Harriet, de Jane Harris
- Bajo los tilos, María José Moreno

* 1 de terror


* 1 'landscape'           
- Palmeras en la nieve, de Luz Gabás

* 2 exóticos                

* 2 libros de relatos 

- Antología de relatos japoneses, de Ryūnosuke Akutagawa, Osamu Dazai y Kenji Miyazawa


* 2 libros sobre libros (metaliteratura)

- Medusa, de Alberto Vázquez-Figueroa     
             

* 1 fantástico

- Sueño del Fevre, de George R.R. Martin

* 1 obra de teatro, poesía o ensayo
   

* 5 de narrativa contemporánea 

- El hombre que perseguía al tiempo, de Diane Setterfield       
- El guardián del tiempo, de Mitch Albom
- Intemperie, de Jesús Carrasco
- Bloody Miami, de Tom Wolfe
- La vida era eso, de Carmen Amoraga

* 2 clásicos
- Moby Dick, de Herman Melville
- Un mundo feliz, de Aldous Huxley

* 2 autoeditados



En la ventana

He mirado hacia arriba y me he encontrado un Santa Claus muy risueño.
En Ezcaray se mueven más con la decoración navideña. Será que hay una mayor afluencia de gente, sin duda motivado por las cercanas pistas de esquí.

Reto 25 españoles 2014


Cada año, cuando está a punto de terminar, muchos blogs ofrecen retos literarios. Siempre pienso que no tengo mucho tiempo, pero lo de tener o no tener tiempo está en la mente de cada uno. Así que hoy me guiaré por el Querer es poder y me apunto al Reto 25 españoles 2014 creado por Laky de Libros que hay que leer. No suelo hacer un recuento de libros que leo a lo largo del año, pero creo que es un reto que se puede cumplir con facilidad a lo largo de todo un año.
Las bases del concurso se pueden leer AQUÍ.


En esta entrada iré poniendo la lista de lecturas que irán formando parte del reto.

LISTA DE LECTURAS

1.- El francotirador paciente, de Arturo Pérez-Reverte
2.- Treinta doblones de oro, de Jesús Sánchez Adalid
3.- Brújulas que buscan sonrisas perdidas, de Albert Espinosa
4.- Dos días de mayo, de Jordi Sierra i Fabra
5.- Intemperie, de Jesús Carrasco
6.- Yo fui a EGB, de Javier Ikaz y Jorge Díaz
7.- Si el amor es una isla, de Esther Sanz
8.- Pequeño teatro, de Ana María Matute
9.- Bajo los tilos, María José Moreno
10.- El oro de París, Antonio Nieto Díaz
11.- Seis días de diciembre, de Jordi Sierra i Fabra*
12.- La vida era eso, de Carmen Amoraga
13.- Besos de arena, de Reyes Monforte
14.- En tiempo de prodigios, de Marta Rivera de la Cruz
15.- Leonora, de Elena Poniatowska
16.- Pacto de Lealtad, de Gonzalo Giner
17.- Palmeras en la nieve, de Luz Gabás
18.- Rōnin, de Francisco Narla
19.- Medusa, de Alberto Vázquez-Figueroa
20.- Memento mori, de César Pérez Gellida
21.- Dies irae, de César Pérez Gellida*
22.- Consummatum est, de César Pérez Gellida*
23.- Zapatos rojos para saltar en los charcos, de Nacho Montes
24.- Mujeres de negro, de Josefina Rodríguez de Aldecoa
25.- Demonios familiares, de Ana María Matute*

Aunque considero el reto finalizado a día 10 de Octubre de 2014, como hay cuatro autores repetidos, seguiré poniendo las reseñas de libros escritos por cuatro autores españoles que no consten en esta lista, a fin de que no se repita ninguno.

* Isabel, de Javier Olivares
* La Hermandad, de Marcos Chicot
* Ofrenda a la tormenta, de Dolores Redondo
* Milena o el fémur más bello del mundo, de Jorge Zepeda Patterson

miércoles, diciembre 18, 2013

La Navidad ha llegado a la ciudad

O voy muy despistada por las noches o no han encendido las luces aún, pero creo recordar que todavía no he visto las luces de Navidad encendidas.
Este año han ahorrado en gastos, pues el Alcalde otorga presupuestos más ajustados y más bajos, y ese derroche de luz lo ha invertido en mantener las calles limpias, en informatizar a todos los trabajadores del Ayuntamiento y un largo etcétera. A mi gusto, la ciudad está mejor. Menos derroche de luz navideña y las calles sin papeles. Cuando pido una licencia de obras, que antes tardaban dos o tres meses (por lo que quizás cuando tenía que liquidar ya estaba hecha la obra), ahora lo hacen en una mañana y casi todo a través de internet.
Vamos progresando.

Esta tarde no trabajo, pero mañana me fijaré por la noche en las luces navideñas.

martes, diciembre 17, 2013

Espacios comunes: donde todo está permitido

Hace unos días, me enviaron un correo electrónico con el que me estuve riendo un buen rato. Se trataba de una serie de carteles que la gente coloca en los espacios comunes de las Comunidades de Propietarios, y estuve riéndome durante un buen rato.
A un presidente de comunidad con el que me llevo bien y con el que he terminado hablando de literatura se lo envié y me respondió: “Tan real como la vida misma”. La verdad es que yo no he encontrado carteles tan “bestias” como los que siguen, aunque sí que he tenido cosas raras e incluso me han escrito cartas ininteligibles e hilarantes.

Algunos carteles son irónicos y mordaces.






lunes, diciembre 16, 2013

El final del lunes

Lo único que me apetece al llegar a casa en días como hoy es tirarme en el sofá con un libro y leer. Como estoy comprando regalos he hecho un buen aprovisionamiento de libros. En general, me gusta hacer los regalos navideños y siempre regalar, como un "plus" un buen libro. Así que el viernes por la tarde recorrí una librería y me encontré con dos libros para regalar y unos cuantos más que compré para mí. Si es que cuando no quiero entrar en una librería es porque siempre salgo cargada. Entre el último de Federico Moccia, el último de Diane Setterfield (aquella que hace unos años nos deleitó con El cuento número trece), la segunda parte de la trilogía del Baztán que comenzó con El guardián invisible y el último de Murakami ya tengo para las próximas semanas. Pero no contenta con ello, a mi madre le gusta Reyes Monforte y aprovechando que su cumpleaños es el Día de Reyes, también le compré el último. Lo que ocurrió es que se lo di y como tiene más tiempo que yo casi se lo ha terminado. Y a mi hermano le regalaré uno sobre la verdad oculta del asesinato de John F. Kennedy (que se lo daré el día que nos demos los regalos). 
Yo iba a comprar el último de Pérez-Reverte y como había tantos entre los que elegir... Es que siempre ocurre lo mismo cuando llegan estas fechas, que a todo el mundo le da por publicar libros en Navidad.
Eso me recuerda a que tengo que hacerme con la novela ganadora del Certamen Ciudad de Logroño 2013, que se otorgó hace unos pocos días. Parece ser que ha habido tongo. Aunque siempre he pensado que en los certámenes literarios bien remunerados la objetividad y la justicia brillan por su ausencia.

Por fin termina el lunes, lo que no está nada mal. Aún tengo que comprar dos regalos y no sé dónde los meteré...

domingo, diciembre 15, 2013

El lector de Julio Verne

Hacía tiempo que lo leía una novela sobre la realidad histórica de la posguerra española. Hacía tiempo que no leía un libro de Almudena Grandes, quizás porque me decepcionó con alguna de sus novelas que, finalmente, no acabé.
Así que demoré la lectura de este libro durante un tiempo, hasta que finalmente he optado por leerlo y no me ha decepcionado, más bien al contrario, ha sido un libro que he disfrutado, con el que he comprendido un poco mejor cómo era la España de finales de la década de los años 40, cómo aun habiendo finalizado una guerra civil, la verdadera guerra continuaba en los pueblos entre los vencedores y los vencidos.
Como bien se describe en la colección, este libro pertenece a una serie de novelas sobre la posguerra, Episodios de una guerra interminable, que comenzó con Inés y la alegría. En principio, la autora estima que serán seis novelas las que formarán parte de esta serie de novelas: Inés y la alegría, El lector de Julio Verne, Las tres bodas de Manolita, Los pacientes del doctor García, La madre de Frankenstein, y Mariano en el Bidasoa. Pero la mayor parte de estas novelas aún están en proceso y sólo las dos primeras se han publicado ya. Como no lo supe hasta coger el libro, ni siquiera había leído Inés y la alegría. Comprobé que en realidad eran episodios independientes y me embarqué en la lectura de El lector de Julio Verne.
Almudena Grandes construye la historia a partir de la narración de una historia real, que le contó su amigo Cristino Pérez, donde le explicaba cómo fue su infancia en el cuartel de la Guardia Civil en un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, Fuensanta de Martos. Pero como bien explica la autora al final, aunque la historia transcurra en ese pueblo y los alrededores, en realidad es como un lugar ficticio, si bien decidió poner el nombre del pueblo en honor a Cristino Pérez.
Imagen relacionada
Fuensanta de Martos, Jaén

La historia se nos muestra a través de los ojos de Nino, un niño de nueve años, hijo de guardia civil en los postreros años 40. En el pueblo donde vive, rodeado de montañas, cada vez son más los lugareños que se echan al monte, como disidentes del régimen franquista, lo que provoca que las familias de civiles se enfrenten cada vez más a menudo a los guardias, en una guerra inacabable. Nino se encuentra entre los dos frentes y sacará sus propias conclusiones, pese a su corta edad.
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Tomás Villén Roldán, alias Cencerro

En medio de los enfrentamientos se destaca un guerrillero célebre conocido como Cencerro. Tomás Villén Jaén, alias Cencerro existió realmente y fue uno de los hombres más buscados por la benemérita jiennense, y según el libro, cuando iba a ser capturado y sin posibilidad de escape, se terminó suicidando con la última bala que le quedaba en el fusil. En esta novela, la autora se inventa un segundo Cencerro, aprovechando la celebridad del primero y como un modo de tortura para los guardias. También es real la anécdota de que el pueblo cantaba Tengo una vaca lechera delante de los guardias para sacarles de sus casillas.
Los enfrentamientos, la identidad de personas que no se sabe de qué lado están, los secretos familiares, las personas que aparentan una cosa que no sienten… van a marcar la infancia de Nino en los años 1947, 1948 y 1949. Cuando el padre de Nino, el Canijo, comprende que su hijo no va a ser alto y que quizás no podrá entrar en el Cuerpo, le apunta a clases de mecanografía, lo que hace que el muchacho vea y escuche otras versiones diferentes de un mismo hecho de lo que en realidad escucha en el cuartel.
Nino se hará muy amigo de un hombre solitario, Pepe el Portugués, que vive a medio camino entre el pueblo y el monte. Pepe, en realidad, se convertirá en el instructor de la ideología de Nino, en el que plantará la semilla de un comunismo que el Canijo desarrollará varias décadas después.
Es previsible que Pepe está ayudando a los del monte. Es un hombre soltero que sabe de todo, pero Nino es un chico inteligente al que no se le escapará nada, sobre todo cuando encuentre el libro de Los hijos del capitán Grant y un nombre de un guerrillero que acaba de ser asesinado. A través de Pepe entrará en contacto con la casa de las Rubias, donde viven mujeres cuyos maridos e hijos han muerto, han huido o se han escondido. De la mano de Elena, aprenderá mecanografía y taquigrafía, y la mujer le prestará todos los libros de aventuras, desde Julio Verne hasta Stevenson, que Nino devorará con la imaginación de un niño de diez años. Para él son sus años dorados y no quiere que nunca acabe ese momento.
Los del monte escaparán y la labor de Pepe en el pueblo habrá acabado.
La novela está dotada de un enorme realismo, y es curioso cómo la autora repite los motes, que aún se siguen poniendo en los pueblos, que son de una lucidez sin igual. Aquí, como en cualquier pueblo español, todo el mundo tiene un mote.
Finalmente, me queda hablar de la cruel 'ley de fugas', que se aplica varias veces en el libro a varios hombres del pueblo, cuando son detenidos, los guardias les sueltan y les disparan por la espalda, alegando a sus familias que “habían intentado escaparse del cuartel”. También habla muy someramente sobre la Ley 12 de 1940, que fue inspirada por el mismísimo Franco y fue una manera de depurar, en todos los sentidos, las Fuerzas Armadas. Por esta ley, cualquier guardia que tuviera un pasado dudoso podía ser expulsado de la benemérita, pero se aplicó sobre todo cuando fallecía algún guardia, de pasado dudoso o no, para evitar indemnizar a las viudas e hijos. Lo que era de una crueldad supina.

Esta novela me ha encantado. Así que vuelvo a poner a Almudena Grandes entre mis autores de cabecera y buscaré Inés y la alegría, con el fin de leérmela también.

Proyecto de Diciembre: El Profesional

Habitualmente no suelo participar en actividades blogueras, justamente por cuestiones de trabajo, porque el día a día a veces se hace muy cuesta arriba y suelo llegar tarde a casa, y por eso mismo cuando a través del blog de Carol (Memorias Literarias) descubrí este Proyecto, me pareció una idea genial, y aquí estoy, a punto de empezar a hablar de aquellas novelas con las que me sentí identificada por cuestiones de trabajo.
La idea de Proyectos me parece excelente, aunque no sé si podré participar cada mes. ¡Ojalá!
Isi, me ha fascinado la idea que has tenido y, de momento, participaré en el Proyecto: El Profesional, correspondiente al mes de Diciembre.

Soy Administradora de Fincas, lo que me supone estar con la ley detrás de la oreja, aunque nunca me haya pasado por una Facultad de Derecho, excepto para sacarme el título necesario para gestionar Comunidades de Propietarios, cosa que ocurrió en Burgos hace ya más de un año. Después de llevar cinco años tratando con vecinos nerviosos, alterados, y cada vez más crispados (debido sobre todo a la situación caótica en la que se encuentra nuestro país) y aun sabiendo que es un trabajo poco agradecido, la Administración de Fincas me aporta y me enriquece en el día a día. Al final, es el mundo del "cara a cara" y en muchas ocasiones terminas haciendo las funciones de un psicólogo: es el caso de la mujer que se quedó viuda hace dos meses y se encuentra tan sola que llama a la Administración porque necesita hablar con alguien aunque no tenga ningún problema en su casa; es el caso del matrimonio que se ha quedado en paro y no puede hacer frente a las cuotas de la Comunidad (primero tendrán que comer, que vestir, que pagar la luz…); es el caso del hombre que tiene un recibo del banco por el mantenimiento de la cuenta y viene a la oficina airado porque “le hemos girado un recibo que no teníamos que haberle girado”, y se le bajan los humos cuando comprende el error; es el caso de la cantidad de vecinos que viven puerta con puerta y se llevan a matar y tantos, tantos, tantos… Lo mío sería para escribir un libro con todas las anécdotas que acumulo en el día a día.
Enriquece porque siempre aprendo algo nuevo cada día. Enriquece porque un Administrador de Fincas no es sólo el gestor de la Comunidad, sino que además ha de ser psicólogo, arquitecto, perito, electricista, albañil, abogado… y, sobre todo, un torero que sepa hacer todo tipo de pases, manoletinas y verónicas.
Obviamente, como libros de cabecera tengo varios manuales de interpretación de la ley de Propiedad Horizontal, pues los estoy revisando a menudo, así como la revista que me envía el Colegio de Administradores de Fincas. De todos ellos, el que más suelo utilizar es uno que nos regalaron en una fiesta de Administradores hace unos años (aunque ha quedado obsoleto, porque este año se ha modificado la Ley de Propiedad Horizontal): Propiedad Horizontal. 760 preguntas y respuestas. Es el que más uso porque son las preguntas habituales que se hacen los vecinos y también los propios Administradores.

En cuanto a libros que tengan que ver con mi trabajo y que recomendaría, hay dos con los que disfruté mucho y que, en realidad, no esperaba que tuvieran que ver con mi trabajo diario. Uno de ellos es Calle Berlín, 109, que leí no hace mucho y que en realidad es policíaca, pero toca muy de cerca la realidad cotidiana de un inmueble con sus problemas vecinales diarios. La acción transcurre en Barcelona.

Otro libro que también recuerdo con cierta familiaridad es Quinta Avenida de Candace Bushnell, que me lo leí allá por el año 2009, mientras visitaba Malta. Recuerdo que no me gustaba cómo empezaba, pero me terminó enganchando por la manipulación y el “mamoneo” de las Juntas de Propietarios en un exclusivo edificio ubicado en Manhattan, aunque la gestión de inmuebles en unos países y otros varía el fondo viene a ser similar.

Y no, lo mío no es como Aquí no hay quien viva, aunque a veces, cuando hago 'zapping' y aparece en la pantalla me echo unas risas. Cuando tengo Juntas de Propietarios, llego tarde a casa y no me apetece ver la tele, ni siquiera escribir en el blog (de ahí que últimamente apenas escriba mucho). Pero hoy es domingo y ésta me parece una idea fantástica.

sábado, diciembre 14, 2013

La Navidad, a punto

Ya han puesto la estrella de Navidad en la torre. Y es que no queda nada. Ayer estuve comprando regalos, pero aún me queda...

viernes, diciembre 13, 2013

Viernes, por fin

Me encantan los viernes. Son esos días en que me descargo totalmente de todas las preocupaciones. Además, hoy he visto a ese ángel de mirada perfecta, y he hablado con él.
Si pudiera quitarle trabajo, que sé que está muy ocupado últimamente, lo haría.
Hoy es el día que no hay prisa por ir a dormir. Hoy es el día que puedo relajarme... por fin.

jueves, diciembre 12, 2013

Extrañas sensaciones

Ha dicho que F. no había venido a por la ropa de trabajo y que había enviado a alguien. Entonces he comprendido que F. era el Fernando que yo conocí alguna vez de mi vida, y ni siquiera me he preguntado en qué estaría trabajando. Sólo recuerdo que a él le gustaba la música, que era un poeta de las notas musicales, y a mí me dejó de gustar la música.
He mirado a la que hablaba de él y he sabido que era su madre, aunque la recordaba diferente. Su madre supo entonces. Pero qué indiferente me resulta.

Luego conocí a un ángel que me hizo olvidar todo lo negativo que puede brindarnos la vida. Y aunque a veces me ha hecho llorar, sé que él es demasiado especial, porque me enseñó a sonreír de nuevo.

Cómo pasa el tiempo. Me iré a soñar con mi ángel.

miércoles, diciembre 11, 2013

Frío de diciembre

Hace un frío invernal, o infernal, según se mire. Tengo nervios, porque no queda mucho para que acabe el año. Y las últimas nocheviejas flotaba el amor. 
Esta semana es dulcemente breve, lo que es de agradecer.

martes, diciembre 10, 2013

Antinavideño

Soy la persona más antinavideña que existe por estos lares, pero otra historia es estar en una oficina de cara al público. Entonces me dedico a darle algo de colorido.
Como no tenía ganas de poner mucho colorido, me he agenciado un muñeco de nieve en esos lugares que tienen de todo, en los chinos.
No queda mal.

La niebla lo cubre todo

Anoche el cielo estaba tan despejado que se veía la luna brillante. Hoy apenas se ve a un metro, y esa niebla da cierta apariencia de fantasmal. A mí me gustan las ferias con un poco de niebla, quizás porque el Medievo me lo imagino como entre brumas. Pero hasta que no han terminado las ferias no ha aparecido la niebla.

lunes, diciembre 09, 2013

Mercado medieval

Hoy terminan las ferias de la Concepción. Da algo de pena, porque este fin de semana había gente por todos los sitios.
Hasta el año que viene...

Casi invierno

Para mí, el invierno comienza cuando las ráfagas de viento se me clavan en la piel como un frío esmalte de uñas. Por lo que hace semanas que estoy inmersa en el más puro estilo invernal. Lo único que me hace olvidar este frío es el calor que proviene de esa mirada tan adorable. Entonces me olvido del frío y del calor, ya no me pregunto en qué estación me encuentro, y sólo veo calidez y chocolate caliente. Me pregunto dónde estará esta tarde, que ha venido teñida de niebla...

domingo, diciembre 08, 2013

Aquella bebida

Cuando he visto la botella de Tolón Tolón he recordado un tiempo en que tomaba chupitos de estos. Sabían riquísimos, aunque finalmente los dejé de tomar por una mala resaca.
Y ahí estaba de nuevo la botella. Estamos tomando café en el último bar que yo visité anoche, cómo cambian los bares de la noche -apenas iluminado- al día -mesas y mayor iluminación-.
Lo que me recuerda a que no me encontré con ese ángel de mirada perfecta y seguro que se fue a casa más tarde que yo. Lo que hubiera dado por tomarme una cerveza con él...

sábado, diciembre 07, 2013

Jugada de presión


Paul Auster publicó su primera novela con el pseudónimo de Paul Benjamin. Esa primera novela fue Jugada de presión. Hasta este año no había leído nada de este autor, y creo que fueron mis vivencias en Nueva York las que más me aproximaron a este tipo de novelas, quizás porque tras mi estancia allí quería que una parte de la ciudad quedara en mí para siempre. Y las novelas, muy americanas, de Auster suelen tener un trasfondo espacial en ciertos lugares neoyorkinos, aunque no los habituales que visitamos los turistas, sino que son planos más oscuros, quizá un tanto siniestros, que nos podemos encontrar tras rascar la primera capa de la superficie.
He disfrutado mucho con esta primera novela del autor. Con La Trilogía de Nueva York también disfruté, sobre todo porque sólo habían pasado unos pocos días desde que aterricé procedente de USA, pero en Jugada de presión he sentido más cercano al autor, quizás porque no deja ningún cabo suelto (cosa que me dejó pensativa con La Trilogía de Nueva York, que me gustó, pero muchas de las situaciones las dejaba sin solucionar, como poniendo a prueba al lector).
He decidido que seguiré leyendo a Auster, aunque en algunos lugares he descubierto que hay opiniones encontradas entre sus libros, que algunos son muy buenos y otros tan pésimos que no quedan ganas de seguir leyendo más de él. Yo, de momento, seguiré leyéndole porque lo disfruto mucho.

"Lo que ocurrió fue algo totalmente inesperado. Yo sólo había visto una vez aquella jugada, quince años antes, cuando estaba en el equipo del instituto. Los del equipo contrario nos la hicieron y perdimos el partido. La clave consiste en colocar los mejores corredores en segunda y tercera, y cuando da resultado todo sucede como un relámpago. En cuanto Wilton comenzó a preparar su primer lanzamiento, se veía venir. Webster y Turner salieron disparados como dos ratas del desierto hacia las bases siguientes y Costello se colocó en posición para golpear ligeramente la pelota con objeto de que rodara muy poco. Era el toque suicida. Cuando está bien ejecutado, no hay forma de pararlo. Costelló logró dar a la bola con la ligereza suficiente hacia la derecha de la plataforma del lanzador. Cuando Wilton cogió la pelota, Webster cruzaba el plato marcando la carrera del empate. Wilton no tenía más remedio que lanzar a primera para eliminar a Costello, y efectuó un lanzamiento pausado que superó al bateador en tres o cuatro pasos. Lo que no comprendió, sin embargo, era que Turner no se había detenido, y cuando el primera base lo vio rodear la tercera como un rayo en dirección al plato, ya era demasiado tarde. Hubo un lanzamiento, una barrida, una nube de polvo. Pero Turner había llegado y el partido se acabó. Una jugada de presión, un doble toque de sacrificio. Tres a dos para los Americans y adiós. Se hablaría de aquel partido durante el resto de la temporada".

El nombre que da título a la novela, una jugada de presión, proviene del béisbol, el deporte sagrado americano. Como no entiendo el béisbol, he tenido que releer varias veces el párrafo en que describe lo que el protagonista llama "jugada de presión". Para mí, viene a ser algo similar a la "cortina de humo", es decir, que vemos lo que está en primera plana, el humo, cuando en realidad, lo verdaderamente importante está detrás de ese humo, y cuando queremos darnos cuenta es tarde. Viene a decir que, aparentemente, hay una persona que ha ideado la forma de hacer algo, pero que la verdadera cabeza de la operación está oculta.

Max Klein es un detective neoyorkino, con un talante mordaz, que tras resolver un caso ha decidido tomarse unas vacaciones. Es entonces cuando le llama George Chapman, una estrella del béisbol venida a menos, después de que cinco años antes tuviera un accidente de tráfico en la que perdiera una pierna. Picado por la curiosidad, Klein decide atenderle y Chapman le hace entrega de una carta donde le amenazan de muerte.
Klein comienza a tirar de los hilos y se encuentra con varios tipos que quieren apartarle del caso Chapman, sin éxito. Recibe la visita de Judy Chapman, la esposa infeliz del héroe de béisbol, que teme por la vida de su marido. Klein sucumbirá a sus encantos de mujer fatal, pero no por ello se verá engañado. Klein descubre que el accidente de tráfico en el que Chapman perdió la pierna fue premeditado, habla con el conductor del camión que lo provocó (que aparece asesinado unos días después). Se entrevista con Victor Contini, un jefe del hampa, cuyo hijo Chip es el abogado de los Chapman. Se entrevista con Light, el promotor financiero de los Americans, con quien George Chapman firmó un contrato, pocos días antes del accidente, y que siguió percibiendo un salario millonario sin jugar. Light quiere derrotar a Chapman en el terreno político, pero entonces aparece envenenado Chapman en su casa mientras desayunaba.
Judy Chapman es la única sospechosa del asesinato de su marido. Klein había descubierto que Judy mantuvo una relación con un inteligente profesor universitario de sociología, el profesor Briles, que aún sigue enamorado de ella. Klein decide comprar varios libros del sociólogo y es entonces cuando ata cabos. Briles se suicida cuando es descubierto y a Judy la quitarán todos los cargos, pero Klein sabe que la verdadera manipuladora ha sido ella, aunque su marido haya terminado suicidándose. Sólo le quedaba eso: el suicidio o matarla a ella.

Es un libro que cuesta dejar de leer. La personalidad de Klein es fascinante. Las conversaciones son arrolladoras, incluso graciosas en ciertos momentos. Merece mucho la pena.