domingo, julio 07, 2013

Lower Manhattan, Nueva York

El segundo día en Nueva York cogí un metro al extremo sur de Manhattan porque como el día acompañaba era un gran momento para coger un ferry para ver la Estatua de la Libertad, y luego ir subiendo hacia el norte, atravesando la “Gran Manzana”, el núcleo financiero de Nueva York para llegar al Empire State Building.
South Ferry

Cogí el metro hasta South Ferry, que es donde se cogen los ferrys gratuitos a Staten Island, la isla que se encuentra frente a la parte sur de Manhattan. South Ferry es la última parada de metro en Manhattan y luego sigue hasta Brooklyn. La singularidad de este ferry, aparte de que es gratuito, es que requiere cogerlo para ver de cerca la Estatua de la Libertad, ya que en estos momentos no hay barcos que lleven a la Liberty Island, porque están arreglando la corona de la Estatua de la Libertad y todos los accesos están cerrados.
El transbordador a Staten Island fue la primera gran aventura de un prometedor joven de Staten Island llamado Cornelius Vanderbilt. Lleva en funcionamiento desde 1810, trasladando viajeros desde Manhattan a la isla y viceversa, ofreciendo un inolvidable panorama del puerto, la Estatua de la Libertad, la isla de Ellis y el increíble perfil del Lower Manhattan.
Estatua de la Libertad

Regalo del pueblo francés al estadounidense, la estatua fue concebida por el escultor Frédéric-Auguste Bartholdi y se ha convertido en el símbolo de la ciudad de Nueva York. En el poema de Emma Lazarus grabado en su base, Lady Liberty dice: “Dadme a los hastiados, a los pobres, a las muchedumbres que ansían respirar la libertad”. Inaugurada por el presidente Grover Cleveland el 28 de octubre de 1886, la estatua fue restaurada con motivo de su primer centenario. La corona y el pedestal están cerrados por restauración. El 3 de julio de 1986, tras haberse invertido 100 millones de dólares en su primera restauración, la estatua fue descubierta y se celebró con fuegos artificiales sobre el río Hudson.
Estatua de la Libertad desde South Ferry

Con una altura de 93 m desde el suelo hasta la antorcha, la Estatua de la Libertad domina el puerto de Nueva York. De los pies a la estatua, trescientas láminas de cobre remachadas recubren la estatua. En 1986 una nueva antorcha sustituyó a la original, ya corroída. La réplica tiene una llama bañada en oro. La antorcha original se halla en el vestíbulo principal. Para el rostro de la estatua, la madre de Bartholdi sirvió de modelo. Los siete rayos de su corona representan los mares y los continentes. Para hacer el molde de cobre de la mano que sujeta el libro, se esculpió en madera y luego en yeso. Una serie de modelos a escala permitieron a Bartholdi construir la más grande estatua metálica jamás erigida. La estructura interior fue proyectada por Gustave Eiffel, creador de la famosa torre parisiense. El armazón interior está recubierto de láminas de cobre. Un poste central ancla las 200 toneladas de la estatua a su base. Hay 354 escalones desde la entrada a la corona. El pedestal está formado por una enorme estructura de hormigón armado.
En su interior, alberga el Statue of Liberty Museum. Entre los artículos expuestos se encuentran numerosos carteles de la estatua.
Frédéric-Auguste Bartholdi, escultor francés que ideó la famosa estatua, la concibió como un monumento a la libertad, de la que, a su juicio, carecía su país. Dedicó 21 años de su vida a hacer realidad su proyecto, viajando incluso a Estados Unidos en 1871 y entrevistándose con el presidente Ulysses S. Grant y otros políticos, para convencerles de instalar la estatua en el puerto de Nueva York. Dijo: “Trataré de glorificar la república y la libertad allí, esperando encontrarla de nuevo aquí algún día”.
El viaje en barco fue rápido. En Staten Island todo el mundo se bajaba para coger el siguiente ferry de vuelta. Y en el trayecto volver a ver la magistral Estatua de la Libertad.
Skyline de Nueva York desde el Hudson

La vista de Lower Manhattan desde el río Hudson comprende algunos de los edificios más interesantes del perfil de Nueva York en los últimos años, como el inconfundible World Financial Center. También se puede contemplar el Manhattan más antiguo: el Castle Clinton sobre Battery Park y, detrás, la noble Custom House (Casa de Aduanas). Desde 1973 hasta septiembre de 2001, el perfil estaba dominado por el World Trade Center. El paisaje ha cambiado desde que las Torres Gemelas fueron destruidas en un ataque terrorista. El edificio 1 World Trade Center, en  un primer momento llamado Torre de la Libertad, se prevé terminado a finales de 2013.
Lower Manhattan desde South Ferry

Lo viejo y lo nuevo convergen en el extremo sur de Manhattan, donde iglesias coloniales y antiguos monumentos se alzan a la sombra de los rascacielos. Aquí nació Nueva York, la primera capital de la nación. El comercio ha florecido desde 1626, cuando el holandés Peter Minuit realizó una de las adquisiciones inmobiliarias más famosas de la Historia, al comprar la isla de Man-a-hatt-ta a los indios algonquines a cambio de collares y mercancías valoradas en 24 dólares. En el emplazamiento del World Trade Center se está construyendo un buen número de edificios. Cuando se termine tendrá una altura de casi 540 m.

Inválido junto a South Ferry

En el corazón de World Financial Center se encuentra el Winter Garden, un lugar para hacer compras, cenar, divertirse o, simplemente, disfrutar de las vistas sobre el río Hudson.
El World Financial Center constituye un modelo de diseño urbanístico, obra de Cesar Pelli & Associates, y parte vital de la reactivación de la zona sur de Manhattan, también sufrió daños en el ataque terrorista a World Trade Center. Cuatro torres de oficinas, coronadas cada una con una forma geométrica diferente, albergan las sedes de las empresas financieras más importantes del mundo, entre ellas Dow Jones y American Express.
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World Financial Center

El centro del complejo, donde se ubica Winter Garden, es un enorme espacio público de cristal y acero (sus 2.000 paneles de cristal tuvieron que ser reemplazados), flanqueado por 45 restaurantes y tiendas y abierto a una plaza y a un río deportivo en el río Hudson. La escalera de mármol que baja hasta el Winter Garden a menudo se utiliza como lugar para sentarse en eventos gratuitos, que abarcan música, danza y teatro tanto clásicos como contemporáneos. Dieciséis palmeras Washingtonia robusta, de 15 metros de altura, ofrecen una visión moderna del patio de palmeras de antaño. Inaugurado en 1988 y todavía en expansión, es éste un sitio diseñado para la gente y el ocio, y llamado a ser el Rockefeller Center del siglo XXI.
Broadway junto a Wall Street o, como dirían coloquialmente: “A ver quién le toca los cojones al toro”

Para ir a Wall Street desde South Ferry, inevitablemente pasas por Bowling Green y por la plaza donde se encuentra el famoso toro, símbolo de Wall Street. Bowling Green es un terreno triangular, primer parque de la ciudad, utilizado al principio como mercado de ganado y más tarde como recinto para jugar a los bolos. En él se alzaba una estatua del rey Jorge III pero, con la Declaración de Independencia, ésta se convirtió en símbolo de la dominación británica, por lo que fue hecha pedazos y fundida para fabricar munición. Se dice que la mujer del gobernador de Connecticut fundió suficientes piezas como para fabricar 42.000 balas. La valla colocada en 1771 todavía sigue en pie, aunque sin las coronas reales que antaño la adornaban –corrieron la misma suerte que la estatua-. Más allá comienza Broadway, que se extiende a lo largo de Manhattan y, bajo su nombre oficial de Highway Nine, hacia Albany, en el norte, capital del Estado de Nueva York.
Charging Bull

La que se considera como la mascota no oficial de Wall Street, la escultura en bronce Charging Bull, fue descargada el 15 de diciembre de 1989 por el escultor Arturo di Modica y 30 amigos delante de Nueva York Stock Exchange. Más tarde esta pieza fue trasladada por obstruir el tráfico y carecer de permiso. El Park Department le dio una ubicación en principio temporal en Broadway, al norte de Bowling Green, donde permanece todavía. Di Modica creó la escultura tras la caída de la Bolsa de 1987 y con ella quería simbolizar “la fuerza, el poder y la esperanza de los estadounidenses por el futuro”. Tardó dos años en completarla.
Cartel de Wall Street

Entonces llegué a Wall Street. Supe que estaba en Wall Street porque la silueta inconfundible de Trinity Church, famosa por su tranquilo cementerio adonde van a almorzar los brokers, se proyectaba entre los altos edificios, y enfrente de la torre de la iglesia ponía el nombre de la calle y vi que había un edificio acordonado, que no podía ser otro que la Bolsa de Nueva York, donde dice la leyenda que en sus sótanos se guarda todo el oro de Estados Unidos.
Cruce de Wall Street

Ninguna intersección de calles ha tenido en la ciudad mayor relevancia que la de Wall St. con Broad St. En ella se asientan tres edificios históricos: el Federal Hall National Monument marca el lugar donde George Washington fue investido presidente en 1789; Trinity Church es una de las parroquias anglicanas más antiguas de la nación y, por último, New York Stock Exchange (la Bolsa), fundada en 1817 y hoy eje financiero cuyas fluctuaciones causan estremecimiento en todo el mundo. Los edificios de alrededor constituyen el auténtico corazón del Nueva York de las grandes finanzas.
El nombre de Wall Street procede del muro (wall) edificado hace varios siglos para evitar que los indios algonquines entraran en Manhattan.
Trinity Church, restaurándose en 2013

Trinity Church es la tercera iglesia edificada en este mismo lugar. En otros tiempos, fue una de las construcciones de mayor altura, ahora queda empequeñecida por los rascacielos que la rodean.
Esta iglesia episcopal con torre y planta cuadrangular, fue proyectada en 1846 por Richard Upjohn; fue una de las iglesias más grandiosas de Estados Unidos en su momento, y marcó el inicio del mejor período de recuperación de la arquitectura gótica en Norteamérica. El modelo de Richard Morris Hunt para las puertas esculpidas en cobre está inspirado en las Puertas del Paraíso de Ghiberti, en Florencia. Los trabajos de restauración han descubierto la piedra rosada original. El campanario de 86 m, la estructura más alta de Nueva York hasta 1860, aún hoy impone respeto.

Cementerio de Trinity Church

Muchos neoyorkinos célebres fueron miembros de la Trinity Church y algunos están enterrados en el cementerio anexo.
El Trinity Building es un rascacielos de principios de siglo, de estilo gótico, ideado para complementar la cercana Trinity Church.
El Equitable Building, de 1915, privó de luz a los edificios próximos, por lo que se promulgó una ley que obligaba a retranquear los rascacielos.
El Irving Trust Company, de 1932, tiene un mosaico art déco en su imponente vestíbulo.
26 Broadway junto a Wall Street

El nº 26 de Broadway fue el antiguo Standard Oil Building. Este rascacielos recuerda una lámpara de aceite. El interior aún está decorado con símbolos de esta compañía. Una enorme lámpara de aceite lo corona.
El Cubo Rojo de Wall Street

El Marine Midland Bank es una oscura torre de cristal, de 55 pisos, que ocupa sólo el 40% de su solar. El otro 60% es una plaza en la que la gran escultura de Isamu Noguchi, Cube, se balancea sobre uno de sus vértices.
Fachada trasera de la Bolsa de Nueva York, entrada de socios

El New York Stock Exchange, más conocido como La Bolsa de Nueva York, el eje del mundo financiero, se ubica en un edificio de 17 pisos, construido en 1903.
En 1790 se inició de forma espontánea el comercio de valores y acciones en Wall Street y sus alrededores. Pero en 1792, 24 intermediarios que negociaban en el nº 68 de Wall Street firmaron un acuerdo para efectuar transacciones sólo entre ellos (Acuerdo de Buttonwood). Así se pusieron los cimientos a la Bolsa de Nueva York (NYSE, New York Stock Exchange). Ha pasado de ser un mercado local a un parqué de referencia mundial. El número de miembros está estrictamente limitado. En 1817 un puesto costaba 25 dólares; a finales de los años 90 llegaba a costar 4.000.000 de dólares. En 2006, la New York Stock Exchange se convirtió en una empresa pública, los puestos se cambiaron por acciones y dinero. Ahora los comerciantes compran licencias de un año.
Los teletipos informatizados emiten una sucesión constante de los precios de las acciones. En 1870 se utilizaban los teleimpresores, máquinas que imprimían en cintas de papel las noticias de última hora sobre las cotizaciones.

La Bolsa de Nueva York

Los 17 puestos de negociación constan de 25 grupos de operadores, cada uno a cargo de las transacciones de hasta 10 compañías. Los intermediarios a comisión trabajan para sociedades de corretaje: compran y venden títulos (acciones y bonos) para sus clientes. Cada especialista realiza operaciones sobre un solo título cada vez y formula ofertas a otros intermediarios. Los pasantes tramitan las órdenes que llegan hasta los puestos de negociación a través del ordenador SuperDOT, e introducen los resultados de las operaciones en el Banco de Datos del Mercado de Valores. Los asistentes transmiten órdenes desde el puesto hasta los intermediarios y los especialistas. Los monitores muestran los precios de los valores e informan sobre el curso de las operaciones. Desde el 24 de enero de 2007, todas las acciones de la New York Stock Exchange se pueden negociar a través de un mercado electrónico híbrido.
En el parqué, en medio de un enorme frenesí, 350 millones de acciones de más de 2.000 compañías se negocian cada día. La avanzada electrónica del ordenador SuperDOT (Designated Order Turnaround) está situada sobre el parqué.

Limpiazapatos en Wall Street

Durante el crack de 1929, los empleados de la Bolsa trabajaron 48 horas sin interrupción. El martes 29 de octubre, cerca de 16 millones de acciones cambiaron de manos mientras el mercado se hundía. Los inversores se apiñaron en las inmediaciones de Wall Street, pero, en contra de la creencia popular, el pánico no indujo a los operadores a tirarse por la ventana.
El edificio de la Bolsa de Nueva York está acordonado y con mucha seguridad. A partir de ahí se veía a mucha gente trajeada y con acreditación. Comí en uno de los muchos restaurantes cercanos a Wall Street, que pese a que sea una de las cadenas americanas que te puedes encontrar en cualquier sitio de la ciudad (Subway, Dunkin’ Donuts, Starbucks Coffee, etc.) en esta parte de Wall Street estos lugares tenían cierta mejora, con una mejor decoración y todo diligentemente ordenado.
Federal Hall y estatua de George Washington

El Federal Hall fue construido como la aduana de Estados Unidos en 1842. Una estatua de bronce de George Washington, en la escalinata, señala el lugar donde el primer presidente de la nación juró su cargo en 1789. Miles de neoyorkinos se congregaron en Wall Street y Broad Street para la ocasión, manifestando su aprobación cuando el canciller del Estado de Nueva York gritó: “Larga vida a George Washington, presidente de los Estados Unidos”. La estructura actual se construyó como edificio de Aduanas de Estados Unidos. Su restauración se prolongó hasta el año 2006. Las salas de exposición que circundan la rotonda incluyen el salón de la Declaración de los Derechos Humanos y una muestra interactiva sobre la Constitución.
Federal Reserve Bank

El Federal Reserve Bank, de estilo neorenacentista, es el banco de los bancos y uno de los 12 de la Reserva Federal, por lo que le compete la emisión de moneda nacional. Los billetes emitidos por este banco pueden identificarse porque contienen la letra B en el sello de la Reserva Federal.
En el subsuelo hay un sótano de cinco plantas para el oro internacional. El oro de cada país se almacena en su propio compartimento, protegido por puertas de 90 toneladas. Los pagos entre los países solían hacerse trasladando el oro de una habitación a otra, a mano y lingote por lingote. La exposición Historia del Dinero, con 800 objetos, se muestra en este edificio, aunque con un horario muy limitado. Edificio proyectado en 1924 por York & Sawyer, ocupa una manzana entera e imita el estilo renacentista italiano.
La Liberty Tower es un edificio de estilo gótico, revestido de terracota blanca. Hoy lo ocupan apartamentos. La Chamber of Commerce es un elegante edificio beaux arts de 1901.
Four Trees Sculpture

En la plaza de Chase Manhattan Bank se asienta la famosa escultura de Jean Dubuffet, Four Trees.
Shadows and Flags

Louise Nevelson Plaza es un parque en el que se encuentra la escultura de Nevelson Shadows and Flags.

Torre 4 World Trade Center

Las torres 1 y 4 de World Trade Center pueden verse entre las grúas y la obra. Hay proyectadas cuatro torres en el lugar donde se encontraban las Torres Gemelas.
El 11 de septiembre de 2001 dos aviones con destino a Los Ángeles fueron secuestrados por terroristas y estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center. Miles de personas murieron con el impacto, y muchas más cuando las dos torres se vinieron abajo. Dos aviones más fueron secuestrados: uno se estrelló contra el Pentágono y el otro fue abatido cerca de Pittsburgh. El número de muertos fue superior al de la Guerra de Independencia, y las cifras se comparan con las del ataque a Pearl Harbour. Las imágenes de esta destrucción fueron vistas por todo el mundo y empezó lo que ha dado en denominarse “la guerra contra el terrorismo”. Actualmente se están construyendo en este lugar las torres 1 y 4 World Trade Center. La torre más alta (Torre 4) tendrá 1776 pies de altura (541 m), como referencia al año de la Declaración de la Independencia.

Dentro del World Trade Center

Inmortalizadas por directores de cine y fotógrafos, las Torres Gemelas de World Trade Center dominaban la silueta de Manhattan desde hacía 27 años, hasta que fueron destruidas en septiembre de 2001. El enorme peso de los edificios no puso soportar el impacto de los aviones que se estrellaron contra ellos y se derrumbaron, causando miles de muertos.
Las dos torres formaban parte del complejo, compuesto de seis bloques de oficinas y un hotel, conectados por un subterráneo que albergaba tiendas y restaurantes. Un puente lo unía con el World Financial Center, que sobrevivió al ataque. El World Trade Center era la sede de unas 450 empresas, con un total de más de 50.000 empleados. Gran número de visitantes se acercaba al edificio para disfrutar de las espectaculares vistas desde el mirador panorámico o desde la azotea del llamado Two World Trade Center. El ascensor tardaba 58 segundos en subir al piso 107. En el One World Trade Center, en la planta 107, estaba el restaurante Windows on the World. Un día memorable fue el 7 de agosto de 1974, cuando Philippe Petit cruzó las dos torres deslizándose por un alambre.

Zona Cero en obras

El lugar en el que estuvieron las Torres Gemelas se denomina Zona Cero y cada vez es más pequeño, ya que los edificios de alrededor se están volviendo a ocupar. El proyecto de Daniel Libeskind para construir un rascacielos ha sido polémico. Se trabaja para erigir varios monumentos a las víctimas y un museo que se cree se inaugurará en 2013.
El Tribute WTC Visitor Center, en el lado sur, rinde homenaje a las víctimas, supervivientes y grupos de rescate del fatídico 11 de septiembre de 2001. También organiza visitas a pie por la zona.
Rodeé la zona de obras del World Trade Center, pero caminaba con esa sensación agridulce del recuerdo de aquel trágico día. Sé que en el centro, donde estaba la planta de las Torres Gemelas, hay dos fuentes cuadrangulares y en sus lados tienen grabados los nombres de todas las personas fallecidas aquel fatídico día. Para entrar a ver estas fuentes, hay que pedir reserva con varios meses de antelación. Así que seguí caminando en dirección opuesta, es decir, por Lower Manhattan hacia el río East.
Upper Room

Upper Room es un conjunto escultórico, creación de Ned Smyth, una de las muchas obras de arte de Battery Park City.
Battery Park

Battery Park es un parque que se encuentra junto al río Hudson. Se llama así por la batería de cañones que antaño protegía el puerto; el parque constituye uno de los mejores lugares para contemplar el mar. A lo largo de los años, sucesivos personajes han extendido la zona verde más allá de los límites de State Street. Bordean el parque estatuas y monumentos, erigidos en honor de los Países Bajos, de los primeros inmigrantes judíos de Nueva York y de los guardacostas. The Sphere, una escultura de Firtz Koenig que se encontraba en la plaza del World Trade Center, se ha trasladado a este parque en recuerdo de las personas que fallecieron en los atentados del 11 de septiembre.
The Sphere

El gobernador Mario Cuomo imprimió su carácter a este proyecto en 1982 al decir a los constructores: “Denle un fin social, denle un alma”. El barrio más moderno de la ciudad es el resultado de un ambicioso plan urbanístico que se extiende sobre 37 hectáreas. Los edificios de oficinas, así como restaurantes, viviendas y jardines dan prioridad a la calidad y están construidos en una escala humana. Battery Park City está diseñado para albergar a más de 25.000 personas. La parte más visible es el World Financial Center. El paseo marítimo es un lugar único para contemplar la Estatua de la Libertad.
El American Merchant Mariner’s Memorial (Monumento a los Marines Mercantes), de 1991, es una escultura que se halla en el Pier A, el último de los antiguos muelles de Nueva York.
El Skycraper Museum está localizado en la punta sur del Battery Park City y explora una rica herencia arquitectónica de Nueva York. Contiguo al hotel Ritz Cartlon, este museo homenajea la herencia arquitectónica de Nueva York y examina la historia y los personajes que han ido formando parte de la ciudad. Posee una exposición permanente sobre el World Trade Center y una reconstrucción digital de cómo se ha ido transformando Manhattan. También hay exposiciones temporales que analizan las diferentes alturas de los rascacielos como objetos de diseño, productos de tecnología, inversiones inmobiliarias y lugares de trabajo y residencia.
U.S. Custom House, hoy convertido en Museum of American Indian

El U.S. Custom Office es un magnífico edificio beaux arts de 1907. Alberga el Museum of American Indian. Esta antigua Casa de Aduanas es obra de Cass Gilbert. Constituye un apropiado monumento a esta gran ciudad portuaria, al tiempo que incorpora el talento de los mejores escultores y artistas de la época. Cuarenta y cuatro majestuosas columnas jónicas aparecen rematadas por un riso. Cuatro esculturas de Daniel Chester French representan a cuatro continentes como mujeres sentadas. Asia (contemplativa), América (optimista), Europa (rodeada de los símbolos de glorias pasadas) y África (aún dormida). En el interior, los murales de Reginald Marsh decoran la espléndida rotonda de mármol, mostrando la llegada de los barcos al puerto. En el lado opuesto de la entrada de ve el retrato de la actriz Greta Garbo dando una conferencia de prensa a bordo de un barco. En 1973 el Servicio de Aduanas abandonó el local.
La Custom House inició una nueva andadura en 1994, ya que el Centro George Gustav Heye del Smithsonian National Museum of the American Indian, ocupó tres de sus plantas. La maravillosa colección del museo, con cerca de un millón de piezas arqueológicas, junto con un archivo de varios miles de fotografías, abarca en toda su extensión las culturas del norte, centro y sur de América. Hay otra colección que incluye obras de artistas indios contemporáneos.
Shrine of Mother Seton

En el Shrine of Mother Seton vivió la primera santa nacia en Estados Unidos. Elizabeth Ann Seaton (1774-1821), la primera norteamericana de nacimiento canonizada por la Iglesia Católica, vivió en este lugar entre 1801 y 1803. Elizabeth Seton fundó la American Sisters of Charity, la primera orden de religiosas de Estados Unidos. Tras la Guerra Civil, la Misión de Nuestra Señora del Rosario transformó el edificio en un albergue para mujeres irlandesas sin hogar (170.000 pasaron por él de camino hacia una nueva vida en Estados Unidos). La iglesia adyacente se construyó en 1883. La misión estableció y mantiene el santuario (shrine) de Elizabeth A. Seton.
Lower Manhattan desde el East River

A primera vista, el Lower Manhattan visto desde el East River, en el extremo meridional de la isla de Manhattan, es una sucesión de edificios del siglo XX. Desde el nivel del agua, se pueden divisar algunas calles que dejan entrever vestigios del viejo Nueva York y del distrito financiero, al lado occidental. Asimismo, entre los edificios modernos y anónimos, se alzan algunos de los primeros rascacielos de la ciudad, bellamente rematados.
Battery Maritime Building

El Battery Maritime Building es el edificio desde donde zarpan los transbordadores a Governors Island. De 1909 a 1938, el embarcadero de los transbordadores que iban a Brooklyn funcionó en este lugar, en el pequeño muelle conocido como Schreijers Hoek, del que antaño zarpaban los barcos coloniales holandeses. Durante la época de mayor actividad, 17 líneas partían regularmente de estos muelles, ahora sólo utilizados por el Servicio de Guardacostas de Governor’s Island. El edificio se construyó en 1907. Los barcos atracan en unas aperturas arqueadas de 91 m, flanqueadas por altas columnas con volutas y adornadas con enrejados, molduras y rosetones de estilo beaux arts. Los materiales utilizados son planchas de metal y acero, pero pintados de verde para imitar el cobre.
Muy cerca está el Downtown Heliport, desde donde parten los helicópteros turísticos para ver desde el cielo el Bajo Manhattan.
La Vietnam Veterans Plaza es una plaza reformada y con varios niveles. En el centro hay un enorme muro de cristal verde traslúcido, grabado con extractos de discursos, relatos y conmovedoras cartas de los soldados que murieron en la Guerra de Vietnam (1959-1975).
Delmonico’s

Aquí también se encuentra el Delmonico’s, un restaurante de lujo donde se sirve exquisita carne y una referencia clave de la gastronomía neoyorkina.
En Hanover Square se alza la estatua de uno de los alcaldes holandeses, Abrahan de Peyster, junto a la casa donde nació en 1657.
Antigua comisaría de la ciudad

En el número 100 de Old Slip se encontraba la que fue primera comisaría de policía de la ciudad, que en su época supuso una innovación arquitectónica de 1911.
En los años 40 una avioneta se estrelló contra el remate piramidal del que fuera el Banco de Manhattan (nº 40 de Wall Street).
En el número 70 de Pine Street hay réplicas de la torre de estilo neogótico que se encuentra junto a las entradas de Pine St. y Cedar St.
Monumento al Queen Elizabeth

El Monumento al Queen Elizabeth rinde memoria al transatlántico hundido en 1972.


Vistas del South Street Seaport desde Brooklyn Bridge

Al final del distrito financiero, el perfil de la ciudad, visto desde el East River o desde Brooklyn, cambia radicalmente. Las sedes de las grandes corporaciones son reemplazadas por muelles, calles de edificios bajos y almacenes de la antigua zona portuaria, ahora restaurada y conocida como South Street Seaport. El Civic Center (parte de la ciudad donde están los edificios públicos) está muy cerca y contiene construcciones monumentales. El ajetreado Civic Center de Manhattan es el eje donde se hallan los edificios públicos de la ciudad, del Estado de Nueva York y del Gobierno federal. Hacia 1880 también fue el corazón de las redacciones de los periódicos. La zona constituye todavía un enclave atractivo, de arquitectura imponente, con grandes muestras de cada uno de los períodos que han caracterizado a la ciudad: desde el edificio Woolworth, del siglo XX, al City Hall del siglo XIX o a la St. Paul’s Chapel, del siglo XVIII, el edificio más antiguo de Nueva York todavía en uso. A South Street Seaport se le llamaba en el siglo XIX la “calle de las velas”, por la gran cantidad de veleros amarrados allí. La actividad portuaria decayó considerablemente cuando dichas embarcaciones dejaron de ser rentables. La zona ha sido restaurada y en ella se encuentran hoy numerosos museos, tiendas y restaurantes. El puente de Brooklyn marca el final de este tramo.
En parte comercial y en parte histórico, el desarrollo de South Street Seaport ha transformado el que fue el corazón del puerto de Nueva York en el siglo XIX –durante años abandonado- en una animadísima zona de la ciudad. Hay multitud de tiendas y cafés, y los barcos de vela aparecen de nuevo anclados en sus aguas. El Museo South Street Seaport aprovecha los edificios históricos del área y muchos de los barcos para narrar el pasado marítimo de Nueva York.

Woolworth Buiilding

El Woolworth Building es un majestuoso rascacielos con una bella y prolífica decoración con agujas que rematan el edificio. Este lugar caracteriza a la sede del imperio de F. W. Woolworth. Sigue siendo el edificio comercial más elegante. En 1789, Frank W. Woolworth abrió un nuevo tipo de tienda en la que los compradores podían ver y tocar las mercancías en oferta, y donde todo costaba cinco centavos. La cadena de almacenes en la que esa tienda llegó a convertirse le hizo ganar una fortuna, transformando para siempre el futuro del comercio minorista.

Escultura de Gilbert en el vestíbulo del Woolworth Building

Las oficinas principales de su imperio, de estilo gótico, se finalizaron en 1913, siendo el edificio más alto de Nueva York hasta 1930 y sirviendo de modelo a los grandes rascacielos. Las dos estructuras elevadas del arquitecto Cass Gilbert, adornadas con gárgolas de murciélagos y otros animales, están coronadas por un tejado en forma de pirámide, arbotantes, pináculos y cuatro pequeñas torres. El mármol del interior es rico en filigranas y relieves. Tiene un techo de mosaicos que parece brillar. El vestíbulo es uno de los tesoros de la ciudad. Gilbert hizo gala de su sentido del humor en unos bajorrelieves que representan en forma de caricatura al fundador de los almacenes, F. W. Woolworth, contando su fortuna en monedas de 5 y 10 centavos; y a sí mismo sujetando una maqueta de su edificio. Woolworth’s abandonó los negocios en 1997; hoy el edificio pertenece al grupo Witkoff.
Pier 17 y el Ambrose

El Pier 17 (Muelle 17) es el eje vital de Seaport. Es un muelle turístico repleto de tiendas, puestos callejeros y restaurantes. El conjunto es un pabellón de cristal y desde su parte superior se disfruta de unas hermosas vistas del puente de Brooklyn y de los barcos históricos atracados en el puerto.
Titanic Memorial

El faro de Fulton Street conmemora el hundimiento del Titanic, el mayor barco de vapor construido nunca. El faro del Titanic Memorial fue construido en 1913.
Entre las oficinas del Municipal Building se encuentra la Marriage Chapel, donde se celebran los matrimonios civiles. La estatua de bronce de la cima es Civic Fame, de Adolph Weinman.
Cannon’s Walk

Cannon’s Walk es un bloque de edificios de los siglos XIX y XX, que cuenta con un café al aire libre, tiendas y un animado mercado.
Schermerhorn Row

El Schermerhorn Row es un edificio que fue construido en 1813 como almacén y que en la actualidad alberga muchos negocios, como el South Street Seaport Museum y Brookstone. Los edificios de Schermerhorn Row constituyen la obra arquitectónica más destacada del puerto. Fueron construidos en 1811 por el armador Peter Schermerhorn sobre tierra ganada al río; los edificios fueron originalmente almacenes y oficinas de contabilidad. La apertura de la terminal de transbordador de Brooklyn en 1814 y del mercado de Fulton en 1822 elevaron su cotización. El North Star Pub se abastece en el cercano mercado de pescado. Schermerhorn Row ha sido restaurado y acoge galerías, tiendas y restaurantes.
En Boat Building Shop se puede admirar cómo los artesanos construyen y reparan los pequeños barcos de madera. 
En el Maritime Crafts Center, los artesanos hacen demostraciones ante el público en el Pier 15 (Muelle 15). Aquí, carpinteros y pintores trabajan a la vista del público, realizando maquetas de barcos y mascarones de proa.
La cabina de mando que hace de taquilla y oficina de información de la zona de Seaport procede de un remolcador construido en 1923.
La goleta Pioneer realiza cruceros por el río. También se puede navegar en el barco de vapor tradicional Ambrose, de 1908.
Five in One Sculpture

La escultura Five in One (1971-1974), de Bernard Rosenthal, representa los cinco distritos o boroughs de Nueva York. Se encuentra en Police Plaza.

Surrogate's Court and Hall of Records

Surrogate’s Court and Hall of Records alberga y expone archivos que se remontan a 1664. El original Hall of Records, un triunfo de estilo beaux arts, se inició en 1899 y se terminó en 1911. La elaborada fachada de columnas está hecha con granito blanco y presenta un tejado alto y abuhardillado. Las figuras que rematan el edificio, de Henry K. Bush-Brown, ilustran los estadios de la vida del hombre; las estatuas de Philip Martiny, sobre las columnas, corresponden a destacados neoyorkinos. Martiny también representó la ciudad de Nueva York, en sus orígenes y durante el período revolucionario, en la entrada de Chambers Street.
La Ópera de París sirvió de inspiración para realizar las dos escalinatas de mármol y las pinturas del impresionante vestíbulo principal. Una exposición permanente, Windows on the Archives, muestra documentos históricos, dibujos, cartas y fotografías que ilustran cómo ha sido la vida en Nueva York desde 1626 hasta la actualidad.
Mural del Puente de Brooklyn en el Consolidated Edison

En 1975, Richard Haas reprodujo el puente de Brooklyn en un muro lateral de este edificio, antigua central eléctrica. Es el Consolidated Edison Mural.
El edificio del Criminal Courts Building es de 1939 y recuerda con sus torres un templo babilónico. La entrada, con una altura de tres pisos, se encuentra tras dos enormes columnas de granito y muestra un aire intimidatorio para los acusados. Además del Tribunal de Justicia, alberga también el Centro de Detención de Hombres de Manhattan, situado antes enfrente, en un edificio conocido como “Las Tumbas”, debido a su estilo faraónico. Dicha denominación persiste en la actualidad. El “puente de los suspiros” une los tribunales con un correccional a través de Centre Street. También aquí suelen tener lugar audiencias nocturnas los días laborales.
El New York County Courthouse fue construido para reemplazar el denominado Tweed Courthouse. Este edificio de los tribunales de justicia del condado se terminó en 1926. El pórtico de estilo corintio, situado sobre la amplia escalinata, constituye el elemento más destacado de este edificio hexagonal. La austeridad del exterior se compensa en el interior con una rotonda de columnas, lámparas fijas de Tiffany, ricos mármoles y murales en el techo de Attilio Pusterla, con temas relativos a la ley y la justicia. Seis alas parten de la rotonda y alojan cada una de ellas un tribunal y sus dependencias.

United States Courthouse

El United States Courthouse (Palacio de Justicia) se destaca en el Civic Center por la dorada pirámide que corona su cúspide. Este palacio de Justicia es el último trabajo del afamado arquitecto Cass Gilbert. Iniciado en 1993, un año antes de su muerte, fue terminado por su hijo. La estructura de 31 plantas es una torre coronada por una pirámide que se alza sobre una base de templo clásico. Aunque el bronce de las puertas es elegante, el interior carece de la decoración colorista esbozada por Gilbert en sus planos. Los pasos elevados comunican el edificio con su anexo, el Police Plaza.
El Old New York County Courthouse es especialmente conocido por el escándalo que provocó. Se le llama Tweed Courthouse, por un político de nombre William M. Tweed que invirtió en él 20 veces más de lo presupuestado, apropiándose de 9 de los 14 millones de dólares que costó. Tweed llegó incluso a comprar una cantera de mármol y vendió la piedra a la ciudad, obteniendo grandes beneficios. El escándalo le llevó a su caída en 1871; irónicamente, fue juzgado en “su” Palacio de Justicia y murió en una cárcel de Nueva York. Después de una cara reforma, alberga la sede del Departamento de Educación.
Muy cerca se encuentra el Meyer’s Hotel, edificado en 1873. Se inauguró como hotel en 1881. Hoy es un bar con el sabor de los días en que la pistolera Annie Oakley se alojaba en él.

Municipal Building

El Municipal Building, construido en 1914, domina la zona del Civic Center. Fue el primer rascacielos de McKim, Mead & White y alberga oficinas gubernamentales y una capilla para celebrar matrimonios. El exterior, en consonancia con el City Hall, no tiene excesivos detalles que resten méritos a dicho edificio. La parte superior es la más notable: unas imaginativas torres coronadas por la estatua llamada Civic Fame, obra de Adolph Wienman.
El paso de ferrocarril (en desuso) que atraviesa la base, y la plaza que comunica el inmueble con la entrada de la estación de metro IRT, se construyeron a tenor de las necesidades del transporte público de la época. El edificio marcó todo un estilo arquitectónico que ha sido posteriormente muy imitado.

City Hall (Ayuntamiento de Nueva York)

El City Hall, sede del Ayuntamiento de Nueva York desde 1812, es uno de los más brillantes ejemplos de la arquitectura estadounidense de principios del siglo XIX. En un majestuoso estilo federal (algo influido por el Renacimiento francés), el edificio fue proyectado por John Mc. Comb Jr., el primer arquitecto nacido en Estados Unidos que obtuvo reconocimiento internacional, y por el emigrante francés Joseph Mangin.
El revestimiento de mármol no se utilizó para la parte posterior del edificio, ya que no se esperaba que la ciudad creciera hacia el norte. En 1954, una restauración remedió tal circunstancia, al tiempo que remodeló el interior. A Mangin se le atribuye el mérito de la parte exterior; a Mc. Comb el hermoso interior con la rotonda abovedada y 10 columnas dispuestas en círculo. La elegante escalinata de mármol conduce a la segunda planta, donde se encuentran las salas del City Council y el despacho del gobernador. Esta magnífica entrada ha recibido a dirigentes y héroes durante casi 200 años. En 1865 se instaló la capilla ardiente de Abraham Lincoln en el vestíbulo de este edificio. A la derecha desde las escaleras se ve una estatua de Nathan Hale, soldado norteamericano ahorcado por los británicos en 1776, durante la Guerra de Independencia, acusado de espionaje. Sus últimas palabras, “sólo lamento no tener más que una vida que ofrecer a mi país”, han pasado a la Historia.

City Hall Park

Junto al City Hall hay un parque que se llama City Hall Park, donde hace 250 años pastaba el ganado. Fue el escenario de las protestas pre-revolucionarias contra la dominación británica. A la izquierda del City Hall hay un monumento conmemorativo a los “Liberty Poles” (símbolos de la revuelta). Aquí se leyó la Declaración de Independencia a George Washington y sus tropas el 9 de julio de 1776.
Más tarde, el Phineas T. Barnum’s American Museum, al sur del parque, atrajo a multitudes desde 1842 hasta su incendio, en 1865. En el edificio de Park Row estaba el teatro del parque. De 1798 a 1848, los mejores actores del momento trabajaron en él. Park Row se extiende a lo largo de la parte oriental del City Hall Park. Antaño llamado “Newspaper Row”, estaba flanqueado por las altas oficinas de los periódicos Sun, World y Tribune. En Printing House Square se alza una estatua de Benjamin Franklin con la Pennsylvania Gazette en las manos. El City Hall Park es un lugar ideal para sentarse y relajarse, muy frecuentado por las personas que trabajan cerca.


Puente de Brooklyn

Las vistas desde el Brooklyn Bridge son muy apreciadas por visitantes y neoyorkinos. Aunque me encontraba algo cansada, al ver el cartel del Puente de Brooklyn y saber que estaba tan cerca, decidí caminar bajo los cables hasta el primer arco para admirar las panorámicas al East River.
Cuando el puente de Brooklyn se construyó en 1883, fue una maravilla de la ingeniería y aún hoy en día asombra. A finales del siglo XIX, cuando se inauguró el Brooklyn Bridge, fue el mayor puente colgante de su época y el primero construido en acero. Desde el paso de peatones se disfruta de espectaculares vistas de la ciudad y del propio puente.

Arcos del puente de Brooklyn

Mientras se hallaba retenido en el transbordador que le llevaba a Brooklyn, bloqueado por el hielo, el ingeniero John A. Roebling concibió un puente que atravesara el East River. Su construcción duró 16 años y ocupó a 600 trabajadores, cobrándose 20 vidas, incluida la del propio Roebling. La mayoría pereció de lo que después se denominó “la enfermedad del buzo”, tras alcanzar la superficie desde las profundidades donse se realizaban las excavaciones. Unió Manhattan y Brooklyn.
Para su construcción, se utilizaron nuevas técnicas tanto para la fabricación de los cables como para el anclaje de los pilares. Respecto del anclaje, los extremos de los cuatro cables de acero, están sujetos a barras fijas, ancladas a su vez en placas de acero. Se sitúan en la base de cámaras abovedadas de granito, de tres pisos. Su interior, antaño un almacén, alberga exposiciones en verano. Cada una de las cuatro placas de anclaje de acero sujeta un cable. Después de haberlas emplazado, se construyó sobre ellas la mampostería. Cada cable contiene 5.657 km de alambre galvanizado con zinc, para protegerlo del viento, la lluvia y la nieve. Cada uno de los cuatro cables principales tiene 19 cordones interiores de 278 alambres de acero cada uno. El alambre se liaba alrededor del cable, para formar una rígida envoltura. Una abrazadera de hierro macizo comprimía los cordones en un cilindro, una vez dispuestos en su interior. Carros de bancada sujetan los cables en lo alto de cada una de las torres. Los cables verticales de suspensión sostienen las vigas del tablero. Cada una de las vigas de acero del tablero soporta cuatro toneladas.
Las torres se elevan sobre cajones neumáticos, cada uno del tamaño de cuatro pistas de tenis, que proporcionaron una zona seca a las excavaciones submarinas. Dos dobles arcos góticos, cada uno de 83 m de altura, uno en Brooklyn y otro en Manhattan, iban a servir de entradas a ambas ciudades.
El maestro mecánico E. F. Farrington fue el primero en cruzar el río, en 1876, deslizándose por una cuerda y ayudado por un motor a vapor. La travesía duró 22 minutos.
R. Odlum fue el primero en saltar desde el puente, en 1885, por una apuesta. Murió más tarde de una hemorragia interna.
Cuando el 30 de mayo de 1883 una mujer tropezó y cayó sobre el puente, estalló el pánico. Doce personas murieron aplastadas.

El puente de George Washington desde el puente de Brooklyn

El alemán John A. Roebling proyectó el puente. En 1869, antes de iniciarse la construcción, un transbordador le aplastó el pie contra el maderamen. Murió tres semanas más tarde. Su hijo, Washington Roebling, le sustituyó; pero en 1872 contrajo la enfermedad de los buzos, y quedó parcialmente paralizado. Su mujer, bajo su asesoramiento, se hizo cargo de las obras.
En 1993, en el centenario de su construcción, se hizo una celebración por todo lo alto con fuegos artificiales que iluminaban el puente.
El poeta Walt Whitman dijo que la vista desde el paso elevado (5,5 m por encima de la calzada) era “la mejor y más eficaz medicina que mi alma ha tomado”.
Cuando regresaba del Brooklyn Bridge, me encontré, junto al City Hall con un espectáculo de música callejera, que mereció la pena quedarse a ver. Después de que recogieran todo volví al metro para regresar a la Quinta Avenida.

Espectáculo de música callejera

sábado, julio 06, 2013

Cerveza en la piscina

No hay nada como una tarde de verano al sol, en la piscina, y sin preocupaciones.

La trilogía de Nueva York


Nada más regresar de Nueva York, lo lógico hubiera sido que cogiera el libro que había dejado a medias antes de marcharme, pero sin embargo, opté por uno nuevo, pero sólo porque sabía que iba a leer descripciones magníficas de Nueva York.
Nunca con anterioridad había leído nada de Paul Auster. Sé que es un escritor prolífico y hace unos meses empecé a comprar sus libros. Así que me acordé de este libro en el avión y decidí cogerlo.
La trilogía de Nueva York tiene tres partes: Ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada. Quizás la parte que menos me ha gustado e, incluso se me hizo pesada, es la segunda, pero he disfrutado mucho en la mayor parte del libro.
En Ciudad de Cristal, Daniel Quinn es un escritor de novela policíaca que recibe una llamada extraña. Sin duda, el interlocutor se ha equivocado, porque necesita un detective (de nombre Paul Auster). Quinn decide hacerse pasar por ese detective y se mete en el papel, vigilando a un hombre que podría querer asesinar a su hijo, un hijo que se llama Peter Stillman y que ha pasado los primeros años de su vida encerrado en una habitación cerrada.
En Fantasmas se contrata a un detective privado que vigila a una persona desde el otro lado de la calle, y parece que vigilante y vigilado estuvieran jugando al escondite en un claustrofóbico universo urbano.
En La habitación cerrada, el protagonista se ve confrontado a los recuerdos de infancia de un amigo cuando la mujer de éste le llama explicándole que su marido Fanshawe ha desaparecido misteriosamente. Fanshawe es alguien dotado de una gran personalidad, un tipo que convierte en grande todo lo que hace, así que no es de extrañar que sea un genio como escritor, pero se gane la vida de otra forma. Incluso como escritor parece que fuera el propio Auster el que nos está dando algo de sí mismo. Fanshawe es un manipulador, en realidad, dirigiendo los hilos de dos vidas ajenas, la del protagonista amigo de la infancia para que se enamore de su mujer Sophie, pero sin llegar a desaparecer del todo, al estar siempre presente.


¿Novela policíaca o thriller? La editorial Anagrama vende las novelas de Auster como thrillers y la verdad es que se adaptan perfectamente a este género, pues el lector queda envuelto en una oscuridad que, aparentemente, apunta a algo mucho más sofisticado que el típico misterio de las novelas de suspense de toda la vida. Al final, el lector se da cuenta de que este misterio no es tanto ni tan relevante (de ahí que quede una vaga sensación de decepción en ciertas partes del libro, aunque luego el conjunto lo supere y sea realmente una pequeña obra maestra). En un comienzo, la lectura parece encaminarnos hacia algo muy grande, una resolución profunda y trascendente, aunque después el final se queda en muy poca cosa, en relación a lo que espera el lector.
Paul Auster hace malabares con las palabras e ideas, pero no profundiza, todo queda en vagas reflexiones incluidas en una trama que no tiene suficiente solidez. En La trilogía de Nueva York, el autor se convierte en narrador de un mundo concreto en una época muy delimitada, donde los misterios habituales se han suprimido y donde la aventura en las ficciones remolca a los personajes a las ruinas de una realidad en descomposición.
En esta novela hay muchas referencias autobiográficas. De hecho, podría decirse que el autor se vuelca de lleno en sus interioridades, en un proceso muy complejo. Hay muchas partes de Auster en la novela, como ese párrafo en que parece que se está describiendo a sí mismo:

“Auster se recostó en el sofá, sonrió con cierto irónico placer y encendió un cigarrillo. Era evidente que estaba disfrutando, pero a Quinn se le escapaba la naturaleza precisa de aquel placer. Parecía una especie de risa muda, una especie de chiste que no llegaba a su culminación, un regocijo sin objetivo.” 

viernes, julio 05, 2013

C'est l'amour


Hay personas que nos hacen sonreír. En un día larguísimo, escucharle a última hora sólo puede hacerme sonreír. Puedo estar cansadísima, pero siempre habrá un ángel que me brinde un pedazo de felicidad.

C'est l'amour.

jueves, julio 04, 2013

Primer día de piscina

Ayer, por pereza, no quise bañarme y me encontré por la tarde con una galbana impresionante. Así que hoy sólo quería este momento especial de piscina. Me sirve para refrescar y para desconectar.

miércoles, julio 03, 2013

Cosas del amor


Estoy hechizada, tan hechizada que a veces me faltan las palabras para describir todo lo que siento. Marcharme a casa y ver su coche, tan cerca, el deseo de dejarle un mensaje en la luna trasera; verle pasar de refilón, con el perfil angelical y tranquilo, escuchar su voz a última hora de la tarde, y sentirle tan cercano. E intuir entre sus palabras una sonrisa.

Es amor. Le quiero tanto que no tengo palabras. Y, de paso, me voy a soñar con él.

martes, julio 02, 2013

El salón en la calle

Estoy como en el salón de casa. Adoro las cervezas de última hora de la tarde.

Lo que compartiré

Adoro revivir lo que pasé hace un mes, que ya estaba surcando el Atlántico en dirección a "la ciudad de las ciudades". En estas últimas semanas, la gente me preguntaba y no tenía palabras para describir todo aquello. Y sólo hay una persona con la que me apetezca compartir todo. Esa persona a la que echo en falta cuando no está, que me hace sonreír cuando se acerca, al que me gusta mirar, con quien me gusta perderme en los recuerdos y entre todas las cosas bellas que albergan sus ojos. 
Nunca he estado más enamorada de lo que estoy ahora. Y es un sentimiento de una belleza única. Quizás es porque él es una persona demasiado especial.

lunes, julio 01, 2013

Central Park, Nueva York

Nueva York tiene un inmenso parque central que es el pulmón de la ciudad, y aunque se le llame central está en el Alto Manhattan. Tiene tantas cosas para ver que es necesario ir varias veces o alquilar una bicicleta para visitar el parque. En mi caso, visité Central Park hasta en tres ocasiones, pero cada vez fui a una parte diferente. Hay que tener en cuenta, para hacerse una idea de la magnitud de Central Park, que el parque es atravesado por carreteras por la que van vehículos que cruzan la ciudad en las cuatro direcciones.
Mapa de Central Park

En mi primera visita a Central Park ni siquiera entré al parque, sólo recorrí Central Park East hasta llegar al Metropolitan Museum of Art, que se encuentra junto al lateral este del parque, en la parte alta de la Quinta Avenida, que debido a la profusión de museos, en esta zona se le denomina a esta calle Museum Mile, o la milla de los museos. Caminé desde el sur del parque en dirección este rodeando todo el parque hasta el Metropolitan, para encontrármelo ¡cerrado!

Barcas cerca de Bethesda Fountain

En mi segunda visita a Central Park, llegué por la Octava Avenida hasta Columbus Circle, que se encuentra justo en la esquina suroeste del parque y enfilé el camino en el lateral oeste hasta llegar al Museo de Historia Natural. En este recorrido vi algunos lugares interesantes que más tarde pasaré a describir. Porque si Central Park East es la milla de los museos, Central Park West es la zona de los edificios donde viven infinidad de famosos y de hoteles de prestigio, pero además me permití entrar en el parque, pese a la lluvia.

Bow Bridge

La tercera y última vez que pisé Central Park llegué desde el norte y rodeé en dirección al lateral este, para entrar en el Metropolitan, visitar algunas estatuas del parque y cruzarlo por la mitad, sobre el lago, para regresar al oeste y a Columbus Circle.
Es por ello que puedo decir que sumando todas mis visitas al Central Park, he rodeado el 85% del parque, quedándome sin ver el tramo que se encuentra desde el Museo de Historia Natural hasta Central Park North, y pocos lugares de interés en el interior del propio parque he dejado de visitar. Además lo he visto vacío de gente con una lluvia incesante, pero también plagado de domingueros en un día de sol radiante.
Una bella estampa de Central Park North

Central Park fue realizado por Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux en 1858, en un solar poco prometedor: un amasijo de canteras, granjas de cerdos, lodazales y chabolas de inmigrantes. Más de cuatro millones cúbicos de piedra, tierra y mantillo se transformaron en el exuberante parque actual, de 340 hectáreas. Se trata de un conjunto de colinas, lagos y praderas en los que afloran fragmentos del lecho rocoso de Manhattan y crecen más de 500.000 árboles y arbustos.
Dispone de zonas de juegos, pistas de patinaje, campos de tenis y béisbol, y espacios para otras actividades. Los fines de semana los coches ceden el lugar a los ciclistas y a los corredores.
Central Park South

A lo largo y ancho de Central Park hay varios lagos artificiales y más de 30 bellos puentes y arcos que unen los 109 kilómetros de senderos, caminos de herradura y carreteras del parque. En verano, el parque mantiene una temperatura inferior a la existente en las calles de alrededor.
Central Park South y los coches de caballos

Central Park South es, quizás, la zona que rodea el parque que más vida tiene, ya que desde allí llega todo el jaleo y la muchedumbre desde las avenidas 5ª a la 8ª, que desembocan en el parque. Allí también es donde se encuentran los coches de caballos que se adentran en el parque para quien no quiera visitarlo dando un paseo.
Plaza Hotel

También en la parte sur del parque se encuentra el mítico hotel Plaza. Se trata del más emblemático de los hoteles de la ciudad, diseñado por Henry J. Hardenbergh, conocido también por diseñar, entre otros, el edificio Dakota y el original Waldorf-Astoria. Se terminó en 1907 con un coste exorbitante de 12,5 millones de dólares y fue caracterizado como “el mejor hotel del mundo”, con 800 habitaciones, 500 cuartos de baño, un salón de baile de dos pisos, cinco escalinatas de mármol y entre 14 y 17 apartamentos para familias del nivel de los Vanderbilt y los Gould.
La estructura de hierro de 18 plantas se parece, a gran escala, a un castillo francés del Renacimiento. Gran parte de su decoración interior procede de Europa. El Palm Court tiene todavía paredes de espejos y esculturas italianas de cuatro estaciones a modo de columnas.
Aunque fue restaurado por su antiguo propietario Donald Trump, se ha sometido a una reforma que terminó en 2008. El hotel consta de 130 habitaciones, apartamentos y seis pisos con tiendas de lujo y un elegante comedor, además de la famosa Oak Room.
Estatuas en la entrada a Central Park South

En la zona sur también se encuentra la cinematográfica pista de hielo, llamada Wollman Rink, que fue restaurada en los años 80 por el magnate Donald Trump para los futuros patinadores sobre hielo.
Grand Army Plaza

En la esquina sureste se encuentra la Plaza Grand Army, que se podría considerar el inicio de la milla de los museos. Mi primer contacto con Central Park comenzó en este rincón de Nueva York, aunque es cierto que ni siquiera entré en esta primera ocasión en el parque, pero me sirvió para hacerme una idea de la magnitud del mismo.
Central Park Zoo

También en el sureste, pero ya en el interior del parque, se ubica el Zoo de Central Park, que alberga más de 100 especies distintas que viven en tres zonas climáticas.
Caminando por el lateral este de Central Park llegué al Metropolitan, que ocupa un espacio dentro del mismo parque.
Columbus Circle

La siguiente vez que me dejé caer en Central Park llegué a Columbus Circle, en el suroeste del parque, a través de la 8ª Avenida. Esta vez llovía también, y quería visitar el Museo de Historia Natural.
Columbus Circle es una plaza circular que tiene la estatua de mármol de Cristóbal Colón, encaramada sobre una enorme columna de granito en el medio de una fuente con plantas. La estatua es uno de los pocos rasgos originales que perduran de este círculo, y se ha convertido en uno de los proyectos urbanísticos más grandes de la historia de Nueva York.
Varios rascacielos se han construido en este lugar, atrayendo a empresas nacionales y extranjeras. Time Warner tiene aquí sus oficinas centrales. Los 260.000 m2 acogen comercios, espacios de ocio, restaurantes e incluso un hotel.
El Time Warner Center es también un homenaje al Jazz at the Lincoln Center. Comprende dos salas: The Frederick P. Rose Concert Hall y The Allen Room, que sumadas a un club de jazz y a una escuela de música, forman uno de los mayores centros dedicados a este estilo en el mundo.
Columbus Circle

Otros edificios destacables del Columbus Circle son la Hearst House, obra de Norman Foster, el Trump International Hotel, el Main Monument y el Museum of Arts and Design, antes American Craft Museum.
Central Park West

Caminando junto a Central Park West, a un lado queda el edificio Dakota. Su nombre y su estilo reflejan que es una construcción muy del oeste. Se debe al proyecto del arquitecto Henry J. Handenberg, entre 1880 y 1884.
Dakota Building

El Dakota fue el primer edificio de apartamentos de lujo de Nueva York, y al principio estuvo rodeado por chabolas de inmigrantes y por animales domésticos. Encargado por Edward S. Clark, heredero del imperio Singer (conocidas máquinas de coser), constituye una de las más prestigiosas residencias de Nueva York.
Los 65 lujosos apartamentos del Dakota han tenido muchos propietarios famosos: Judy Garland, Lauren Bacall, Leonard Berstein o Boris Karloff, cuyo espíritu, dicen, aún lo frecuenta. Fue el escenario de La semilla del diablo y el lugar del asesinato del ex Beatle John Lennon, cuya viuda, Yoko Ono, sigue viviendo ahí.
Mosaico a la memoria de John Lennon, en Strawberry Fields

A pocos pasos del Dakota, ya en Central Park, un espacio de Central Park está dedicado a la memoria de John Lennon: Strawberry Fields. Este espacio tiene forma de lágrima y su restauración fue un tributo de Yoko Ono a la memoria de su difunto marido. Los regalos para este homenaje llegaron de todo el mundo: la ciudad italiana de Nápoles donó un mosaico para el sendero con la palabra Imagine, la canción más famosa del artista.
Esta sección del parque fue diseñada por Vaux y Olmsted como un espacio abierto, y ahora es un jardín internacional de la paz, con 161 especies de plantas (una por cada nación del globo), como olmos escoceses, rosas, abedules y fresas.
Banco de Central Park

Una de las cosas que me llamó la atención es que los bancos del parque están dedicados, bien sea a algún amor, a una persona fallecida o deseando feliz cumpleaños. Tienen una pequeña placa con el nombre y el deseo. En ese momento pensé en lo bonito que sería dedicarle una placa de esas a ese ángel de mirada perfecta.
Bethesda Fountain

Desde Strawberry Fields me adentré en Central Park por primera vez, hasta que llegué a Bethesda Fountain, desde donde se domina el lago y las frondosas orillas del Ramble. La primera vez que visité esta especie de terraza al lago llovía, así que no lo pude apreciar en toda su intensidad, las barcas estaban recogidas y apenas había gente en el parque. Pero unos días antes de partir, con un sol intenso, volví a recalar en este lugar y no parecía el mismo.
Lago junto a Bethesda Fountain

Bethesda Fountain and Terrace está emplazada entre el lago y el Mall. Constituye el corazón arquitectónico del parque, el elemento más solemne en el paisaje naturalista circundante.
La fuente se inauguró en 1873 y la estatua del Ángel de las aguas en 1842, con la apertura del Croton Aqueduct que canalizó la primera caída de agua potable a la ciudad. Su nombre evoca el paisaje bíblico del ángel que concedió propiedades curativas al agua de la piscina de Bethesda, en Jerusalén. Los elementos de estilo español son obra de Jacob Wrey Mould.
La bonita terraza da un toque de elegancia a este rincón de Central Park, uno de los mejores lugares para descansar y ver pasar a la gente.
Uno de los sitios más pintorescos de Central Park es el Bow Bridge, un puente forjado que une The Ramble con Cherry Hill mediante un gracioso arco de 18 metros sobre el lago.
Bow Bridge

Bow Bridge es uno de los siete originales puentes de hierro forjado del parque y uno de los más bonitos. Fue diseñado por Vaux como un arco que unía las dos grandes secciones del lago. En el siglo XIX, cuando el agua se helaba y se podía patinar, se izaba una bola roja en un campanario sobre Vista Rock para indicar que el hielo era seguro. Desde el puente se disfrutan de amplias vistas del parque y, sobre todo, de los edificios que bordean sus flancos este y oeste.
Central Park West desde el lago; en el centro de la silueta, San Remo Apartments

Es interesante el perfil de Central Park West, no tanto por el edificio Dakota, sino por el inmueble que se encuentra anexo: San Remo Apartments. Se trata de un edificio con torres gemelas, diseñado por Emery Roth. Son siluetas familiares del paisaje neoyorkino, que fueron levantados entre 1929 y 1931, justo antes de que la Gran Depresión frenara la construcción de alto nivel, y hoy en día se cuentan entre las residencias más solicitadas de toda la ciudad.
San Remo Apartments, el edificio de los famosos (aunque yo no vi a ninguno)

Entre los inquilinos del San Remo (nº 145) se han contado Dustin Hoffman, Paul Simon y Diane Keaton. Madonna fue rechazada por la junta de vecinos y vive cerca (en el nº 1 de West 64th Street). Las torres de Eldorado (nº 300), también diseñadas por Emery Roth, fueron el hogar de Groucho Marx, Marilyn Monroe y Richard Dreyfuss. El Majestic (nº 115) y el Century (nº 25) son dos edificios clásicos obra del diseñador art déco Irwin S. Chanin.
De pesca en Central Park North

De ahí me metí de lleno en quizás uno de los lugares más siniestros de Central Park. Eso, sumado a la lluvia incesante, hacían todo. Se trataba de The Ramble, un paseo arbolado de 15 hectáreas surcado de senderos y arroyos. Paraíso de los ornitólogos, se halla en las rutas atlánticas migratorias de las aves. Se han detectado aquí más de 275 especies diferentes.
Patos en Central Park North

Respiré tranquila cuando llegué de nuevo al mosaico en homenaje a John Lennon. De allí, caminé bajo la lluvia hasta el Museo de Historia Natural, donde pasé gran parte de lo que quedaba de la mañana. Este museo se encuentra hacia la mitad de Central Park West.
Memorial a Frederick Douglas

Desde la parte norte de la ciudad, llegué a Central Park North, que comienza con una plaza donde hay un Memorial a Frederick Douglas y si bien está su estatua, lo más interesante de esta plaza son las constelaciones en bronce. Este día sí que fue para disfrutar de Central Park, ya que el sol acompañaba y eso hacía que el parque estuviera lleno de gente.
Centro de visitantes de Central Park (North)

Entré a Central Park por la esquina Nordeste, porque allí se encontraba uno de los muchos centros de visitantes, donde me dieron un mapa gigante de Central Park.
Conservatory Garden

Uno de los lugares más bellos de Central Park es el Conservatory Garden. La puerta Vanderbilt, en la 5ª Avenida, marca la entrada a tres jardines con cientos de árboles y arbustos en flor. El Central Garden tiene un extenso césped con setos de tejo, y termina en un semicírculo de arbustos coronado por una pérgola de glicinia y flanqueado por manzanos siberianos. El South Garden rebosa de árboles de hoja perenne. La estatua de bronce en el estanque representa a Mary y Dickon, personajes de El jardín secreto, de Frances Hodgson Burnett. Más allá se encuentra una pendiente de flores silvestres que se extienden hasta el parque. El North Garden, en torno a la fuente de las Tres Gracias, presenta un brillante aunque efímero cuadro de flores estivales.
East Meadow

Si seguimos caminando, llegamos al East Meadow, que es un enorme descampado de césped, que nos trae a la memoria muchas películas americanas. Es un placentero lugar para descansar, leer, echarse una siesta; además está prohibido que los perros paseen sueltos por esta alfombra de césped.
The Lake

The Lake es el lago más grande dentro del parque. Las vistas son realmente impresionantes desde allí. Merece la pena asomarse al lago. Sus orillas suelen estar llenas de gente caminando o corriendo.
Cuando salí del Metropolitan tuve que cruzar el parque en dirección oeste. Al haber tanta gente, mereció la pena.
Estatua de Romeo y Julieta, Shakespeare Garden

En el Jardín de Shakespeare hay una especie de pequeño teatro que está rodeado de estatuas que recrean personajes de obras del escritor inglés, como Romeo y Julieta, Otello o Hamlet.
Belvedere Castle

También en esta zona se encuentra el Belvedere Castle. Desde este castillo de piedra con torreón y torre, que corona Vista Rock, se puede disfrutar de algunas de las mejores vistas del parque y de la ciudad. En su interior se encuentra el Central Park Learning Center, con una bonita Discovery Chamber, que ilustra a los jóvenes visitantes acerca de la vida salvaje que se encuentra en el parque.
Si se mira hacia el norte desde el castillo, se divisa el Delacorte Theater, donde cada verano a menudo se representan gratuitamente obras de Shakespeare al aire libre, con actores de renombre. El teatro fue un regalo de George T. Delacorte, editor, fundador de las ediciones Dell y filántropo amante de las diversiones, a quien se deben muchas de las instalaciones del parque.
Alice in Wonderland

En Central Park East y muy cerca del Metropolitan hay dos estatuas que merecen especial atención. Una es la de Alice in Wonderland (Alicia en el país de las maravillas), estatua de bronce situada en la parte norte del Conservatory Water. Representa a Alicia, junto al gato de Cheshire, el Sombrerero Loco y el lirón. Es una estatua magnífica.
Estatua de Andersen

La otra estatua es la de Hans Christian Andersen contando cuentos a los patos. El libro que lleva Andersen en la mano es El patito feo. Es un lugar donde los fines de semana de verano se narran cuentos.
Esta zona del parque mantiene sus vínculos literarios incluso durante la adolescencia: el personaje de J. D. Salinger, Holden Caulfield, de El guardián entre el centeno, viene a contar a los patos sus problemas. Cada primavera, los amantes de los pájaros se reúnen en el estanque para ver al ratonero de cola roja más famoso de la ciudad, Pale Male, con su nido en el tejado del nº 927 de la 5ª Avenida.
Y allí, justo donde se encontraba Andersen pasé uno de los momentos más placenteros de mi estancia en Nueva York, porque me senté frente al estanque rodeado de gente y me olvidé del tiempo y de todo. Sólo me hubiera gustado compartir esos momentos con ese ángel de mirada perfecta. Esa era la imagen de Nueva York que quería traerme conmigo (y, de hecho, me la traje).
Conservatory Water

Conservatory Water también se conoce como Model Boat Point. En este brazo de agua, los fines de semana se celebran carreras de yates a motor, y de hecho es una delicia observar los barquitos de modelaje que navegan por el agua.