Revisando el título del libro, sí es cierto que hay momentos en que el autor se siente huérfano en esta novela.
Oaxaca, junio de 2006. Una revuelta para derrocar el Gobierno de Oaxaca y a Ulises Ruiz. En medio de la lucha popular se encuentra el padre de la protagonista, que se proclama líder de la revuelta. Pero es sofocada, muchos mueren y otros van a la cárcel. Él va recorriendo varias prisiones mexicanas y un año después sale sin cargos y sin que nadie le pida perdón.
Su hija le adora y le observa. Porque sabe que su padre tenía una amante, que aguanta con su madre, sus hermanas, su hermano y con ella pero está deseando marcharse.
Y cuando pasa el tiempo finalmente marcha a Argentina. No saben si le volverán a ver.
A veces para un escritor se hace necesario escribir desde la herida para recordar, para comprender, para hacerlo público por primera vez o para ser capaces, por fin, de dejarlo ir. Hay muchas razones por las que escribir sobre aquello que nos ha atravesado y todas exigen la valentía de ponerse frente al espejo y mirar a la cara al dolor. A través de la escritura se aclaran los recuerdos más tenues y se reviven sensaciones sofocadas; detrás de cada frase puede explotar la rabia o esconderse la respuesta que buscábamos durante tanto tiempo. A veces, la única opción es observar la herida con ojo clínico y atreverse a hurgar. La palabra puede ser un cuchillo afilado o aquello que nos permite, de una vez por todas, que la herida cicatrice.
"Fue un ejercicio de memoria y también de justicia literaria". Así habla Karina Sosa de este libro, un texto que devuelve a la literatura a su capacidad combativa, en el que la autora afila las palabras y las dirige contra el poder destructivo que atravesó Oaxaca en 2006. Si "la poesía es un arma cargada de futuro", aquí la palabra es un arma afilada en el recuerdo de todas las injusticias que se cometieron para someter al pueblo. Aunque hay parte de ficción, la autora también quiso usar nombres reales, como el del gobernador Ulises Ruiz, para que Orfandad funcione como un registro de ese tiempo convulso. Mientras exista la palabra, no hay lugar para el olvido.
Es innegable que Orfandad es un libro moderno, hijo del siglo XXI, así que puede sorprendernos saber que una de las mayores inspiraciones se escribió hace ya setecientos años. Cuando Karina Sosa se decidió a afrontar el relato de los disturbios de Oaxaca, tuvo claro que no podía ser la historia de solo una o dos personas, pero ¿cómo incluir todos los puntos de vista que quería sin romper la estructura? La respuesta se la dio La Divina Comedia de Dante Alighieri, por cuyos cantos flotan murmullos y voces entrecortadas de los personajes que rodean al protagonista. Esas intervenciones entrelazadas crean la sensación de un ambiente bullicioso similar al que Karina Sosa quería para Orfandad.
Muchas historias de lucha reservan la épica a los grandes líderes. En ellas sólo hay nombres propios: generales, héroes y revolucionarios que lograron victorias eternas y alcanzaron la gloria. ¿Qué pasa, sin embargo, con todos los que estuvieron detrás? En Orfandad, esta pregunta abre espacio a personajes como Erik Sosa, hermano de Flavio, el maestro Emeterio Cruz y, sobre todo, a la madre de la protagonista. Sin todas esas vidas anónimas, sin el apoyo que prestaron a sus seres queridos, no habría habido héroes ni victorias. Nada lo refleja mejor que la imagen de Atlas, el titán que lleva el mundo sobre los hombros. ¿Quiénes son, realmente, los Atlas de la historia?
Muchos líderes autoritarios se llaman a sí mismos "padres de la patria". Stalin o Mao Zedong se pusieron esa etiqueta, el estrafalario dictador Moburu Sese Seko consideraba a los congoleños "sus hijos", e incluso los primeros líderes de algunas naciones demócratas, como Estados Unidos, han pasado a la historia como "padres fundadores". No nos ha imbuido el espíritu de un profesor de Historia; esto es para entender mejor todos los niveles que alcanza la palabra orfandad. Por supuesto, Karina Sosa habla de una ausencia paterna y también se reconcilia con su propia visión de su madre, pero aprovecha también para presentar el conflicto social de Oaxaca, esa pelea de quienes se negaron a reconocer a un padre injusto y abusador.
"Quien te enseña las palabras te enseña el mundo, te lo abre".
LA AUTORA:
Karina Sosa Castañeda es escritora y editora. Ha publicado en Después del derrumbe: Narrativa joven de Oaxaca (2009) y Cartografía de la literatura oaxaqueña actual II (2012), de Editorial Almadía. En 2020 publicó la novela Caballo fantasma, obra ganadora del Premio Primera Novela patrocinado por Amazon México, y de la Estrategia Nacional de Lectura en 2021. Actualmente estudia Historia del Arte. Le interesa viajar para conocer museos.
EL LIBRO:
Título original: Orfandad
Autora: Karina Sosa Castañeda
Editorial: Random House (1ª edición, en marzo de 2025)
Número de páginas: 213
ISBN: 9788439745365
Valoración: 7/10
RETOS:
* Reto "Todos Locos": América central.
* Reto "Leamos el mundo": México.

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