El 25 de julio fue el cumpleaños de mi sobrina mayor, pero estaba de campamento y no pudimos celebrarlo. El viernes fue el cumpleaños de mi padre, así que hoy hemos celebrado los dos.
Me ha hecho gracia la pequeña con una frase que yo misma ponía antes en cualquier sitio: "Mil máquinas no harán nunca una flor". A su hermana también le ha escrito otra rima.
Y se ha sentado conmigo a jugar al chinchón y hemos ganado. Casi treinta euros.
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